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Amortentia — capítulo 13
Se extraña
Cuando levanto la vista de mi almohada, sueño con que estas allí, conmigo.- I go to sleep/Sia.
El castaño parado en el alfeizar de la ventana del 12 del Grimmauld Place hace una mueca incomodo.
La luna está cambiando. Él lo sabe, la conoce…la lleva dentro como una parte de él. Aquel astro plateado reina de la noche que se adueña de Remus convirtiéndolo en un animal salvaje. A él, en alguien completamente irreconocible.
En una bestia.
Y el dolor de cambiar…de desear sangre y gritar*"¡No por favor!¡No!"*Antes de transformarse. Antes de convertirse. Antes de caer en una laguna profunda de la que saldrá luego, adolorido, completamente confuso y con cortes y heridas a lo largo de su cuerpo.
-Me tengo que ir.- susurra.
-¿A dónde vas?- pregunta Nimphadora a su lado.
Ella no lo sabe. Lo supo, pero no lo recuerda aun.
LA LUNA.
. La luna no deja otra salida más que escapar. Escapar lejos. Muy lejos. Donde no pueda lastimar a nadie.
-Tengo que ver al profesor Dumbledore.- Miente. Y no puede evitar sentirse culpable. Pero tiene que hacerlo.
-Ah. ¿Regresaras mañana?- pregunta la pelirrosa. El asiente y se pone de pie. Ella le besa la mejilla y él se sonroja ligeramente antes de subir las escaleras y buscar a Molly.
Y la encuentra en el pasillo, llevando una bandeja de ropa limpia y doblada a la habitación de los gemelos.
-Molly será mejor que me valla ahora.- dice a modo de despedida, ella se acerca, deja la ropa en el piso y lo abraza.
-Cuídate muchacho.-dice sonriéndole.-Regresa mañana a primera hora si? Oh mandare a Sirius a buscarte.- Remus sonríe y va a su habitación a tomar polvos flu. Se aparecerá en el bosque, en las afueras de Londres. Ya está decidido, siempre es asi.
-Luna llena.- murmura Sirius Black entrando a su habitación. Remus asiente.- Cuídate Lunático. Si no regresas para el amanecer iré a buscarte.
Lupin sonríe.
-Estará bien Canuto.- afirma.- Siempre regreso. No pasa nada.
-Ya lo sé.- dice Sirius riendo.- Solo bromeo. Pero en serio, cuídate…sé que es temporada de caza.
-Tranquilízate, en serio. Bueno, me voy, antes de que oscurezca.
-Tráeme moras- Bromea Sirius.- y fresas silvestres si puedes.- Remus asiente.
-Claro, también te podría traer un pastel si quieres.
Black se carcajea y murmura…"No estaría mal, tengo hambre"
Se va. Se va a cumplir con su maldición.
Esa noche. Aúlla un lobo. Tonks mira por la ventana. Distante. Perdida. Mira el cielo y ella extraña. Mira la luna llena que brilla en el cielo, las estrellas. Y suspira, y extraña.
Sirius la ve parada en la ventana. Fred y George también la ven, y ambos saben en qué piensa…o mejor dicho, en quien.
Remus.
Saben…pero algo extraño pasa. Sus poderes regresan, ella comienza a recordar y el hechizo no parece y parece haberse roto. Lo cual es confuso…Ella sigue enamorada del castaño aunque haya recuperado parte de su memoria…
-¿Los efectos desaparecen conforme ella va recordando no?- pregunta George a su gemelo, como si le hubiera leído la mente.
-Sí, eso se supone. Pero parece más enamorada de Remus de lo que debería estar.- susurra Fred extrañado.
-¿Quién sabe? Quizá hicimos algo mal y se quedara asi para siempre.- comenta su gemelo aterrado.- Deberíamos tener más cuidado. Para la próxima, tu probaras todo lo que tengamos como experimental.- Fred hace una mueca y mira a su hermano de forma acusadora.
- ¿Yo? ¡Ja! Sueña hermanito… ¿Y arriesgarme a que le pase algo a esto?- George se echa a reír.
-Siempre he pensado que he sido el más guapo.
-¡Ja!¿Tu? No te creo…- George le mira serio.- Si eres mi vivo retrato, claro que tienes que ser guapo…que tú fueras feo… ¡Significa que yo soy feo! Y ambos sabemos que eso no es posible.- Sonríe Fred apartando un mechón de cabello de su rostro.
Ambos deciden que es buena idea poner a Nimphadora en un periodo de observación…puede que hayan hecho algo mal…y que el efecto no se revierta si recupera su memoria o lo más grave según ellos...quizá no hubiera forma de revertirlo.
Eso o existía la otra posibilidad de que Nimphadora estuviera comenzando a enamorarse de Remus. Que también fue considerada.
Es lo que haces cuando quieres, recuerdas, y no puedes ver. EXTRAÑAS. Es lo que Nimphadora hace. Extraña su esencia, sus palabras, a él. Y Sabe que el añorar ver a alguien no lo hará aparecer, pero se consuela dibujándolo en su mente, en algún plano extraño…en el que el sonríe para ella de aquella forma tan tranquila, tan única.
Y Derek la ve sentado en la parte de arriba de las escaleras. Solo.
Enamorado. Aquel muchacho, está enamorado.
Pero nadie lo sabe. Quiere ir y decirle algo…quizá algo simple como un, "hola" o un, "¿Estás bien? Te ves preocupada". Pero tiene miedo. Miedo al rechazo y a Black que está sentado en la salita leyendo un periódico. Hace una mueca…el podría fácilmente vencer a Black en una pelea y no necesariamente usando magia pero no es violento.
-¡Molly!¡Quiero tarta!- grita Sirius de repente poniéndose de pie. Ahí está de nuevo…Ese comportamiento infantil tan propio de él.
-¡Mira sobre la mesa, ay una de melaza y cubierta de cereza!- Grita Molly desde la segunda planta.
-¡Bien!
Sirius se va, Fred y George están demasiado ocupados como para prestarle atención discutiendo cual de los dos es el más guapo…Hasta el momento, van en empate. A Derek…la verdad, nadie le presta atención.
Se acerca y temeroso la saluda, le habla. Le hace reír. Pero ella solo puede pensar en una cosa.
Remus.
Su mente lo repite una y otra vez, como las olas lentas del mar bajo la influencia de la luna…Un hechizo en su mente "Remus,**si supieras que incluso hecho tu voz de menos."
Esa noche Tonks se recuesta en su cama, pero no puede dormir .Se asfixia, se siente extraña…como si algo malo hubiera pasado y lo siente. Algo estremecedor, tiembla en su pecho de forma salvaje. Se tapa, se destapa, se mueve, se queda quieta…Es imposible. Su corazón le late tan fuerte que el ruido no la deja dormir. Se levanta y se acerca a la ventana. La abre. Mira la luna…un lobo aúlla…y lo siente…"Algo le paso a Remus". No sabe como lo sabe, solo sabe que lo sabe…
LO RECUERDA AL VER LA LUNA.
Y no duerme esa noche. No sabe cómo, pero la luna le ha contado un secreto, más bien, le ha recordado un secreto.
El purpura, el rosa y el naranja dibujan líneas en el cielo*. Amanece* y pasa el día…El ya debería haber vuelto. Pero no lo ha hecho.
Sirius y Molly se miran, cómplices, en el comedor esa mañana.
-Me tengo que ir.- Dice Black levantando ligeramente la barbilla. "Yo lo traeré Molly" Susurra al pasar por el lado de la pelirroja.
Sirius está siendo buscado. Asi que manda un mensaje en clave rápidamente a Kingsley, quien retira momentáneamente la alarma que se activa si el animago desaparece y le da tres horas para que pueda buscar a su amigo. Y desaparece y aparece.
Y busca, y busca y busca en el bosque.
Finalmente lo encuentra a la sombra de un árbol, recostado… y logra traerle, esta inconsciente y helado. No se mueve…parece. Muerto.
-¡Moooollyyyyyyyyyyyyyyy!- El silencio de la casa es destruido por la voz de un Black.- ¡Molly!- grita y las lagrimas caen de sus grises ojos…su mejor amigo.- Molly…-Su voz se quiebra.
La señora Weasley aparece sin aliento, junto con Tonks y Hermione en la puerta.
-¡Oh! Por Merlin.- susurra la bruja. Tonks se queda inmóvil. Algo se ha roto…algo se ha desconectado.
Algo se ha destruido.
Hermione da un grito de terror.- ¿Esta…-sus ojos se llenan de lagrimas.-Esta…
-No…no lo sé.- Dice Sirius.-¡Remus despierta!- Nada. La nada.
Sirius, por primera vez en su vida, parece estar serio y tiene los ojos llenos de lágrimas. Hermione llora. Tonks se acerca y lo toma de la mano. Sus ojos están abiertos, sorprendidos…asustados.
-Aun tiene pulso.- susurra. Su camisa esta desgarrada y tiene cortes profundos y una bala en el pecho.
Molly saca su varita y murmura "Expecto Patronum" Una enorme nube en forma de pantera se forma en ese segundo.
-Trae al profesor Dumbledore lo más rápido posible.- Desaparece. Y Aparece Dumbledore.
-Por favor, salgan todos.- Dice en voz seria. Pero Tonks no se mueve.-Por favor Nimphadora…
-No.
Una palabra. Una silaba. Dos letras. Y la fuerza en ella no es de un Tonks…es de una Black. Porque aunque no lo recuerde mucho es una Black, al igual que Sirius y si es dulce, también puede ser un tornado, una tormenta y lo será si eso impide que la saquen de ahí.
Salen todos. Ella se queda de pie ahí.
-¿No te irás cierto, hija?- pregunta Dumbledore.
-No, lo lamento. No me iré.- Y se deja sentir. En cada silaba. Su determinación, su carácter…la sangre de Black que corre por sus venas ha hablado, no ella. - Dumbledore asiente y susurra "cierra la puerta por favor"
Y ella observa…observa como los espirales turquesas, violetas, azules, verdes, salen de la varita de Dumbledore y como quita la bala con cuidado del cuerpo del castaño, como lo cura…observa con los ojos sorprendidos…y la mente completamente en blanco. Porque es lo único que recuerda. La NADA.
ELLA ESTA EN BLANCO.
-Sera mejor que bajes a almorzar Tonks.- Dice Hermione por tercera vez aquella tarde.- Yo me quedare un momento y luego regresas.
La metamorfomaga sonríe levemente.
Dumbledore ya se había ido tras murmurar triste "Hice lo que pude, es cuestión de tiempo."
"Pero usted…Usted puede arreglarlo todo ¿Verdad? Usted puede arreglarlo… ¿No es asi?" Un silencio de respuesta tras un leve "Que mas desearía yo" por parte de Dumbledore.
-Está bien Hermione. Ve tu, ya iré yo en un rato.- Hermione suspira y trata de protestar pero finalmente cede, abandona y se va. Y los deja solos.
Solos.
Nimphadora no habla. Solo mira. Aun sigue inconsciente, pero ya no tiene sangre en el cuerpo, está limpio y ella mira…no puede evitar ver sus cicatrices. Y es que son tantas… ¡Son tantas para una persona! Y ella quisiera, quisiera poder haber evitado cada una. Se sienta a su lado y le mira más de cerca. Esta pálido como un pergamino y las pecas resaltan en su piel.
-Oye…oye se que despertaras pronto. Tienes que despertar pronto.- Es una exigencia. Tiene que hacerlo. Y le toma la mano y se queda ahí.
Tonks es quizá la persona más dulce, amable y en palabras acompañadas con guiños de Sirius Black "Admítelo Tonks, eres demasiado buenita como para dejar solo a mi amigo" pero no puede evitarlo. No puede dejarle solo. El calor en esa habitación es agobiante y se pasa el tiempo tratando de hacer que Remus se sienta mejor.
Han pasado dos días y no despierta. Y ella no se ha apartado más que para asearse y cenar una que otra cosa.
Cosa que parece imposible. El castaño sigue inconsciente. Pero murmura, se retuerce, se empapa en sudor…grita. Tiene pesadillas y ella no sabe qué hacer para controlarlas. No sabe qué hacer para no asustarse cuando el grita en sus sueños.
-Dios. Todo va bien. Lo prometo.- Dice ella tomándole de la mano.
Le coloca paños fríos, le toma de la mano, limpia sus cicatrices. Todos van a ver si ya ha despertado*. "Todo va a ir bien"*…Se promete a sí misma. "Yo lo sé. Tiene que ir bien".
A veces de dos en dos. A veces todos los chicos. A veces solo Sirius que con un hechizo le mira desde afuera cuidar a su amigo y suspira pensando casi a gritos cuando ella toma de la maño y le promete que todo estará bien… "¡Demonios! Debo hacer algo! Algo. Lo que sea. Tengo que ayudarlos…Si Lupin despierta y no entra en razón ¡Lo matare!"
A veces solo Hermione que se queda con ella y es la única, además de Sirius por supuesto, que sabe que Tonks está ENAMORADA de EL. Enamorada, NO EFECTO DE POCION, NO. Ella está ENAMORADA. Ella se lo ha dicho…y el brillo de sus ojos lo ha confirmado.
El tercer día por la mañana, Tonks sigue ahí. Despierta. No sabe cómo demonios sigue despierta…pero cree que es el pánico de que si se duerme, le pase algo.
Tiene la cabeza apoyada en la cama, aun sujeta su mano…y algo la presiona. Algo no. Alguien. Sus parpados se mueven despacio y despierta lentamente.
-Que...pero que me paso...- Susurra. Su voz suena ronca…distante.
-Despertaste.- murmura Tonks. Todo pánico lo abandona y se siente lejos…muy lejos.- Al fin…despertaste. - susurra sonriendo, antes de quedarse dormida en esa silla a su lado, con la cabeza apoyada en la cama, sujetando su mano y con Remus completamente confundido.