Aprendiendo a amarte — capítulo 5
-¿Que rayos sucede aquí?- cuestionó una voz masculina muy conocida por todos.
Los 3 voltearon para encontrarse a Harry bajando de las escaleras del dormitorio de los chicos.
-¿Que le has hecho a Hermione maldita serpiente?- lo cuestionó Harry apuntando con su varita directo a Malfoy.
El sacó su varita y la apuntó a Harry, 'Lo que me faltaba' pensó.
Era la primera vez que Draco quería ayudar, y resultaba culpado de lo que acababa de ocurrir. Estaba harto, harto de ser señalado como la peor escoria, era malo, lo había sido durante varios años, pero estaba tratando de cambiar, o al menos eso se había propuesto, porque no quería acabar como su padre, el sabía que no iba ser fácil, pero sería imposible hacerlo si todos se negaban a darle una oportunidad.
-Malfoy no me ha hecho nada, tropecé en las escaleras y el solo me ha ayudado, me lastimé el tobillo por lo que no podía caminar, y el me trajo aquí, lo único que ha hecho es ayudarme, baja tu varita Harry- comentó la chica castaña desde el sillón.
Harry y Draco la miraban sorprendidos, luego Harry se acercó al tobillo de Hermione.
-Parece roto, está muy hinchado y creó que eso que veo es sangre- dijo
Y apuntando con su varita directo al tobillo exclamó:
-¡EPISKEY! ...¿Que tal?, mucho mejor verdad? apuesto a que sí- dijo Harry sonriendo a Hermione amablemente.
-¿De donde has sacado eso?- preguntó Hermione sorprendida, que ahora movía con facilidad y sin dolor su tobillo.
-Tonks lo usó conmigo, cuando esta serpiente me rompió la nariz el año pasado en el expreso de Hogwarts, ¿que ironía no?- dijo Harry mirando fríamente a Malfoy.
-Lo merecías Potter, te veías tan bien tirado que para la escena perfecta solo faltaba que te rompiera la nariz, que mal que no lleve mi cámara mágica- dijo burlandose Malfoy.
-Calla Harry.. ya te he dicho que Malfoy solo me ayudó, deja de ser así con él- dijo Hermione.
-Estamos hablando de Draco Malfoy, es obvio que sospeche de él, es una persona en la que no se puede confiar, no es de fiar Hermione- murmuró el con frialdad.
Malfoy ya estaba acostumbrado al desprecio y a las sospechas de los demás, así que no le sorprendió mucho el comentario de Harry.
-Pues ahorrate tus sospechas Harry, si quieres enojarte con alguien allí tienes al idiota de Ron, el me hizo más daño, pero Malfoy, el no... bueno es que el no hizo nada déjalo tranquilo- dijo Hermione sorprendida por sus propias palabras.
Un cálido sentimiento invadió el pecho de Draco, era la primera vez en la vida, que alguien lo defendía y abogaba por el, y lo hizo la persona a la que el llevaba insultando todos los años anteriores desde su llegada a Hogwarts, se sentía como un tonto.
-¿Y tu no dices nada Malfoy?- preguntó Hermione realmente inquieta por el silencio de Malfoy ante las acusaciones de Harry.
El se quedo helado mirándola, nunca se había dado cuenta de que tenía una mirada hermosa con ojos color cafe muy claros, quizá era porque nunca la había mirado antes, solo se limitaba a insultarla, pero al estar ahí, en la noche sus ojos brillaban y al reflejo del cálido fuego ella se miraba...bueno, tan linda, simplemente hermosa.
-Me voy de ésta sala común, veo que los de Gryffindor tienen mal gusto en decoración- fue todo lo que se le ocurrió decir -y en muchas cosas más- comentó fulminando a Ron con la mirada mientras arrastraba las palabras.
Hermione lo miró, y aunque ella era de Gryffindor, los insultos a su sala común no le importaron en absoluto, por primera vez se sentía agradecida con aquel chico.
-GRACIAS!- gritó mientras lo seguía con la mirada, viendo como se alejaba y como el retrato se cerraba tras él.
No se había comportado como un patán, o como un idiota, ni siquiera se había burlado de ella ahora que estaba más vulnerable que nunca, analizó en su mente la mirada que tenía Malfoy antes de salir de la sala común, nunca había tenido esa mirada, era una mirada de ¿preocupación?, él no podía ser tan malo, sin duda él ya no era como antes, ella lo presentía, a pesar de que solo habían pasado unas horas desde la llegada de todos al castillo, ella podía apostar que Malfoy había cambiado, o al menos estaba en proceso de hacerlo.
(DESDE LA VISTA DE DRACO)
-GRACIAS!!- escuché que gritaba Granger cuando yo salí de la sala.
Me dirigí con paso veloz a la sala común, sin saber porque me encontraba tan nervioso.
-Sangre pura- dije para poder entrar.
La sala estaba vacía, se podía apreciar la luz verde que cubría los sillones de cuero negro, no valía la pena quedarme en la sala yo solo, ya me había sentido así durante toda mi vida, así que me fui a mi dormitorio, me recosté en mi cama y me puse a pensar...¿que diría mi padre si se enterara de lo ocurrido?, no le di importancia, decidí dormir, cuando de pronto se me vino a la mente esa castaña, Granger, sollozando, sufriendo y acurrucandose en mis brazos. Me llené de rabia, como podía ser tan estúpida como para llorar por Weasley, en ese momento me imagine sus ojos, brillando mientras decía:
" -Malfoy, yo... tú... ¿me llevarías a la enfermería? por favor, he cambiado de opinión-"
Parecía tan vulnerable, no se porque solo deseaba su bienestar.
''¡BASTA DRACO!, no seas idiota, olvida lo ocurrido' fue lo que pensé pansándome las manos por el pelo varias veces, antes de quedarme dormido.
(DESDE LA VISTA DE HERMIONE)
Malfoy había desaparecido unos minutos atrás, yo estaba recargada en el hombro de Harry que se había sentado a mi lado para consolarme.
-Hermione te juro que puedo explicarte, solo dame la oportunidad de hacerlo- me dijo Ron mientras yo lo miraba indignada y seguía llorando en el hombro de Harry.
-Ron, ya déjala, no se que ocurrió pero mejor deberíamos dormir y mañana que las cosas se aclaren quizá podamos...- decía Harry cuando lo interrumpí:
-NO HAY NADA QUE ACLARAR!, Harry, cuando llegué con Malfoy, Ron estaba.. bueno.. estaba CON LAVANDER, semi-desnudos al lado de la chimenea besándose- grité con rabia mientras derramaba pequeñas lagrimitas.
-¿Lavander?, seguro debe haber una explicación... Oye y esa es otra cosa que quería preguntarte, ¿Porque tenía que entrar Malfoy hasta la sala?-preguntó Harry extrañado, pero se arrepintió enseguida de lo que había dicho.
-No puedo creer lo que estoy escuchando... Harry... QUE INSENSIBLE ERES!! te acabo de decir que Ronald me engañó con Lavander, ¡se estaban revolcando en el piso de la sala común!, y todo lo que haces es preguntar ¿porque Malfoy entró aquí?, gracias por todo Harry pero se nota de parte de quien estas y a quien apoyas- le grité ahogada en dolor.
En ese momento subí las escaleras con prisa, dando gracias de que mi tobillo ya estuviera bien.
-¡HERMIONE ESPERA!- me gritó Harry mientras yo cerraba la puerta de mi dormitorio.
Escuché como Ron y Harry discutieron a gritos, luego se fueron, yo seguía decepcionada, triste y me sentía lastimada, Ron me había engañado, no lo podía creer, cuando entre a la sala común en los brazos de Malfoy....MALFOY.... en ese momento se me vino a la mente el momento en que estuve entre sus musculosos brazos, su perfume exquisito con olor a menta me emborrachaba el cuerpo, olía tan delicioso, pero que chico tan apuesto, de piel tan extremadamente clara y ojos grises simplemente ¡adorables!, BASTA HERMIONEE!! me grité a mi misma entre pensamientos, acabas de terminar con Ron y ahora de la nada me imagino en los brazos de Malfoy... debo de estar loca, mejor trataré de dormir.
Pero en eso una imagen se me vino a la mente:
"-Tengo una mejor idea Granger, Iré con la Señora Pomfrey y le diré lo que ha ocurrido, haber si me da algo para curarte, y yo te lo traeré, ya deja de llorar Granger, es decir, ni que éste intento de comadreja valiera tanto la pena-*"*me decía Malfoy mirándome a los ojos, con sus alucinantes y penetrantes ojos grises, llenos de seriedad, pero que me hacían sentir un gran deseo de volver a mirarlos.
Fue lo último que recordé de ese primer día del nuevo año en Hogwarts, que por cierto había tenido un mal comienzo.