Aprendiendo a amarte — capítulo 14
(DESDE LA VISTA DE HERMIONE)
Draco me había contado la triste historia de la muerte de su abuela, y de su tormentosa relación con Pansy, yo entendía claramente porqué durante el tiempo en el que ellos habían sido novios, él no se veía para nada feliz, no es que fuera un patán o un grosero con todas las chicas, es que con malos tratos lo habían incitado a tener esa personalidad, lo habían obligado a sentir resentimientos y a aparentar ser malo.
Me dio mucha tristeza por él, porque a pesar de verse siempre rodeado de personas, se sentía solo, todos le temían, y se alejaban de él por ser hijo de un mortífago, y los que estaban a su alrededor era porque no deseaban estar en su contra, su único verdadero amigo parecía ser Zabini.
Draco muy amablemente me dejó en la entrada de la sala común, y esperó hasta que entrara, al entrar me encontré con Ginny.
-¡Hola Ginny!, ¿Cómo estás?- pregunté sonriéndole.
-Yo estaba a punto de hacerte la misma pregunta Hermione- me decía en tono misterioso -¿Cómo estás?, ¿Cómo te encuentras?, ¿Te sientes mal?, ó quizá la verdadera pregunta podría ser, ¿ACASO TE HAZ VUELTO LOCA?- preguntó Ginny algo alterada.
-¿Por... porqué lo dices?- cuestioné extrañada, pues Ginny nunca me había hablado así antes.
-¡Te vi con Malfoy!, ¡por eso lo digo!, ¡Estaban los dos sonriendo como viejos amiguitos!, ¿Cómo se te ocurre caminar a su lado si quiera?- quiso saber mi pelirroja amiga.
-Ginny... yo... él, es mi nuevo amigo, del que Harry te había estado hablando- contesté.
-¡¿QUE?!.... y, ¿Cómo se le ocurre apoyarte?, ¿Porque sí te acuerdas de todo lo que esa serpiente le a hecho a Harry verdad Hermione?, y yo de idiota dándote m apoyo... ¿Pues sabes qué?, lo siento, pero ya no lo tienes, no cuentes conmigo para esto- dijo sintiéndose traicionada.
-¡Pero si tu dijiste que me veías alegre!, y que aunque no sabías quien era ese amigo me ibas a apoyar- exclamé molesta, pues no me parecía justo que me retirara su apoyo.
-Si, ¡Lo dije!, pero eso era antes de saber que tu nuevo "amiguito", era nuestro peor enemigo... Hermione... yo te aprecio, eres mi amiga, no cometas éste error tan grande, ¿Acaso no recuerdas de quién es hijo?, ¡De un mortífago!, y como si eso no fuera lo suficientemente malo, no de cualquier mortífago.... ¡De Lucius Malfoy!, su familia trató de asesinarte en varias ocasiones, ¡estuvieron a punto de entregar a Harry cuando era el más buscado del mundo mágico!- dijo elevando innecesariamente la voz.
-¡Lo se!, pero yo ya lo he perdonado Ginny, ¿Qué caso tiene seguir recordando tantas tragedias?, ¿Porque no puedes tu también perdonar lo que hizo?, te diré lo mismo que le dije a Harry, él no tiene la culpa de ser hijo de ese señor, en estos días que he convivido con él me he dado cuenta de que no es malo, solo siente resentimiento a la vida y a las personas que lo han hecho sufrir y que lo han obligado a ser así; Ginny, ahora también él es mi amigo al igual que tú, y si lo ofendes o lo tratas mal me molestaré, al igual que con él si lo escucho hablar mal de ti o de Harry, es que... ¡Fuiste tu la que me dijiste que hasta me veías más feliz!, entonces, te sugiero que si quieres seguir viéndome así te hagas al idea de que Draco es mi amigo- le advertí muy despacio.
-¿Draco?, ¿Lo llamas por su nombre?- preguntó extrañada olvidándose de su tono de decepción.
-Así es- murmuré... ¡¿Sonrojándome?!
-Entonces... ¿Va enserio lo de esa amistad?- preguntó en voz baja.
Yo solo asentí, me sentía como una tonta, podía engañar a Ginny, pero nunca podría engañarme a mi misma, pues veía a Draco como... como un amigo demasiado preciado para mi, demasiado valioso e importante.
-Bueno Herms...- dijo suspirando -Yo... creo que está bien, lo aceptaré, pero te advierto que a la primera maldad que te haga se las tendrá que ver conmigo.
-Gracias Ginny, sabía que entenderías- confesé.
La estaba abrazando con mucho cariño, cuando una voz a mis espaldas interrumpió ese feliz momento.
-Hermione, ya no puedes seguir evadiéndome, por favor, necesitamos hablar- escuché que decía Ron.
Deshice el abrazo y lo miré con algo de resentimiento.
-Deacuerdo- dije inexpresiva.
-Los dejaré solos- dijo Ginny nerviosa -Y recuerda que tienes mi apoyo Herms.
Mi amiga se alejó muy aprisa y subió de dos en dos los escalones a los dormitorios de chicas, dejándome a solas con su Hermano.
-Hermione... cariño... yo- iba diciendo, pero me vi en la necesidad de interrumpirlo pues esas palabras me cayeron como agua helada.
-No me digas cariño.... y si querías que habláramos ¿Porqué no empiezas de una vez en lugar de estar balbuceando?- dije enojada.
-Esta bien... lo que pasó con Lavander... no fue culpa mía, ella usó poción multijugos para hacerse pasar por ti, me lo acaba de confesar ayer, a quien vi entrar esa noche era a ti, y me dijiste que me amabas, me besaste intensamente y yo creí estar besándote a ti, después... la temperatura comenzó a subir, y yo le dije a la falsa Hermione que paráramos, que estábamos en la sala común y me contestó que ya no... que ya no resistía las... ganas, que me deseaba, eso me... prendió y no supe más, y cuando te vi entrar ese día a la sala común en los brazos de ese idiota me sentía enfurecido, pero fue ahí cuando me di cuenta de que quien estaba junto a mi era Lavander y no tú- explicó.
Lo cierto era que no me esperaba una explicación así, eso cambiaba las cosas, y mucho, aunque había ciertos detalles que seguían sin gustarme.
-Suponiendo que lo que dices es verdad... Entonces, ¿porque te dejaste llevar Ron?, ¿Cómo no te diste cuenta de que no era yo a quien besabas?, yo nunca me comporto así- repliqué algo indignada, pues que te confundan con una chica fácil nunca es agradable.
-Precisamente porque nunca te comportabas así decidí dejarme llevar en ese momento, un año teniéndote solo a medias no es fácil, quería estar contigo... por favor perdóname- dijo con un tono que me dio mucho temor, mientras se acercaba y me acorralaba contra la pared.
-¡Aléjate de mi!- grité despreciado su acoso -Por esto es por lo que siempre discutíamos, y por esto es por lo que no me sentía a gusto con tantas muestras de cariño, ¡Me presionas Ron!, ¡Me presionabas y lo sigues haciendo!, te amaba pero me estas lastimando con todo esto, podemos ser amigos si lo deseas- ofrecí.
-Pero Hermione... por favor perdóname... no fue mi culpa lo ocurrido- replicó.
-Esta bien, te perdono- dije al fin, pues a pesar de todo la culpa no había sido suya, y las injusticias estaban en la lista de las cosas que yo detestaba.
-Gracias cariño- dijo.
No lo sentí venir, se apresuró, y me tomó torpemente de la cabeza plantándome un beso ansioso y violento, que por supuesto no correspondí. Traté de alejarlo pero era más fuerte que yo, y repentinamente me tomó por la cintura y me acercó a su cuerpo, me sentí algo asqueada, así que con todas mis fuerzas lo alejé de mi, él me miró perplejo.
-Dije que te perdonaba, no que vamos a volver- le dije muy despacio.
-¡PERO HERMIONE!, ¡YO TE NECESITO!- gritó poniendose rojo y acercándome de nuevo violentamente a su cuerpo.
-Lo siento Ron... pero no quiero volver contigo, mi amistad es todo lo que puedo ofrecerte- decía yo tratando de liberarme -Ya no te amo- concluí, y me soltó rápidamente.
-¿Qué?- preguntó totalmente incrédulo.
-Lo que oíste, y si sigues así me tendré que alejar de ti Ron... ya no me siento cómoda con todo esto, me siento acosada- confesé.
-ES POR TU NUEVO AMIGUITO ¿VERDAD?- gritó.
En ese momento Draco se me vino a la mente, y efectivamente, era por él, ¿Cuales eran mis sentimientos por él?, ¿Porqué no los tenía claros?, ¿CUALES ERAN MIS SENTIMIENTOS POR EL?, ¿CUALES ERAN MIS SENTIMIENTOS POR EL?... pues despertaba en mí sentimientos a los que Ron ni siquiera podía aspirar, es que era tan tonta, estaba enamorada de él, no valía la pena tratar de evitarlo, ocultarlo ó hundirlo, pues ya había pasado, no había vuelta atrás, podía engañar a cualquiera menos a mi misma.
-No, pero algo tiene que ver... Draco- confesé.
-¿Draco?, ¿Draco Malfoy?, no estarás hablando en serio verdad?- preguntó incrédulo.
-Pues si, estoy hablando muy enserio, y ni se te ocurra ofender mi amistad con él, porque si no te retiro mi perdón- advertí muy seriamente.
-PERO MALFOY ES UN IDIOTA- gritó.
-Pues lo juzgas mal, también yo creí que tu lo eras cuando te vi con Lavander, pero ahora resulta que no era tu culpa, las cosas no suelen ser lo que parecen, ¿Sabes?- le recordé.
-¿ES POR SU DINERO VERDAD?- gritó.
Su comentario fue tan ofensivo que le pegué una bofetada.
-NO VUELVAS A HABLARME COMO SI FUERA UNA CUALQUIERA- exclamé poniéndome furiosa.
-Lo lamento, pero es que por culpa de él no deseas volver conmigo- murmuró con odio.
-Pues no, te equivocas, no es por él, es por mi, él solo es mi amigo, pero me hizo ver que hay otros chicos que podrían apreciarme más y tratarme mejor, en lugar de tratarme como si fuera una cualquiera, o de estarme presionando siempre- confesé.
-Lo siento Hermione, pero es nuestro enemigo, y no estoy deacuerdo, pero cada quien sabe elegir a sus amistades, pero si te hace algo ¡LO VOY A MATAR!- advirtió y su cara se ensombreció maliciosamente.
-Yo... Ron, solíamos ser amigos, ya te perdoné, ¿no podemos solo llevar una amistad tranquila y sin que ofendas a Draco?- pregunté esperanzada.
-Lo lamento... entonces... ¿Amigos?- susurró desanimado.
-Amigos Ron- dije asintiendo despacio mientras él estaba acercándose para estrechar nuestras manos.
-Pero voy a tratar de reconquistarte- me susurró al oído, haciéndome sentir un estremecimiento en todo el cuerpo que nada tenía que ver con algún buen sentimiento.
Lo vi alejarse, y me pregunté a mi misma si había hecho bien perdonándolo, pero deje salir esa idea de mi mente y me dirigí a mi habitación, pues había sido un día lleno de emociones.
Ron avanzó a su habitación, estaba desquiciado, le había mentido a la chica que quería, le había dicho que aceptaría su amistad con Draco, pero eso nunca lo permitiría, iba hacer hasta lo imposible para poder alejarlos y recuperar por las buenas o las malas a la chica que tanto deseaba y amaba.
Draco estaba recostado en su cama, pues después de la confesión que le había hecho a Blaise sobre sus sentimientos por Hermione, no podía dormir, tampoco podía dejar de pensar en Hermione, estaba pensando en una forma para pedirle que aceptara darle una oportunidad, pero tampoco quería asustarla por ir muy aprisa, le aterraba perderla aunque no le gustara admitirlo, necesitaba estar cerca de ella, eso lo hacía sentir... increíblemente feliz y lleno de vida.
Y cierta castaña tampoco podía dormir, porque ya había quedado claro que lo que sentía por el rubio... era más que una simple amistad.