← Como Enamorar a Granger En Diez Pasos · de
Como Enamorar a Granger En Diez Pasos — capítulo 31
Hermione
Me levanté de la cama a las seis de la mañana pensando en Draco una vez más con el peluche en mis brazos, lo amaba demasiado para dejarlo ir. Una lágrima quería caer de mi mejilla cuando una idea pasó por mi cabeza.
Draco
Empecé a despertarme con un olor hermoso que me recordaba mucho de Granger, no estaba que era pero me hipnotizaba. Abrí mis ojos lentamente sonriendo tiernamente hasta que me di cuenta.
-¡¿Qué diablos estás haciendo?! -dije espantado dando un leve brinco en mi cama acorralado
-¡¿Qué te imaginas que hago aquí?! -dijo con una voz tenebrosa mirándome fijamente a los ojos como si quisiera sacarme el alma.
Hermione estaba ahí arriba de mí con sus brazos sobre la cama a cada lado de mí, fácilmente podría derrumbarla y dejarla en el otro lado, ósea yo encima de ella pero esto me divertía demasiado para dejarlo pasar.
-A ver Granger, ilústrame -dije burlándome
-No terminamos nuestra conversación de ayer -dijo ella frunciendo el seño, amaba cada una de sus expresiones pero había algo que me atraía hacia hacerla enojada hacia mí por alguna razón. Me encantaba como con sus ojos deseaba mandarme un Avada Kedavra pero su corazón no la dejaba.
-¿En que habíamos terminado? -sonreí aguantando reírme mientras mordía mi lengua, no podía tomarla en serio en esta situación.
-¿Es Pansy tu novia? -preguntó seria al borde de sacar un cuchillo y atravesarlo por mi corazón pero su pregunta también me recordó que Weasley le había propuesto matrimonio y ella había aceptado.
-Eso no es asunto tuyo, Granger -dije sintiendo esos celos que tornaban mis ojos verdes y me invadía una furia que me hacía pensar en matar a Weasley y dar su cuerpo algún gigante para que lo hiciera pedacitos.
-¡Contéstame! -demandó ella golpeando con sus puños contra mi pecho intentando de maltratarme, ella no sabía que yo estaba sufriendo igual que ella.
-Sabes que eso no me lastima -le informé para que dejara de gastar energía. Ella no se detuvo lo hizo varias veces hasta que se canso lentamente y fue cayendo su cabeza contra mi pecho. Le acaricié la espalda pero cuando me había dado cuenta ella ya se había dormido.
Hermione
Abrí mis ojos y estaba en la habitación de Malfoy, ¡Estaba en su cama! Alcé la cobija y revisé que mi ropa siguiera intacta y miré alrededor en busca de Malfoy pero no había señal del hurón. Cuando me levanté y miré en una mesita al lado de su cama miré algo que me llamó la atención, era una notita con la misma letra de las de mi Valentín Secreto con mi nombre escrito en ella. Sonreí cálidamente hasta que se esfumó y grité con furia
-¡DRACO HURÓN MALFOY! -dije corriendo por la puerta.