← A pesar de todo... Aun Te Amo · de
A pesar de todo... Aun Te Amo — capítulo 7
POV Alice
En verdad no sabía, como alguien pudiera golpear de esa forma a su hija, pero al llegar al hospital y entrar con ella al consultorio, y ver sus golpes, enserio sentí mi sangre hervir y desee golpear a ese hombre. Aunque no sabía porque hace algunos días, esa chica desaliñada y que parecía bastante agresiva comenzara a importarme.
Pero no sé que había cambiado, hacía dos semanas ni siquiera sabía que existía, pero ahora por más extraño que parezca necesitaba protegerla, era un sentimiento que jamás había sentido, era como si viera una niña indefensa.
-Tienes dos costillas rotas - informó el médico - y bueno tendrás que estar en reposo, y no cargar nada pesado.
-Pero tengo que ir a la escuela - su voz mostró cierta ansiedad.
-Podrás ir - la tranquilizó - pero no puedes, hacer movimientos bruscos, y no debes caminar mucho.
-No se moverá - le aseguré - saliendo de la escuela, ira a su casa y no hará esfuerzos.
-Muy bien - acepto el médico - es bueno, que tengas una hermana que se preocupe por ti.
-Ella no…
-Cierto
- le sonreí a Leyna - yo me haré cargo, de que mi hermana se quede en cama.
-Aunque no me explico, como es que te hiciste esto - comento, mientras la ayudaba a ponerse en pie.
-Tengo pies torpes - sonrió levemente - y me caí de las escaleras.
-Creo que debes tener más cuidado - le respondió, la sonrisa - y bueno, en dos semanas, nos vemos para ver que tal van tus fracturas.
-Aquí estaremos - comente tomando la mochila de Leyna.
Y sin más salimos del hospital, sabía que debía estar recostada, así que decidí llevarla a mi casa, para que al menos unas horas, pudiera estar tranquila sin tener que soportar a su padre. En cuanto llegamos a la casa, note que mi madre estaba en casa.
-¿Qué hacemos aquí? - pregunto un tanto sorprendida.
-Pues te voy a ofrecer mi cama, por un rato - conteste con una media sonrisa - escuchaste al medico, debes descansar.
-Entonces debería ir a mi casa - dijo suavemente.
-Claro que no - me negué tajantemente - vas a entrar y a dormir un rato, después obligaré a Edward a llevarte a tu casa.
-No es necesario - aseguró - es mejor…
-Ya dije que no - le mande una mirada asesina.
No contesto, solo me siguió, en cuanto entramos a la casa, vi a Esme que es el nombre de mi madre, en el umbral.
-Alice Cullen - esa voz sonaba a reprimenda.
-Mamá, te presento a Leyna Parker - dije, antes de que comenzara a gritar - Leyna ella es mi madre, Esme Cullen.
-Un placer, señora - hizo una leve inclinación.
-El placer es mío - mi madre le sonreía maternalmente - ¿quieres algo de comer?
-Ley, sube a mi recamara, es la primera puerta subiendo las escaleras - ella asintió un tanto incómoda.
-¿Por qué no fuiste a la escuela? - me mando una mirada seria.
-Su padre la golpea - susurre, tomándola del brazo y llevarla a la cocina - y decidí a acompañarla al hospital, y tiene dos costillas rotas, pero por lo demás esta bien.
Mi madre como siempre, se puso pálida al escuchar aquello, tenía el instinto maternal para todos.
-¿Cómo puede un hombre golpear de esa forma a su hija? - sabía que Esme iba a querer ayudarla.
-No lo sé - acepté - pero necesita, estar en reposo, y bueno con el padre que tiene, decidí que lo mejor es que viniera aquí.
-Dile que esta es su casa - Esme, no era mucho de eso, de hecho ni siquiera con Rose y Bella había dicho aquello.
Pero antes de que contestara, escuche que llamaban a la puerta, camine hacia la puerta para ver de quien se trataba, y me encontré con Jasper Hale, claro si mal no recordaba, aunque a quien iba a mentir, por supuesto que sabía quien era.
-¿Dónde esta Leyna? - su seca pregunta me hizo arrugar la nariz.
-¿Por qué tendría yo que saberlo? - le espete.
-Te vi, cuando la sacabas de la escuela - gruño secamente - así que es mejor, que me digas donde esta.
-No puedes venir a mi casa a amenazarme - dije con los dientes apretados.
-Si mi mejor amiga, esta aquí, puedo hacer lo que se me venga en gana - sus ojos azules se clavaron en mí - así que es mejor, que le digas que vengo por ella.
-Ley no esta para que venga, un orangután por ella - lo fulmine con la mirada.
-¿Qué tiene? - ante la mención, de que no estaba muy bien, su actitud cambio.
-Debe estar en reposo - susurre - tiene fracturadas, dos costillas y b…
-Ese bastardo - gruño.
-¿Tú sabes quien la golpea? - él asintió - ella no puede seguir así, si su padre sigue con esto va a terminar matándola.
-No tienes porque decirlo - su rostro mostró dolor, ante el pensamiento de que a ella pudiera pasarle algo.
-¿Solo es tu mejor amiga? - sabía que esa reacción, no era de una simple amistad.
-Es difícil explicar lo que siento por ella - admitió - de hecho no sé, porque estoy diciéndote esto, pero Leyna es lo que más quiero en este mundo.
-¿Estás enamorado de ella? - sentí cierta opresión en el pecho, ante que la respuesta pudiera ser afirmativa.
-No puedo ver a Le-le como mujer - ante eso eleve una ceja - la veo como una pequeña niña, que necesita protección, no siento atracción, es como si fuera mi hermanita, pero ni siquiera por Rose siento lo que con Ley, es diferente, sé que podría dar mi vida por ella.
Me quede sin palabras, porque yo estaba a comenzar a sentir lo mismo por ella, pero no sabía si eso estaba bien, pero si quería ayudarla, tendría que unirme a Jasper Hale.
-Ni tú ni yo, nos llevamos - comente - pero a ambos nos importa el bienestar de Leyna, así que creo que debemos a comenzar a hablar más, para tratar de ayudarla.
-Creo que tienes razón, Cullen - su voz fue mucho más amable.
-Y lo primero que tenemos que cambiar, es la forma en la que nos llevamos, ¿no crees, Jasper?
-Tienes razón, Alice - ante eso sonreí.
-Entonces trataremos de ser amigos, por Leyna - le extendí la mano.
-Amigos
- aseguro estrechándome la mano.
Esto solo era por Leyna, íbamos a tratar de ser amigos, para ayudarla solo por eso.
Esme Cullen Capitulo dedicado a: florindasammy_diggory_cullenlokka black****FELIZ NAVIDAD