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Amortentia — capítulo 12
Los celos de Sirius. /Parte 2
Me perdí a mi mismo, y no hay lugar en donde encontrarme.- Breath me/Sia.
Hay dos hombre, que se sienten solos y tristes, ambos esconden un secreto…pero eso no los hace, menos humanos.
El muchacho de ojos cafés se sienta en su cama, pronto amanecería y no puede dormir, ese día no esta de servicio. Un rayo de sol entra por la ventana y es exactamente cuándo sabe que debe bajar. La cocina esta casi desierta, solo Molly se encuentra de pie frente a la mesa de madera poniendo el pan en un molde para hornearlo.
-Buenos días señora Weasley.- La pelirroja se sobresalta.
-Buenos días Derek… ¿Te desperté? Hace unos minutos Arthur cerró la puerta muy fuerte cuando se fue para el minist…
-Oh no, no se preocupe.- Asegura el mientras mueve una silla y la retira sin hacer ruido para sentarse.- No puedo dormir…es solo eso.- intenta sonreír inútilmente.
-¿Qué ocurre cariño?- Molly es madre. Y Molly lo nota. Derek se encoge de hombros, la pelirroja suspira. Da unos golpecitos finales al molde del pan, enciende el horno y luego mete la masa para que pueda cocinarse.-Te diré que, prepare un té, y tú me dirás que te ocurre.
La señora Weasley no tarda en poner a hervir el agua con unas cuantas hojas y coloca el azucarero en medio de la mesa tras servir dos humeantes tazas de té.
-¿Y qué ocurre?¿Por qué no puedes dormir?- Derek sonríe tranquilo, como si supiera algo que nadie más sabe.
-No es…bueno Señora Weasley ese no es el problema…la verdad…
-Llámame Molly cielo.- Le interrumpe la pelirroja, el pelinegro sonríe y asiente algo incomodo.
-La verdad es.- Continua como si no se hubiese producido interferencia.- es que me siento un poco incomodo aquí…como…como si me espiaran o todos me evitaran.
Derek Vance, lleva viviendo cuatro días en el Cuartel, dos de los cuales paso en el trabajo y otro dos que paso en la casa de los Black y deseo que no fuera así…A donde fuera era mirado de forma extraña por Bill, Ron, Fred, George, Sirius y Remus.
Las únicas personas que eran amables con él, eran los señores Weasley, Nymphadora y Hermione, quienes lo consideraban un chico encantador, educado, amable y en más de una ocasión Nymphadora había insistido a Remus durante alguna de sus clases " Si le dieras una oportunidad te caería bien" El solo fruncía el entrecejo, pero nunca hacia comentario alguno. Charlie era el único amigo que Derek tenía, pues a pesar de haberlo visto aquella noche en el tejado cuando Derek comenzó a hablarle y él le dio una oportunidad Vance paso su prueba, y él lo considera una muy buena persona, riñendo más de una vez con Sirius, y afirmando que era infantil, diciéndole a Remus que solo estaba celoso y afirmándole a Ron que el si era un caballero y si se le declarara Hermione lo aceptaría gustoso, en vez de esperar hasta el último momento. Comentario que hizo enrojecer a Ron hasta las orejas y este cortó comunicación con Charlie desde entonces.Sin mencionar que más de una vez había escuchado voces fuera de su cuarto, Fred y George rodaban bombas fétidas a su cuarto o hacían estallar su laboratorio para que según ellos el no pudiera dormir ya que la habitación de Derek estaba justo sobre el lugar en el que ambos solían hacer sus extrañas experimentaciones.
-Pero cariño no pienses eso…-Molly no sabe qué decir, ella comprende muy bien la situación, y está al tanto de que todos los chicos del Grimmauld Place a excepción de Charlie, le han cogido ojeriza a Derek.- Que no te importe, todos son unos tontos infantiles.- Asegura Molly a falta de palabras para hacer sentir mejor al muchacho.- Es porque no te han visto mucho, veras que en un poco más de tiempo serán amigos tuyos.
Vance suspira. Siempre era así, lugar al que fuese siempre era duro para él, conseguir amigos, el no era una mala persona solo…
-Muchas gracias por escucharme Señora W…Molly.- Añade mientras bebe un poco de su te.- Pero creo que si las cosas siguen así tendré que marcharme.
-Oh no digas tonterías muchacho. Dumbledore dijo que te quedarías…además, es lo más seguro para ti.- Afirma Molly con una sonrisa y le da una palmadita en el hombro de manera afectuosa.- Sera mejor que empiece con el desayuno…generalmente todos despiertan a esta hora.
Molly acaba de ponerse de pie cuando un somnoliento Sirius entra en la cocina, ve a Molly cerca de Derek y sus ojos se abren tan enormemente que por un momento la señora Weasley teme que salten de sus cuencas y se le caigan del rostro. El pelinegro sin disimulo alguno toma a Molly del brazo y la arrastra hasta la sala de la casa ignorando las protestas de la pelirroja.
-¿Cómo te atreves a confraternizar con el enemigo?- Pregunta en un susurro que a Molly le parecen gritos.
-Oh cállate Sirius. Deja de ser tan infantil…Derek es un buen chico, es amable, es simpático y ustedes verdaderamente le están haciendo pasar un muy mal rato, no puedo dormir y sabe que ustedes tienen algo en su contra y se siente mal, es solo un muchacho que trata de ser una persona agradable pero no…tu conducta infantil destruye sus buenas intenciones.
-¡Molly! ¡No seas tan ingenua! Bill y Charlie lo vieron saliendo de la casa a las dos de la madrugada!...
-Por si no se te olvida, Derek trabaja en el ministerio, quizá hubo alguna emergencia. Mis hijos también salieron a esa hora… ¡Eso no los hace el enemigo, Sirius! ¡Ya madura!- Sirius enmudece. Lo cual no es propio de Black, solo son unos segundos, pero la duda se hace notar.
Los Black eran orgullosos, orgullosos y tercos como ellos solos y Sirius no se podía quedar atrás.
-Piensa lo que desees Molly, pero yo ya tengo una idea de quién es ese tipo y no me agrada.- Afirma Sirius entrando en la cocina sin vergüenza alguna…como si Derek no lo hubiera hubiese estado escuchando o como si quisiera que lo hubiese escuchado, cosa que Vance hizo.
-¿Qué me ves? ¿Eh?- pregunta Sirius cuando el pelinegro se lo quedo mirando unos minutos.
-Nada.- comenta sonriendo ligeramente.
Sirius suspira, si bien era un Black, lamentaba comportarse de esa forma, después de todo, Derek seguía siendo una persona…" Genial, maldigo a los Black con su maldito trastorno bipolar". Pero si Sirius se sentara a decir lo que odiaba de los Black, no acabaría nunca.
-Hola Derek, Hola Sirius. Buenos días Señora Weasley- Saluda una castaña mientras ingresa en la cocina, aun va en piyamas.
-Hola cariño, siéntate ¿sí? Preparare el desayuno.
-Hermione, buenos días.- Saluda Sirius cortante. El no habla mucho con la castaña desde que vio que Derek y ella eran muy buenos amigos.
-Hola Herms.- Sirius aprieta un puño.-Buenos días.
En cuanto Hermione se sienta comienza a hablar con Derek sobre las clases de ajedrez mágico del día anterior y de cuanto ella y Nymphadora se habían divertido. Y no pueden parar.*"Por Merlín, si no se detienen mis sesos van a explotar…"*Black esta rabioso. Quiere girarse,transformarse en perro, y morder a Vance.
-Derek… ¿te gusta Tonks?- pregunta en voz muy baja Hermione. Los pensamientos de Sirius se detienen rápidamente y mira levemente a Derek. Humano o no, siempre tuvo el oído de un can.
-Ah…yo…te lo diré en otro momento.- Black se pone de pie y se acerca al auror.--¿Qué intenciones tienes con mi sobrina?- pregunta de pie delante de Derek, quien se puesto notablemente nervioso.
-¿Ah? ¿Qué? yo… nada, ella y yo solo somos amigos…
-¿Ah sí?
-Sí, solo le enseño a jugar ajedrez y ella es amable conmigo. Nada más.
-¿Ah sí? Pues aléjate de ella chico, porque ya esta apartada.- Asegura Sirius sonando lo más amenazador posible. Retrocede y vuelve a sentarse. Derek parpadea.
Sirius Black no planea dejar que su sobrina salga con otro que no sea uno de sus mejores amigos, un merodeador, y un hombre con un buen corazón como lo es Remus. El ojigris, está convencido de que no hay otra persona en el mundo que merezca tanto a su sobrina como su Lupin. Y si es necesario amenazar para que se alejen de ella, el lo va a hacer
Tonks entra, se sienta*. Sonríe*. Tras ella como hipnotizado, entra Remus.
Y ahí está lo que Sirius ha visto desde el momento en el que ella se presento en la casa. El no puede ser el único que vea eso ¿Oh si? Esa mirada de tonto en aquel castaño es única y Sirius la reconoce.
Remus.
Remus es un hombre tímido, callado, humilde. De buen corazón y mechones café dorado que siempre le caen por el rostro. Remus es más que eso, es la esencia de la tranquilidad misma. Un hombre de carácter realmente inalterable y alma triste que solo busca la luz. Un hombre de andares lentos sin rumbo fijo que sin necesidad de saber a dónde ir, sabe a dónde llegara. Un ojimiel que posee un secreto que él considera no lo hace merecedor de la felicidad que todos piensan, el merece. Un secreto que va de la mano con la luna, un secreto que deja ver su lado salvaje en las noches de luna llena.
Aquel lobo que se esconde, bajo la sombra del hombre.
*Sonríe, Ella sonríe,*mientras habla con Derek, con Derek y no con él, con Derek. Porque él puede hablar con ella sin resultar peligroso…Suspira. Molly le mira tristemente al igual que Sirius.
Y el mundo se detiene en uno de los latidos de su corazón…Su corazón…esa cosa en su pecho que retumba tan fuerte que piensa que todos lo notaran, tan fuerte, que quiere esconderse. Pero no sabe dónde. *Ella ríe, y él, el se calla,*mira la mesa con un suspiro.
Bum, bum, bum. Respira tranquilo tratando de calmarse. Pero ella sonríe de nuevo.
Y Remus, Remus se pregunta…se pregunta si quizá ese sea el problema. SU, problema. Sonríe con esa sonrisa…de niña.
El castaño se pregunta si quizá, ese sea su problema, el problema por el cual no admite lo que su cerebro le grita empecinadamente, lo que hace que su sangre hierva…lo que hace latir de aquella forma a su corazón…de aquella forma tan…dolorosa. Porque cuando uno está enamorado todo resulta tan…tan…tan insoportablemente doloroso. Verla reír y hablar con otro.
Niña. ¡Ese es su problema! *¡Ese es SU gran problema!...*Remus la conoció niña. Y ahora, doce años después, la sigue viendo niña.
Se reprocha interiormente *"Tiene veinte dos años, ya no es una niña."*Pero sabe que es inútil. Porque en su caso todo resulta así, inútil, Lo gritan todos, siempre fue así. Rechazado. Lo grita la sociedad, el mundo…el universo. El solo retrocede temeroso, y asiente.
Asiente, porque quizá después de todo. El mundo tenga razón…y el no tenga derecho a ser feliz. Porque el…esta maldito. Maldito por la luna.
Y a pesar de que el piense que nadie lo sabe, alguien lo observa callado, tranquilo, en la mesa del comedor.
Black sabe todo lo que pasa por la mente de su mejor amigo, y sabe también que se equivoca. Si Lupin tiene la oportunidad para poder ser feliz, el lo va a ayudar. Porque Sirius, piensa que no hay mejor persona que haya pasado tantas desgracias y que merezca más sonreír, que aquel triste castaño.