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¿El cuarteto dorado? — capítulo 19

Después de la cena Draco decidió hacer la primera guardia en el exterior de la cabaña, dejando que sus otros tres compañeros, exhaustos, se fuesen a dormir. El primero en caer en brazos de Morfeo fue Ron, seguido muy de cerca por Hermione y posteriormente por Harry.

La chica no supo cuánto tiempo había pasado desde que se durmió hasta que las pesadillas comenzaron a acechar su mente: se veía a sí misma corriendo por los bosques, seguida muy de cerca por sus tres compañeros y un auténtico ejército de mortífagos. Corrían con todas sus fuerzas, pero aun así sabían que no era suficiente y que pronto alguno de los cuatro sucumbiría ante los encantamientos que no cesaban de pasar rozando por ambos lados.

Se pronto escuchó como algo pesado caía al suelo y, al girar la cabeza vio como Draco quedaba atrás, capturado por los mortífagos. No paró de gritar y de luchar contra sí misma con todas sus fuerzas, pero por alguna extraña razón no podía parar de correr, había algo que le impedía rescatarlo y eso era una gran espina clavada en el alma que le hacía sangrar constantemente.

De pronto la escena cambió radicalmente, ahora el bosque era la sala de la mansión Malfoy donde ella misma había sido torturada. Pero ahora el que estaba sufriendo no era ella, sino de nuevo Draco Malfoy. Estaba retorciéndose bajo la maldición Crucciatus y ella observaba el espectáculo sin poder moverse, trató de patalear y gritar con todas sus fuerzas, pero de nuevo no pudo, y tuvo que continuar quieta e imperturbable.

De nuevo un cambio de lugar y de atmósfera la hicieron estremecerse de terror, sabía lo que se iba a encontrar por tercera vez y no quería volver a ser testigo del sufrimiento de Draco. Sería demasiado para ella tener que presenciarlo tres veces. Aun así en contra de su voluntad volvió a verlo. Esta vez se encontraban en las mazmorras de Hogwarts, en los que parecía una auténtica batalla campal. Había miembros de la Orden y mortífagos por todos lados. Buscó desesperada con la mirada al chico, temiendo que volviese a pasar y volvió a verlo. Estaba lejos, luchaba a muerte con su propia tía, lanzando maldiciones imperdonables, pero al final Bellatrix fue más fuerte, y por mucho que Hermione corrió tratando de salvarlo, nunca llegaba, nunca conseguía acabar con la distancia que los separaba, era como si cada paso que diera la pareja que luchaba también se alejase de ella.

La escena volvió a cambiar, pero antes de que de nuevo se volviese nítida, Hermione despertó de un salto y pudo observar que se encontraba dentro de la tienda, tal y como se había dormido, solo que esta vez completamente empapada en sudor y lágrimas que había estado guardando cuando tenía los ojos cerrados.

Sin importarle su aspecto sintió el repentino impulso de correr hasta el exterior y ver por sus propios ojos que Draco estaba bien. Salió con tanta fuerza y armando tanto ruido tras de sí que el chico, al verla, se asustó.

-¿Estás bien?- preguntó mirándola de arriba abajo un poco perplejo. Por respuesta ella se tiró a sus brazos en un abrazo. Al principio se sintió un poco extraña, pero luego reconfortada. Jamás se hubiese imaginado a ambos en esa situación.

Fue un abrazo silencioso, pero no hicieron falta las palabras para transmitir lo que sentían. Se separaron lentamente, hasta que sus frentes quedaron pegadas la una a la otra, creando una conexión casi magnética que hizo que ambos se estremecieran un momento. Sus bocas estaban a escasos milímetros y sus alientos se entrelazaban…

Hola!!! :)

Bueno, sé que he tardado más de un mes entero en actualizar y lo siento mucho, de verdad, tenía en la cabeza el cap desde hacía tiempo, pero nunca sacaba un solo segundo para escribirlo T_T lo siento mucho, intentaré que ahora que vienen Pascuas y vacaciones actualizar otra vez :)

Un beso enorme