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Sigues aquí — capítulo 25

Lo vi salir de la casa, y el corazón se me hizo pedazos, sabía que lo amaba y más de lo que amaba a Richard, pero no era tan sencillo dejar a un lado, todo lo que él había hecho por mí, y más cuando mi corazón hecho pedazos, él lo había reparado, no podía simplemente decirle que me quedaría con Patrick.

-Lo lamento - se disculpo Elena, al verme sentada en la escalera.

-No es tu culpa, - le asegure - algún día se iba a enterar, y lo mejor es que se lo dijera alguien a quien recuerda.

-Lo amas - se sentó a mi lado - lo notó en tus ojos, hacía tanto que no veía ese brillo, ni siquiera cuando comenzaste a salir con Richard, ese brillo volvió a aparecer.

-No hubo un día que no pensara en él, - confesé - de hecho estando con Richard, no dejaba de hacer comparaciones, el amor no se fue haciendo menor, pero ¿cómo dejo al hombre que ha hecho tantas cosas por mí?

-Entiendo tu posición - me aseguro - y sé que Pat va a regresar, su amor es mucho más fuerte, que todo este enredo.

-¿Qué pasa si me odia? - clave mi mirada en ella.

-Él no podría odiarte, - comento con una media sonrisa - eres la mujer de su vida, no ha amado ni amará a nadie como te ama a ti.

-Pat es todo para mí, - mi voz fue baja - sino hubiera tenido a Andrew, habría dejado que la muerte llegará. De hecho así me sentí, muerta en vida, solo siendo fuerte por mi hijo.

-¿Entonces yo no fui nada? - ante aquello levante la vista, y frente a mí estaba Richard - ¿Qué fue para ti el tiempo que pasamos juntos?

-No lo tomes así, - susurre, me levante y camine a él, pero retrocedió - te quiero y mucho, y no quiero lastimarte, en verdad me duele.

-Solo fue tu balsa de salvación - me espeto.

-Eso lo sabías - intervino Elena - y no te molesto.

-Pensé que se iba a enamorar de mí - replico.

-Y lo hice - jale las mangas del suéter, que cubrieron mis manos - sé que tal vez no me creas, pero te quiero.

-Pero no me amas - sonrió de forma amarga - siempre estuvo él, muerto o vivo, siempre Patrick tiene que entrometerse.

-Hace trece años, te amaba como una imbécil - no iba a permitir, que culpara a Patrick, de que no estuviéramos juntos - creí estúpidamente, que íbamos a estar juntos por siempre, pero tu rompiste todas aquellas ilusiones; - lo mire seriamente - así que no te atrevas a culpar a Patrick, de que lo nuestro no funcione. De hecho no sé porque decidí darle una oportunidad a esto, si te sigues viendo con Miranda.

-¿Ahora vas a culparme? - entrecerró los ojos - se nota que no has madurado.

-No te voy a culpar - mi voz fue baja - porque amo a Patrick, y eso no va a cambiar, porque es el hombre perfecto para mí, además de que tenemos un hijo, que hace que nuestra unión, de alguna forma se haga irrompible - trague el nudo que tenía en la garganta - lamento, haberte hecho perder el tiempo, en algo que siempre supe no iba a funcionar, pero creí que tú teniendo un lugar importante en mi vida, sería sencillo que me hicieras olvidar a Pat.

-Odio ser el juguete - me espeto.

-Lo sé, - sentía mis ojos picar - y en verdad no quise que esto pasará, no quise ilusionarte, ni siquiera a mí, y sin embargo, nos engañe a ambos, creyendo que lo nuestro iba a funcionar, en verdad lo siento.

Y sonrió, cosa que en verdad me sorprendió, pues pensé que me iba a gritar, pero no lo hizo, solo me dedico una sonrisa sincera.

-También fue mi culpa, - me aseguro - cometí muchos errores, el primero fue dejarte ir, de ahí salieron los demás, pero el último fue creer que podría recuperarte, cuando debí entender que jamás me perteneció tu corazón, que siempre fue de Patrick.

-Enserio te ame - mi voz sonó temblorosa.

-Lo sé, - me abrazo - pero nunca como a él, tus ojos siempre te delataron.

No dije nada, solo me abracé a él, tratando de tragar las lágrimas, pues me había dado cuenta demasiado tarde, que lo nuestro jamás debió haber pasado, pues siempre había pensado en un marido que primero creí muerto, y que ahora me había dado la libertad absoluta, para casarme con Richard, pero yo no lo quería.

-Ve por él - me dijo al oído.

En cuanto me dijo aquello, sin pensar más salí de la casa, sin mirar atrás, debía encontrarlo, y explicarle todo lo que había vivido, todo lo que había tenido que sufrir sin él, y sobre todo decirle que a pesar del tiempo lo seguía amando.

-Mírame - ordeno - ella solo es una amiga, no habrá nadie que pueda atraerme, pues tengo a la mujer más hermosa a mi lado.

-Ahora soy una vaca - sollocé - seguramente, ya no te soy atractiva.

-¿Bromeas? - me tomo el rostro - eres preciosa, y más ahora, que llevas a nuestro hijo, jamás podría mirar a alguien más, porque te amo.

Ese recuerdo, logró que por fin, las lágrimas salieran, no podía perderlo, era el hombre de mi vida, mi alma gemela, el amor de mi vida, o como quiera que se llamara, amaba a ese hombre y no iba a perderlo, no de nuevo, dudaba poder soportarlo si llegaba a pasar.

Camine hacia la laguna, que había sido un lugar demasiado importante para los dos, estaba como a quince minutos, pero eché a correr esperando, que el tiempo se redujera. Cuando llegue a aquel lugar, en donde estaba una pequeña cabaña, que era propiedad de los Bing, ahí le había entregado todo a Pat.

Deje que mi respiración se tranquilizara, y más cuando lo vi sentado, en aquel columpio, que había puesto para las chicas, aunque Marian, decía que solo lo había puesto por mí, y me gustaba pensar que eso era cierto. Al estar a poca distancia de él, note que tenía los ojos cerrados.

-Debemos hablar - susurre.

-¿De qué? - su voz se escuchaba molesta.

-Sobre nosotros - suavice mi voz.

-Ya todo está dicho - no me miro.

-Tú hablaste, - le espete - y yo te escuche, y ahora es tu turno de escucharme - estaba por replicar - cierra la boca - le ordene y un tanto sorprendido lo hizo - mi vida fue un infierno, cuando pensé que te había perdido, creí que no iba a poder seguir, pero tuve que mantenerme en pie; tenía el corazón hecho pedazos, no tenía ni la menor idea de que hacer con mi vida, había perdido a la persona que le daba sentido a mi vida. Te extrañaba como loca, no hubo una noche en un año, que no llorará tu ausencia, todos decían que lo mejor era que siguiera con mi vida, pero yo te necesitaba a ti.

<< Sin embargo, tenía que ser fuerte, por Andrew - sus ojos por fin me miraban - y entonces apareció Richard, ofreciéndome su mano para seguir, lo pensé tanto tiempo, que no entiendo como espero tanto - solté un suspiro - me engañe, y lo engañe a él, creyendo que podría haber un nosotros, pero no habría nada, si nunca deje de pensar en ti, jamás he dejado de amarte, y tal vez jamás me recuerdes, pero quiero seguir contigo, con nuestro matrimonio, con nuestra familia.

Se levanto del columpio, y se coloco frente a mí, su tamaño siempre imponía, y más con el mío, sentía mis ojos picar, pero tenía que tragarlas, para escuchar lo que él iba a decir, saber si podíamos seguir juntos o cada uno tendría que tomar su camino, aunque no tenía idea de cómo lo haría.

-Mi mente no te recuerda, - ante aquello, siento un nudo en la garganta - pero el corazón parece que jamás te has ido, te he visto en sueños, pero sé que te amo, y no voy a dejarte, hace unos momentos lo dije, porque el miedo ganó - tomo mi rostro entre sus manos - me aterra el poder perderte, y tengo miedo de lo que despiertas en mí, porque sin saber todo de ti, sé que mataría y moriría por ti. Porque sigues aquí - se señalo e corazón.

-Recordaremos juntos, o haremos recuerdos nuevos - susurre - lo único que importa, es que te quedes conmigo.

-Siempre - me aseguro, mientras se inclinaba a besarme.

Sabía que tal vez no llegará su pasado, pero al menos estaría en su futuro, y eso era lo único que importaba, que estaríamos juntos, después de todo lo que habíamos tenido que pasar. Lo amaba y dudaba que eso fuera a cambiar, después de todo nunca deje de pensar en él.

-Vamos a casa - me sonrió, mientras me tomaba la mano.

No había duda, que Patrick Bing era el amor de mi vida, y lo amaría hasta que llegará la muerte, solo así podría dejarlo o tal vez ni así. Pero ahora solo iba a disfrutar todo el tiempo que estuviera a su lado.

Creo que este capitulo es el final, a menos que sientan que hay algo que deba explicar, pero sino es así, este es el final, y les agradezco que se hayan tomado el tiempo de leer esta locura, y que haya sido de su agrado. Y lamento si a alguien no le gusta, pero desde que comencé a escribirlo ya sabía con quien se iba a quedar, y por más que trate de cambiarlo, simplemente no pude, espero que aun así les guste ^^

Capitulo dedicado a:

nessiecullen