Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← El principe vampiro, El lider lobo y La princesa leycan · de

El principe vampiro, El lider lobo y La princesa leycan — capítulo 2

E****n un mundo paralelo al nuestro existen tres reinos :

El de los lobos, hambrientas criaturas mitad humanos que se alimentan de personas sin piedad alguna.

El de los vampiros, criaturas diabólicas con aspecto humano, que se alimenta de la sangre humana y por ultimo el reino de los leycan seres poderosos, como dioses que no comen ni beben, son seres mágicos y perfectos con la apariencia de un humano.

Al ver la destrucción de la raza humana y por amor a ella, el buen rey leycan une a los 3 reinos con la condición de ceder una parte de su reino y enseñándoles a comer animales a los lobos y vampiros de esta manera dejaron de viajar al mundo humano para ya no comer ni beber sangre humana.

Los reinos Vivian en perfecta armonía hasta que un buen día los preciosos herederos de el rey leycan fueron acecinados inexplicablemente por los lobos, al suceder tal hecho el rey leycan escondió su corazón en un lugar secreto y lejano, cerro las puertas de su reino y prohibió a sus súbditos tener algún tipo de contacto con alguno de los reinos, gobernando así con crueldad el reino que alguna vez fue perfecto

Recuerdo la Sonrisa de mi padre al terminar de leerme la historia, recuerdo que yo siempre le decía -. Que triste historia papá.- y el respondía sin dejar de sonreír -. muy triste, pero quien sabe algún día, el rey se de cuenta de su error .- aun era una niña en ese entonces y me encantaba los cuentos que papa leía para mi, desde que mama murió el siempre me acurrucaba me abrazaba, me besaba y me cuidaba, lo amaba y el a mi, hasta que un día el murió y tuve que pasar al cuidado de mi horrible tía Belinda y de su hijo Luís, desde el día en que perdí a mi padre mi tía y mi primo hacían mi vida miserable obligándome ha limpiar la casa a lavar su ropa y a prepararles la comida como una sirvienta sin derecho alguno.

Me hacían sentir como basura, todos los días me insultaban, pegaban y maltrataban, mi vida era un infierno junto a ellos.

Hasta que un día…

Llegaba tarde recuerdo que mi tía Belinda tenia un compromiso muy importante y yo por supuesto tenia que recoger su muy lujoso vestido de la tintorería, al llegar a la tintorería recogí con rapidez el vestido, lo cubrí con una bolsa platica y ande con cuidado por las calles de Paris, a medio camino la lluvia me sorprendió trate de no mojar el vestido cubriéndolo con mi cuerpo pero no contaba con la rapidez de los carros que al pisaban los charcos mojaban a los transeúntes y para mi mala suerte yo fui una de sus victimas, ya con el vestido sucio me senté en la acera de una casa a llorar, ¿Que haría mi tía conmigo? ¿Que castigo me impondría? pronto dejo de llover y al mirar al cielo divise la luna, estaba llena y muy enorme de pronto baje la mirada y como un imán mis ojos se posaron sobre los ojos de un gran pero gigante, era muy hermoso su pelaje plateado se movía al ras dede el viento y la luna hacia relucir el brillo de su pelaje, su mirada azul como el mar me dejo hipnotizada y mientas lo miraba Sentí un pequeño murmullo proveniente de el "Aska" pero creí haberlo imaginado, lo mire mientras el me miraba sentía una especie de conexión, hasta que este se fue corriendo, yo me levante y trate de alcanzarlo pero no pude el era muy veloz.

Resignada empecé a caminar al castigo de la tía Belinda, mientras caminaba pensaba en aquel perro gigante y creí que tal ves solo fue mi imaginación, Tal ves quería volver al tiempo en el que mi padre me contaba historias, tal ves aunque tenga ya 14 años quería creer y encerrarme en ese mundo para no pensar en el infierno que me toco vivir.

Al llegar a la casa de mi tía, esta salio con una cara de demonio, me golpeo al ver el vestido mojado y me arrastro hasta la cocina para sacar un cuchillo -. Mira mocosa -. Dijo mi tía en voz mandona -. Tu no vas ha hacer lo que se te de la gana, a mí me quitas el vestido y yo te quitare una mano-. Dijo empuñando el cuchillo -. ¡No tía por favor, no!- Gritaba asustada tratando de zafarme de ella, pero era inútil, de pronto el mismo perro gigante que vi pocos segundos antes, apareció destrozando la ventana y se abalanzo sobre mi tía, trate de háyale sentido a lo que sucedía pero la impresión fue tal que empecé a desvanecerme, pensé que caía al suelo pero alguien me sujeto, fue lo ultimo que recuerdo pues perdí la conciencia.

Al recobrar la conciencia me encontraba en los brazos de un ser extraño y misterioso -. ¿quien eres? .- le pregunte asustada de ver sus ojos brillantes y los colmillos que salían de su boca -. Ya despertaste. - dijo aquel ser escondiendo los colmillos -. Hola soy Albeth, como habrás notado soy un vampiro.- sonrió mostrándome los colmillos nuevamente -. ¿Adonde me llevas?- Dije asustada al ver que nos alejábamos de la ciudad -. No pude dejarte en esa casa, lo siento, pero te llevare a mi mundo.- dijo el -. ¿Tu mundo?- le pregunte -. Creo que tú ya lo conoces ¿cierto?, es ese mundo dividido por tres reinos, aquel cuento que te contaba tu padre.- -. ¿Cómo sabes eso?- Dije asombrada -. Haces muchas preguntas, sabes.- dijo mientras se disponía a saltar a una especie de vortice -. ¡No!.- dije saltando de sus brazos -. No quiero ir contigo, tengo miedo.- -. Tranquila no te haré daño.- Dijo alberth tratando de calmarme -. Tranquilízate por favor tenemos que entrar a la barrera antes de que esta se cierre.- al terminar de hablar vi que detrás de Alberth "la barrera" como el la llamaba se cerraba -. ¡ Demonios! .- grito en vos molesta -. tenemos que pasar un días mas aquí -. ¿Tenemos?- dije con cara de no estar de acuerdo -. Tienes que venir conmigo, tú eres algo importante para nuestro mundo.-

-. ¿Yo importante?- -. Te explicare cuando estemos allá, por ahora tendremos que ir a mi departamento.- -. ¿Tienes un departamento? ¿Tu? ¿un vampiro? .- el se me quedo mirándome y luego me tomo de la mano -. Camina.- dijo en tono de molesto, tal ves lo ofendí pero que quería que hiciera se presentaba a mí como vampiro y quería que confiara en el, lo lógico, creo yo, era reaccionar como reaccione.

Mientras caminaba notaba la palidez de su piel, sus labios rojos sus ojos verdes y hermosos su cara masculina y bella, su porte de guerrero y su cautivadora sonrisa diabólica, era muy guapo pero algo me hacia pensar solo en aquel perro que vi, ¿estaría loca? -. Parece que me enamore de un perro .- murmure no tan bajo pues el pudo oírme y volteo en mi dirección deteniéndose -. Eres realmente bella Cassandra, no te fijes en algo tan vano.- -. ¿Y en quien debería fijarme?- dije algo burlona, el sonrió, me sostuvo por la cintura y me acerco a el -. En mi .- dijo arrogantemente, arrogancia que a la ves era cautivadora, enseguida voltee mi cara sonrojada y el dejo de sonreír -. Vamos solo falta un poco mas.- dijo jalándome de la mano hacia un departamento realmente bello, jamás en mi vida vi tanto lujo mas aun por dentro parecía un palacio era amplio y lleno de cosas elegante que jamás vi, el me llevo hasta su habitación, que por cierto era enorme y dijo -. Dormirás aquí yo iré a la habitación de invitados.- -. Espera.- le dije antes de que se marchara -. ¿Por qué sabes tanto de mí? ¿Quién eres? .- -. Digamos que una especie de ángel guardián .- dijo cerrando la puerta, esa noche no pude dormir pensando en todo o que había pasado era emocionante y asustaba a la ves, al despertar de una hora de sueño vi por la ventana como Alberth se acercaba al edificio, llevaba en la boca algo asi como un bulto realmente grande, me asuste pensando en que podría ser un niño pequeño así que trate de huir cuidadosamente de ahí, cuando el se apareció delante mió al mirarlo me dio mucho miedo pues tenia la boca llena de sangre y la ropa manchada de ella, lo esquive y corrí lo mas rápido que pude pero el corría aun mas rápido realmente era veloz logro alcanzarme y me sostuvo entre sus brazos, mientras pataleaba y gritaba para escapar pensaba en la horrible muerte que sufriría.

-. Vasta Cassandra, no te haré daño, mira ahí por favor.- tenia los ojos cerrados así que deje de moverme y lentamente vi lo que estaba delante de mí, había un jabalí muerto -. ¿Que es esto?- -. Un jabalí.- dijo en forma burlona mientras me dejaba en el suelo -. Ya se que es un jabalí pero por que lo mataste .- -. Es mejor que matar a un humano ¿no crees? .- -. ¿No comes humanos?- -. Jamás en mi vida mordí ni bebí sangre humana, siempre respete a los humanos como seres vivientes extraordinarios, no tan diferentes a nosotros.- estaba impresionada el era un buen vampiro y yo tratando dolo como si fuera algo malo, de pronto vi como el sol se asomaba por la ventana lastimando su mano, el rápidamente se refugio mientras se inclina un poco hacia delante por el dolor -. ¿Estas bien? .- pregunte acercándome a el -. El sol de este mundo me lastima, no es como el sol de mi mundo .- dijo sorriendo y acercándose a mi para besarme, yo cerré los ojos para corresponderle pero antes de que sus labios tocaran los míos retire mi rostro y le dije -. Discúlpame, por dudar de ti.- -. Tranquila se que no es fácil confiar en personas extrañas y menos si se presentan como criaturas terroríficas como yo .- me sonrió y sentí que mi mundo se iluminaba, sin embargo aun no dejaba de pensar en ese perro gigante -. Se llama Lió y es el líder de su clan.- Dijo Alberth, yo me quede mirándolo por un momento hasta que el me explico -. Puedo leer tu mente.- sonrió y luego se dirigió a su cuarto y antes de cerrar la puerta dijo -. Ah, y gracias por los halagos tu también eres muy bonita.- cerro la puerta y yo parada en medio de el pasillo corrí a mi habitación para luego abrazar la almohada, pues quería tapar las mejillas rojas de mi cara.

Mas tarde el abrió la puerta lentamente pude sentirlo, entro a la habitación y se sentó cerca de mi -. ¿Vendrás conmigo? .- yo estaba volteada y cerrando los ojos le conteste -. Solo si me hablas mas sobre Lio.- Abrí los ojos y voltee para mirarlo esperando su respuesta, el me miro con una expresión de tristeza y contesto -. Lio es el único heredero de Salla, el hombre lobo mas cruel de todos los tiempos, el acabo con la armonía de los tres reinos matando a los herederos de el rey Damián (el rey leycan) entre ellos a Aska.- -. ¿Aska? .- interrumpí -. Ese nombre lo dijo Lio la primera ves que me vio -. Eso es por que tu te pareces a ella.- -. ¿En serio? ¿Y que relación tenia Aska con Lio? - -. Ninguna, Lio se enamoro de ella, pero su amor era prohibido ya que Damián negaba su relación, por eso cuando Salla mato a Aska, Lio se revelo contra el y luego lo mato, dicen que la sangre de su padre mataba los pocos sentimientos que habitaban en Lio, cuando su padre rogaba por piedad.- -. Eso es algo horrible.- Dije tapándome la cara, luego la duda vino a mi y pregunte -. Pero eso solo terminaría con los lazos entre los leycan y los lobos ¿Por qué tu estas en guerra con los lobos?- Alberth dejo de mirarme para esconder su vista en la ventana, como queriendo escapar de la pregunta, sin embargo respondió con normalidad -. Por que Aska era mi prometida.- -. ¿Tu estabas comprometido con ella?- -. Quisiera dejar de hablar de esto.- -. Claro.- dije entendiendo el por que -. ¿Vendrás conmigo ahora?- -. Por que quieres que valla contigo?- -. Si vienes lo sabrás.- -. Si voy también sabré mas sobre Lió verdad.- dije algo emocionada -. Si es lo que quieres, si.- dijo Alberth con esa cara triste característica ya en el, al caer el día Alberth y yo salimos en dirección a la barrera ya en ella y dispuesta a saltar me preguntaba si realmente estaba bien ir a un mundo desconocido con alguien que apenas conozco, la duda me invadía y también la curiosidad, debería ir o debería quedarme parada en el filo de la barrera pensaba "que podía perder"……