¿El cuarteto dorado? — capítulo 18
El merecido día de descanso pasó rápido, tal vez demasiado como para de verdad poder recuperarse, pero no podían desistir en su faena, por muy horrible que fuese, por muy pesada que se hiciese la misión. Si el mal no descansaba ellos que hacían el bien tampoco podían hacerlo, se lo debían al mundo, y el mundo debía sonreírles para poder salir adelante.
El amanecer del día de la partida fue más soleado que nunca, incluso el frío no azotaba tan fuerte como antes. Todo parecía incitar a que saliesen de nuevo en busca de los Horrocruxes.
La señora Mafloy por una vez en su vida dejó de lado la frivolidad y abrazó y besó a su hijo casi con desesperación, en un último intento por hacerlo recapacitar y se quedara, aunque Draco lo tenía todo demasiado claro, no le tenía miedo a sufrir ni a la muerte, y mucho menos pensaba dejar sola a Hermione. Durante el día anterior no paró de pensar en el día en el cual él y Ron acabaron con los mortífagos gracias a que se compenetraron, dejando de lado sus diferencias, y estaba seguro de que ese gesto le había gustado a la chica, aunque tampoco equilibraba la balanza hacia él, ya que el pelirrojo también tenía gran parte del mérito de la hazaña.
La señora Weasley también se despidió de todos y cada uno de ellos, metiendo grandes cantidades de comida hechizada en el bolsito de cuentas de Hermione, para que solo tuviesen que encender un fuego y hacerla y no buscarla en cualquier lugar o arriesgarse para conseguirla.
Despedirse fue difícil, pero trataron de hacerlo lo más rápidamente posible, al fin y al cabo había que hacerlo sí o sí, así que mejor hacerlo rápido y no sufrir tanto. Aparecieron como siempre en algún bosque escondido y olvidado, montaron en silencio la tienda y Harry, que era el que más descansado estaba se quedó haciendo la guardia fuera, preocupado por si después de lo ocurrido la vigilancia mortífaga se había estrechado todavía más. En realidad no le tenía miedo a los dichosos encapuchados, solo se lo tenía a no poder matar a Vodemort y condenar a todos y cada uno de los magos a una época oscura y tenebrosa de sufrimiento.
Mientras Harry se ensimismaba en sus propios pensamientos, en el interior de la tienda Hermione comenzaba a preparar algo de comer, a la vez que Ron dormitaba por alguna esquina tratando de tener las fuerzas necesarias para emprender de nuevo el viaje en búsqueda de los Horrocruxes.
La chica estaba ensimismada en su tarea, de modo que no notó que Draco se le acercaba por detrás hasta que su voz no sonó cerca de ella.
-¿Necesitas ayuda?
-Pues… Puedes ir preparando algunos platos, si no te importa.- le respondió algo sorprendida de que le ofreciese su ayuda.
-Como digas.- y dicho esto comenzó a hacer lo que Hermione la había mandado. Estuvieron un rato en silencio, hasta que la chica no pudo más y le dirigió una mirada furtiva al rubio, ruborizándose un poco al ver que se había dado cuenta y le dirigía una radiante sonrisa que hizo que el corazón le diese un vuelco inesperado. ¿Tal vez comenzaba a sentir algo hacia él o solo había sido una mala pasada de su mente?
Tenía que reconocer que desde que se había enterado de sus sentimientos por ella su cabeza había comenzado a maquinar ideas, incluso algo la llevó en cierta ocasión a comparar. Ella pensaba que estaba loca y perdidamente enamorada de Ron, desde hacía tiempo, pero ahora no sabía el motivo, o tal vez sí, pero comenzaba a dudar. Había detalles de Ron que la volvían loca, ¿pero qué había de Draco? Él también tenía una buena lista de encantos que durante un tiempo se había empeñado en ocultar pero que ahora salían a la luz, reluciendo más que nunca…
Ummm... Me da la sensación de que este cap es un poco soso, pero bueno, es un poco de transición de estar en Grimauld Place a volver a la búsqueda. Intentaré que el siguiente sea un poco más entretenido que este xdd
¿Qué os parece Hermione? ¿Le tira más Ron o Draco? Todas las respuestas... Dentro de mucho tiempo T_T xdd es broma :)
Un besito !!