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A pesar de todo... Aun Te Amo — capítulo 8
A pesar de que Alice, me obligo a recostarme y dormir, simplemente no podía, ya que en mi realidad Esme era madre de Jasper y no de Allie, y otra pregunta, ¿Dónde estaba mi abuelo Edward? Ante aquella pregunta tuve que levantarme de un brinco, necesitaba saber si él estaba en esta realidad.
Pero claro ante el movimiento brusco, el dolor apareció, pero en ese momento no me interesaba eso, sino descubrir si mi abuelo existía aquí, eso era lo único que me interesaba, me puse los zapatos con demasiado esfuerzo, ya que agacharme me costaba un dolor fuerte.
-¿Qué haces? - pregunto Alice, que estaba recargada en el marco de la puerta, y me observaba fríamente - se supone que te deje para que durmieras.
-Necesito ver al señor Edward - respondí, mientras terminaba de anudar mis converse que parecían a punto de romperse.
-¿Al padre de Jacob? - muy bien eso era extraño.
-¿Y Billy? - eso no debía haber salido, pero ya era tarde para rectificar.
-No entiendo - me miró confundida - ¿a quién quieres ver al padre de Jacob o al padre de Emmett?
-¿Billy es padre de Emmett? - esto sonaba realmente tonto.
-Creo que debes descansar - me veía preocupada.
-Estoy bien - camine hacia la puerta - necesito hablar, con el padre de Jacob.
-Leyna
- no me detuve, necesitaba entender esto nuevo - el médico dijo, que debías estar recostada.
-Voy a estar bien - dije colocándome la chamarra - gracias por todo, y a usted también señora Cullen.
-Vuelve cuando quieras - fue lo que alcance a escuchar, antes de salir a la calle.
Enserio que Dorian pudo haberme dicho, que mis abuelos ya no eran padres de mis padres, esto sonaba aun más loco, que lo que el abuelo Edward era padre de Jake, aunque ahora venía otra pregunta ¿Dónde diablos vivían los Black?
Y bueno seguí mi impulso de ir a la casa, en dónde vivía mi abuelo en mi realidad, y bueno cuando llegué era enorme, no era como ya la recordaba, estaba bastante lujosa y bueno los carros que estaban afuera, se notaba que eran bastante caros.
Camine un poco asombrada, no podía creer que hubiera cambiado tanto, en ese momento noté que había como un pequeño jardín, en dónde noté una mujer de cabello negro que arreglaba las flores.
-Buenas tardes - salude, pero cuando se giró me quede sin habla, no podía ser que estuviera aquí, a pesar de ser la primera vez, que la veía en persona sabía quien era, después de todo había creciendo viendo sus fotos.
-Leyna
- estuve a nada de gritarle a abuela y correr hacia ella, pero no creo que pudiera, ya que unas rejas nos separaban - ven pasa.
Camino hacia la puerta y la abrió, en menos de lo que imagine estaba siendo rodeada por sus brazos, en cuanto eso paso, fue como si mi madre lo hiciera, tenían la misma calidez y el mismo estimulo relajante que los de Alice.
-No sabes las ganas que tenía de verte - se separo de mí, y me acaricio las mejillas - ese bastardo - sus ojos mostraron, irritación al ver los golpes en mi rostro - pero le dije a Dorian, que no debía darte esos padres.
-¿Conoces a Dorian? - esto me estaba complicando muchas cosas.
-Soy la única, bueno además de Carlie que sabe que no eres la Leyna de esta realidad
- me sonrió, mientras me guiaba a la sala.
-Esto es horrible - susurre - mi vida es un completo caos, ni siquiera conozco a mis padres, sé que son ellos porque viven en la casa, en donde mi hermano mayor - en ese momento eleve la voz - porque ahora tengo un hermano, bueno no solo uno tengo cinco hermanos, de los cuales creo conocer a todos, pero dos de ellos hace una semana eran mis primos, y al que creí mi ángel, es el hermano mayo, y bueno Emma que es como mi hermana ahora lo es, y Jackson que es al único que conocía como mi hermano.
-Tranquila
- me acaricio el cabello - sé que es demasiado, para que puedas asimilarlo de un día a otro, por eso estoy yo aquí, para ayudarte y aclarar tus dudas.
Respire profundo antes de comenzar con preguntas, sus ojos cafés como los de mamá, me hicieron sentir en casa, por primera vez desde que llegue ahí, saber que no pasaría nada.
-¿El abuelo Edward, aquí también es tu esposo? - ella asintió levemente - ¿es como lo recuerdo, huraño y en ocasiones, mejor dicho muchas veces sarcástico?
-Sí, cariño - me sonrió levemente - tu abuelo, sigue siendo como lo recuerdas, claro que un poco estricto con Jake, desea lo mejor para él. Al igual que lo quiso para tu madre y tu tío en tu realidad, y también para ustedes sus nietos.
-¿Por qué odio a Renesmee? - pregunte clavando mi mirada en ella.
-No es que se odien - me reconforto - lo que pasa, es que ambas tienen diferentes formas de pensar, y bueno ella es bastante caprichosa, y tú no tratas de tolerarle, eso es lo que pasa.
-¿Y Jake? - esa era la pregunta que llevaba pensando desde que había llegado.
-Bueno él, tiene un resentimiento hacia Leyna - me miró con cierta ternura - porque hace cuatro años, pues tenían trece años, y tú llegaste a la escuela y él se sintió atraído hacia ti, y cuando te pidió que fueras su novia, lo humillaste delante de sus amigos y los tuyos, desde ese día, se dispuso a hacer que algún día fueras tú la que se humillará ante él.
-Pensé que la Leyna de esta realidad, también lo quería - repuse en voz baja.
-La Leyna de esta realidad, lo único que quiere es salirse de su casa - me sonrió suavemente - y bueno cuando descubrió, que Jake es hijo del dueño del hotel y restaurante más importante en Port Angeles, quiso enamorarlo.
-Soy una interesada - me lleve las manos a la cara.
-Cariño, esa chica a la que le dices interesada, a pasado por momentos muy complicados - me acaricio el cabello - que ni siquiera te puedes imaginar, imagina vivir con los golpes diecisiete años, sin poder tener nada, más que las sobras de los demás. Su vida es muy difícil y bueno aunque no lo creas, ella adora a sus hermanos, y cuando piensa en salirse de ese lugar, también lo hace pensando en ellos.
-¿Por qué en vez de tratar de conquistar a Jake, no busca trabajo? - solloce.
-Lo tiene - me sonrió levemente - es mesera, en uno de los restaurantes, que tiene Edward aquí.
-No he ido a trabajar - me levante y gemí debido a las costillas.
-Tu abuelo sabe, que estás enferma -su sonrisa era cálida - así que no debes preocuparte - de nuevo me senté - de hecho, le pediré que te deje trabajar conmigo.
-¿De qué trabajaría contigo? - cuestione.
-Pues me ayudarías a cuidar mis flores y bueno cualquier otra cosa que se me ocurriera - elevo los hombros.
-Siempre quise conocerte - confesé - mamá, me hablaba mucho sobre ti.
-Yo siempre estuve contigo, y también con el resto de mis nietos - me beso la frente y me abrazo - yo voy a estar aquí para ti.
-Gracias
- susurre.
-Mamá
- ante aquella voz, nos separamos - ¿Qué haces aquí?
-Va a trabajar para mí - me abrazo por los hombros - así que, la verás por aquí muy a menudo.
Si las miradas matasen, estaría tres metros bajo tierra, yo simplemente sonreí nerviosa, y bueno cuando mi cerebro hizo la conexión de porque ya estaba en casa, me separé de mi abuela o de Elizabeth como fuera, después de todo tenía que llegar a casa, antes de que Frank llegará.
-Gracias, por todo - dije apresuradamente - pero ahora debo irme, fue un placer conocerla.
-El placer fue mío - y esa sonrisa que era idéntica a la de mamá apareció.
-Hasta luego - me despedí.
-Jake
- llamo - llévala, a su casa.
No contesto, pero en cuanto vi su mirada, supe que estaba furioso de tener que llevarme, y si por él fuera me habría dejado irme caminando, suspire antes de seguirlo, enserio no podía creer lo difícil que era estar con él.
Subimos al auto que noté era un mustang negro, y se veía que era nuevo, sonreí al recordar que mi Jake tenía el sueño de comprarse ese carro, pero ya nada era igual. En todo el camino no hablo ni yo lo hice, pero al ver que estábamos a una cuadra…
-Aquí esta bien - susurre.
-Mi madre dijo, que te llevará hasta tu casa, y eso ha…
-Por favor - lo interrumpí - no quiero, que me vea llegar contigo.
-¿Tan desagradable soy, como para que tu familia no me quiera ver contigo? - la ironía, me hizo rodar los ojos.
-Si eres despreciable - le espete - pero creo que lo soy más yo, así que por favor, no vuelvas a siquiera a mirarme.
-No eres tan importante - me miro fríamente.
-Lamento todo lo que te hice - susurre - pero lo mejor, es que dejes tu estúpida venganza, o lo que sea que quieras que haga, no voy a humillarme ante ti.
Y sin esperar respuesta baje del auto, mis pasos fueron lentos, tratando de evitar el dolor, aunque eso parecía imposible.
Elizabeth
Bueno acabo de subir un nuevo fic, que es de Emmett, Rose no sera la pareja, así que espero que se puedan pasar por el, se llama "Mi pequeño demonio"
Capitulo dedicado a:
sammy_diggory_cullen
katy_parawhore
alexi_story
Zhere StAr De Black