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A pesar de todo... Aun Te Amo — capítulo 16

-Ley

  • ante la voz de Carlie, baje la vista.

-¿Qué pasa? - pregunte con una media sonrisa.

-¿Ya va a estar la comida? - su voz fue baja - porque me muero de hambre.

-Ya, solo unos cinco minutos - la despeine suavemente - mientras tú vas y le dices, a los demás, que la comida ya esta y te lavas las manos.

Solo asintió, y salió de la cocina, mientras yo me dedicaba a poner la mesa y a esperar, a que la comida terminara de estar, la verdad esperaba que les gustará, pues no era muy buena en la cocina y mis hermanos eran un tanto remilgosos, pero más les valía que se lo comieran o íbamos a tener problemas.

-Jennifer

  • ante aquella voz, me congele - quiero comer.

-Mamá no está - mi voz apenas si fue audible.

-¿Y dónde diablos está? - estaba ebrio - ¿acaso se fue de golfa?

-Pues si lo hiciera, sería para darnos de comer - le espeto Dean - ya que tú, eres un inútil.

-A mí, no me hables así escuincle - le espeto, caminando hacía el furioso - y no tengo porque mantener a unos bastardos, que no llevan mi sangre.

-Es lo que todos desearíamos - gruño mi hermano

  • no llevar tu asquerosa sangre.

-Dean

  • susurre, tratando de que cerrara la boca.

-Pero no todo en este mundo se puede - lo miro con odio.

-Te voy a enseñar a respetarme - vi como tomaba un palo, que mi madre dejaba cerca, para cuando a Frank se le pasaban los golpes.

-Tus golpes ya no me intimidan - no podía creer, que no pudiera cerrar la boca.

En ese momento Frank le soltó un puñetazo, haciendo que Dean cayera al suelo, en ese momento levanto el enorme palo y estaba dispuesto a golpearlo, sin pensarlo le tome el brazo, impidiendo que lograra su cometido.

-Así que tú también quieres, que te enseñe a respetar - su mirada me causo un escalofrío.

Di unos cuantos pasos hacia atrás, esperando que algo pasará y ese hombre no fuera a tocarme, pero creo que eso no iba a pasar, ya que con el enorme palo, me golpeo en las costillas, haciendo que cayera, debido a que el golpe había hecho que perdiera la fuerza de las piernas.

-Jamás en tu puta vida, te vuelvas a entrometer en lo que hago - esperé el siguiente golpe pero no llego.

-El problema era conmigo - Dean le había detenido el golpe que iba directo a mi espalda - no te metas, con Leyna.

-Maldito mocoso - no podía moverme, me dolía demasiado el costado, y las piernas no me respondían.

Lo empujo y vi como su cabeza golpeaba contra la pared, sentí las lágrimas comenzar a salir de mis mejillas, porque Dean cayo inconsciente, y si eso no era bastante, comenzó a golpearlo con el palo.

-¡NO!

  • grite - Ya basta, déjalo.

-Ahora te toca a ti, perrita - mi hermano no se levantaba.

-Tengo que verlo - le pedí - déjame ver, si está bien.

-A mí no me vas a dar órdenes - me dio un puñetazo, sintiendo la sangre en mi boca.

-Por favor,

  • suplique de nuevo - tenemos que llevarlo al hospital.

-Cállate

  • me dio con el palo en la espalda, haciendo que quedará en el suelo.

La voz se había ido con ese golpe, lo sentí patearme, pero en ese momento al ver la sangre de Dean, no me interesaron los golpes, solo esperaba que se cansará rápido, para poder revisar a mi hermano.

-En esta casa son todos unos inútiles - gruño, después de haberse cansado de golpearme - iré a la calle, al menos ahí tengo quien me dé de comer.

No conteste, solo lo vi salir del lugar, en cuanto lo hizo, me arrastre hacia el cuerpo de Dean que no se había levantado, en todo ese tiempo.

-Dean

  • llame, tomando su mano, pero estaba helada - vamos, hermanito.

-¿Ya se fue? - pregunto la pequeña vocecita de Carlie.

-¡Dios!

  • exclamo Emma, que corrió hacia Dean y hacia mí - Dean, vamos tienes que levantarte.

-Llama una ambulancia - le ordene.

Mientras trataba de ponerme de pie, para tratar de buscar ayuda, como pude me mantuve en pie, camine hacia la puerta y como pude logre salir a la calle, rogando porque alguien apareciera en ese momento y me pudiera ayudar con mi hermano.

Sentía húmeda mi frente, pero no me interesaba, lo único que deseaba en ese momento era encontrar a alguien que pudiera ayudarme con Dean.

-Pero miren, nos encontramos con Parker - al escuchar la voz, giré y ahí estaban Edward, Jacob y Quil.

-No me digas que de nuevo te peleaste - se burlo Quil - pero que se puede esperar, de una perra como tú.

-Por favor

  • me deje caer de rodillas, sintiendo las lágrimas salir en todo su resplandor.

-No pensamos acostarnos contigo - Edward y Quil comenzaron a reír - y menos, si te ves tan desesperada.

-Parker

  • Jacob, fue quien camino hacia mí - ¿Qué pasa?

-Vamos, Jake - bufo Edward - solo fingí para llamar tu atenció…

-Por favor

  • tome la mano de Jacob - mi hermano no reacciona, necesito llevarlo al hospital.

No contesto, simplemente me hizo ponerme en pie, sin importarme el dolor de las heridas, corrí hacia casa, con él siguiéndome los pasos, escuche que había ordenado a Quil de traer el auto.

POV Jacob

Su aspecto causaba escalofrío, tenía sangre en la frente y en la mejilla, y de la ropa mejor ni hablar, también tenía muchas manchas de sangre, en cuanto llegamos a su casa, era bastante humilde y bueno en la sala estaba un chico como de unos quince años, tenía sangre a su alrededor.

Fue una imagen bastante fuerte, pues una niña de seis años, estaba pegada en la esquina observando el cuerpo de su hermano, y lloraba en silencio, mientras Emma caminaba de un lado a otro de la habitación, y Leyna se había hincado al lado de su hermano.

-Creo que lo mejor es esperar la ambulancia, - susurre - no creo que sea muy conveniente que lo movamos.

-¿Está muerto, Le-le? - la pequeña voz de la niña, se escucho temblorosa.

-No digas idioteces - le espeto Emma.

En ese momento observe como Leyna buscaba el pulso, y pareció que no lo encontró, porque movió sus manos por todo el cuerpo, esperando encontrar algún signo.

-Dean

  • susurro - por favor, hermanito - le acaricio el cabello - no puedes dejarnos, por favor.

En ese momento entró el doctor Cullen, el padre de Edward, y mi amigo detrás de él, camino hacía el cuerpo del adolescente, Leyna se hizo a un lado enseguida, haciendo que Carlisle pudiera hacer su trabajo. No entendía que hacía ahí, pero a la vez me sentía un tanto aliviado de que estuviera ahí.

Lo vi colocarse el estetoscopio, le tomo el pulso, y a lo que a mí me parecieron horas, se levanto. Se giró hacia las hermanas, la más pequeña estaba abrazada a Leyna, ella solamente le acariciaba el cabello.

-Lo siento

  • ante aquellas dos palabras, esas dos chicas que se veían tan fuertes se derrumbaron - está…

-No lo diga - le espeto Emma - mi hermano está bien, solo esta bromeando, ya lo conoce.

-Emma

  • el doctor Cullen, la abrazo - tienes que aceptarlo.

-No, - trataba de separarse de él - es mentira, él está bien, él debe de estar bien.

-Lo mato

  • susurro la niña - y después vendrá, por nosotros.

-Todo esto es tu culpa - Emma, ahora había girado su enojo hacia ella - tú debiste de haberlo impedido, él bajo a defenderte y dejaste que lo golpeará.

-¿Y porque no bajaste a ayudarnos? - le espeto - crees que de haber podido, no me habría metido - sus ojos estaban llenos de lágrimas - mírame, Emma - su voz se quebró - estoy así, por tratar de defenderlo, ¿y qué tienes tú?

-Basta

  • repuso el doctor Cullen - ahora deben de estar unidas, su madre las va a necesitar.

-Lo siento

  • se disculpo Emma - no quise decirlo, es solo que es imposible, que él…

-Cállate

  • la fulmino con la mirada - siempre, creí que éramos una familia, pero tú te encerraste dejando que nos golpeará, eres horrible.

-Leyna

  • Carlisle trataba de tranquilizarla - debes mantener la calma.

-¿La calma? - repitió secamente - mi hermano está muerto, y yo vi como lo golpeaba, y no pude hacer nada, no me venga con que me calme, cuando no tiene ni la mínima idea de lo que estoy sintiendo.

-Le-le,

  • susurro la niña - Emma no bajo, porque yo se lo pedí, no quería que subiera y me encontrará, y sabes que no le gusta que llore, así que la culpa de que Dean esté muerto es mía.

-No, Carlie - solo con la niña, volvió a ser tierna - no es culpa de nadie, además Dean, ahora va a cuidarnos, como los abuelos.

-Pero yo no quiero que él nos cuide - sus ojos, me dieron tanta ternura y tristeza a la vez - yo quiero, que él juegue conmigo.

-Ya no sé puede - gruño Emma - él ahora, está muerto, entiéndelo.

-Emma, cierra la boca - le espeto Leyna - ¿recuerdas, lo que mamá nos dijo, de que las personas buenas se van a un lugar hermoso? - la pequeña asintió - pues Dean, ya está en ese hermoso lugar, y ahora nosotros tenemos que hacer cosas muy buenas para ir con él, cuando sea nuestro turno.

-Leyna, debo revisar tus heridas - informó Carlisle, se levanto y camino hacia la sala y yo los seguí - ¿con que los golpeo?

-Con el palo, que está ahí - mi giré, y vi que tenía de grosor como unos diez centímetros.

-Serás un testigo fundamental, para que detengan a Frank - le informó.

-Ojala con eso regresará Dean, - susurro - pero no lo hará. Debimos haberlo hecho antes, mi madre debió haberlo hecho, desde el primer golpe que recibió, o nosotros, después de cada golpiza que nos daba - sonrió con amargura - todos fuimos, cómplices y culpables de lo que ahora le paso a Dean.

-No volverá a tocarlos - comento suavemente.

-En este momento quisiera, ser yo - susurro - así el dolor se acabaría, después de todo, mi hermanito se ha ido.

-Ley - el doctor le tomo el rostro - tú eres la fuerte, de todos tus hermanos, y tu madre te va a necesitar fuerte - beso su frente - debes ser, como siempre un roble.

-Es demasiado para mí - susurro - no voy a poder.

-Siempre hay hombros, que pueden ayudarte - ante aquellas palabras, que no parecían haber salido de mí, pero ambas miradas puestas en mí, me decían que si había sido yo - y sobre todo, personas que pueden darte el valor, cuando lo crees perdido.

-Gracias

  • me sonrió levemente.

No dije nada, pues ni siquiera sabía porque había abierto la boca, pero ante su sonrisa, algo cálido creció en mí, no me importaba nada más que verla bien. 

Debo decir que con este capitulo llore mientras lo escribía, espero que les guste

Capitulo dedicado a:

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