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Hermione... — capítulo 8
El primer crucio lo tomó tan de sorpresa como a Hermione.
Vio con asco, entre lágrimas, como Lucius Malfoy, su mujer y Draco se habían sentado en dos sillas junto al fuego, con las piernas cruzadas, como quien se sentaba a ver un espectáculo. Rieron mientras Hermione gritaba y se sacudía de dolor.
-Colagusano-Llamó Lucius- Tráenos una copa de vino…y sírvete una, esto es para festejar. Por fin esa asquerosa esta donde debe…a nuestros pies.
-¿Lo has oído, Granger?-Dijo Bellatrix y se inclino a su lado-A nuestros pies, inmunda- Escupió a su rostro y se enderezo de nuevo-Ahora, ya que has probado un poco, podremos empezar. ¿De donde tomaron esa espada?
Con la frente palpitándole, el corazón destrozado y temblando y sollozando sin control, Ron miró a Hermione,mientras Colagusano volvía al salón con una bandeja llena de copas y algunos aperitivos.
-Vete…vete a la mierda-soltó la chica.
Ron escondió el rostro justo cuando Bellatrix lanzaba otra maldición. Pudo escuchar, entre los bramidos y aullidos de Hermione, las carcajadas de los Malfoy y las burlas de Bellatrix, un eco lejano y se dio cuenta de que eran sus propios gritos, en el calabozo.
-Esto me encanta-La voz melosa de Greyback llamó su atención y lo miró. Estaba tras él, recargado contra la pared, de brazos cruzados. Acababa de regresar del calabozo- Amo cuando la comida da pelea.
-No sé tú, Greyback- Dijo Lucius, y le dio un trago al vino, mientras Colagusano de perdía de vista por una puerta adyacente- Pero creo que hay que enseñarle modales a la escoria que tenemos aquí.
-Estoy de acuerdo-Dijo Bellatrix con calma y miró a Hermione, quien había estado sollozando y abrazándose a sí misma-Vamos a darle otra oportunidad-Volvió a inclinarse a su lado y la obligó a mirarla, tomándola del cabello. Por fin vio el rostro de Hermione.
Había tanto miedo y tanto dolor en aquel rostro que tantas veces había visto sonreír…En aquellos ojos que se entrecerraban cuando Harry o él no hacían correctamente los deberes, cuando se cerraban, concentrándose, al tratar de recordar un dato o alguna fecha…Aquellos ojos que lo miraban, todas las noches durante 7 años, antes de desearle que durmiera bien.
-¡Voy a preguntártelo de nuevo! -Le dijo-¿De dónde ha salido esta espada?-Le tiro del cabello, apremiándola- ¿De dónde?
-La encontramos-Dijo Hermione con voz temblorosa, mientras Bellatrix negaba con la cabeza y murmuraba *"dime la verdad, mugrosa"-*La encontramos- Repitió sollozando, pero la bruja de puso la punta de la varita en la frente a la castaña-¡¡POR FAVOR!!
-Crucio.
Por más que se tapara los oídos, Ron alcanzaba a escuchar los bramidos de la chica y las burlas de los presentes en la sala. De rodillas, abrió los ojos cuando los gritos cesaron y un par de pasos se escucharon, haciendo eco en la sala, se encontró con Greyback al lado de Bellatrix y Hermione.
-Creo que está muerta-Dijo el hombre lobo y Lucius soltó un silbido. Todos rieron. Menos alguien. Ron no lo había visto bien, Draco miraba a otra parte. Parecía asustado. Poniéndose de pie, sabiendo que Hermione no podía estar muerta, se acerco al pequeño corro que se había formado a su lado.
Parecía muerta, en efecto. Soltó un grito ahogado y se cubrió la boca con la mano, mientras lloraba con fuerza y se dejaba caer a su lado. La chica tenía los ojos en blanco y no se movía.
-Compruébalo-Ordeno la bruja y Greyback se inclino sobre Hermione.
El hombre lobo acerco la nariz al cabello de Hermione y aspiro un poco, luego llevo la mano a su cuello y la observo unos segundos.
-Está viva, señora-Dijo- Pero está muy débil. Se ha desmayado. Le sugiero traer al chico Weasley, esta no aguantara mucho.
-No, está bien. Con un enérvateestará lista para seguir jugando- Repuso la mujer.
-Lastima, tendré que esperar- Dijo Greyback y tomándole el rostro, lamió una de las mejillas de Hermione- Hmmmm, está tan deliciosa como se ve…Me divertiré mucho con esta chica tan deliciosa antes de hincarle el diente…-Se pasó la lengua por los labios.
-No seas asqueroso, Greyback- Dijo a lo lejos Lucius- Estamos bebiendo.
-Enérvate-Dijo Bellatrix y Hermione abrió los ojos. Soltó un pequeño grito al ver a Greyback a su lado, pero la bruja de puso el zapato en la boca, impidiéndole gritar-Dime de dónde sacaron la espada…Fue de Gringotts, ¿Verdad?- Hermione negó con la cabeza- ¡Estás mintiendo, asquerosa sangre sucia, y lo sé! ¡Has estado dentro de mi cámara de Gringotts! ¡Dime la verdad!
Quitó el pie de la boca de la chica, y antes de que Hermione empezara a hablar, le dio una patada en el rostro antes de volver a usar la maldición imperdonable.
Sentado en el suelo, abrazándose las rodillas, deseó morir.
Pero también deseó matar.
A todos los que habían humillado a Hermione antes de su muerte. Deseó partir en mil de pedazos a Bellatrix, hacerla sufrir hasta el cansancio. Matarla él mismo. Matarla…de la forma más dolorosa y vil posible.
Hubo más insultos, burlas, gritos y maldiciones.
Pero Ron ya no siguió llorando, se había puesto de pie y seguía únicamente a Bellatrix Lestrange con la mirada. Cada movimiento, cada palabra. Quería grabar todo eso y asegurarse de no evitar algún detalle, cuando la tuviera enfrente, con varita o sin ella, se aseguraría de escupirle al rostro, de humillarla de hacerle pedir, rogar, para que se detuviera como Hermione lo estaba haciendo. De hacer aparecer un cuchillo de plata de la nada y amenazarla con clavárselo al cuello como lo hacía ahora.
Él mismo, con sus propias manos, le haría pagar por la muerte de la chica que amaba.
-¡Le conocimos esta noche! -sollozó Hermione cuando la bruja le preguntó si el duende les había proporcionado la espada-Nunca hemos estado dentro de tu cámara... ¡No es la auténtica espada! ¡Es una copia, solo una copia!
-¿Una copia? -chilló Bellatrix y miró hacia Lucius para ver que pensaba -¡Una historia muy probable! -¡Pero podemos averiguarlo fácilmente! -Dijo Lucius devolviéndole la mirada y le dio un codazo a Draco, que había estado observando a la sollozante Hermione- ¡Draco, vuelve a traer al duende, él puede decirnos si la espada es auténtica o no!
Como despertando de un sueño, el rubio se levantó y se dirigió a la puerta que conducía al calabozo. Mientras Draco estaba abajo, Bellatrix observó a Hermione, caminando alrededor suyo. Sonriendo.
-Lo escuchas, ¿Verdad?- Le dijo en voz baja- Al traidor Weasley. Como grita tu nombre-Hermione le devolvió la mirada a la bruja con lágrimas corriendo por las mejillas y el rostro desencajado- Pero él no puede hacer nada, naturalmente, es un imbécil…Y voy a divertirme con él mas tarde.
-¡No!- Gimoteó Hermione y estiro la mano hasta tocar el zapato de Bellatrix- Por favor, no le hagas nada…te lo ruego, él es sangre limpia, yo no… mátame a mí, pero a él no le hagas daño…
El corazón le dio un vuelco y las lágrimas regresaron a su rostro. Hermione sí escuchaba sus gritos y además pedía, rogaba por él, cuando ella era la que estaba siendo torturada. Observó su expresión, llena de terror y deseó tomarla en brazos y llevársela lejos, abrazarla hasta que todo estuviera bien…
-¡Que romántico!-Dijo la bruja, riendo y pateó la mano que aprisionaba su pie-Claro que voy a matarte, sangre sucia, pero también a él…es un traidor…Mira que meterse contigo, que eres una basura, es suficiente para matarlo. Me dan asco los dos. ¡Crucio…!
Escupió de nuevo a la chica mientras esta se retorcía de dolor y gimoteaba justo cuando Draco llegaba con el duende.
-Oh, enano…lamento molestarte, pero necesito comprobar algo- Dijo la bruja apenas lo vio- Esta asquerosa dice que apenas te ha conocido esta noche, que tu no le has dado la espada que esta sobre esa mesa… ¿Qué dices tú al respecto?
-Me has ofendido-El duende solo la miró a los ojos-¿Y esperas que te ayude?
-¡¿Qué mierda pasa con el mundo?!... ¿Ya nadie conoce su lugar? ¡¿Tengo que portarme bien con un animal inútil?! ¿Es que tengo que pasar por alto a la basura que no está a mi nivel y apiadarme de ella? ¡Yo soy superior a ustedes dos, mugrosos, mucho mejor! ¡Crucio! ¡Crucio! ¡CRUCIO!- Bramó, completamente fuera de control y Hermione volvió a sacudirse y a gritar. El duende la observó con ojos entrecerrados mientras Bellatrix movía la varita como una desquiciada. Retiró el hechizo y miró al duende, mientras tomaba aire y recobraba la compostura-Ahora…toma esa espada y dime si es real o es una réplica…
Mientras el duende tomaba la espada entre las manos la examinaba, se escuchó un estallido que sobresalto a todos, incluyendo al mismo Ron, que había estado viendo como Hermione se recobraba de las múltiples maldiciones y sollozaba, sobándose los brazos…
-¿Qué fue eso? -gritó Lucius y se puso de pie. Su mujer y su hijo lo imitaron-¿Oyeron eso? ¿Que fue ese ruido en la celda?... ¡Draco!-Su hijo se puso mas pálido de lo que ya estaba y Narcissa negó con la cabeza-No, ¡llama a Colagusano! ¡Haz que vaya a comprobarlo!
Greyback, que había mantenido bajo perfil, se acerco a una puerta y llamó con los nudillos. Colagusano salió por ella e intercambiaron algunas palabras antes de que el último cruzara el salón hacia el sótano.
Todos se quedaron callados, excepto Hermione, que seguía sollozando y lamentándose.
-¡Cállate, asquerosa!-Ordeno Lucius Malfoy y le pateó la cara, como lo había hecho Bellatrix antes, pero con mucha más fuerza, Hermione dejó de llorar y de moverse. Greyback preguntó si podía patearla también, pero Malfoy lo mando callar y mirando hacia la puerta, dijo: -¿Qué pasa, Colagusano?
Su propia voz, imitando la de Colagusano lo hizo salir de sus pensamientos, los cuales apuntaban a Lucius Malfoy y buscaban miles de formas de causarle dolor. Recordó que justamente ahí, estaban peleando con Colagusano y lo que sucedería a continuación.
Eran los últimos segundos de vida de Peter… y también, recordó mientras Bellatrix decía algo a Lucius y luego se volvía hacia el duende, los últimos minutos de Hermione.
-¡CRUCIO!- Sin aviso, lanzo otra maldición a Hermione-¿Quieres que te suceda lo mismo, maldito animal?-Chilló Bellatrix y los gritos, ahora reanudados de Hermione, sacaron de su mente recuerdos que implicaban galletas de nuez-¿Y bien? ¿Es la auténtica espada?
Recordando, volvió la vista y se encontró con Harry y él mismo en las escaleras, observando. Recordó el dolor que sintió de ver a Hermione a los pies de aquella bruja, inmóvil. La rabia que cruzaba su pecho y le erizaba la piel, mientras se veía correr a salvar a Hermione de las manos de Greyback.
-Hermione- Dijo con lagrimas en los ojos una vez que la lámpara cayó sobre Hermione y Bellatrix y vio a aquel Ron, ignorante a lo que sucedería a continuación, abrazar a Hermione entre los cristales rotos-De haber sabido que era la última vez que te tenia viva…aun estaría abrazándote…
-Que romántico- Dijo una vozsu espalda y vio a la Bellatrix real, luego fingió una arqueada. Antes de que Ron hiciera algo, volvió a inmovilizarlo- Es hora de regresar, cretino.
Con la mano que estaba lanzando el puñal de plata en ese momento, arañándole de nuevo el cuero cabelludo, Ron tuvo la ultima visión de Hermione, aferrada a él, antes de caer al suelo en la oficina de Dumbledore.
Se incorporó rápidamente, lleno de rabia y vio a Bellatrix, cuya túnica se había atorado en la puerta del pensadero al salir despedida de él. Asaltado por las imágenes que acababa de ver en el pensadero, se lanzo hacia ella y tomándola del cuello, la arrojó al suelo de piedra, desgarrando su túnica. La varita de la bruja cayó lejos de su mano.
-Pagaras, asquerosa…-Dijo entre dientes mientras apretaba el cuello de la mujer con todas sus fuerzas.
-¿Vasgs…vasg a matarg…Aaarg…me, traig…dor?-Logró articular la bruja mientras le clavaba las uñas en los brazos.
-¡¡VAS A PAGAR POR LO QUE LE HICISTE!!
-Aagagggr…Pero…aggr…solo, solo…la maté…jajajajaja….
Sus manos se cerraron más contra el cuello y apretó con más fuerza, las manos empezaban a dolerle, pero Bellatrix se estaba poniendo morada…Los ojos se le estaban saltando…
-Aaaagggr…Porgg… ¡Por favor…gggr!
Y Ron se río…