Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Lo único con lo que cuento · de

Lo único con lo que cuento — capítulo 6

Narcisa sonrió suavemente, mientras que Snape miraba su equipaje. Era mucho menos de lo que creía. — ¿Estás segura de que solo esto quieres llevar? Creí que, bueno... — Está bien así, Severus. Draco puede disponer del resto. Yo creo que mientras menos cosas llevemos, estaremos mucho mejor. No dijo nada al respecto. Mientras dejara el dolor en casa, todo lo demás que quisiera llevar, lo podía hacer. ¿Él? No llevaba nada. No necesitaba nada. Todo lo podría encontrar allí. Mientras colocaba las cosas en la puerta, Narcisa recordó que algo se quedaba y necesitaba recuperarlo. Soltó la mano de Snape y corrió escaleras arriba. Severus, esperó pacientemente. — Casi me olvido de esto, Severus— dijo y miró lo que parecía ser un álbum de fotografías. Se detuvo junto a él y lo abrió, enseñándoselo.— ¿Lo recuerdas? No estaba seguro, continuó mirándolo. — Aquí hay una foto de nosotros, en la mansión. Lucius estaba allí y tú, al otro lado. Y Draco, él era solo un bebé. ¿Recuerdas ese día? Nos estabas visitando por primera vez, luego de meses. Y Lucius te nombró su padrino. El padrino de Draco. Asintió suavemente y luego, miró una fotografía de ella. Estaba sentada en el sofá del salón y Snape estaba allí, siendo parte de otro de sus recuerdos "familiares". Señaló la fotografía y la contempló. — Tienes el cabello mucho más largo que antes.— le dijo con una sonrisa suave y Narcisa miró la foto con detalle. Ladeó la cabeza para sostenerse un largo mechón de cabello rubio. Ciertamente, tenía el cabello mucho más largo. Sonrió y alzó la mirada, para encontrarse con los negros ojos de su contraparte. Mirándola fijamente.— ¿Te gusta o prefieres que me lo recorte un poco? Severus negó con la cabeza, mientras acariciaba otro de sus mechones de cabello. — Es tu cabello, eres tú. Como quieras tenerlo, a mí me parecerá bien. Sonrió una vez más, mientras Snape acariciaba su rostro con una de sus manos. La misma con la que había estado acariciando su cabello. Narcisa la tomó entre las suyas. — A Lucius le gustaba que tuviera el cabello largo, muy largo. Quizá luego lo recorte un poco. Ya sabes, para evolucionar. Asintió y ella, dejó escapar un hondo suspiro. — Quisiera que esto no fuera tan complicado, Severus. Lo siento si te preocupo, si te canso o... Dejó de hablar, la habían besado. Tan apasionadamente, como esperaba que Snape terminara besándola. Se dejó rodear por sus largos brazos, pero muy pronto, sintió el golpe del álbum. En su pecho. Suspiró. Pudo haberlo soltado. Odió no haberlo hecho. — Debemos irnos, Narcisa.... Narcisa asintió, mientras su mano regresaba a su posición original. Junto a la de Snape, su nueva pareja de ahora en más. En adelante. Con una sonrisa suave, Severus se imaginaba el viaje. Sabía que no podía apartar a Narcisa de Lucius en cuestiones emocionales, pero sí de sus pensamientos. Y viajar en tren, era una buena forma de comenzar. Permaneció sentado junto a ella, en un pequeño compartimiento, mientras ella dormía. Mientras mantenía su cabeza sobre su hombro y él, miraba el paisaje. Despertó al poco tiempo, para percatarse de que Snape estaba dormido. Su cabeza apoyada sobre una de sus manos, junto a la ventana. Estaba inclinada sobre él, había adoptado su misma postura. Sonrió al verlo. Siempre había gustado de verlo dormir. Parecía que nada le preocupaba. Lo miró, mientras apartaba un mechón de su cabello y lo colocaba tras una de sus orejas. Se inclinó para depositar un beso en una de sus mejillas. La que estaba visible, fuera de su mano. Severus se movió ligeramente y continuó durmiendo. Pero despertó al poco tiempo. — ¿Narcisa? — Solo quería...ya sabes...dormir a tu lado. Severus sonrió, aún sin abrir los ojos. — No tenías que preguntarlo. Con haberte acomodado, habrías resuelto tu dilema. Ella asintió, mientras tomaba un brazo de Snape y lo largaba sobre sus hombros. Se afianzó en su sostén, mientras Snape continuaba con su cabeza sobre una de sus manos. Junto a la ventana. Dormir, era lo más fácil que podía hacer. Lo más sencillo para hacer de un viaje, algo agradable y sin preocupaciones. Su cabeza no solía pensar mucho, mientras dormía. — Severus... — ¿Mmm?— dijo, mientras continuaba con los ojos cerrados. — Te amo. Nunca tuve la oportunidad de decírtelo o de agradecerte por todo lo que has hecho. Y ahora frente a otra ventana, te lo digo. Antes, una ventana nos separó de eso. La ventana del corredor. No lo recordaba, pero sí. Lucius normalmente no le permitía sentarse en el mismo lugar, cuando Narcisa estaba allí. Casi siempre, luego de que Lily lo rechazara, terminaba sentándose solo. En el mismo lugar. Abrió los ojos y bajó la vista hacia la mujer que tenía entre sus brazos. — No tienes nada que agradecerme, siempre es un placer ayudarte. Narcisa. — ¿Me amas, no es cierto?— preguntó. Creía haberle dicho que sí, pero no importaba repetírselo un par de veces. No, si eso la hacía feliz. — Por supuesto que te amo. Suponer. Amar, la misma cosa para él.