← El principe vampiro, El lider lobo y La princesa leycan · de
El principe vampiro, El lider lobo y La princesa leycan — capítulo 3
¿Que podía perder? Me animaba a saltar con esta pregunta, la verdad yo siempre disfrute la vida en este lugar a pesar de ser una reclusa en la casa de mi tía yo era muy dichosa por haber nacido en París una ciudad mágica, ya con los ánimos bien puestos salte cerrando los ojos, al principio grite, pero luego me sentí como si estuviese el agua, abrí los ojos y vi a Alberth tomar mi mano, luego me abrazo, supongo que debió notar lo asustada que estaba, cuando por fin sentí el suelo deje de sujetarme de el y mire alrededor, era hermoso estaba en la cima de un castillo y podía ver el hermoso pueblo a su alrededor eran casas como la de los humanos casas pequeñas pero similares, habían personas muy elegantes caminando por los alrededores con una clase y sofisticación increíble, todos se saludaban cordialmente entre ellos, parecía el pueblo perfecto, si no fuera por su pálida apariencia y esos colmillos tenebrosos a los que aun no me acostumbraba, el pueblo parecía pacifico, pero también era algo tétrico estar ahí -. Vamos abajo .- dijo Alberth -. Seguro mi padre ya sabe que regrese y aun mas se que sabe que te traje -. Me tomo de la mano y me llevo al interior del castillo, era increíblemente lujoso y hermoso por dentro, incluso su departamento quedaba chico ante tanto lujo -. ¿Tu padre trabaja para el rey? .- le pregunte a Alberth que me llevaba deprisa -. Algo así .- contesto rascándose la cabeza, de pronto llegamos a una puerta enorme que al ver llegar a Alberth rápidamente los guardias se apresuraron a empujar para abrirla, una ves adentro pude observar la tradicional alfombra roja que conducía al trono de el rey y a los costado su muy particular consejo, conformado por vampiros muy diabólicos y temibles, vestidos elegantemente con ternos característicos de ellos -. Padre ella no es… .- pronuncio Alberth dirigiéndose al rey -. ¡Calla! .- dijo el rey -. Se quien es. ¡Una humana! se que la trajiste de el mundo de los humanos, te empeñas en desobedecerme, ¡tu! mi único heredero al trono. No quiero saber mas de tus insolencias, arrójala a los súbditos para que se alimenten y… .- el Rey me miro con los ojos muy abiertos interrumpió lo que decía y se levanto con asombro de su trono acercándose a mi -. ¿Aska?.- dijo atónito -. ¿Eres tu la princesa Aska? .- -. No su majestad.- dije muy asustada por sus grandes colmillos iguales a los de Alberth -. Yo soy Cassandra de el mundo de los humanos .- -. Padre ella puede sernos de gran ayuda.- dijo Alberth -. Si por supuesto que si .- dijo el rey -. Ella nos servirá para confundir a la escoria esa -. No padre, no la traje para eso .- -. Ve, Alberth.- contesto el rey sin dar opción a escuchar lo que Alberth tenia que decir, acomodándose en su trono nuevamente y echado a Alberth con señas de mano, mientras su mirada se perdía -. Tengo fabulosas ideas para Aska .- -. Vasta padre no la confundas con ella .- dijo Alberth pero no obtuvo respuesta alguna ya que su padre estaba perdido en sus pensamientos -. Vamos Cassandra .- dijo muy furioso arrastrándome nuevamente a fuera -. Por que no me dijiste que eras un príncipe .- -. Que caso tiene, yo no me considero como tal .- volteo la mirada y me sonrió nuevamente con esos filosos colmillos a los que temo tanto, me sentí incomoda así que voltee mi cara, cuando vi a un grupo de niños jugando mi juego favorito, "las escondidas" -. Que bien .- dije soltándome de la mano de Alberth y corriendo en dirección a los niños para jugar un poco con ellos, pues yo adoro a los niños y aunque sean vampiros ellos no se veían tan atemorizantes como los adultos…
POV Alberth
Ella corrió a los niños y empezó a jugar con ellos como si los conociera, era dulce, amable y se veía tan hermosa jugando a las escondidas, me pareció gracioso así que solté una carcajada sin darme cuenta que Felipe mi hermano estaba detrás mío -. Se parece mucho a tu prometida .- dijo Felipe -. Parece que te enamoraste de ella solo por su apariencia ¿no es así? .- -. No .- conteste -. Claro que no, ella es diferente muy diferente a Aska, además ¿quien dice que me enamore de ella? .- -. No te hagas el tonto Alberth, te quedas mirándola y babeas cuando estas junto a ella .- -. Que horror tan evidente es.- conteste apenado -. ¡Príncipe Alberth! .- Grito uno de los guardias que custodian las afueras de el reino mientras corría hacia nosotros -. Señor el Lobo esta en las afueras de el reino llamándolo y amenazándolo con entrar para buscarlo.- -. Ese lobo estúpido jamás se rinde .- dije mientas corría a las afueras de el reino a enfrentarlo, tome mi armadura rápidamente y me la puse, Salí hacia el bosque y mire a todas partes para buscarlo -. Tenga cuidado señor .- pronuncio el guardia -. Tranquilo, esto es entre el y yo, así que ni se les ocurra intervenir .- conteste mientras fijaba mi vista a la criatura que buscaba, estaba a lo lejos con la cara rabiosa un perro de 2 metros de altura, cabello plateado y mirada furiosa, mostrando los dientes me dijo -. Es hora de saldar cuentas .- -. Basta Lio yo no quiero pelear contigo .- -. Crees que olvidare lo que me hiciste tu,tu que para mi eras como un hermano, pero eso nos pasa por confiar en seres tan repugnantes como lo son ustedes los vampiros .- ese comentario hiso que hirviera la sangre, empuñe mi arma y lo apunte con ella -. Yo soy el repugnante traidor, creí que lo era tu padre .- ese comentario por parte mía hiso que el lobo furioso se abalanzara sobre mi tratando de morderme a como de lugar, tenia que reconocerlo era muy fuerte pero yo no iba a dejar que entrara al reino a cobrar venganza con mis hermanos como el ya me lo había dicho antes " te matare y luego a cada uno de tus repugnantes hermanos "
Fueron esas sus exactas palabras, sin embargo tampoco quería matarlo, el era en algún tiempo mi mejor amigo y le tuve mucha estima como para hacerle daño, así que me encontraba entre la espada y la pared, sin embargo tras varias peleas como esta encontré la solución, solo tenia que lastimar su brazo mas fuerte, el izquierdo, si lograba lastimar su brazo el dejaba de pelear y huía, así que tratando de zafarme de el, corte ligeramente con mi espada su brazo, pero un mal movimiento me hiso casi mutilarlo, el dejo de pelear y con la pata lastimada cojeo a gran velocidad lejos de mi ¿lo abre lastimado mucho? Me preguntaba mientras trataba de pararme pues yo también había resultado lastimado.
Pov Cassandra
Mientras jugaba con los niños oí a uno de los súbditos de Alberth llamarlo, me dio curiosidad y quise acercarme para escuchar mejor o que decían.
Lo que pude oír fue que un lobo lo esperaba a las afueras del reino, ¿seria Lio? Si, el debe ser, corrí alejándome de los niños y llegue a las afueras custodiada por guardias, les roge me dejaran pasar pero ellos me lo impidieron, hasta que vi a Alberth que caminaba mal herido hacia nosotros, los guardias se apresuraron a atenderlo y aunque yo también estaba preocupada por el, no pude dejar pasar la oportunidad y corrí en dirección al bosque, mire una ves mas hacia atrás y me cruce con los ojos de Alberth, nunca olvidare esa mirada triste y decepcionada, pedí disculpas en mi mente sabia que el lo oiría y seguí corriendo, corrí hasta cansarme y parare para tomar un respiro, cuando voltee la mirada y vi a Lio cojeando en tres patas, trate de ir hasta el pero me detuve al ver que empezaba a mutar, su pelaje desaparecía para dar paso a la piel, su rostro de lobo se convertía en el de un bello humano, cuando dejo de mutar vi su bello rostro a la luz de la luna su cabello parecía canoso pero le quedaba bien sus ojos aun eran azules y su cuerpo, bueno lo vi todo pues el estaba desnudo, cayo al suelo ya que sangraba demasiado por el corte en su brazo y rápidamente me quite la casaca que traía y lo cubrí -. ¡Que quieres! .- Grito empujándome -. No necesito tu ayuda Aska, ¿creíste que podrías engañarme? Fui un tonto al pensar que estabas muerta, pero hubiese preferido que fuera así .- -. Te equivocas Lio yo no soy Aska soy Cassandra de el mundo de los humanos, nos conocimos aquel día después que dejo de llover y me salvaste de mi tía Belinda, ¿recuerdas? -. Imposible tienes su mismo aroma y su misma aura, incluso su misma apariencia ¿y crees que me tragare ese cuento?.- -. Te juro que no soy Aska, tuve padres humanos, no soy una leycan .- Lio no dijo mas pues se desmayo por la sangre que derramaba, yo corrí hacia su aldea y alerte a todos sobre Lio, al principió algunos se quedaron mirándome sorprendidos pero luego reaccionaron y fueron por el, lo llevaron a una carpa y ahí lo curaron con hierbas, luego una anciana salió de la tienda para decirme que podía pasar si quería verlo, yo corrí a su tienda y lo mire recostado con el brazo vendado y dormido, me recosté a su lado y pensé que me estaba enamorando sin razón aparente, es como si mi corazón siguiera solo, no entendía bien por que surgían estos sentimientos hacia el, pensando en estas cosas me quede dormida junto a el.
POV Lio
Desperté con ella a mi costado, estaba dormida trate de empujara para que despertara y se fuera, pero me interrumpió la Anciana que entraba a mi carpa -. Niño ella no es Aska .- -. Es imposible tiene su misma aura .- -. Lo se, yo también la confundí con Aska, pero al consultarles a los espíritus ellos me dijeron que ella era una persona diferente, que vendría a ponerle fin a la guerra de los tres reinos -. Imposible, ella no es mas que una simple humana, no acabara con nada lo empeorara.- -. Deberías confiar en ella y no dejarte guiar por su apariencia .- dijo la anciana saliendo de la carpa, inmediatamente Salí detrás de ella no soportaba estar cerca de Cassandra su apariencia me molestaba mucho, Salí a los deberes diarios y cuando regrese vi a Cassandra con los niños de la aldea ella jugaba muy contenta y alegre se veía muy hermosa pero eso me disgustaba, me disgustaba tener estos sentimientos que no desaparecieron así que me metí a la carpa.
Pov Cassandra
Desperté en la carpa vacía de Lio Salí a buscarlo pero me encontré con la anciana -. Querida ya despertaste.- dijo la anciana muy contenta -. Ven pequeña vamos a tomar un te de hiervas, aquí no comemos mas que carne humana así que no te aterrorices por favor.- como no quería que me aterrorice esto era peor que estar con los vampiros, sentía que la próxima presa seria yo -. ¿Lio se fue? .- dije preocupada aunque sabia que el me odiaba por parecerme a Aska y no me defendería de nadie -. No, el se fue con los miembros del consejo para asuntos de la corona -. ¿Lio es el rey? .- -. Aquí le decimos líder, a el no le gusta la palabra rey, pero tranquila niña, no tiembles, no te haremos daño .- -. Disculpe que me meta, pero ¿por que no cambian de dieta y comen animales? .- -. Lio se empeño en comer humanos, su corazón se enfrió con la ultima batalla contra los Leycan .- mi mirada de pronto siguió a la risa de unos niños que jugaban, esta ves no a las escondidas, ni eran niños tan limpios y elegantes como lo eran los niños vampiros, ellos eran rudos estaban sucios y jugaban con un hueso humano, me acerque a ellos les quite el hueso con gran pesar y les mostré otro juego mas sano, sin darme cuenta ya estaba jugando con ellos a varios juegos, cuando tuve la sensación de que me miraban, voltee la vista y ahí estaba Lio, mirándome con esos cautivadores ojos, tuve ganas de abalanzarme a sus brazos pero me contuve, el dejo de mirarme y se metió a su carpa, yo lo seguí y también entre a su carpa, lo mire sentado en sucama con las manos juntas y las piernas separadas, me senté junto a el y observe que tenia los ojos cerrados -. Lio yo no tengo la culpa de ser idéntica a Aska, solo quiero que me aceptes como Cassandra y que me quieras como tal .- el soltó una carcajada y contesto -. No seas ridícula ni siquiera te conozco y ya debo quererte.- -. No te digo que me quieras por no conocerme te digo que no me odies por creer hacerlo.- Lio abrió los ojos y volteo a verme -. Aska .- -. Cassandra, Lio .- mire sus bellos ojos y no pude evitar besarlo, beso que fue tiernamente correspondido.