Once upon a december — capítulo 2
La noche buena en la Madriguera, era el evento que Lily esperaba cada año, le encantaba esa época, no solo porque se recibían regalos, si no por el ambiente familiar. Siempre había creído que en esa época el amor podía respirarse en el ambiente que en navidad todo era posible.
Lo cierto era que ese año no estaba feliz, su sonrisa no llegaba a iluminarle los ojos. ¡Por Merlín no recordaba dos años de su vida!, se sentía tan perdida.
Y por si no bastaba con estar angustiada, ahora se sentía miserable. Al cerrar los ojos lo único que podía ver era a sí misma sentada en la sala con Malfoy pidiéndole matrimonio, su corazón se encogía al recordar las emociones encontradas que cruzaron el rostro del rubio cuando se había quedado callada antes su propuesta: decepción, desilusión, tristeza y una consternación que prevalecía hasta ese momento.
Avanzó hacia la sala en busca de su supuesto novio encontrándolo al lado de Albus, se acercó a ellos sigilosamente, escuchando su conversación.
─ ¿Se lo diste? ¿Cómo reaccionó? Vamos dame los detalles.
El rubio se pasó una mano por su cabello, dejando salir un largo suspiro. - Si se lo di, pero no tuvo la reacción que esperaba, se quedó callada ─ en su voz se denotaba la desilusión que sentía.
─ ¿Cómo? Pero…
─ Creí que eso era lo que quería, pensé que estaría feliz pero no.
Albus palmeó la espalda de su amigo. ─ Quizás fue la impresión, ya sabes como son las mujeres.
La pelirroja se sintió horrible por hacer sentir de esa forma a Malfoy, pero no era su intención simplemente no recordaba su relación.
─ Lily ─ susurró Hugo detrás de ella logrando que respingara del susto al saberse descubierta.
─ Hugo ─ se llevó las manos al pecho, su corazón parecía querer saltar de su boca. Lo tomó del brazo y lo alejó de los chicos, notando su gran sonrisa.
─ ¿Sabías que es de mala educación escuchar conversiones a escondidas?
Rodó sus ojos, cruzando sus brazos sobre su pecho. ─ Mira quién lo dice.
─ Te notó extraña. ¿Pasó algo con ricitos de oro?
Curvó sus labios instintivamente, había cosas que no cambiaban - Sigue sin agradarte ¿verdad? - su sonrisa se agrando al ver la expresión de su primo.
─ No me agrado cuando dijiste que saldrías con él, cuando te hiciste su novia, cuando te fuiste a vivir con él, pero tengo que reconocer que te ha hecho feliz - hundió sus hombros ligeramente ─, por eso es que lo tolero.
Lily respiró profundamente, necesitaba decírselo a alguien. ─ Esta mañana me dio su regalo de navidad y era un gran anillo… me pidió que me casara con él - una sombra rosada cubrió sus mejillas resaltando sus pecas.
La sorpresa se plasmó en el rostro de su primo.─ ¡¿Qué? ¡Te vas a casar con él!
─ Cállate ¿acaso quieres que todos se enteren? ─ le tapó la boca con su mano mirando hacia todos los rincones de la habitación.
─ ¿Y tu no? ¡Rayos Lily! Eso es lo que querías, que formalizaran; con eso la abuela estaría feliz, sabes que no le agrada que vivas así con él.
La pelirroja no añadió nada más, trató de estirar una sonrisa a lo largo de sus labios como si todo estuviera bien. Dejó a su primo y deambulo por la casa topándose con Rose.
No había hablado con ella desde su llegada, la verdad es que desconocía como estaba su relación después de que de alguna forma le robara al chico, quizás era la fecha en que seguía enojada.
─ Lily ─ saludó su prima, besando su mejilla con animosidad.
─ Hola ─ respondió confundida. La forma en que su prima sonreía le indicaba que todo estaba bien entre ellas, que no existían rencores. El alivió bañó su alma, su expresión facial se relajó.
─ ¿Y cuéntame cómo te fue con la sorpresa que le preparaste a Scorpius? ─ indagó pícara, dándole un pequeño codazo ─ ¿Le gusto el conjunto que compraste?
Un rubor se esparció por el tabique y las mejillas de la menor de los Potter, no quería ni siquiera recordar que había amanecido desnuda en la misma cama que él y menos pensar en todo lo que sucedió entre los dos.
─ ¡Oh vamos! Dime algo.
─ Eh si… le encanto ─ improvisó erizándose ante aquellos pensamientos impuros.
─ Lo sabía, ese conjunto de lencería te hacia ver sumamente sexy… seguramente tuvieron una noche muy… divertida.
Potter miró a su alrededor, esperando que nadie estuviese escuchando aquella conversación.
─ Rose ─ pidió totalmente abochornada.
La chica rió suavemente al ver a su prima con aquella actitud tan mojigata. ─ Entiendo no quieres que nos escuchen, hablaremos de esto después ─ concluyó mirando su reloj de pulsera ─, pronto llegara Lysander, estoy ansiosa por verlo. Desde que esta trabajando en la División de Bestias* en el Ministerio suele viajar mucho.
«No puede ser Rose esta saliendo con Lysander, eso es tan extraño e inesperado. Nunca pensé que ella siendo tan racional se pudiera relacionar con alguien que cree en criaturas inexistentes.»
ººº**
«¡Por los fundadores! ¿Por qué no puedo recordar mi grandiosa relación con ese?».
─ ¿Qué haces aquí solita?
Lily miró a su novio y suspiró, no era justo lo que le estaba haciendo. Esbozó un tibia sonrisa ─ Solo estaba admirando el paisaje.
─ A mi también me gusta, me recuerda que fue hace dos años que te dije que me gustabas, en la víspera de navidad.
Potter enarcó sus cejas, sorprendida.«No es justo que ni siquiera recuerde eso.» Su rostro debió reflejar la intranquilidad que sentía, porque de la nada sintió un suave roce en su mejilla.
─ ¿Qué pasa? Todo el día has estado actuando extraño. ─ Lily dudo entre confesarle lo que ocurría, finalmente solo se quedó callada.─ Si estas así por la propuesta, no quiero que te sientas presionada, solo quería que estuvieras más tranquila, se que te preocupa lo que tus abuelos piensan de que vivamos juntos. Por eso quería que hiciéramos publico nuestro compromiso para que terminaran de entender que esto es en serio.
Algo en el interior de Lily se removió, podía notar como las pupilas plateadas del chico comúnmente frías, refulgían exponiendo sus sentimientos. Estaba comenzando a conocer a un Scorpius Malfoy que no le desagradaba para nada, y para rematar dándose cuenta que quizás todos esos años había estado equivocada respecto a él.
─ Yo…
Él negó con su cabeza, torciendo sus labios en una clásica sonrisa de su familia. ─ Es mejor que entremos o terminaremos siendo osos de nieve.
Lily se separó de él confundida, comenzaba a avanzar hacia la casa pero él la detuvo, tomando su mano obligándola a regresar sobre sus pasos. Scorpius la atrajo hacía sí, sus cuerpos se unieron y la besó, cubriendo su boca con la suya.
El calor del encuentro fue inmediato y abrumador. Lily alargó sus brazos para rechazarlo, pero en lugar de eso entrecerró los dedos en los mechones rubios de su nuca, cuando él le pidió el acceso a su boca para profundizar su ósculo, no se lo negó.
Después de unos minutos retrocedió atónita, aún con la respiración agitada y las piernas flaqueándole, se sentía como una masa gelatinosa.
─ Feliz navidad, te amo ─ susurró él frotando su nariz contra la de ella, para después depositar un beso en su frente.
─ Malfoy es mejor que entren a la casa - gruñó James desde la puerta, mirando con recelo al rubio.
Lily durante varios segundos fue incapaz de hablar, su mente estaba en blanco y no era para menos jamás había experimentado un beso así. Su rostro estaba encendido, ni siquiera se atrevía a mirarlo y menos después de que su hermano los descubriera en un momento tan intimo.
─ Es mejor que vayamos, o me veré en problemas y es navidad - tomó su mano entrelazando su dedos, obligándola a caminar con él. Ni siquiera habían tocado el tapete de la entrada cuando James prácticamente había arrancando al rubio de su lado.
─ Princesa ─ la llamó su padre. Lily trató de controlar el tumulto de sensaciones en su interior, parecía que le hubiesen lanzado un *Confundus.*No comprendía nada y para colmo había respondido al beso de Malfoy. Eso estaba muy mal porque ella quería a otro chico, era novia de otro.
Al llegar con su padre le sonrió lo mejor que pudo, sentándose a su lado.
─ Me alegra verte tan bien con Scorpius, se que tuvimos ciertos roces cuando tu decidiste irte a vivir con él pero eso quedo en el pasado. Al principio tuve mis dudas sobre él, por su origen, pero debo aceptar que ha sabido ganarse un lugar en esta familia, aunque jamás lo perdonare por llevarse a mi pequeña.
─ Papá…
─ Lo sé, se que es el indicado ─ pausó tomando la mano de Lily ─, él no quería que te lo dijera pero hace unos días vino a hablar conmigo.
La pelirroja frunció su ceño sin comprender, mirando fijamente a su padre en espera de que continuara.
─ Tranquila, solo quería ponerme al tanto de sus planes. Me enseñó el anillo que compró para ti, se que hoy te iba a pedir que te casaras con él ─ observó como su hija abría sus ojos de par en par y su rostro se volvía escarlata ─, es un buen chico.
Esto era demasiado para ella, claro que esperaba tener esa platica con su padre pero para ella el indicado se llamaba Jagger, y ahora resultaba que hablaba de su boda con el mujeriego de Hogwarts
Se quedó en silencio escuchando las palabras de su padre, mientras sus pupilas viajaban al fondo de la habitación, al parecer James había decidido ponerse un poco pesado con él.
─ Aunque no lo creas, a tu hermano le agrada.
─ Se que esperaran para anunciar su compromiso, y creo que es lo mejor - afirmó abrazando a su hija ─ no queremos arruinarles la navidad a tus abuelos, aún no terminan de aceptar que vivas con Scorpius, y no les caerá muy bien saber que terminaran definidamente emparentados con los Malfoy ─ susurró con una sonrisa cómplice, aunque también para él había sido difícil aceptarlo pero todo por la felicidad de su pequeña.
Estrechó el abrazo con su padre, nunca pensó que llegaría a escuchar esas palabras, sus ojos se aguaron por el sentimiento del momento.
¿Qué era lo qué iba a hacer ahora que no recordaba su relación?
ºººº**
Continuará…
*º·· Modificamos la edad de Lysander para el desarrollo de la historia, sentimos si puede ser molesto para alguien.
*º··División de Bestias. Lo tomamos de la biografía de Scamander, Newton "Newt" Artemis Fido.
Fuente: eldiccionario . org