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Hermione... — capítulo 4

Hola, antes que nada, gracias por leer y a los que agregaron a favoritos…Pero muy especialmente a los que comentan, mil, mil gracias…¡Que disfruten de la lectura ! Los veo en los coments =D

Se dio cuenta de que estaba consciente, pero no abrió los ojos. Tardó unos momentos en recordar porque se sentía tan mal. Muchas imágenes vinieron a su mente, la mansión Malfoy, Bellatrix, un cuchillo de plata…

Abrió los ojos y… ¿Ahí estaba ella?

-¡¡Por los mil demonios!!-Dijo incorporándose, asustado y mirándola.

-No maldigas, Ron-Dijo Hermione con tranquilidad.

Nunca había abierto tanto los ojos, es más, hasta le dolían. ¡Tenía que ser un sueño, por supuesto!...Un sueño muy raro, muy realista, de hecho. Se movió con torpeza al borde de la cama y se puso de pie sin dejar de mirarla.

No recordaba estar mas ¿espantado?, no…asombrado en su vida. Con el entrecejo fruncido y la boca abierta al máximo, se aproximó lentamente a ella.

-Ya sé que estoy muerta, deja de mirarme como si fuera un fantasma, por favor.

Eso lo hizo reaccionar.

-¡¿No eres un fantasma?!-Gritó medio riendo. La verdad…todo estaba muy raro. No se sentía mal. Se dijo que tendría que estar llorando…Pero era un sueño, ¿no?...No había por qué llorar.

-No soy un fantasma, Ron. Eso es…algo que no puedo explicarte aun- Le dijo con ese tono calmado que lo empezaba a desesperar- Pero si morí.

Para espanto (y sonrojo) del muchacho, se desabotono los primeros cuatro botones de su blusa y se apartó un poco la tela sobre el pecho izquierdo. El color rojo desapareció y tuvo un escalofrió al momento que se ponía pálido. Una fea herida como de unos siete centímetros y bastante profunda se encontraba encima de su corazón, todavía abierta.

Se tuvo que sentar en la cama de la impresión mientras ella abrochaba su blusa de nuevo. Tenía que pensar con claridad. ¿En los sueños se hace eso?... ¡No!, en los sueños uno hace lo que quiere. Así que se puso de pie y avanzando hacia Hermione, estiró los brazos…

¿Para darse en la nariz con la pared?

Sobándose la larga nariz, se volvió asustado hacia Hermione que seguía mirándolo tranquilamente. Entonces… ¿la había travesado?... ¡¿No que no era un fantasma?! No sabía si era por el dolor (¿En los sueños se siente dolor?) de la nariz o por puro sentimiento, pero las lagrimas comenzaron a aglomerarse en sus ojos.

-No puedes tocarme, Ron- Dijo Hermione sonriendo, serena, y se sentó en la cama- La primera regla, es que no puedes hablar de esto con nadie, la segunda…la segunda es que no podemos tocarnos.

¿Reglas?... ¿No puedo tocarla? Se quedó estático depura incredulidad…

-Hermione-Dijo al fin con las lagrimas rodando al fin por sus mejillas, evitando sus ojos, mientras ella lo seguía observando-Esto es un sueño. No hay reglas…En los sueños…Solo en los sueños los muertos hablan con los vivos…

El suelo de la habitación tembló y todo empezó a sacudirse y caer. Ron se golpeó de nuevo contra la pared y cuando intentó ponerse de pie, la habitación empezó a girar sin control y se vio envuelto en una especie de remolino gigante. Habían rayos verdes y azules que cuando tocaban alguna parte de su cuerpo, le generaban una descarga eléctrica, pequeña, pero dolorosa. Empezaba a tener arcadas, cuando, con una última sacudida, el suelo se estabilizó y se salió despedido con fuerza hacia la derecha…hasta que un lado de la cabeza se estampó contra un cristal.

En el suelo, momentos después, se atrevió a abrir los ojos, sin dejar de frotarse la cabeza, con miedo de vomitar.

-¡Demonios!

-No maldigas, Ron- Hermione estaba sentada, con las piernas cruzadas, y lo miraba medio sonriendo.

-¿Qué hacemos aquí?-Preguntó incorporándose, pero enseguida se dejo caer en el asiento que estaba frente a Hermione, mareado completamente.

Trac, trac, trac…

-Bueno, has aceptado que estoy muerta.

Todo se volvía mas extraño a cada minuto. Hermione no abandonaba ese tono sereno que ahora si lo desesperaba y, para colmo de males, acababa de tener una experiencia tipo traslador que lo había llevado hasta el vagón del expreso de Hogwarts.

Era un sueño muy raro…

  • Recuerdas este vagón, en especifico, ¿Verdad?-Preguntó Hermione haciéndolo sobresaltarse.

-No- Contestó, limpiándose el rostro…quitando el camino que las lagrimas habían trazado en sus mejillas y amenazaban con seguir recorriendo. Sí lo recordaba, era el vagón donde ambos se conocieron por primera vez.

-No mientas, Ron. Lo sabes, lo veo en tus ojos.

Alzó la mirada, al fin. Los ojos azules y el castaños se encontraron por fin y parecía que salían chispas de la conexión. Sin poder evitarlo más, Ron se quebró. Hermione lo observó llorar y esconder el rostro entre los brazos sin cambiar ese gesto sereno. Esperó y esperó, sin apartar la vista del sollozante muchacho, ni siquiera para ver volar a las miles de lechuzas que acompañabanal tren en su viaje.