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Sigues aquí — capítulo 7
Regresar a este lugar, era doloroso, pero debía aceptar que él ya no estaba, y que tenía que superar su muerte, no llevaba ni un día y sentía mi corazón hacerse pedazos. Caminar por mi casa era bastante doloroso, y es que todo me recordaba a él, y no podía creerlo.
Camine hacia el salón, y en cuanto vi el piano, sentí un nudo en la garganta, si de haber sabido lo que pasaría ese día, hacía casi veinte años, en verdad mi respuesta habría sido diferente, camine hacía el, y me senté en el banquillo, pase mis dedos por las teclas.
-¿Por qué no tocas un poco? - dirigí mi vista hacia la voz, y me encontré con los ojos miel de mi hermano, Ryan.
-No lo hago, desde hace mucho - conteste.
-No creo que lo hayas olvidado - me animo.
No quería tocar, lo vi caminar hacía mí, se sentó a mi lado. Era mucho más alto que yo, tenía el cabello castaño y quebrado, era dos años menor que yo, y seguía soltero y bueno vivía con mis padres, ya que no veía la necesidad de buscar independizarse, después de todo en casa tenía comida caliente y ropa limpia, y bueno cuando intento irse a vivir solo fracaso por completo, fue por eso que regreso.
Habíamos mantenido una relación normal de hermanos, peleábamos como todos, siempre había contado con él, y bueno solo llevándonos dos años, era el que corría a la mayoría de mis pretendientes.
-¿Sabes? - clave mi mirada en él - Pat siempre tuvo mi aprobación.
-Pensé que apoyabas a Richard - comente con la nariz arrugada.
-Bueno ambos, tenían mi aprobación - ante eso sonreí - debe traerte esto, viejos recuerdos.
-Bastantes - admití.
-Déjate llevar por ellos - me susurro - deja que él viva en ellos.
Cerré los ojos e hice lo que Ryan me había pedido, poco a poco me metí en mis recuerdos.
-No puedes negarme una canción - me sonrió.
-*Patrick - repuse suavemente
- no soy buena con el piano.*
-Eres mucho mejor que yo - comento, caminando hacia el piano.
-Tu no tocas - le espete.
-Por eso - palmeo el lado del banquillo libre - me agrada, cuando tocas.
-No lo creo - dije, sentándome a su lado.
-Es enserio - me dio un beso en la mejilla, ocasionando que mis mejillas ardieran - eres mi pianista favorita.
-Ni siquiera te gusta el piano - lo observe con una ceja elevada.
-Contigo es diferente - me sonrió - vamos, ¿puedes tocar un poco para mí?
-*Odio cuando haces esa cara
- replique, girando mi rostro para no verlo.*
-Es la única que tengo - bromeo.
-Eres un mal amigo - le reproche.
-La mal amiga, eres tú, que no puede complacerme con una pieza - ante eso solté un suspiro.
-Muy bien - acepté - pero después de eso, comenzamos con el ensayo de Literatura.
-Lo prometo - me aseguro acomodándose, como si fuera a escuchar el mejor concierto de piano.
Simplemente sonreí, en verdad me encantaba ver su rostro serio, de hecho creo que cualquier expresión que tuviera me gustaba, respire profundo, antes de comenzar a tocar, no me agradaba mucho esto de tocar, pero claro mi madre y su obsesión, me obligo a tomar clases de piano desde los seis años, claro que los deje a los doce.
-Espectacular - al escuchar aquella voz, y los aplausos gire mi vista y me encontré con Richard - tocas muy bien.
-No comiences tú también - le espete, a lo que Pat sonrió disimuladamente.
-Solo digo la verdad - elevo los hombros.
-¿Y que haces aquí? - pregunto Pat - se supone que deberías estar haciendo el trabajo con esa chica rara, de la cual olvide el nombre.
-¡Que extraño! - Richie tenía una media sonrisa - si apenas ayer, la estabas besando, no puedo creer lo rápido que te olvidas de tus conquistas.
-¿La besaste? - clave mi mirada en él, era una chica de cabello negro, que si pedían mi opinión no era muy bonita.
-Tal vez - ante eso sentí mi corazón hacerse pedazos.
-¿Qué haces aquí? - trate de alejar de mi mente la imagen, de Patrick besando a la chica que recordaba como Naomi.
-Necesito hablar contigo - dijo tranquilamente.
-Te escucho - camine hacia la sala, en donde estaban nuestros cuadernos.
-¿Podría ser a solas? - me pidió.
-Yo voy por algo de tomar - comento Pat y sin más desapareció.
-Ya estamos solos - me puse frente a él.
-No sé como decir esto - parecía nervioso - desde hace mucho, me gustas - muy bien, eso no era algo que me agradará escuchar de mi mejor amigo - y ya no puedo más ¿quieres ser mi novia?
Me quede en shock, no podía creer lo que estaba escuchando, debía ser una broma, pero al ver la seriedad en su voz, el miedo se apodero de mí, ¿Dónde diablos estaba Patrick, para sacarme de esta? Pero por más que pedí por él no apareció, y Richard seguía esperando mi respuesta.
-Sí - la respuesta salió, sin pasar por mi cerebro, porque de haberlo hecho no habría dicho eso.
Y antes de que pudiera retractarme, sus labios se apoderaron de los míos, en ese momento mis ojos se abrieron más, y note a Pat en verdad esto no podía estarme pasando.
-Lamento interrumpir - esa sonrisa, me dolió más que cualquier cosa - pero debemos terminar el trabajo.
-Claro - la mirada de Richard, era tan tierna que me hizo sentir culpable - bueno, princesa te dejo para que termines, pero en un rato te llamo - odie el sobrenombre, pero no lo dije; y de nuevo me beso solo que esta vez fue un roce - nos vemos mañana.
-Adiós - murmure.
Lo vi salir de la sala, pero aun mi cerebro no podía asimilar lo que había pasado, y no creo que fuera a hacerlo hoy. Porque me sonaba absurdo que fuera novia de mi amigo.
-No sabía que te gustaba Richard - ni siquiera me veía - pero me alegra, que sean novios.
-Pat, yo no…
-*Lo mejor es que comencemos,
- me interrumpió - porque sino jamás vamos a terminar, y seguramente deseas hablar con tu novio.*
Abrí los ojos y Ryan me observaba con una media sonrisa, ese no era uno de mis mejores recuerdos, después de todo, ese día Pat se había distanciado de mí, y de haber seguido a mi corazón habría terminado a Richard al día siguiente, pero no podía hacerle eso a mi mejor amigo.
-No fue tan malo - me aseguró - después de todo, conociste a Richard de otra forma.
-Y me enamore - susurre.
-Exacto - me despeino, como cuando éramos unos adolescentes - podría vender, tu vida.
-Jajaja, que gracioso - el sarcasmo, le hizo reír.
-Mami - mi pequeño me jalaba la blusa - te buscan.
Levante la mirada y Richard estaba ahí, con un ramo de rosas, ante eso no evite sonreír, me levante y tome las flores que llevaba.
-No llevo ni un día aquí, y ya es la segunda vez que te veo - comente.
-Bueno, no quiero que estés deprimida - su sonrisa, seguía contagiándome como siempre - así que vengo a invitarte a desayunar.
-No puedo, - me disculpe - tengo una entrevista de trabajo.
-Entonces a comer - había olvidado que no aceptaba un no.
-Voy a comer, con Drew y con mis suegros - ante la mención de los padres de Pat, sentí un nudo en la garganta.
-Muy bien - hizo una mueca de fingido disgusto, que de nuevo me hizo sonreír - creo que tendré que esperar, hasta la próxima semana, para que aceptes mi invitación.
-Eso creo - acepté.
-Muy bien - soltó un suspiro de resignación - entonces, en una semana vendré de nuevo.
-Aquí estaré esperándote - respondí.
Sentí su beso en mi mejilla, y después de despedirse de mi hijo, y de mi hermano salió de la casa, en cuanto lo hizo, gire hacia Ryan y Andrew, y ambos sonreían.
-Creo que a tu mamá, alguien la hará sonreír muy seguido - repuso Ryan.
-¡SÍ! - grito emocionado mi pequeño.
-Te alejaré de él - mientras negaba con la cabeza - eres una mala influencia, para mi bebé.
Escuche los reproches de ambos, uno por el de bebé, y el otro por lo de mala influencia, pero salí sonriendo del salón.
Ryan Geller Capitulo dedicado a: yesica7448Zhere StAr De BlackMaRu_Potterkaty_parawhorenessiecullen