Siempre estuviste aquí — capítulo 10
-No hay nada - Harry en esos momentos se veía aterrado - tengo que salir a buscarla.
-Tal vez omitimos algo en la habitación
- susurre - tal vez, nos dejo una nota de que iba a salir.
-Harry - en cuanto escuche la voz de Ginny, supe que algo andaba mal - esto lo dejo en la habitación de Ron.
Vi que le extendía un papel, y los ojos marrón de Ginny estaban cristalinos, no entendía la razón, fue por eso que me coloque al lado de Harry, para poder leer la nota.
Lo siento, esto es más grande que yo, no puedo estar contigo, así que sigue sin mí, yo estoy bien, solo no puedo ayudarte a encontrar los Horrocruxes, espero me perdones y por favor no me odies. Necesito estar con mis padres, en verdad lo siento.
Te quiero
Lyssandra Greene.
Algo andaba mal, esa nota no podría haberla dejado mi amiga, no sería capaz de abandonar a Harry, aunque supiera que si lo seguía la llevaría a la muerte, y sabía que él también lo estaba pensando.
-Esto es falso - susurro - mi Lizzie no haría esto.
-Tal vez si se fue con sus padres - aunque no lo creía.
-No dejaría una nota - me espeto.
-Concuerdo - replico Ginny - Lyssandra, no nos dejaría sin darnos una explicación.
-Debemos ir a buscarla - Harry había comenzado a caminar.
-¿Y a dónde iremos? - tenía que mantenerlo protegido, seguramente Lizzie quería lo mismo - no tenemos ni idea, de a donde dirigirnos, además debemos buscar los Horrocruxes.
-No voy a dejar a Lizzie sola - me espeto - e iré vayas tú o no.
-No te das cuenta - replique - si ella está mal, esto te lo mando para que estés a salvo, y no pienso dejar que mandes a la basura, el sacrificio que ella esta haciendo.
-¿Piensas dejar que ella la pase mal, solo para que este a salvo? - pregunto roncamente.
-No solo estoy pensando en ti - mi voz poco a poco, se iba a haciendo apenas audible - sino encontramos los Horrocruxes, jamás podremos matar a Voldemort, conozco a Lyssandra ella no se va a dar por vencida.
-No es que quiera que Lizzie, le pase algo - susurro Ginny - pero si Lizzie está en peligro, la única forma en que la ayudes, es encontrando los Horrocruxes, así que piensa que ella esta bien y ve por lo que Dumbledore te pidió.
-Debo dejar que ella tal vez muera - su voz se quebró - para poder vencer a Voldemort.
-Suena horrible - acepte - pero debe haber sacrificios, para poder ayudar.
-No el de ella - sabía que Lizzie, era lo que más fuerza le daba a Harry y como tal era su mayor debilidad.
-Tienes que dejarla - no podía creer que yo estaba diciendo eso - estoy completamente segura, que ella va a estar bien.
-Ella va a estar bien - Ron había palmeado la espalda de Harry - conocemos la fortaleza de Lizzie, y sé que ella va a estar bien.
Sin decir nada, camino hacia la casa sabía que se sentía atrapado, era salvarla a ella o salvar al mundo mágico, porque aunque no quisiera decírselo lo más seguro es que Lyssandra debía estar siendo torturada, pero no podía decirlo, porque teníamos que buscar los Horrocruxes, para poder quitar a Voldemort del mundo.
Sé que sonaba egoísta, pero debíamos acabar con Voldemort, y bueno no iba a dejar que lo que estaba haciendo Lizzie se fuera a la basura, no importaba cuanto me doliera a mí, iba a hacer que Harry fuera por los Horrocruxes.
POV Lyssandra
Abrí los ojos, el dolor del cuerpo había disminuido, la obscuridad de la habitación era mayor, así que supuse había anochecido, aunque en un lugar como ese no se está seguro que hora es, trate de ponerme en pie, pero mis piernas estaban bastante débiles.
-¿Cómo se siente? - al escuchar aquella voz, gire la cabeza tratando de encontrar al dueño y vi al pequeño elfo con una vela en una esquina.
-He tenido mejores días - trate de quitarle importancia - ¿cuánto llevo aquí?
-Dos días - susurro - pensé que no despertaría.
-¿Le entregaste lo que te pedí a Harry?
- pregunte con mi vista fija en él.
-Kirky hizo lo que le pidió - hizo una leve inclinación - y Kirky le trajo comida.
-Gracias - gatee hasta llegar al plato que estaba en el suelo.
En ese momento noté el hambre que tenía, no me importo lo poco apetitoso que se veía, solo quería sentir algo en mi estómago, y en menos de lo que imagine el plato ya estaba vacío.
-¿Quiere más? - ese elfo era igual a Dobbie.
-Por favor - susurre.
Se escucho el "plaf" pero enseguida, se escucho la puerta abrirse, por instinto me pegue a la pared, en cuanto vi que unos ojos negros pequeños se clavaron en mí, sabía que la tortura estaba por seguir.
-¿Dónde está Potter? - la voz chillona de Pettigrew me dio náuseas - pensé, que jamás dejaría a su pequeña sangre sucia.
-No es algo que te importe - le espete.
-No deberías hablarme así - me tomo del brazo, y me obligo a ponerme en pie - hoy conocerás a mi Señor, así que es mejor que te comportes.
No conteste, simplemente deje que me arrastrara, en cuanto llegamos a la que supuse sería la sala, la luz me cegó, pero en cuanto me acostumbre note que había varios mortífagos, de los cuales pude reconocer a Lucius, Rodolphus, Bellatrix, Yaxley, Dolohov y otros tantos que eran desconocidos para mí.
-Mi señor - la voz de Bellatrix, se escuchaba la admiración hacia ese hombre que se encontraba en el centro de todos, que ya no parecía humano, sus ojos rojos clavados en mí, me hizo sentir un escalofrío
- ella es Lyssandra, la amiga de Potter.
-Sé quien es - la callo - ¿me recuerdas?
- no respondí - en el ministerio, tu fuiste quien no me dejo acabar con Potter
- Colagusano me soltó y ante tal caí al suelo, ya que mis piernas no me podían sostener - ¿y ahora donde esta él?
-No lo sé - susurre.
-¿Sabes? - camino alrededor de mí - dejare que vea, lo que le hago a su asquerosa sangre sucia ¡Crucio!
Aquel dolor fue mucho más fuerte que con Bellatrix, sentía como si mis músculos estuvieran a punto de romperse, y mi cabeza parecía estallar, mi voz no salía, esperaba que esto pasará rápido, me pareció eterno, pero por fin deje de sentir ese horrible dolor.
-Aunque pensándolo bien - mantenía los ojos cerrados, esperando que todo terminara ya - voy a tratarte como la asquerosa sangre sucia que eres.
-Gracias, mi señor - es voz no era más que de Bellatrix - vas a aprender a no querer sentirte mejor que los verdaderos magos y brujas.
No respondí, pero abrí mis ojos y note que llevaba una daga en la mano, me arranco la manga del suéter y sin más sentí como la daga se clavaba en mi piel.
-Te quedará grabado para siempre, que Los Sangres sucias, no tienen cabida en nuestro mundo.
Las lágrimas salían con fuerza, mientras escuchaba la risa general de los mortífagos, gire mi cabeza y note que Draco Malfoy estaba pálido y no apartaba la vista de lo que su tía estaba haciendo, cerré los ojos esperando que esto acabara pronto.
Capitulo dedicado a: KiKaDiGgoRyDaniiBlackginnyharry123