Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Quiero tener un bebé · de

Quiero tener un bebé — capítulo 10

H A R M I O N EHermione subió las escaleras hacia el salón de estudios muggles, luego del hecho embarazoso que había sufrido. Con una inspiración frustrada, empujó la puerta y se encontró que el salón ya no era el mismo. Había cunas y bebés llorando en ellas. Cada una tenía el nombre de un estudiante y el de Hermione, no estaba muy lejos. Una hermosa niña de cabello negro y ojos verdes, tal cuál como Harry. La pequeña se movía en la cuna, de una forma muy natural. — Qué bueno Hermione, que ya has llegado. Tu hija, esperaba por ti. ¿Cómo piensas llamarla? — La llamaré: Meredith. Me gusta como suena y sé que a Harry no le importará. El profesor, colocó a la pequeña entre sus brazos. Ahogó un bostezo y abrió sus ojos con tal naturalidad, que provocaba miedo.  Pero Hermione era feliz. — Encontré trabajos que Harry puede hacer, mientras cuidamos de la bebé. Tuvimos la charla paternal y hasta tuvimos una serie de inconvenientes técnicos, que no debieron darse. Todo resulta como una familia muy normal. Aunque Harry lleva su papel al límite, de vez en cuando. El profesor miró sus anotaciones y le confesó que ser ayudante en el ministerio, podría beneficiarlos más. Hermione asintió, mientras bajaba las escaleras cuidadosamente, con su pequeña hija. Harry trataba de entender, qué carajo había hecho mal. — ¡Eh, Harry! ¿has visto a Ron?— dijo Dean y él negó con la cabeza. Ron no le hablaba desde que se había acostado con Hermione. Parecía enfadado, como si tuviera una especie de relación con ella. Antes de siquiera pensar en algo coherente, escuchó la algarabía que se formulaba en las afueras de la sala común. Cuando entró Hermione, descubrió por qué todas las chicas gritaban emocionadas. ¿De dónde había salido esa cosa, que balbuceaba y lloraba entre sus brazos? Que además era idéntica a él. Las chicas la miraron y luego, lo miraron a él. Solo porque estaba parado como un sonso, con la boca abierta y el rostro cargado en sorpresa. — ¿De dónde salió esa cosa?— dijo y Hermione lo miró de mala gana. — ¡No es una cosa. Es nuestro bebé. Nuestra hija! Se llama Meredith y es idéntica a ti, puesto que... ¡Qué demonios! ¿Eso cómo había sucedido si...? ¡Por amor a Merlín! Tenía una hija y no había tenido sexo con Hermione.  Quizá ella le había hecho algo, mientras dormía. Puesto que ello, no podía ser obra natural ni normal. Biológica no podía ser. Aunque lucía muy real. Una bebé muy real. — Y esto que tú llamaste "cosa", tiene sentimientos. Come, duerme y tiene necesidades. Y como su padre, te harás cargo de ellas. Como yo lo voy a hacer. Ah y aparte, buscarás un trabajo para mantenernos. Sonaba muy tentador, pero no gracias. — ¿Te volviste loca, Hermione? — No. Me volví madre, que es otra cosa. Prometiste que me ayudarías. Sí, pero no de esa forma. Negó con la cabeza y se dijo que estaba en problemas, si no pensaba en algo pronto. Si no salía de esa, era hombre muerto. — ¡No puedo creerlo! Ron entraba en escena, apartando a las miradas curiosas. Hermione negó con la cabeza, mientras Ron miraba a la bebé. ¿Cómo era posible que ocurriera tan rápido? Si apenas habían tenido sexo, el día anterior. ¡No tenía sentido! No podía resultar más que una mentira. Un complot. Estaban engañándolo. Era un holograma. Colocó su mano sobre uno de sus pequeños brazos y trató de pellizcarla. La bebé soltó un quejido y se echó a llorar. Hermione lo pellizcó a él y Ron se quejó. Ambos parecían echarse a llorar. — ¿Tienen un hijo juntos?— dijo, dolido y Hermione asintió en silencio. Con una sonrisa, miró asu hija, entre sus brazos. — Harry, cárgala. — ¿Qué? — Sí. Es tu hija. Harry no supo qué hacer y las chicas comenzaban a pedirle que lo hiciera. La imagen de un Harry paternal, resultaba muy tentadora. Excepto para Snape, que miraba aquello, en el desayuno. No podía ser cierto. — ¡Ah, por favor! ¿Ahora tienen hijos? ¿Por qué? ¿Es una especie de dictadura? "Esparcir los genes de Potter, por todo el mundo". Les enviaré cartas a sus padres, Granger. A usted por haber salido embarazada y a usted, por acostarse con ella y embarazarla. Miró a la bebé que lloraba. Si era de juguete, era muy real. — No salí emba... — No, Granger. Eso le cayó del cielo. — Prácticamente— se quejó Harry y Hermione lo miró de mala gana. Luego de que le explicara que se trataba de un proyecto escolar, Snape comenzaba a detestar más a los muggles y sus estúpidas costumbres. Así era Snape.  — ¿Y tengo que cambiarle el pañal, ahora? — Sí, Harry. Cámbiaselo ya o la seguirás oyendo llorar y tendrás de qué quejarte. No seas ridículo y ve a cambiárselo en este mismo instante. — Sí... "cariño". Hermione arqueó una ceja en respuesta y Harry decidió ignorarla. Tomó a la bebé, fastidiado y caminó escaleras arriba, hacia los baños. Ok, estoy de malas porque estamos en estado de emergencia por lluvias, paso cerrado y aún así, tenemos clases. Por ello, medio escribo las cosas y con las enfermedades, mucho menos. Espero les guste. Saludos y besos. Se les quiere y aprecia. Ya lo saben. =). Princess: el finde podré pasar con calma por tu fic. Prometido.