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Historia 63654 — capítulo 3
Reto2: 4 tiene una misión: debe lograr que 8 decore la casa junto a ella; pero 9 no será de mucha ayuda sobre todo... / Tonks tiene una misión: debe lograr que Ritta Skeeter decore la casa junto a ella; pero Bellatrix Lestrange no será de mucha ayuda sobre todo…
Baru volvía a frotarse los ojos por enésima vez. Ninguna de esas personas entendía cual era su cometido. ¿Tan difícil era crear esa escena? Ya, era absurda, era un reto inverosímil sacado de la cabeza de una lunática, pero Baru ya se había comprometido a hacer caso a todo lo que dijera May y no había vuelta atrás.
—A ver, Ritta te lo he dicho mil veces, tú tienes que ayudar a Tonks a decorar la casa, no tienes que ponérselo difícil, eso lo hace Bella, es su cometido.
Ritta mira a Baru de mala manera y un brillito especial aparece en sus ojos.
— Oh, sí querida, ahora mismo lo haré mejor y cuando terminemos, escribiré un artículo sobre el drabble. ¡Verás que bien me queda!
A Baru no le gusta el tono de la voz de Ritta, trama algo, pero como ella es la organizadora de la escena le da exactamente igual y hace oídos sordos.
— Bien, empecemos de nuevo.
Tonks rueda los ojos, se ve que está harta de aguantar a esas dos petardas y Baru con la mira le insiste en que aguante un poco más.
La metamorfomaga y la redactora se colocan en el marco de la puerta y en el techo hacen como que colocan una rama de muérdago.Bellatrix se esconde detrás de la puerta contigua.
— Acción— grita Baru mientras comienza a grabar con una cámara.
— Gracias por ayudarme, Ritta— comenta muy desganada Tonks. Ella intenta hacer el mejor esfuerzo, pero está visto que se encuentra muy incomoda— Menos mal que te reformaste y ahora escribes artículos de calidad.
El pelo de Tonks comenzaba a teñirse de rosa mientras terminaban de colgar el muérdago. Di una señal a Bellatrix para que apareciera.
Su risa estridente las dejó medio sordas a todas, teniendo que verse obligadas a taparse los oídos.
— Avada Kedavra. ¡Avada Kedavra!
Los bucles dorados y los lacios cabellos rosados cayeron al suelo como plomo. Sus rostros ya no mostraban vida.
— ¡Bellatrix! ¿Y ahora que hago? ¿Cómo voy a hacer el drabble?
— Ese, querida autora, no es mi problema. ¡Avada Kedavra!
La morena salía de allí triunfante con una sonrisa pícara en la cara.
Fin del Drablle