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Historia 65232 — capítulo 15
Hermione asentía; mientras Snape negaba con la cabeza. Iban a un curso para mujeres embarazadas. Para aprender a controlar la respiración y tener un parto sano y natural. Un parto normal, sin estimulantes o pócimas de algún tipo. Pero él tenía la respuesta a su predicamento. — Deja de respirar. Controlarás muy bien tu respiración con eso. Es sencillo. Hermione no sonrió, pero a Snape eso le parecía muy gracioso. Kathiana se preparaba para el gran evento. Severus trataba de que algo se lo tragara. — Sostenga a su hija, señor Snape. Ella se sentará y abrirá las piernas suavemente. Hagamos calentamiento. Usted también, señor. Pero si él no iba a parir. Su esposa se echó a reír, mientras Severus inspiraba y exhalaba, enseñándole a su hija a respirar adecuadamente. Se veía como un tonto, mientras estaba sentado en el suelo, con las piernas abiertas y subía las manos para aumentar la circulación sanguínea. No podía ni hacerlo ella; de la risa que le causaba la idea de Snape, teniendo un bebé. Kathiana tampoco dejaba de reírse y la terapista tenía la misma expresión que Trelawney. Se vio obligada a guardar silencio varias veces y a reírse por lo bajo. No podía evitarlo, era muy gracioso. Además de verlo retirándose el saco y simulando una emergencia donde tuviese que llevar a ambas mujeres a San Mungo. Se sentía idiota. Pero sabía que eso podía pasar en cualquier momento. — ¿Y cómo llamará su hija, a sus tres hijos? En dado caso de saber su sexo, claro.— preguntó la terapista y Hermione meditó. Snape se le adelantó de inmediato. — Eso no importa. Ya lo dije. Bebé uno, dos y tres. Cuatro y cinco con los de ella. Para mí es suficiente. A no ser que todos se parezcan, no los pienso confundir. La mujer miró al hombre y Hermione se encogió de hombros. Kathiana hizo lo mismo. Así era su padre. Un hombre un poco difícil y complicado en ciertos aspectos que no valía la pena mencionar. Con una sonrisa ligera, Snape se llevó un dedo a los labios y pensó. — Conozco de varios a los que les podemos regalar alguno de los bebés. — ¡Severus!— chilló Hermione, dándole una palmada en la espalda.— Ni que fuésemos perros y fuesen ellos; una camada de cachorros. Son bebés. Son nuestros hijos y nietos. No seas idiota. Snape inspiró suavemente, poniéndose las manos a la cadera. Tanta respiración, iba a matarlo. Se sentía como un enorme globo de aire, relleno y a punto de estallar. — Pues no sé...cómo piensas...mantenerlos a todos en el mismo sitio— exhaló hondamente.— además, eso no es asunto de esta mujer. Ella seguro ni tiene hijos. La terapista pareció ofendida y Hermione negó una vez más con la cabeza. Si no lo amara, ya lo habría matado. Y seguramente no habría sido la primera ni la última en intentarlo. Kathiana sostuvo el brazo de su padre y lo apartó de la mujer, que parecía un enorme buitre con una mirada rabiosa. — Papá...tienes que aprender a relajarte. Parece que el que necesita estas terapias; eres tú y no nosotras. Además, ella no sabe nada de nosotras. Lo lógico es que pregunte y nos haga ese tipo de comentarios. Son cinco hijos de madre e hija, cualquiera se sorprende. — Yo no. Eres igual de melindrosa que tu madre. Además, que ella sea la que tenga que limpiar el suelo lleno de papilla y esas tonterías. Kathiana se echó a reír y supuso que su padre era un caso perdido del que no podía hablar. Sonrió a su madre y en cuanto se acercó a la terapista, le comentó que su padre era un squib frustrado, que no podía aprender magia. Hermione la miró con sorpresa. No debía decir aquello y sin embargo, ya estaba hecho. Kathiana movió las manos para que se calmara. Lo que su padre daba, tenía que recibirlo. Así aprendía un poco. ¡Terapias! Qué terapias ni que nada. Eso pensaba Snape, mientras recogía su saco y se sentaba a descansar. Nada de terapias o iba a terminar exhalando veneno en el rostro de todos los presentes en aquel lugar. ¡FELIZ AÑO! Espero la hayan pasado muy bien. Pues yo la paso más o menos...mis problemas de salud me tienen verde ya. Estoy muy famélica y a veces tengo que ir al médico (Que mis padres lo son) pero ando bien. Espero hayan recibido bien el año y que el otro se haya ido bien. Mejor de ánimo. Y bueno, acá los dejo. Cuéntenme cómo les fue. Besos y cariños a todos. A tres días de volver a mi casa de vacaciones y a mi amada Pc (a la rutina igual U_U) pero bueno, así es la vida. Saludos y besos. Se les ama y adora =).