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Historia 65232 — capítulo 14
El desayuno no había mejorado. Seguía esperando por la comida, mientras Hermione hablaba muy inspirada, con Ginny Weasley. Estaban decidiendo quiénes serían los padrinos de los pequeños, cuando ya comenzaba a escuchar a su estómago rugir. Se levantó de la mesa y caminó hacia la cocina. Su hija estaba allí y desayunaba. La miró con los ojos entrecerrados. Pudo haberle dicho que sí iba a servir, y pudo haber pensado en servir para todos. ¡Kathiana, Kathiana! — ¿Qué haces en la cocina, desayunando?— dijo mientras hacía lo mismo. Hermione se ponía insoportable, cuando estaba de buen humor. Sus hijos le afectaban el humor en sobremanera y ya había estado escribiéndoles a todos los conocidos y no conocidos, de su embarazo. Incluso a su madre que había escrito como mil veces: "Lo sabía". Kathiana tragó rápidamente y sonrió. — Bueno, es que tenía que hablar contigo y pensé que el aroma del desayuno, te traería hasta aquí. Negó con la cabeza y suspiró pesadamente. Su hija, su graciosa hija que terminaba riéndose de todo. Hasta del hambre de su padre. Asintió y cruzándose de brazos, esperó por su explicación. — Estoy a punto de graduarme y James y yo buscamos padrinos para nuestros hijos. Papá ¿qué te parece si decidimos entre los dos? Es que mamá sugirió cosas que a ti no te gustarían. Se preguntó qué cosas. Seguro había dicho: "Que Potter sea el padrino. O Neville. Es un lindo chico". Asintió y meditó. Lucius no. Lucius, no ni Lucius tampoco. Aunque no quería aceptarlo, era más fácil que Hermione encontrara a buenos padrinos. Él no tenía muchas opciones que se dijeran posibles. — Albus— dijo a último recurso y Kahiana se echó a reír. Aunque Albus resultaba insoportable, no tenía otra opción. Kathiana asintió, anotándolo en un pergamino. Hermione caminaba hacia la cocina y en cuanto él estaba a punto de continuar su desayuno, tomaba su plato y distraídamente, regresaba al salón. Se quedó mirando a la nada como un tonto y Kathiana sonrió colocando el suyo frente a su padre. — Toma. De todos modos, nosotros cuatro ya no tenemos hambre. Asintió y comenzó a comer, cuando Hermione ya caminaba hacia la cocina y sostenía su brazo para que fuera al salón. Apenas terminó de masticar y ya trastabillaba detrás de ella. Lo soltó en frente de Ginny, sonriendo. — Vamos a remodelar, porque tenemos que poner un espacio grande. Para los niños y todo lo demás. Lo necesitamos. Severus quiso hablar, pero Hermione lo ignoró y pudo volver a la cocina. Con una sonrisa suave, miró su desayuno y se dijo que iba a pasar mucho trabajo. Sobretodo ese día, cuando le había escuchado a Hermione, hablar de camas y baños más grandes. Cinco niños en un mismo lugar, no era compatible. Ladeó la cabeza hacia Kathiana que lo miraba con un gesto sospechoso. — Estás en problemas, papi. Severus sonrió con malicia, colocando su mano sobre la cabeza de su hija. — Estamos "en" problemas. Porque usted aún no tiene un trabajo y dudo que el bebé con el que se juntó, tenga uno. Así que lo que yo decida hacer, lo hace. Y si yo decido que su nueva habitación será la más pequeña de todas; pues lo será. Kathiana frunció la boca en disgusto. — Pero tengo tres hijos. No puedes hacer eso. Severus sonrió en respuesta. — Veme hacerlo. Kathiana sostuvo el brazo de su padre, pero por el embarazo, no podía detenerlo. Severus sonrió, tratando de caminar y antes de decir algo, se detuvo y miró a Ginny con sorpresa y estaba dándose cuenta de que hacía el ridículo. Con una sonrisa sarcástica, miró a Hermione y ella caminó hasta la cocina. Conocía ese gesto. — Vamos a remodelar y Ginny nos va a ayudar. Sí. Ya conocía ese bendito gesto. Hola chicos...iba a escribir más pero estoy algo molesta, sentida y débil de muchas cosas. Tuve que salir del concurso de navidad, por un error que las reglas no me especificaron y me gustaba mucho mi fic. Además tengo problemas de salud y familiares, que no me permiten concentrarme. Les dejo besos y cariño. Los quiero mucho. Suerte mañana =)