Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¿El cuarteto dorado? · de

¿El cuarteto dorado? — capítulo 9

Harry sacó la espada de Gryffindor del bolso de Hermione y miró su brillo durante un instante.

Los cuatro se encontraban sentados en el exterior de la tienda, por si el poder del Horrocrux era demasiado fuerte y acababa con su única "morada". Se encontraban en un círculo perfecto, y en el centro de ellos estaban la copa y la espada.

-Toma.- Harry le tendió la espada a Draco.- Creo que es justo que lo destruyas tú, al fin y al cabo has sido el que se ha arriesgado en todo momento para robarla.

-Pero vosotros…

-Por favor, hazlo.- insistió el azabache.- Haremos los mismo que con el Guardapelo, le hablaré en pársel para que se abra, pero ten en cuenta que el poder oscuro que alberga va a intentar por todos los medios confundirte y hacerte daño para que no destruyas. Sé más fuerte que él.

Draco, finalmente, cogió entre sus manos la espada, la cual sorprendentemente no lo agredió para que la soltase, a pesar de ser un Slitheryn, tal vez había visto en él que había cambiado, y que su espíritu ya no era el de la casa de las serpientes, sino el de la de los leones.

Con un susurro estrangulado, Harry ordenó al Horrocrux que mostrase su poder.

De repente, salió una especie de neblina negra que poco a poco iba tomando forma de Lucius Malfoy.

" Tú, me has traicionado, hijo. " Hablaba el hombre con una voz que hacía estremecer. " Nunca te quise, nunca me sentí orgulloso de ti, no sabes agradecer lo que tu Señor te da, y eres un maldito cobarde, te tiembla la mano a la hora de matar, no eres nada, no eres digno de ser un Malfoy, desearía que otro ocupase tu lugar. Para mí, estás muerto ."

Esas palabras dejaron paralizado a Draco, y no pudo moverse, no vio las fuerzas para actuar y acabar con ese malvado objeto.

Ahora Lucius había desaparecido, dejando paso a una chica, joven y bella, mucho más de lo que en realidad era, esa chica que Hermione Granger.

Y comenzó a hablar, con una voz casi igual de terrible que la de su padre:

" Malfoy, ¿cómo puedes ser tan ingenuo? ¿Cómo puedes pensar que puedo enamorarme de ti y corresponder tu sucio amor, teniendo a mi lado a los dos integrantes de Trío Dorado? Nunca serás nada para nadie, no mereces el amor, ni siquiera eres digno de pensar en mí, estoy muy por encima de ti, Draco, siempre me has insultado, siempre te has creído superior, pero ahora, el que está muy por debajo eres tú, el que no puede acceder a mí, eres tú, y el que es escoria, sigues siendo tú…" Aquella abominación quería continuar hablando, pero no pudo, ya que Draco, enfadado y lleno de rabia de que aquel horrible objeto hubiese desvelado el secreto ante ella, clavó la espada justo en el centro de la copa, destrozándola.

La neblina desapareció al instante, y el rubio quiso buscar con la vista a Hermione, para tratar de explicarse. Pero de pronto se vio agobiado por un efusivo abrazo. El aroma era inconfundiblemente el de la castaña, y Draco se sintió terriblemente desahogado cuando vio que ella no se había enfadado, ¿acaso sí que tenía oportunidades?