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Percy y Annabeth, mas alla de la inmortalidad — capítulo 30

Cuando desperté, Annabeth seguía aún dormida a mi lado. Había tenido un sueño muy extraño, un muchacho joven, parecido a mi, de ojos verdes, no llevaba remera y tenía una si cicatriz que le atravesaba el pecho. Peleaba con un sin fin de monstruos, y yo miraba, no podía moverme para ayudar, estaba simplemente ahí parado sin hacer nada. Sam aparecía a mi lado con los ojos inundados de tristeza, como lo estaban anoche, y me decía negando con la cabeza "a veces los dioses cometen errores, errores irremediables"  Sentí a mi novia moverse, despertó y volteo a verme.-Percy, ya debemos irnos?-aún no amor, es temprano. Pero no he podido dormir mucho, lo siento, descansa Mi novia volteó preocupada pero el sueño volvió a vencerla, yo me levanté y me dirigí a la cocina. Mirando a la ventana, estaba Sam, lo cual me sorprendió. Me acerque a el, y en silencio, le coloque una mano en el hombro y pregunte si todo estaba bien.- Anoche cambie la historia Percy, no fue así como perdí a Mike-Que? Y que fue lo que paso?-No lo vi. El apareció y pudo con todos como yo en mi primer año, vi aparecer al minotauro, pero no lo vi morir. Vi huir al minotauro, cuando voltee a ver a Mike, el yacía muerto. No había nada que pudiera hacer. Sigue siendo al día de hoy que no se que es lo que paso ese día. Pero hay algo que se Percy, no se porque lo se, pero no fue el minotauro. Algo más, alguien más lo mato.-volteo a verme, sus ojos aún reflejaban tristeza, pero podía entrever una chispa de odio que anoche no estaba- juro que cuando lo sepa, cuando averigüé quien lo hizo, voy a ser yo quien lo mate. Ya eran las 10 de la mañana, y ya había despertado a todos para partir. Bajo mi cama seguían mis armas calibradas para mi, lo cual le agradecí en silencio a mi madre. Yo tenía a contracorriente, pero había decidido tomar otra espada, un cuchillo y un escudo. Prepare una mochila con algo de dinero, comida, y una muda más de ropa. Mi madre insistió en que nos quedáramos una noche más, pero ninguno estuvo de acuerdo. Todos sentían la necesidad de ya empezar a hacer algo. De todas formas, desayunamos tranquilos, y aceptamos la oferta de Paul de alcanzarnos cerca del campamento. Una vez abajo del auto, nos despedimos de Paul y empezamos a recorrer el trayecto restante al campamento. Todos estaban en silencio, Annabeth iba de mi mano, Grover y Thalía iban detrás nuestro empezando una conversación animada. Y Sam iba solo, muy por delante nuestro, encerrado en sus perturbados pensamientos. Esto era así desde que me había contado su historia, ya que siempre había sido un muchacho alegre, capaz de sonreír le a toda situación. Creo que el haber recordado su pasado, le traía recuerdos de desgracias anteriores. Yo supe, cuando vi la chispa de odio en sus ojos, cuando me contó como había matado sin siquiera dudarlo cientos de monstruos, cuando lo vi sollozar por su hermano difunto, que bajo ese muchacho simpático que yo había conocido, había alguien totalmente diferente capaz de hacer cualquier cosa. Annabeth se unió a la conversación de mis amigos y yo soltándome de su mano volví a hablar con Sam. Esta vez, me sonrió como solía hacerlo, como si nada hubiera cambiado.-Que hay Percy? Extrañas el campamento?-Claro que si! Será genial volver después de tanto tiempo, no crees?-Mís hermanos siguen allí, los veo muy poco desde...-disminuyo su sonrisa, pero cambio de tema para no volver a lo mismo- que hay de tu pasado en el campamento?-Soy hijo de Poseidón, no tengo muchos hermanos. Un cíclope, que trabaja junto a el en lo profundo del mar. Pero no hay nadie en mi cabaña esperándome. De todas formas, hijos de hermes y otros dioses son amigos míos, será grato verlos otra vez,-Es extraño que no tengas aún otro hermano, creí que cuando les pediste a Zeus, Poseidón y Hades que dejarán a un lado su antigua promesa, revelarían hijos ocultos, o tendrían nuevos.- reí entre dientes por la idea de muchas Thalias. De repente recordé a Nico, estaría en el campamento? A el si quería volver a verlo, quien estaría en el campamento después de todo? Los dioses habían prometido darle lugar a dioses secundarios, a reconocer a más de sus hijos, asique el campamento debía de tener más semidioses. Subíamos ya la colina del campamento, y una vez que mis ojos alcanzaban a ver el interior del campamento, me sorprendí. Miles de semidioses, de todas las edades, practicaban en los distintos sectores del lugar. Veía los grupos de sátiros entre los árboles, las hijas de afrodita, acostadas coqueteando con algunos campistas. Los hijos de Apolo y de Atenea practicaban con el arco. Hijos de Ares practicaban contra algunos de Hermes con entusiasmo. Pude ver, para mi alegría, a Nico con una muchacha morocha riendo ruidosamente. De repente me quede estático, al otro lado de Nico había un muchacho sonriente parecido a mi, a medida que me acercaba vi sus ojos verdes y me sorprendió la sensación de familiaridad que sentí, ya lo había visto antes, no sabía donde, pero la sorpresa me había dejado mudo. Nico noto mi presencia y se paró sonriente a recibirme. Ninguno de mis amigos estaba conmigo ya, pude ver Sam con otros hijos de Apolo, se veía realmente feliz. Vi a mi novia, con sus hermanos y hermanas, a Thalía con los hijos de Hermes, bromeando. Y a Grover rodeado de jóvenes sátiros que se veían asombrados. Nico llamo mi atención -Percy! Que sorpresa verte otra vez por el campamento! Ella es Sarah, hija de afrodita, y él... Bueno tu padre debe haberte hablado de el. Es tu hermano- río por mi expresión que seguro era de desconcierto.- se llama Sebastián. El es Perseus Jackson- dijo esta vez dirigiéndose a el. Nos miramos el uno al otro desconcertados, note que era bastante menor que yo, tendría unos 10 o 11 años, era alto y parecía estar bien entrenado. Por su expresión, supe que el si sabía de mi, y  me disguste por no conocerlo. Le sonreí con ganas, para sacar la tensión del momento y me pregunte porque mi padre me había ocultado tanto tiempo mi hermano menor.-Es genial al fin conocerte- dijo devolviéndome la sonrisa- eh oído todo de ti, y me apenaba saber que te habías quedado en el Olimpo. Temía no conocerte nunca.- su voz parecía la de alguien mayor a lo que el era, tenía un tinte de adulto, que al igual que sus profundos ojos, me parecía conocido, como si ya conociera a mi hermano, pero no sabía de su existencia hasta recién. Volví a sonreír le y antes de que pudiera decir nada una mano por detrás me hizo voltear.Travis y Connor, hijos de Hermes, sonreían pícaramente a modo de saludo. -Percy!-dijeron a la vez, y luego Travis siguió- lamentamos arruinar tu encuentro con tu hermano perdido, pero Quiron quiere verte.- sonrieron a Nico, Sarah y Sebastián, y se hicieron a un lado para dejarme pasar.  Camine solo, mirando aún a muchos semidioses entrenar y llegue junto a Quiron aún sorprendido por Sebastián. -Es increíble verte otra vez por aquí. Llegas justo para participar de algo que conoces muy bien.- alzo dos banderas que tenía en su poder y sonrió.- los grupos ya están formados, para tu suerte, Poseidón y Atenea están juntos, también Hermes, y algunos hijos de dioses secundarios, como morfeo y némesis. Nico no esta contigo, ni Thalía , si ustedes tres fueran de un solo equipo, no habría duda sobre quien gana.- rió con una ruidosa carcajada- De todas formas Ni Thalía y Nico juntos podrían contra mi, soy uno y aún así los venzo.-Conociste ya a Sebastián? No eres el único hijo de los tres grandes en tu equipo, y de hecho comparten el mismo padre-Es muy joven, no cuento con que el pueda aportar- sonreí seguro de eso, pero Quiron también sonrió y me dijo:-Sorprendete de lo que tu hermano es capaz de hacer Annabeth y yo dirigíamos nuestro equipo, lo cual nadie discutía. Todos sabían de nuestras habilidades para la captura de bandera. Había colocado a Sebastián a mi lado, Annabeth iría por la bandera mientras el y yo atraíamos la atención de todos. Por lo que Quiron me había dicho, quería ver de cerca que podía hacer Sebastian. Sabíamos que no sería fácil, ya que del otro equipo, Thalía y Nico eran los que dirigían, habíamos puesto a la mitad de los hijos de Hermes para proteger la bandera. La otra mitad junto a los hijos de némesis y morfeo, se distribuían para atacar por distintos flancos al enemigo. Oímos a Quiron dar la señal de comienzo, vi a Annabeth correr junto a un grupo de némesis mientras sacaba su gorra, un grupo de Apolo en el que Sam estaba, le hizo frente a uno de Hermes dirigido por Connor. Voltee a a ver a Sebastián, que esperaba de mi que le dijera que hacer, con una señal le indiqué que me siguiera. Corrimos hacia el sector del equipo contrario siempre junto al arroyo, ya que sabía que eso a ambos nos daría ventajas. Un grupo numeroso de ares nos intercepto, y como habíamos pensado con Annabeth, avisaron al resto y servimos de distracción. De una forma extraña me conecte con mi hermano, sabiendo cuales serían sus movimientos y el los míos. Nos introducimos en el agua hasta las rodillas y justos levantamos una pared de agua que derrumbo la primer fila de semidioses. Saque a contracorriente y derrumbe de un golpe a dos jóvenes, mire de reojo que hacia Sebastián y me sorprendí. Tenía una mano extendida y los ojos cerrados en una expresión que parecía ser de mucho esfuerzo, sin siquiera mirarlos, derribo a 5 oponentes con grandes chorros agua. Abrió los ojos y saco el también una espada y empezó a pelar con alguien que no reconocí de la cabaña de Ares. Volví a mirar al frente y alce mi espada hacia dos más, que cayeron y no se pararon más, vi a otro acercarse por atrás a mi hermano y lo envolví en agua unos segundos, hasta que Sebastián volvió y lo derrumbo. En unos minutos, los derrumbamos a todos y estábamos rodeados de cuerpos inconscientes. Él me sonrió cansado y me pregunto con la mirada si debíamos seguir adelante, a lo cual asentí con una sonrisa. Una sensación de orgullo por mi hermano menor me inundo.Avanzamos lentamente pero intentando llamar la atención, así le dejábamos camino libre a Annabeth, más oponentes se nos acercaron, pero combinando nuestros poderes nos deshicimos fácilmente de ellos. Junto a Sebastián me sentía a gusto, como si todo a su lado me saliera mejor, más naturalmente. Volví a mirarlo y descubrí que el me miraba con admiración, admiración a su hermano mayor, también se sentía bien, le sonreí y seguimos luchando. Cuando seguimos adelante, nos vio Thalía y se nos acerco. Recordé peleas anteriores con ella y reí para mis adentros. Esto sería realmente divertido.-Ahoguemos la- le dije a Sebastián entre risas- eso la hará enojar- sonrió satisfecho y se metió más en el arrollo. Cuando ella se acerco lo suficiente vi que sonreía también con intención de provocarme.- hola amiga! El es mi hermanito, acércate, conocerlo mejor.- me metí yo también más al arrollo y a la vez, Sebastián y yo, alzamos grandes cantidades de agua. Thalía sonrió, notamos el cielo sobre nosotros temblar, sus manos despedían humo. El cielo también parecía relampaguear amenazadora mente, de todas formas, Sebastián y yo no retrocedimos y de hecho, alzamos más agua.  Notamos el gesto de ella a punto de atacar y nos adelantamos a lanzarle las montañas de agua. La rodeamos y vimos borrosamente los rayos de furia que desprendía el cuerpo de la hija de Zeus. El agua salió disparada en todas direcciones y Thalía le lanzó sin piedad un rayo a mi hermano. Vi su ropa chamuscando se y también el salió disparado hacia atrás.-Discúlpame luego con el, pero lo nuestro es personal. Y no puedo pelear contigo si hay terceros. - sobrio y lanzo hacia mi un rayo que esquive con facilidad. Cree un torbellino de agua mientras ella creaba uno de aire, y a la vez nos los lanzamos. Ambos nos despegamos del suelo unos segundos, ambos torbellinos se extinguieron. Nuestras ropas estaban hechas jirones, las de ellas choreaban aguan mientras las mías humeaban. Note a mis espaldas a Sebastián avanzando, pero con una mano cree una nueva pared de agua para que no interfiriera. Aprovechando mi distracción, Thalía sacó su arco y me lanzo tres flechas, una tras otra.  Logre con dificultades esquivar las primeras dos pero la tercera me rasgó  la pierna haciéndome caer de rodillas. Técnicamente, no esta permitido hacer sangre en el robo de bandera del campamento, pero con Thalía, siempre valía todo. Volvió a lanzarme un rayo que me dio de lleno en el pecho. Oía a Thalía reír y murmuran entre dientes "fácil". Me levanté con dolor y algunas quejas, me metí en el arrollo aún más y note como mi rodilla curaba. Sentía nuevas energías recorrer me al completo. Mire a mi amiga y sonreí, no dejaría que me venciera tan fácil. Hice surgir un tridente del arrollo, como lo había hecho ya otras veces. Al lanzarlo, supe que fallaría de todas formas. Pero mientras ella lo esquivaba, dirigí como cuchillas de agua hacia ella, una tras otra, Cortándole la respiración, la pared de agua que seguía alzada frente a Sebastián también la lance sobre ella. Cuando la deje en paz, ella yacía en el suelo debilitada boca arriba, de no haber visto su pecho subir y bajar, me habría preocupado si seguía con vida. Alce dos flechas que estaban ahí en el suelo y las clave en su ropa, clavándole al suelo. -Dime ahora amiga, que fue "fácil"- reí satisfecho y le hice una seña a Sebastián para seguir adelante. Llegamos al centro enemigo y vimos a Annabeth huir a toda velocidad con la bandera seguida de Nico, que intentaba alcanzarla. Los seguimos y vimos como Nico derribaba a mi novia, y tomaba del suelo la bandera y daba marcha atrás velozmente. Mi hermano lo alcanzo y le arrebató la bandera, yo, sin darle tiempo a recuperarla, corte la dirección de su espada con la mía. Sus ojos ansiaban la victoria, al igual que los de Thalía, yo note que ambos querían más que nada vencerme a mi, pero su mirada seguía a la bandera, entonces con su distracción logre derribarlo fácilmente y pedí a Annabeth que lo vigilara. De todas formas no hizo falta, note al resto de mi grupo festejante y vi a lo lejos a Sebastián alzando la bandera en nuestro sector del bosque con el estandarte de Poseidón en ella. Habíamos ganado.Note a alguien abrazarme por atrás y con una sonrisa bese a mi novia. Vi a Thalía acercarse fastidiada y alzo del suelo a Nico, quien también se veía enojado. Les sonreí a ambos y les dije en un susurro;-Otra vez será amigos, no creen que es difícil ganarme?- reí realmente feliz, estar en el campamento se sentía como en los viejos tiempos. Vi a un lado a Sam empapado en agua, y supe inmediatamente que había querido interceptar a Sebastián y no le había ido muy bien. Me acerque a mi hermano y le di una palmada en la espalda-Bien hecho hermanito, donde aprendiste a manejar el agua de esa forma?- sin dejarlo responder volvía a palmearle la espalda con afecto. Ya se acercaba la cena y cada uno había ido a su cabaña, Sebastián y yo estábamos en distintas literas charlando.-Cuéntame, como es que llegaste al campamento?-Bueno, mi madre murió hace un año y me crucé con un sátiro que supo al instante que era un semidiós, dijo que cualquier monstruo que me viera lo sabría, menciono algo sobre mi olor muy fuerte. El me trajo aquí, no tuvimos problemas en llegar ya que aún era muy joven y los monstruos ignoraban a un... Niño.  La guerra había recién terminado y yo empezaba a conocer este mundo. Sabía de ti, fue lo primero que supe. Pero no podía conocerte, que era lo que más quería. Sabía lo del Olimpo y que te habías quedado allí. Poseidón vino una noche y me dijo que te conocería llegado el momento, y que hasta entonces tu no sabrías de mi, por eso no te dijo.-De todas formas no entiendo el motivo, me habría gustado conocerte antes.. Quiero decir, eres mi hermano, claro que me interesa!-Sebastián sonrió y siguió-Aquí tenía mucho tiempo para asimilar mi nueva realidad, entrenaba mucho ya que..- sonrió avergonzado- quería ser como tu, y sabía también de ciertas ocasiones en las que habías manipulado el agua, asique en mis tiempos libres pasaba horas junto al arrollo concentrándome. Hasta qué un día, agotado, relaje todo mi ser y una sensación de tirón en la boca del estómago me hizo abrir los ojos y ver como lo había logrado, yo manipulaba el agua.-sonreí orgulloso- Y ahora estas aquí Percy, sólo quiero que sepas que quiero ser tu hermano menor, quiero conocerte y quiero que me conozcas, eres.... La única familia que tengo.-Sebastián, puedes contar conmigo para todo ahora que se de ti. Siento el deber de protege te como hermano mayor y me encantaría conocerte. Cuéntame de ti lo que quieras.-Pues, no hay mucho más saque contar. Tengo 12 años, se que parezco menor, pero estoy cerca de cumplir 13 de hecho- ambos reímos divertidos- no he hecho más que entrenar estos últimos meses desde que estas en el Olimpo. Me gusta que me llamen Seba, así que, supongo que puedes hacerlo tu también. Antes de contestarle alguien golpeo la puerta y mi novia entro.- Chicos, se acerca la cena-Ya vamos- dijimos a la vez, luego mire a mi novia y se la presenté a Seba- ella es Annabeth, mi novia, y el mi hermano- ambos se sonrieron con gusto y luego ella se retiró diciendo que debía cambiarse.-Creo que nosotros deberíamos imitarla, no?- dijo mi hermano sonriendo de ladoAmbos buscamos mudas de ropa limpia y nos duchamos, cuando el se sacó la remera me quede de piedra. Ya sabía donde había visto al muchacho. Una cicatriz le recorría el pecho, igual que al muchacho que luchaba con monstruos en mi sueño, recordé lo que Sam me había dicho sobre los errores y mire a Seba, algo respecto a él me preocupaba. Aparte esos pensamientos de todas formas, me duche y cambie. Salimos a la vez de la cabaña, hablando y riendo. Vi a lo lejos a mi novia hablando con alguien que no pude distinguir a lo lejos. Me empece a acercar pero Sam se interpuso con una sonrisa.-Supe que tenías un hermano, dile que  en algún momento me vengare por el chapuzón que me hizo dar- dijo bromeando- de verdad, cuídalo. Luego volteo y vi a Nico que también se acercaba sonriendo con Thalía a un lado, les sonreí gozando otra vez mi victoria. -Si, disfrútalo ahora que no pasara otra vez.- dijo Thalía con una sonrisa de suficiencia-Vale, puedes al menos admitir que te derrote ahí afuera.-Esta vez, y creo que fue con algo de suerte, ya parecías derrotado cuando encontraste nuevas fuerzas.- reí negando con reproche-De todas formas gane, y tu estabas en el suelo para verlo- volví a reír aún más sonoramente- que hay de ti Nico, pasaron dos segundos y ya estabas tumbado-Hemos hablado con Quiron, antes de que partan organizaremos otra captura de bandera y no ganarás tan fácil.- lo dijo serio y luego, seguramente al ver mi expresión de terror ante su amenaza, sonrió con simpatía.Finalmente me liberaron y me acerque a Annabeth, seguía hablando con alguien pero estaba de espaldas y seguía sin reconocerlo. Cuando llegue a su lado le sonreí y ella me vio, su rostro se paralizo un segundo y luego me devolvió la sonrisa. Con quien ella hablaba volteo, y fue mi turno de paralizarme.El parecer había abandonado el Olimpo a la vez que nosotros y había decidido visitar también el campamento, él estaba frente a ella sonriendo y tomaba su mano con cariño. Darren.