Siempre estuviste aquí — capítulo 26
Sabía que Ron tenía razón de estar enojado, pero que era lo que debí haber hecho ¿quedarme y esperar a que me entregaran a Bellatrix? Ante el pensamiento sentí un escalofrío, yo no podía volver a caer en sus manos, porque sabía que esta vez las torturas si me llevarían a la muerte.
Solté un suspiro, mientras observaba el bosque que parecía tan tranquilo. Me levante creo que caminar un rato me vendría bien, pero antes de dar un paso, escuche un gruñido; ante eso entre a la tienda, en donde vi a Harry, con los ojos fuertemente cerrados y la mano en su cicatriz.
-Lo sabe - susurro, ante eso Hermione y yo cambiamos miradas - lo sabe y piensa ir a comprobar que dónde están los otros Horrocruxes. El último - se puso de pie - está en Hogwarts; lo sabía.
-¿Qué? - dijeron al unísono Ron y Hermione.
-Pero ¿Qué has visto? - preguntó la castaña - ¿Cómo lo sabes?
-He visto como se enteraba lo de la copa y está furioso - comento, observándonos a los tres - pero también muy asustado; no entiende como lo supimos y ahora quiere comprobar si los demás Horrocruxes están a salvo, el anillo primero. Cree que el de Hogwarts es el más seguro. En primer lugar porque ahí está Snape y también porque sería muy difícil que entráramos sin que nadie se diera cuenta, así que será el último lugar al que irá, pero puede hacerlo en unas cuántas horas.
-¿Has visto en que parte está? - cuestiono Ron.
-Estaba concentrado en informar a Snape que en lugar exacto de donde está el Horrocr…
-¡Espera! ¡Espera un momento! - interrumpió Hermione - no podemos ir allí, sin más, necesitamos un plan, tenemos…
-Tenemos que darnos prisa - replico Harry - ¿Te imaginas lo que hará cuando vea que falta el anillo y el guardapelo? ¿Y si se lleva el Horrocrux de Hogwarts, porque cree que no está lo bastante seguro ahí?
-Pero…
-Cuando lleguemos a Hogwarts, veremos eso - susurre - ahora lo que importa, es no dejar que se salga con la suya.
Ante eso Hermione no dijo nada, solo soltó un suspiro, antes de comenzar a arreglar todo, para salir. En menos de diez minutos ya la tienda ya no estaba y ahora Harry trataba de cubrirnos a los cuatro con la capa, aunque de por sí, solo siendo dos apenas so los cubría, ahora con el doble.
-No cabemos - repuso Hermione.
-Es noche - dijo Harry, mientras nos cubría con la capa - no importa que se nos vean los pies.
Decidí no contradecirlo, así que solo me pegué más a Hermione, tratando de que se nos viera lo menos posible. En cuanto llegamos a la calle principal de Hogsmade, pero antes de siquiera comenzáramos a caminar, un grito agudo se escucho y de la puerta de las tres escobas una docena de mortífagos salieron.
Hermione sostuvo la muñeca de Ron, en donde tenía su varita, eran demasiado, para poder aturdirlos sin dar nuestra posición, enserio esto no estaba bien; uno de los mortífagos agitó su varita y el grito dejo de escucharse.
-¡Accio Copa! - rugió otro mortífago.
Pero no paso nada, escuche la voz del mortífago, pero a decir verdad no preste mucha atención, ya que lo que deseaba en ese momento era alejarme de ese lugar, observe como se comenzaban a esparcir, y ante eso supuse que su orden había sido que nos buscarán.
Caminamos lo más rápido que pudimos por el callejón, esto estaba realmente mal.
-¡Vámonos! - susurro Hermione - ¡Desaparezcámonos ya!
-Estoy de acurdo - mi voz apenas si fue audible.
-¡Sabemos que estás aquí, Potter, y no tienes escapatoria!
-Nos estaban esperando - no se necesitaba ser un genio para saberlo, pero no se lo dije a Harry.
-¿Y los dementores?
- gritó otro mortífago.
-Por favor - suplique - salgamos de aquí.
Pero ante aquello sentí aquel frío, que en mis sueños no calaba mis huesos como ahora, se apagaron las luces y ante aquello, sentí como giraba sobre mí misma, pero estos mortífagos si se habían esmerado, no pudimos desaparecer.
En la esquina una decena de dementores se acercaban a nosotros; se deslizaban en silencio, ataviados con sus negras capas y dejando ver sus manos podridas y cubiertas de costras, y solo eran visibles, porque eran mucho más obscuros que la densidad del ambiente.
Sentí la mano de Hermione en mi brazo, y yo sin pensarlo tome con fuerza la de Harry, y en ese momento algo en mi pecho comenzó a quemar, pero no solté la mano del ojiverde ni tampoco la de mi amiga, pero entre esos seres se acercaban, el ardor era mayor.
-¡Expecto Patronum!
- esa voz fue de Harry.
Y el ciervo plateado salió y embistió a los dementores, y escuche un grito triunfal, nos habían descubierto, los pasos de los mortífagos se escuchaban cada vez más cerca; pero entonces se escucho un chirrido de cerrojos, cerca de donde estábamos y se abrió una puerta en el lado izquierdo del estrello callejón.
-¡Por aquí, Potter! ¡Deprisa! - dijo una áspera voz.
Ninguno replico, así que obedecimos y entramos al lugar lo más rápido que pudimos.
-Suban sin quitarse la capa, y no hagan ruido - murmuro, mientras nos señalaba las escaleras.
Sin observar al hombre y ver el lugar subílas escaleras junto con mis amigos, cuando llegamos a una pequeña sala en donde había una alfombra roja y raída, una chimenea y encima de está un cuadro de una niña rubia.
Nuestro salvador, discutía con los mortífagos y después de lo que a mí me parecieron horas, por fin esos idiotas se alejaron, cosa que agradecí, en cuanto los vimos desfilar por la calle, Hermione salió de la capa, después de soltar un suspiro, y yo hice lo mismo, observe todo el lugar.
-¿Se han vuelto locos? - gruño el hombre, en ese momento fijo su vista en mí, sus ojos azules me escanearon - aunque que puedo esperar, de la hija de Cassandra.
-¡¿Qué?! - tanto Ron como Harry clavaron su mirada en mí.
-Larga historia - susurre, desviando la mirada.
Observe a Harry caminar hacia la chimenea, cosa que agradecí ya que no tendría que hablar sobre lo de mis padres o al menos eso esperaba.
-Era usted - dijo de pronto - a quien vi en el espejo.
Se produjo silencio, mientras la mirada verde y azul se cruzaba.
-Usted nos envió a Dobby - el hombre asintió y miró alrededor buscando al elfo.
-Murió - susurre - Bellatrix lo asesino.
-Es una lástima, ese elfo me caía bien - aunque no cambió su expresión.
-Usted es Abeforth - comento Harry.
El hombre encendió las velas sin responder, pero en ese momento que lo observe me di cuenta, que si tenía parecido a Dumbledore. Pero en ese momento el pecho me volvió a doler y saque la esfera que Cassandra me había hecho ponerme y vi que brillaba, no entendía por qué.
Los escuche hablar, pero yo estaba más concentrada en la esfera, parecía que quería decirme algo, la toque esperando a que hablara o algo parecido.
-Mucha gente lo idolatraba - gruño, ante aquello mi mente volvió a la plática - por lo que veo ustedes cuatro también.
-¿Quién? - pregunte suavemente.
-Ami hermano - me reprocho, por mi falta de atención.
No respondí, de hecho simplemente observe el retrato de la niña, creo que yo no debería hablar sobre eso, pero como siempre Hermione comenzó a defender a nuestro antiguo director. La historia de su vida la había escuchado de labios de Cassandra Prewett, no la de Skeeter, pues no era igual, de hecho cuando el hombre comenzó a contarla era la misma.
Abeforth Dumbledore
Capitulo dedicado a:
DaniiBlack
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