Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Once upon a december · de

Once upon a december — capítulo 6

Disclaimer: Desde las profundidades siniestras de nuestra mente, hemos creado esta historia uniendo a las familias Potter-Malfoy, desafiando los estándares de la sociedad mágica, claro, los personajes le pertenecen a JK Rowling.

¤°.¸¸.·´¯»«´¯·.¸¸ o .¸¸.·´¯»«´¯·.¸¸.°¤

UNA VEZ EN DICIEMBRE

By

The Darkness Princess & Lady Muerte

Para ustedes que están en el cielo.

Siempre vivirán en nuestros corazones.

D.B.M.

oOoOoOoOo

Un fantasma entre los dos…

Lily se removió en la cama, aferrándose al último rastro de sueño, no quería despertar de aquel bello paraíso, gruñó ligeramente y tiró del edredón blanco ocultando su rostro de la luz que bañaba la habitación.

Finalmente después de un par de minutos de estar en el limbo del sueño y la conciencia, despertó completamente, hizo a un lado la manta y se estiró perezosamente, ladeó su rostro buscando su reloj. Sus ojos se abrieron desmesuradamente al notar la hora que era, pasaban de las once de la mañana, seguramente Scorpius ya se había ido a St. Mungo.

Un chispazo de decepción se coló en su pecho oprimiéndolo ligeramente, había perdido la oportunidad de desayunar con él, después de lo que había sucedido ayer a su mente habían brincado miles de preguntas que deseaba hacerle.

Estaba por levantarse cuando notó que en la esquina de la cama se encontraba un ramo de peonys rojas, sin siquiera gastar un minuto gateó hasta él, levantándolo en brazos, buscó la tarjeta con cierta emoción burbujeando en su interior.

Buenos días, pelirroja.

No me canso de decir que te ves hermosa cuando duermes.

Un sonrisa curvó los labios rosados, hundió ligeramente su nariz entre las flores aspirando su aroma combinado con la loción varonil de su novio, por un momento se sintió halagada hasta que se dio cuenta de que él había entrado a su cuarto sin su consentimiento.

Frunció su ceño y alejó el ramo de su rostro. — Supongo que algunas cosas no cambian con el pasó del tiempo — refunfuñó con el recuerdo que él le había mostrado la noche anterior palpitándole en la mente.

ºº*

En St. Mungo…

El día se presentaba difícil para el joven sanador, había tenido una mañana complicada debido a la aparición de una chica con serias lesiones provocadas por una maldición imperdonable.

Afortunadamente había llegado a tiempo, de no ser así no hubiese podido salvarla, ni él ni nadie. Y aunque amaba su especialidad, solo le veía un defecto: por el carácter de esa clase de lesiones, el Ministerio de magia tomaba cartas en el asunto, mandando a sus odiosos agentes a dificultar su labor, ya que literalmente los tenía pisándole los talones, haciéndole preguntas que solo lograban estresarlo, más porque no se largarían hasta esclarecer ¿cómo era que esa chica había terminado con tales heridas?

Cuando al fin pudo volver a su consultorio, se dejó caer en su silla, tomándose un largo respiro. Enfocó su mirada en lo único que alegraba aquella habitación, la hermosa foto de su novia, realmente ver aquella imagen en movimiento le devolvía el animo. La hacia recordar que al final del día era un hombre muy suertudo porque tenía a una ardiente pelirroja esperando por él en su casa y en su cama.

Aunque ahora todo su mundo se tambaleaba, tenía que encontrar una solución y pronto, pero de ninguna forma se permitiría perderla, tenía que comenzar de nuevo a ganarse el corazón de la chica. Sí una vez lo había logrado, seguramente volvería hacerlo, aunque era consciente que dos veces las cosas no se daban de la misma forma.

ºº*

Lily después de darse un duchazo había decidido ir a buscar respuestas sobre su pasado, así que se dirigió al lugar donde todo había iniciado. Salió de la chimenea sacudiéndose el hollín, se quito los guantes mirando todo con cierta nostalgia, en esa casa había crecido, tenía tantos recuerdos inundándole su mente, sus ojos se aguaron.

Caminó por el lugar esperando encontrar a su madre, pero al parecer había salido y lo confirmó al toparse con el elfo domestico. Subió la escalinata llegando a su cuarto, que estaba intacto tal y como lo recordaba, ingresó mirando todo con melancolía, un nudo atenazaba su garganta, pasó sus dedos por su tocador, aún había botellas de perfume a medias.

Dirigió su mirada hacia su mesa de noche encontrándose con un portarretratos, se sentó en el borde de la cama y lo tomó entre sus manos. En él había una foto en movimiento de Scorpius y ella en un partido de Quiddich, al parecer era un juego de los *Chudley Cannons — su equipo favorito — contra los *Murciélagos de Ballycastle.

Reconocía los equipos por los colores y por aquel estrambótico sombrero que llevaba puesto. Su sonrisa no mentía, estaba feliz al lado del rubio. Un ramalazo de dolor la recorrió.

— ¿Por qué no puedo recordar? — se llevó una mano a la frente y sollozó desesperada. Las gotas salinas cubrieron con rapidez sus mejillas llegando hasta sus labios.

Se incorporó presa de un ataque, buscó en todos sus cajones algún rastro de las cosas que le había regalado su ex novio Jagger, escudriñó las fotos en su mesa de noche, en los libros, en su baúl incluso debajo de su cama donde no encontró más que polvo y un par de convers que debían llevar ahí mucho tiempo.

Nada, no había nada, era como si nunca hubiese tenido una relación con él. Se quedó sentada en la alfombra, ahogando el grito que pugnaba por salir de su garganta.

— ¿Por qué? ¿Por qué no encuentro nada? ¿Qué pasó con Jagger? — soltó consternada, llena de sentimientos contrastantes.

ºº*

En St. Mungo…

Scorpius caminaba por los pasillos, acaba de terminar de revisar a los pacientes del piso. Revisó su reloj notando con pesar que aún le faltaban unas horas para salir.

— Malfoy…

Se giró buscando a su locutor, encontrándose con Ryan Olsen, torció su gesto en una mueca de desagrado, enarcó su ceja esperando la acción del hombre.

— ¿Cómo se encuentra Lily? — inquirió ligeramente incomodó.

Scorpius tomó un respiró, meditó por unos segundos lo que le diría, logrando que Olsen le lanzara una mirada ansiosa.

— No esta muy bien — pausó, su semblante se ensombreció —, la mayoría del tiempo está tratando de recordar, pero solo logra frustrarse más, decidí mostrarle poco a poco algunos recuerdos en el pensadero, además le escribí a Rutherford comentándole el caso, solo espero que él pueda ayudarnos.

— Eso espero, por lo pronto te aconsejo que no la dejes mucho tiempo sola. Procura que siempre esté acompañada así al menos se distraerá y no estará obsesionándose con recordar.

— Eso haré…

— Seguiré investigando, si encuentro algo te lo haré saber — dijo comenzando a avanzar.

— Hey Olsen… — lo detuvo logrando que el hombre se girara — gracias.

El moreno esbozó una mueca parecida a una sonrisa, antes de seguir su camino. Dejando a Scorpius solo en ese pasillo con el corazón ligeramente oprimido, mientras sus pensamientos volaban hacia la hermosa pelirroja.

ºº*

Lily se encontraba en un pequeño café, esperando por la única persona que podría darle algunas respuestas sobre lo que había sucedido con Jagger Zeagler.

— Hola — saludó Rose, sentándose en la silla vacía — siento haber tardado, pero Lysander salía de viaje hoy así que fui a despedirme de él.

— Oh… no quise interrumpir, debiste haberte tardado más… o dejarme aquí, yo lo hubiera entendido.

— Créeme que aunque yo hubiera querido, él tenía que irse — comentó dejando escapar un suspiro — y yo no te hubiera dejado aquí.

— ¿Cuándo vuelve?

— Volverá para año nuevo, yo sé… son solo tres días los que no lo veré, pero ha estado viajando tanto que entre mi trabajo en el **Departamento de Cooperación Mágica Internacional*y mis viajes, siento que es un milagro que nuestra relación siga funcionando.

Lily la miraba atentamente, podía notar aquel brillo especial en sus ojos azules. Al parecer después de todo había logrado superar el amor que en algún momento había sentido por Scorpius. Una suave sonrisa curvó sus labios, le alegraba verla feliz.

— Hacen una buena pareja.

—Si, sobre todo si piensas que él es un soñador empedernido, que cree en animales extraños y tal vez inexistentes y yo… soy toda racionalidad.

— Bueno ya sabes lo que dicen los polos opuestos se atraen.

— Lo sé —musitó con una sonrisa.

— Además ¿no me digas qué has olvidado qué cuando éramos niñas utilizábamos amuletos para alejar a los Nargles?

— No, claro que no. Lysander es igual a tía Luna cuenta relatos estupendos sobre sus viajes, pero a veces me termino preguntando si no es qué exagerara.

—Probablemente si…

— Me trae un jugo por favor… — le pidió al mesero, regresando su atención a su prima. Mirándola con cierto aire de análisis, notando aquel chispazo de tristeza en su rostro — ¿qué te sucede?

La pelirroja jugueteó nerviosamente con la servilleta que tenía entre sus manos, alzó sus pupilas encontrando la mirada perspicaz de su prima.

— Lily… ¿tiene qué ver con Scorpius? ¿Te estás arrepintiendo…?

— No, no tiene que ver con él — balbuceó apresurada, respiró profundamente y agarró valor — más bien tiene que ver con Jagger.

Rosie contrajo su gesto, mirando con seriedad a su amiga. — ¿Te ha buscado de nuevo?

Lily arqueó sus cejas y sus ojos se extendieron al doble, claramente sorprendida, no esperaba escuchar eso.

— ¿Lo hizo? No puedo creerlo… — negó con su cabeza, torciendo sus labios molesta.

Justo en ese momento el mesero llegó con el jugo, dándole un poco más de tiempo a Lily para recuperarse del embate de emociones que la atravesaban, su mente trabajaba a miles de revoluciones creando toda clase de cuestiones y situaciones.

Repentinamente su boca se había secado, tomó un poco de jugo buscando liberar el nudo que tensaba su garganta.

— Ni yo… — logró articular, siguiéndole el juego a su prima buscando sonsacarle información.

— ¡Por Merlín vaya que tiene valor!

— Ni que lo digas…

— ¿Se lo has contado a Scorpius? — cuestionó alzando sus pupilas azules de su jugo, concentrándose en la forma en que su prima mordía sus labios nerviosa — No se lo has dicho — supuso mirándola con desaprobación.

— No — titubeó, en realidad ella no sabía si se lo había dicho o no, y si lo hubiera hecho de cualquier forma Scorpius no había mencionado nada.

— Lily él debe saber, aunque entiendo que no quieras hacerlo.

— No sé qué hacer…

— Solo mantente lejos de Jagger, entiendo que el que te dijera que no te abandonado sino que las circunstancias lo obligaron a hacerlo te removiera sentimientos, pero él pudo haberte explicado…pero no, prefirió irse y dejarte sola.

‹‹¿Qué me abandonó? Pero… ¿Cuáles circunstancias? No entiendo nada… y entonces ¿por qué volvió?››

— No entiendo por qué esta haciendo esto…

— Lily ya hablamos esto, después de dos años decide volver para recuperarte, pero él no contaba con que tu enamorarías de Scorpius.

La pequeña Potter levantó la vista de la mesa con los ojos llenos de todo lo que estaba sintiendo.

— Cuéntaselo a Scorpius es mejor que lo sepa por ti y no por otras personas, ya sabes que las revistas amarillistas están en todos lados, no olvides que él es considerado un soltero codiciado, claro hay quién todavía cree que lo suyo no es enserio, espera que se enteren que te ha dado ese anillo… no faltaran las locas que quieran desprestigiarte.

Luna se hundió en su silla, totalmente consternada. Rosie tomó su mano frotándola con cariño.

ºº*

Malfoy había salido lo más pronto posible de St. Mungo, en cuanto entró a su casa se sintió más tranquilo, se quitó el abrigo caminó a la sala, encontrándose con Lily sentada frente a la chimenea con la vista perdida en el fuego.

La pelirroja ladeó su rostro encontrando al rubio con el velo de preocupación grabado en sus pupilas.

— Hola…

Scorpius se sentó a su lado y besó su frente. — ¿Qué tal tu día?

— Fui a mi casa… — esbozó una media sonrisa, realizando un ademán con sus manos — bueno a la casa de mis padres. Fui a revisar mis cosas esperando encontrar algo que me pudiera ayudar, pero solo logre que mi cerebro se convirtiera en papilla de tanto pensar.

—Lils no es bueno que te presiones tanto.

—Lo sé… — resopló cansada —. Scorpius necesito que hablemos de algo… — agregó seria aunque por dentro estaba echa un manojo de nervios.

Él de inmediato percibió que el ambiente había cambiado, su mirada se volvió aguda. — ¿De qué quieres hablar?

— Sobre Jagger… — soltó sin atreverse a mirarlo, no quería ver como nuevamente le estaba clavando un puñal en su corazón.

Las palabras de su novia fueron como un balde de agua helada, su corazón se le fue al fondo del estómago.

— ¿Qué sobre él? — inquirió rompiendo el miedo helado que lo había dejado paralizado.

Luna cerró con fuerza sus ojos al escuchar el tono seco en la voz de su novio, pero ya no había marcha atrás.

— No sé si yo… bueno… antes de que perdiera la memoria, te dije que Jagger me había buscado.

— ¡Qué! — bramó dejando escapar los celos de los que era presa. Se incorporó de golpe avanzando unos pasos para después quedar frente a la pelirroja; fue entonces que observando la zozobra que se traslucía en los profundos espejos de sus ojos, su racionalidad volvió a cobrar el mando de su cuerpo.

— Scorpius…

Se hincó a los pies de Lily. — Lo siento, es solo que tú no me lo habías dicho — explicó aún aturdido, ahora más que nunca sentía el terrible temor de perderla, su corazón se aceleraba con latidos rotos, avivado por la insoportable angustia que estaba creciendo en su interior —, pero ¿cómo es que lo sabes? ¿Acaso él te buscó? ¿Lo recordaste? — aquellas palabras apenas y lograron escapar de su boca.

— No, sigo sin poder recordar — las lágrimas empezaban a mojar sus pestañas —. Estuve hablando con Rose, ella fue la que me lo dijo… — develó sin poder mirarlo, no quería ver aquel rastro de dolor en sus ojos.

— ¿Ella sabe qué…?

— No — lo interrumpió adelantándose a su pregunta y con la respiración contenida se atrevió a preguntar —. Necesito saber ¿qué fue lo que pasó con Jagger? ¿Por qué terminamos? — calló al notar las manos del rubio en forma de puños.

Scorpius se incorporó y dándole la espalda avanzó hacia la chimenea, pasó las manos por su cabello hasta llegar a la nuca. Una fría rabia se apoderó de él, nunca había sentido unos celos desenfrenados como aquellos, ni tampoco aquel dolor que lo arañaba por dentro.

Metió su mano en su saco, buscando su caja plateada que contenía sus cigarrillos. Atrapó entre sus dedos el tabaco y lo prendió con la punta de su varita. A Lily nunca le había gustado verlo fumar y él había procurado no hacerlo frente a ella.

— El día que entre a tu habitación y que estabas llorando, era porque ese te había dejado una carta diciéndote que se iba y que no lo buscaras más, porque en su vida ya no había lugar para ti…

Lunita cerró los ojos para contrarrestar el lanzazo de dolor que le atravesó el corazón. Se presionó los labios con la mano y contuvo la respiración, intentando contener sus sentimientos.

‹‹No, no es cierto, eso es imposible… él no pudo haberme hecho eso.››

Las lágrimas bañaron su rostro sin que ella se percatase de ello. Su corazón latía con todas sus fuerzas y las piernas le temblaban. El pecho le dolía, le dolía como pocas veces lo había hecho y sintió como su respiración se volvía cada vez más entrecortada.

— Intentaste buscarlo, incluso te ayude pero lo único que supimos tiempo después por mi padre fue que había tomado el mando de la empresa de automóviles mágicos.

— Entonces… ¿por qué volvió? — no entendía nada, él jamás le había mencionado que tuviera pensado hacer eso, mucho menos porque su relación con su padre no era la mejor.

‹‹Eso es lo que a mi también me gustaría saber.›› Pensó con amargura, ni siquiera el cigarro lograba calmarlo, tal vez una copa, pero no… no bebería frente a ella, porque sería capaz de acabarse la botella y no, no era el momento para perder la racionalidad.

Con una última calada, arrojó la colilla al fuego de la chimenea, se aflojó la corbata y abrió los primeros botones de su camisa. La situación se le estaba yendo de las manos, nada valdría la pena si la perdía.

Regresó sobre sus pasos, hincándose de nuevo frente a ella, sacó su pañuelo y tomó suavemente la barbilla de la chica, alzando su rostro encontrándose con aquellos ojos inundados de dolor. Justamente eso era lo que quería evitarle, no quería volverla a ver sufrir así dos veces por el mismo tipo.

Limpió con suavidad sus mejillas, retirando los hilos rojos que caían sobre su rostro. Sin ponerse a pensar si estaba bien o mal, besó el rastro de sus lágrimas, murmurando palabras conciliadoras y aunque lo que verdaderamente deseaba hacer era hundir su boca en la suya, lamer el interior de sus labios, acariciar su lengua húmeda, hacerle olvidar con sus besos y caricias aquel dolor, se abstuvo de hacerlo, no debía presionarla, ella necesitaba tiempo.

Lily no tuvo la fuerza para alejarlo, ni tampoco deseó hacerlo. La sensación de los labios de Scorpius desplazándose por su rostro, era la sensación más agradable que había sentido en todo el día y en mucho tiempo.

— Me haces cosquillas… —musitó hipando.

— Ven — se incorporó, ayudándola a levantarse.

Lily enarcó sus cejas confundida, pero él ni siquiera le dio tiempo de hablar, cogió su abrigó de camino a la puerta.

— Vamos a salir, así que coge tu chamarra…

— Pero… no, no me siento bien, yo preferiría quedarme aquí. Además ni siquiera estoy arreglada para salir.

— Estas perfecta.

Por más que ella se negó, él siguió insistiendo y cuando menos lo pensó ya se encontraba abordó del lujoso coche.

— ¿A dónde iremos? — cuestionó curiosa.

— Ya verás…

— Nos congelaremos.

— Eso no pasara — prendió la calefacción, sin despegar la vista del camino.

Lily se recargó en su asiento y dejó que su mirada se perdiera en la espesura de la noche, al menos no estaba nevando aún. Una lágrima escurrió por su mejilla, a pesar de que trataba de luchar contra aquel sentimiento opresor no podía del todo.

Las notas de una suave canción comenzaron a sonar llegando hasta sus oídos irrumpiendo en la maraña que eran sus pensamientos.

ºº*

Finalmente después de un rato arribaron aun lugar que parecía estar a reventar y por si fuera poco había una larga cola de personas esperando entrar.

— ¿En serio? — preguntó al bajarse del coche y ver en lugar — No definitivamente no estoy para esto, me voy a casa. Si quieres quedarte es tu problema.

Scorpius la detuvo, tomándola del codo. — Dale una oportunidad…

Lily lo miró por las segundos, finalmente se dejó arrastrar hasta la entrada del lugar, done s encontraban dos hombres, evaluando quién y quién no podía ingresar al lugar.

— ¿No, nos formaremos?

Malfoy rió por lo bajo, divertido con la ingenuidad de su novia.

— Buenas noches señor Malfoy, adelante…

Malfoy la miró con una sonrisa radiante que mostraba toda su perfecta dentadura a lo que Lily rodó sus ojos negando con su cabeza, debía haberlo visto venir. Dejaron los abrigos, en el guardaropa que atendía una rubia que no perdió la oportunidad de coquetear con su novio, inclinándose demasiado en el mostrador dejando ver su profundo escote a lo que Lily puso los ojos en blanco, sintiendo una molestia crecer en su interior.

Odiaba que eso pasara, parecía que estaba pintada, ¿qué no estaba viendo qué venía con ella? Lo único bueno era que Scorpius ni siquiera le había puesto atención.

— ¿Te gusta? — cuestionó Malfoy, consciente que Lily estaba más atenta en las acciones de la rubia que él. Disfrutaba de ver aquel rictus de disgusto en su rostro. Al menos ella aún se molestaba al saber que otras chicas se fijaban en él.

Lily le echó una mirada rápida al lugar, realmente no estaba mal. Al parecer el conocía muy bien sus gustos.

— Hay buena música — comentó con simpleza.

Afortunadamente el lugar contaba con un buen hechizo que mantenía la temperatura en un grado agradable. Siguieron a un mesero hasta la zona alejada del bullicio de la gente, Lily no necesitó mucho tiempo para darse cuenta que era la parte exclusiva del lugar, esta vez no se sorprendió, llegaron a una pequeña sala de piel, con iluminación discreta.

— ¿Qué les ofrezco de beber?

— Un whiskey de fuego y para la señorita…

— Jugo de fruta — profirió para después regresar su atención a Scorpius —. ¿Por qué me trajiste aquí? ¿Solíamos venir?

— Solíamos ir a muchos lados y te traje porque quiero que pasemos un buen rato juntos — contestó con simpleza, sin mirarla.

— No estoy de humor para esto, me están pasando muchas cosas y la verdad es que lo único que quiero es meterme en mi cama.

— Lo hago, porque no quiero seguir viendo como te quiebras de esa forma. Llorar no te va a devolver los recuerdos y se que no puedo evitarte el que sufras nuevamente por Zeagler, pero tú eres la que tienes que valorar si realmente vale la pena pasar por el mismo dolor y sufrimiento dos veces por un hombre que te dejó — su voz estaba cargada de una profunda amargura y la tensión en su cuerpo no mentía, tampoco era fácil para él—. Lily tu bien sabes que en una recuperación mucho tiene que ver la actitud del paciente, se que no es fácil para ti, pero tienes que encontrar la fuerza para salir adelante de todo esto, se que son muchas cosas pero no estás sola me tienes a mi y también a tu familia que en cuanto se los digas, te apoyaran incondicionalmente.

Inhaló profundamente tratando calmar aquella oleada de frustración y dolor que se filtraba hasta sus huesos. Miró de hiato a su novia, notándola cabizbaja, no debía haberle dicho las cosas de aquella forma tan cruda.

— Lily perdóname…

La pelirroja cabeceó negando. — Tengo que ir al tocador — se incorporó tan rápido que él no pudo detenerla.

— Mierda… soy un idiota —golpeó su cabeza contra el respaldo del sillón.

ºº*

Lily entró con la respiración entrecortada al baño, los labios le temblaban por el sentimiento contenido, su cara estaba totalmente deformada por el dolor. Las palabras de rose y de Scorpius se repetían una y otra vez en su mente como una canción.

Se detuvo a mirar su reflejo notando a una Lily que se estaba desmoronando a pedazos, ni siquiera se reconocía ¿dónde había quedado aquella chica que siempre había enfrentado la vida con valor, diversión y empeño?

— Merlín… — se llevó las manos al rostro, dejándolas finalmente sobre su boca. Él tenía razón no podía seguir así, o salía adelante o se quedaba estancada ahí, sumida en la depresión.

Tampoco era como si de un día otro se sintiera mejor, o dejara de sentir aquel dolor, pero debía tratar de conservar el ánimo y la actitud positiva. Ya era hora de que ella también colaborara en la investigación para buscar una cura, después de todo ella también se convertiría en poco tiempo en una sanadora o eso creía.

ºº*

Scorpius iba por el segundo whiskey, tenía la vista fija en el lugar donde se encontraban los baños. Había decidido que si Lily no volvía en un par de minutos más, iría a buscarla, sin importarle que se tratase del baño para chicas, pero eso no fue necesario.

— Siento haberme tardado, había mucha gente… — indicó con una breve sonrisa, dejando su bolso y tomando asiento a su lado.

Él la miró con ojos confusos, frunció su ceño y lo desfrunció tratando de entender. — ¿Estás bien?

— No, pero lo estaré — Scorpius comprendió que ella había tomado la decisión de seguir adelante. Aunque su mirada seguía siendo triste pudo notar aquel brillo de determinación que tanto la caracterizaba —. Vamos a bailar esa canción me gusta… ¿por qué bailas, no? — enarcó su delineada ceja, mirándolo por debajo de sus espesas pestañas — ¿O me trajiste a este lugar solo para emborracharme y después aprovecharme de mí? — añadió entrecerrando sus ojos con desconfianza.

Él casi se ahoga con el hielo del whiskey al escuchar eso, tosió un par de veces mientras la sangre se le iba al rostro. No era la primera vez que ella le hacia esos comentarios, en el pasado había ocurrido muchas veces antes de que ella se convenciera de que sus intenciones eran las mejores, aunque claro jamás negó estar interesado en llevársela a la cama.

— Jamás haría eso, nunca necesite antes eso para acostarme contigo y no lo haré ahora — se incorporó ofreciéndole su mano a la pelirroja que tenía la boca entreabierta, mirándolo con los ojos desorbitados.

Se obligó a cerrar su boca, se incorporó desairándolo, dejándolo con la mano estirada, avanzó un poco para ocultar su sonrojo. — Fantoche… no creo que seas tan bueno en eso… — cuchicheó para sí, aunque no se percató que él estaba lo suficientemente cerca para escucharlo.

— Lo soy — interpeló pagado de si —, tal vez quieras ver uno de mis recuerdos, para que veas lo placentero que puede ser estar conmigo.

— ¿Qué? Tal vez estaba fingiendo para no hacerte sentir mal, puedo estar en el promedio de mujeres que simulan tener un orgasmo.

— Si eso es lo que crees, puedes juzgar cuando quieras — acotó con aquella sonrisa que lo hacia ver tan malditamente sexy, dejando a Lily perpleja y totalmente abochornada.

ºº*

Estuvieron bailando y divirtiéndose hasta entrada la noche, al salir Lily tenía un horrible dolor de pies debido a los tacones. Finalmente después de parlotear un rato, se había quedado dormida en el asiento del coche, obligando a Scorpius a llevarla en brazos hasta su habitación, donde la acomodó en su cama, cobijándola.

— Te amo Lily — depositó un besó en su frente.

Regresó a su cuarto, se desvistió hasta quedar solamente en bóxers. Se metió en la cama quedándose dormido casi al instante.

ºº*

Continuará… ¿Reviews?

*Murciélagos de Ballycastle:

Fecha de fundación: Antes de 1674.

Lugar: Ballycastle, Irlanda del Norte.

Escudo: Murciélago escarlata.

Uniforme: Color negro con un murciélago escarlata que le cubre el pecho.

Mascota: Barny, un murciélago de la fruta.

*Chudley Cannons:

Fecha de fundación: Antes de 1674.

Escudo: Bala de cañón en plena carga y una doble "C" en negro.

Lema: "Mantengamos los dedos cruzados y esperemos lo mejor"; hasta 1972, "A por la victoria".

Uniforme: Color naranja brillante adornadas con una bala de cañón en plena carga y una doble "C" en negro.

Fuente: eldiccionario . org

·······

Hola, si somos malas, crueles y viles por no actualizar antes, pero ya saben la vida se nos complica.

Respecto al capítulo, pues comienza a tener mayor relevancia el querido Jagger y eso que aún no aparece, pero ya lo hará porque esta buscando a nuestra querida pelirroja, al parecer comenzara una nueva batalla por el corazón de Lily ¿Quién ganará? ¿El amor del pasado o el amor del presente? Prácticamente están en las mismas circunstancias Jagger tendrá que redimirse y conseguir el perdón de Lily antes de intentar cualquier cosa y Scorpius tiene que volver a ganarse su confianza y su corazón.

Por otra parte, quienes quieran hablar con nosotros, en facebook, la dirección es facebook . com / nenasfashion(Ya saben sin espacios).

En twitter es **(arroba)**NenasFashion

Y como siempre nuestro correo esta disponible: nenas . fashion (arroba) hotmail . com

Agradecemos a todos los que leen la historia, ojala se animen a dejar un comentarios. Gracias a los que nos tienen en  favoritos, todo es por ustedes.

(´¸.·´¯`»- - The darkness princess & Lady Muerte