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Historia 65232 — capítulo 23

Severus Snape sonreía, al igual que Kathiana, mientras Hermione estaba sentada en una mecedora que había recibido como regalo de Remus Lupin, a lo que Snape criticaba de que era poco masculino para ser un regalo adecuado, y le cantaba a sus hijos, una canción suave. Una canción de cuna para mantenerlos relajados y parecía funcionar, ella misma se quedaba dormida con su propia voz y Kathiana suspiraba maravillada. ¡Tenía que enseñarle esa canción! Caminó hasta detenerse junto a ella en el salón y sentarse frente a su madre en un sillón alto. La contempló mientras ella abría los ojos y le sonreía. — ¿Cuánto tiempo tienes allí, Kathy? — Solo unos minutos con papá, te oímos cantar y nos detuvimos. Confieso que quiero aprender a cantar como tú. — Son viejas canciones que Severus y yo te cantábamos de niña, cuando no podías dormir. Severus tuvo que aprender, porque yo trabajaba mucho y bueno, digamos que tenía largos ratos contigo. A solas. Kathiana rió, mientras su padre suspiraba y negaba con la cabeza, mirando al tejado. ¿Enserio tenía que reírse de todo? Es decir, no podía tomar las cosas enserio sin ¿reírse? Esa tarde, Hermione tenía algo importante que comunicar al respecto de los cinco bebés. Severus comenzaba a tener dolores de cabeza, a la clara voz de Hermione diciendo: "Tengo algo interesante que proponerles". Para él, no resultaba nada interesante. Seguramente iba a ser un gasto innecesario y además, un dolor de cabeza para él, un dolor de espalda y todo lo demás que tuviera que ver con una parte de su cuerpo y con dolores de algún tipo. Inspiró, preparado para escuchar. Kathiana estaba emocionada con el asunto. Por dios que no fuera una... — ¡Fiesta! Babyshower para nuestros cinco bebés. — Hermione, pero si no van ni a nacer en las mismas fechas. — Pero un babyshower de madre e hija es tan lindo, Severus. Además, allí podemos anunciar los padrinos y James podrá estar al tanto de las decisiones tomadas por Kathy. ¿Y aparte de todo, tenían que invitarlo a él? De verdad que si la idea resultaba ya cansina, con él era peor. Respiró pesadamente y asintió mientras Kathiana se había levantado emocionada y pensaba en los regalos que podía hacer para los invitados y el tiempo que pasaría invirtiendo su "creatividad" con las manualidades. Supuso que a ambas les gustaría y tenía que ser él quien comprara todo aquello necesario para dicho asunto. Estaba bien, si estaban entretenidas y charlaban entre ellas, sobre eso. Le gustaba ver a su esposa, con una sonrisa en su rostro y a su hija, bueno, mientras siguiera en casa, así fuera haciendo manualidades, también. — De acuerdo. ¿Qué necesitan para esta "fiesta"? Hermione se llevó un dedo a la barbilla y meditó en silencio. Necesitaban un espacio grande, comida, organizar juegos y crear recuerdos. Obsequios. Una caja para colocar los regalos, sombreros de fiesta. Le gustaban las cosas bien planificadas y a lo macro. Snape suspiró oyendo todo aquello y se dijo que iba a necesitar hacer una lista. Hermione dejaba volar su imaginación. — ¡Pastel! Severus, sabes que amo el pastel. ¡Con mucha crema, es delicioso! Kathiana asentía y de pronto, había comenzado a negar con la cabeza. — Mamá, debes mantener la línea. No querrás engordar luego. — Estaré bien, Kathy. Tu padre sabe como ponerme a tono, luego. Si no, cómo crees que quedé en "perfecto" estado, luego de ti cariño. — Papá, también quiero hacer esa dieta. Snape se preguntó qué había hecho. Lo único que había ideado, eran unas serie de pócimas reductoras del apetito y en poco tiempo, Hermione había dejado de comer en exceso y bueno, regulado su sistema alimenticio de tal modo, que había perdido el peso que deseaba. Eso era lo mejor de ser un mago. No necesitaban someterse a ningún tratamiento muggle. Eran mucho más inteligentes que esa bola de idiotas que rodeaban gran parte de su comunidad mágica y que agradecía que no pudieran ver y estuvieran lejos de ella como para no causar algún tipo de daño. Por fortuna. — Y bueno, necesitaremos muchas sillas y mesas. Un lugar bonito para realizar nuestra reunión y con un techo por si lloviera. Hay que pensar en todo. — Y ponche, mamá. Es delicioso. — Ponche, sí. Un ponche de frutas sin alcohol, porque no debemos beber mientras estamos embarazadas y menos tú a tu edad.