Siempre estuviste aquí — capítulo 38
-Por favor Lily - le pedía a la pequeña castaña, de apenas dos años - solo tienes que comerte el puré.
-No gushta - arrugo la nariz, y cerró la boca con fuerza.
-Hazlo por mami - le pidió, Lyssandra.
Movió la cabeza en forma negativa, enserio que no era muy sencillo, tratar con su pequeña de dos años, y ojala solo tuviera que tratar con ella, pero también tenía a sus dos hijos mayores, James Sirius era un verdadero huracán, pues por donde pasaba todo destruía.
En varias ocasiones los habían corrido de los restaurantes o de parques, porque James no se podía mantener quieto, ni dos minutos. En cambio Albus Severus Potter, era más tranquilo, de hecho le recordaba a su marido, pues era muy pequeño para su edad, su cabello negro siempre estaba despeinado como el de Harry, y también había heredado sus ojos verdes.
Aunque en su forma de ser, se parecía más a su abuelo Severus, pues se concentraba más, en crear cosas, lo que había provocado, varias explosiones en casa, que afortunadamente no habían sido graves; en cambio James siempre estaba pensando en hacer travesuras, a las cuales solía involucrar a Al.
Lily la más pequeña de los Potter, era la viva imagen de su abuela paterna, por eso el nombre, lo único que había heredado de los Snape, había sido esa mirada penetrante cuando se enojaba, ocasionando que sus hermanos le temieran un poco, y los ojos miel de su madre, pero por lo demás era igual a la madre de Harry.
-Muy bien, pues si no comes, no habrá dulces - repuso Lyss, recogiendo el plato.
La pequeña no dijo nada, en verdad que darle de comer, era bastante complicado, pero ya se las arreglaría después, para hacerla comer, solo necesitaba buscar algún plan, para hacer que probara bocado.
-Llegamos - escucho la voz de su marido, se escuchaba molesto.
Tomo a Lily de su sillita, y camino a la sala, en donde vio a James y a Al cubiertos de chocolate, al igual que con brillos. Temía preguntar que había pasado.
-Ahora ¿Qué fue? - pregunto observando al mayor, de siete años.
-Pues que, ahora tenemos prohibida la entrada en el supermercado - comento Harry, conlos brazos cruzados.
-¿Qué hiciste, James? - su seriedad, hizo que el pequeño bajara la cabeza.
-Contéstale a tu madre - le ordeno Harry.
-Al y yo apostamos, para ver quién alcanzaba la caja de galletas, más alta - susurro - y el estante se vino abajo.
-¡Oh! - exclamo asustada
- ¿no se lastimaron? - dejo a Lily en el suelo, mientras revisaba a sus dos hijos.
-Lyssandra - llamo Harry - se supone, que debe haber una reprimenda.
-¿Dónde estabas? - le espeto - se supone, que estabas capacitado, para cuidarlos, y ellos pudieron haberse lastimado por tu descuido.
-¿Ahora es mi culpa? - se escuchaba molesto.
-Eso está claro - gruño Lyssandra - pues tú eres el adulto a cargo, y por un descuido, mis hijos pudieron hacerse daño.
-Lyssandra - trato de mantener la calma - parece, que no los conoces, se desaparec…
-Parece que quién no los conoce eres tú - en verdad estaba furiosa - tienes, que tener sumo cuidado con ellos, son muy pequeños para entender lo peligroso, que pueden llegar a ser sus juegos.
-Suban a sus recamaras - les ordeno a los dos, mientras Lily, la había mentido a su corral con sus juguetes.
Los dos niños, no necesitaron escucharlo de nuevo, para subir corriendo las escaleras, para alejarse de lo que sería una batalla campal, aunque ambos niños sabían que en unos cinco minutos, sus padres iban a estar como si nada de nuevo.
-No puedo creer, que después de lo que hicieron, el enojo sea hacia mí - se quejo Harry - aparte mi vista de ellos un segundo, y ya no estaban, en verdad Lyssandra parece que no los conoces.
-Muy bien - su voz se suavizo - creo que me vi muy protectora, pero entiende que son mis hijos, y los amo más que a nada en este mundo, son mis tres hombres más importantes.
-¿Tres? - arrugo la nariz.
-Amor - se acerco a él, y le quito las gafas, mientras le acariciaba la nariz - en ocasiones, sueles ser más ciego de lo normal.
-Lyssandra - le reprocho.
-Mis tres hombres más importantes, son James, Al y por supuesto tú - lo beso castamente - te amo, Harry.
-¿Estás tratando, de que olvide el castigo, para esos dos diablillos? - pregunto con una débil sonrisa.
-Serán castigados - aseguro - pero quería que recordarás, que te amo, que eres el amor de mi vida.
-Yo también te amo,
- la tomo de la cintura - y tú eres mi vida, sin ti y sin esos tres diablos, con cara de angelitos, no podría seguir con mi vida, ustedes son los que me hacen querer levantarme día a día, y tratar de ser una mejor persona.
-No sé que hice, para que estuvieras conmigo - rodeo su cuello - pero agradezco, que lo haya hecho.
-Siempre estuviste aquí, - se coloco una mano en el pecho, justo en el corazón - solo que tuve miedo, de que no sintieras lo mismo, pero aquel día que me dijiste, que te habías enamorado de mí. Me sentí el hombre más feliz, y si para terminar así, tuviera que vivir lo mismo lo haría, es más podría regresar con los Dursley, si me asegurarán, que al final vas a estar tú.
-Siempre voy a estar para ti - tomo su rostro entre sus manos - no importa que pase, voy a estar a tu lado.
-Eso espero - unió su frente con la de ella - porque eres mi fortaleza, y mi paz - acaricio su mejilla - sin ti, me volvería loco.
Ella solo sonrió, antes de terminar con el espacio y por fin unir sus labios, se amaban no había duda de eso, y mientras estuvieran juntos todo iba a estar bien.
Hugo Weasley, Albus y James Potter, Rose Weasley
Lamento que este capitulo sea tan corto, pero espero que les guste, y en verdad les agradezco que se hayan tomado unos minutos de su tiempo, para leer este fic, que ahora ha llegado a su final, y espero que les deje un buen sabor de boca ^^
Capitulo dedicado a:
lilylove
DaniiBlack