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Como Enamorar a Granger En Diez Pasos — capítulo 32
Draco
Estaba algo preocupado por Granger que se había quedado dormida en mi habitación mientras estaba yo sentado en el gran comedor mientras celebraban el día de San Valentín. Casi todos los estudiantes de las demás casas se abrazaban con su Valentín secreto excepto algunos que se besaban.
Me asquee de tanto amor y cariño que tuve que salirme de ahí. Hasta los idiotas de Crabbe y Goyle abrazaban frenéticamente a Pansy Parkinson. Esto ya era el colmo.
Cuando miré hacia un lado de la puerta pude observar a una chica en pantuflas y pijama. Me miraba fijamente a los ojos hasta que desperté.
-Creí que seguías dormida, no quise despertarte -me disculpé ya que sabía que esta era una fecha importante para ella. No había respuesta, seguía inmóvil sin decir una sola palabra.
-¡HERMIONE! -gritó Weasley y la abrazó fuertemente, ella despertó de su trance y lo abrazó de vuelta con dulzura. Me dolía mucho verlos así pero sería siempre así después que se casarán.
-Ven adentro te pierdes toda la diversión -sonrió él tomando su mano pero ella no se quiso mover de ese lugar.
-Estaré ahí en un minuto -dijo ella quitando su mano de la de él. Me miró de nuevo pero esta vez se acercó.
Puso sus brazos alrededor de mi cuello atrayéndome hacía ella aunque no hubiera necesidad. Yo la abracé devuelta pensando que esta podría ser la última vez que estaríamos así, juntos. Tenía ganas de derramar una lágrima al imaginármela a ella vestida de blanco casándose con Weasley. La abracé con más fuerzas y ella acarició mi cabello, solo ella podría ser capaz de despeinarlo y vivir.
Ella soltó uno de sus brazos y buscó mi mano y un pedazo de pergamino arrugado lo dejó en mis manos. Mientras lo observaba curioso ella se puso de puntillas y me dio un beso en la mejilla.
-Feliz día de San Valentín, Draco -dijo dulcemente y entró en el gran comedor.
En ese momento si me sentía más que frágil era una sensación extraña que sentía en mi pecho, la quería de vuelta en mis brazos, la quería cerca de mí. Abrí el pergamino y decía
Querida Hermione
No sé si alguna vez te llegará esta notita, tal vez nunca tenga el valor de mandarla, tal vez no seamos el uno para el otro pero quería decirte la verdad. La verdad es que soy Draco Malfoy, ese mago rubio con el ego por las nubes y que te ha tratado mal sin buena razón por tanto tiempo. Solo quería que lo supieras…
Tu Valentín Secreto
Me quedé congelado al leer esto, había escrito esta notita una noche en que mi corazón se había roto al enterarme que Weasley y Granger se casarían. Nunca pensé que ella sabría que yo era su Valentín secreto. Mis mejillas se sonrojaron y mis manos empezaron a sudar, tragué con fuerza y pronuncié
-¡HERMIONE JEAN GRANGER! -grité a todo pulmón y todo Hogwarts me miraba pero lo que me importaba era su mirada de preocupación.