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Sigues aquí — capítulo 2
-Renata - al escuchar la seriedad en su voz, me di cuenta que algo andaba mal - debemos hablar.
-¿Qué pasa? - pregunte observando a mi marido, que parecía preocupado.
-Sabes que Te Amo - arrugue la nariz, no entendía porque me estaba diciendo aquello - y que tú y Andrew son lo más importante en mi vida.
-Me estás asustando - le reproche.
-No tienes porque asustarte - me susurro - solo te digo, lo importante que eres para mí.
-Yo también Te Amo - pose mi mano en su mejilla, ante eso cerro los ojos.
-Mañana me voy de viaje - ante aquello deje su mejilla, y él abrió los ojos.
-¿Cuándo regresas? - pregunte.
-En dos semanas - su voz apenas fue audible.
-Este viernes es el cumpleaños de Andrew - replique - le prometiste, que estarías con él.
-Ya sé lo que dije - repuso - pero no pude zafarme de esto, sabes que no dejaría el cumpleaños de Andrew por nada, pero esto es inevitable.
-Espero que se lo puedas explicar - le espete.
-No voy a poder hacerlo - en ese momento giré a verlo furiosa.
-Entonces, tendré que ser yo, la que tenga que ver su cara de decepción, ¿Por qué su padre no va a poder venir? - no contesto - estoy harta de esto, de que siempre que le prometes algo y no se lo cumples yo soy la que tengo que consolarlo.
-Solo será esta vez - me aseguro.
-Desde hace un año, es lo que siempre dices - le espete - apenas si te vemos, cada día tienes menos tiempo para nosotros, odio que te hayan ascendido.
-Pensé que te agradaba que me fuera mejor - su voz se escuchaba irritada.
-Sé que era uno de tus sueños - la verdad no quería enojarme - y en verdad me alegra, que pudieras hacerlo Patrick, pero no por tener un mejor empleo, hagas a tu hijo a un lado.
-No lo hago - aunque no me veía a los ojos.
-No has pasado Navidad con él, ahora su cumpleaños tampoco - clave mi mirada en él - los fines de semana que eran padre-hijo también se han ido, apenas si te ve.
-Eso va a cambiar - me tomo de la cintura - en cuanto regrese de ese viaje, voy a pedir vacaciones y nos iremos a esquiar como él quiere.
-De hecho ahora quiere surfear - le sonreí levemente.
-Bueno iremos a la playa - aceptó - solo seremos nosotros tres.
-Eso me parece perfecto - rodee su cuello - quiero volver a tener al mismo hombre con el que me case.
-Ese hombre sigue aquí - se inclino para rozar mis labios - te sigue amando, como cuando tenía dieciséis y no te dejará jamás, no importa lo que pase, siempre estaré contigo.
-Mami - escucho, abrí los ojos y me di cuenta que solo había sido un sueño - tuve una pesadilla.
-¿Qué clase de pesadilla, amor? - levante las sábanas para que se acostará conmigo.
-Soñé que papá no regresaba - ante aquello, sentí una opresión en el pecho - pero papá va a volver ¿cierto?
-Claro - lo abrace besando su cabello - pero mejor duerme, mañana debes ir a la escuela.
-Mami - llamó.
-¿Sí, cariño? - repuse, para que supiera que la escuchaba.
-Papá nos quiere ¿verdad? - no conteste, su pregunta me tomó por sorpresa - bueno sé que te quiere a ti, porque siempre te busca, pero ¿me quiere a mí?
-Te adora - respondí - tú eres lo más importante que tenemos, y sé que papá a estado alejado, pero solo es para que estemos mejor, y tú tengas todos esos videojuegos que quieres.
-¿Pasa poco tiempo con nosotros, porque quiere comprarme todo lo que le pido? - para tener cinco años, era bastante inteligente.
-Así es - lo pegué más a mí - tu papi, solo quiere que tengas todo, que no te falte nada.
-Pero me agradaba más, cuando jugaba conmigo - comento su voz se escuchaba adormilada.
Pero antes de que contestara se escucho el teléfono, me estiré para tomar el teléfono que estaba en el buró, aunque no sabía quien sería que me hablaría a las dos de la mañana.
-¿Diga? - respondí, tratando de ocultar un bostezo.
-Con la señora Renata Bing - pidió la voz de un hombre.
-Ella habla - algo hizo que mi corazón comenzará a latir con fuerza.
-Lamento informarle del fallecimiento del señor Patrick Bing - ante aquello mi mundo se vino abajo.
Solté el teléfono, mientras sentía las lágrimas bajar por mis mejillas, no podía creer que Patrick el hombre al que amaba y le había entregado mi vida, ahora no estaba, él no podía dejarme, me negaba a creer que estuviera muerto.
-Mami - escuchaba la voz de Andrew lejos - ¿Por qué lloras? - no conteste - mami, ¿Qué pasa?
Sentí un nudo en la garganta, solo puede abrazarme a mi pequeño que no entendía porque su madre lloraba, en ese momento de nuevo el corazón se me rompió por segunda vez en minutos, el fuerte aquí era Patrick y ahora no estaba, ¿Cómo diablos iba a seguir sin él?
Capitulo dedicado a:
erika_cullen