Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Siempre estuviste aquí · de

Siempre estuviste aquí — capítulo 13

Los días pasaban y ella cada vez temía más por la vida de Lyssandra, pero no sabía como decirle aquello, sabía que no sería fácil de asimilar, y bueno también él no le había respondido ninguno de los mensajes que le mandaba, así que fastidiada de esperar y angustiada por el bien de su hija.

Decidió que era momento de verlo de frente, llego a Hogsmade y de ahí camino hacia Hogwarts, en cuanto llego a los límites, vio a uno de los hermanos Carrow, era Amycus.

-¿Qué haces aquí Cassandra? - pregunto el hombre.

-El respeto ante todo Amycus - gruño la bruja - recuerda, que en el momento que me canses te mato.

El hombre bajo la mirada, Cassandra era realmente de cuidado, solo Bellatrix era la única capaz de contestarle, los que apreciaban su vida, no se metían con ella, era una de las mejores brujas que había tanto del lado obscuro como del de Potter.

-Quiero hablar con Severus - le espeto.

El hombre se apresuro a quitar los encantamientos para dejarla entrar, en cuento estuvo dentro de los terrenos del castillo, no le dirigió ni una mirada, camino con esa altivez que la hacían ver más hermosa, pero también más amenazadora.

En cuanto llego a la enorme puerta de roble, vio al hombre al que buscaba, ese porte elegante que se había ganado con los años, en cierta forma le encantaba, pero no volvería caer ante esos ojos negros. Snape clavo su mirada en ella, le resulto extraño verla ahí.

-¿Qué pasa? - pregunto caminando hacía ella.

-Debemos hablar en un lugar privado - siseo de forma amenazante.

-Vamos a mi despacho - le informó, haciendo una seña con su mano para que caminará - no quiero a nadie cerca - les advirtió al resto del profesorado.

En cuanto llegaron al despacho del director, Cassandra se giró hacia él con varita en mano, Snape solo arrugo la nariz confundido.

-Tú sabías que Lyssandra estaba prisionera con los Malfoy - no era una pregunta lo estaba afirmando.

-El Señor Tenebroso me lo informó - su voz fría, hizo que ella quisiera llorar.

-¿Y lo permitiste? - no podía creer que él hubiera dejado que ella estuviera ahí.

-No veo, porque debí de haberlo impedido

  • él no había sacado su varita, pero notó como la mano de la mujer comenzó a temblar.

-Bellatrix va a matarla - su voz fue débil, y él sintió una opresión en el pecho, pero no se lo hizo ver - y tú piensas dejarla ahí.

-No veo porque debería importarme una sangre sucia - la indiferencia, hizo que ella lo abofeteara, olvidando la varita - ¿Qué diablos te pasa? - la tomo de ambos brazos.

-Ella no es una sangre sucia - sus ojos se llenaron de lágrimas.

-No entiendo - la voz del hombre se hizo un susurro.

-Es mi hija - ante aquello, Snape la soltó, no podía imaginarse a Cassandra Prewett como madre - y también tiene en su sangre, la de un Snape.

Ante aquello dio un paso hacia atrás, su cerebro no podía captar lo que ella le estaba diciendo, y no podía imaginar que esa niña que siempre estaba pegada a Harry fuera su hija, no podía, ni quería imaginarlo.

-Mientes - la voz sonó tan vacía.

-Recuerdas, hace dieciocho años - Cassandra no se movió de su lugar - me dijiste, que te había llamado la atención mi cabello, y me invitaste una copa - Severus recordaba perfecto esa noche - después hubo más, ambos nos sentíamos solos, y bueno terminamos en una sucia habitación de Hotel, esperando poder llenar el vacío que tenía nuestra alma.

<<Después de eso perdí pista de ti, así que me vi embarazada y sola - las lágrimas ahora salían - era una mortífaga, ¿Qué futuro le iba a dar a ese bebé? Además de que había desaparecido de las filas del Señor Tenebroso - Snape veía aquella mujer, que siempre le pareció tan fría como una roca, sin sentimiento alguno y ahora se veía tan débil - sabía que con un bebé, él me encontraría más rápido, así que la noche que nació la deje en una casa de muggles, les hice creer a ellos que era su hija, cree toda una vida perfecta para Lyssandra, solo le deje el nombre.

-El de tu madre - tampoco preguntaba, lo afirmaba.

-Me conoces - sonrió levemente - cuando, el Señor Tenebroso cayo, quise buscarla, pero de nuevo era una maldita mortífaga, que había traicionado los dos bandos ¿Quién diablos me iba a ayudar?

-Yo lo habría hecho - le aseguró - era nuestra hija.

-¡Claro! - exclamo con ironía - después de esa noche, te fuiste sin dejar rastro.

-No fue así - replico él - cuando yo desperté, tú ya no estabas - la miró secamente - te busque, en verdad lo hice, pero no dejaste rastro.

-Eras un niño - se defendió - ¿Qué podías ofrecernos?

-Te amaba - le espeto, ante aquello ella abrió los ojos - desde que te vi, en Hogwarts, cuando fuiste a informarle a Dumbledore algo sobre el Señor Tenebroso, fue como un flechazo.

-Tenías dieciséis - repuso con la voz temblorosa - y yo veinticinco, solo te vi como un alumno más.

-Pero yo a ti no - vio irritación en sus ojos - eras la mujer que yo quería en mi vida, y por eso cuando te encontré en ese bar, fue por eso que me acerque.

-Severus - susurro - ahora no importa lo nuestro - camino hacia él - tenemos que sacar a nuestra hija de ese lugar.

-¿Estás dispuesta a traicionar al Señor Tenebroso? - le pregunto.

-¿Tu no? - clavo su mirada en la de él.

-Nos matará cuando se entere - no estaba tratando de hacerla recapacitar.

-Solo me interesa que ella tenga una vida feliz - tomo la mano de Snape - después de todo, se la debemos Severus.

-Muy bien - sus manos unidas, era la forma de decir, que estarían juntos - pero tú vas a huir con ella, deben irse lo más lejos de Londres.

-¿Qué pasa contigo? - le angustiaba lo que pasará con él.

-Lograré deshacerme de todo - le aseguro

  • y cuando eso pase, iré por ustedes.

-Eso sonó como a una familia - y sin pensarlo lo abrazo.

-No te desharás de mí tan rápido - le dijo al oído.

-Eso espero - levanto su rostro y tuvo que ponerse de puntitas, para poder dejar un beso casto en sus labios.

-Ve a mi casa - colocó un mechón de su cabello detrás de su oreja - Lyss llegará ahí, pero quiero que tengas todo listo, porque en cuanto ella llegue, debes irte.

-Muy bien - se alejo de él y tuvo que soltar su mano.

Después de eso salió del despacho, en cuanto eso sucedió, el hombre clavo su vista en el retrato de Albus Dumbledore, que tenía una media sonrisa.

-Tienes una hija Severus - Albus en verdad parecía feliz.

-Esto complica las cosas - comento sentándose.

-Todo saldrá bien - le aseguro.

Espero que tengan un año increíble, y que todos sus deseos se cumplan y un enorme abrazo Capitulo dedicado a: Lula_PotterDaniiBlackFeliz y Prospero Año Nuevo