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Historia 67888 — capítulo 28

— ¿Qué dice Ojoloco que sucedió? —preguntó el señor Weasley, que abrió el tarro de tinta, mojó la pluma y se dispuso a tomar notas.

--¿Ojoloco?—dijeron los cuatro sonriendo--¡Genial!

Entonces los cuatro chicos se acercaron más al señor Weasley que estaba hincado cerca de la chimenea; estaba hablando con el que sería Amos Diggory, James frunció la boca pero no hizo comentario alguno para poder oír lo que esetenía que decir.

—Dice que oyó a un intruso en el patio de su casa. Dice que se acercaba sigilosamente a la casa, pero que los contenedores de basura lo cogieron por sorpresa.

--¿De qué diablos habla?—pregunto Remus acariciando su barbilla--¿Alguien intento atacarlo?

--Bueno, eso no es ninguna novedad—aseguro James—con la cantidad de gente que capturo no me extraña que quieran vengarse.

--Si, si de acuerdo—tercio Sirius con un ademan de impaciencia—pero ¿Qué tienen que ver unos contenedores de basura?

--Pues si se callan, podremos saberlo—dijo Lily señalando la chimenea.

— ¿Qué hicieron los contenedores de basura? —inquirió el señor Weasley, escribiendo como loco. Lily asintió satisfecha.

—Por lo que sé, hicieron un ruido espantoso y prendieron fuego a la basura por todas partes —explicó el señor Diggory—. Parece ser que uno de los contenedores todavía andaba por allí cuando llegaron los «pocresías»

--¿Un ruido espantoso?—pregunto James—sin duda alguien los encanto para distraer a Ojoloco y agarrarlo desprevenido.

--¿Pocresías?—se burló Sirius—Diggory tan idiota como siempre, cualquiera sabe que se llaman polecias…

--Pues en todo caso tú también eres un idiota—aseguro Remus conteniendo la risa; cosa que resulto imposible en Lily y James que ya se carcajeaban, Sirius puso cara de no entender—porque son policías, no polecías.

--Ah…--Sirius se puso rojo—si pero yo estuve más cerca de decirlo correctamente.

--Mejor ya no digas nada—dijo James riendo.

— ¿Y el intruso?

--Cierto—coincidió Lily dejando de reír de golpe--¿Quién habrá querido atacarlo?

--No lo sé—acepto James seriamente—pero esto está como que raro ¿no? Digo primero lo de los Mundiales y ahora esto—miro a sus dos amigos que procesaban la información--¿Qué dicen?

--¿Peter?—aventuro Remus.

--¿Qué con esa rata?—quiso saber Sirius con asco—es tan idiota e inútil que dudo mucho que tenga que ver con esto. Sería muy improbable.

--Pero probable a final de cuentas—tercio Lily—míralo por este lado—añadió al ver que Sirius no prestaba mucha atención—Peter es un idiota, pero si Voldemort esta realmente muy débil necesita a alguien por muy incompetente que este sea.

--Lily tiene razón—acordó Remus—cuando estábamos en Hogwarts Peter siempre resulto útil para ser el trabajo sucio por así llamarlo. Y bueno, está el hecho de la profecía que hizo Trelawney…

--No creerás esa basura ¿o sí?—pregunto Sirius escéptico, Remus se quedó callado—vamos Remus, tu siempre dices que la Adivinación es una rama de la magia muy improbable…

--Ya, mejor oigamos y luego sacamos conclusiones—intervino James viendo la cara de preocupación que ponía Lily—ya tendremos tiempo.

—Ya conoces a Ojoloco, Arthur —dijo la cabeza del señor Diggory, volviendo a poner cara de resignación—. ¿Que alguien se acercó al patio de su casa en medio de la noche? Me parece más probable que fuera un gato asustado que anduviera por allí cubierto de mondas de patata. Pero, si los del Uso Indebido de la Magia le echan las manos encima a Ojoloco, se la ha cargado. Piensa en su expediente. Tenemos que librarlo acusándolo de alguna cosa de poca monta, algo relacionado con tu departamento. ¿Qué tal lo de los contenedores que han explotado?

--¿Cómo?—se extrañó Lily--¿Qué quiere decir? ¡Ojoloco Moody es el Auror más respetado del ministerio! ¡No puede hablar de él como si estuviera loco!

--Estoy seguro que algo paso en este tiempo para que la gente lo vea de este modo—afirmo Remus—porque como dices Lily, Ojoloco es alguien muy bueno en lo que hace.

--Pero está loco—afirmo Sirius sin darle importancia a las miradas que le echaban los otros tres—ya saben, Dumbledore está rematadamente loco y aun así se las arregla para ser un genio y Ojoloco bueno, sigue su camino…

--También—dijo James con las manos en los bolsillos—pero estoy con Remus, creo que algo paso para que hablen así de Ojoloco pero bueno, ya lo iremos descubriendo ¿no?

--Así se habla, mi amor—Lily le dio un beso con cuidado pues sus costillas estaban fracturadas todavía.

--Así se habla, mi amor—se burló Sirius en voz baja; claro si Lily lo oía era capaz de enchuecarle la otra mano.

--Envidioso—le espeto Remus sonriendo.

--Ay aja—dijo Sirius, pero él deseaba tanto tener a Hollie y allí, y hablando de Hollie; tenía muchas ganas de ver a Lyra aunque fuera de lejitos, aunque a estas alturas la niña ya hubiera olvidado todo gracias a Dumbledore, después de todo, era lo mejor; una niña de doce años no está lista para eso ¿o sí?

—Sería una buena precaución —repuso el señor Weasley, con el entrecejo fruncido y sin dejar de escribir a toda velocidad—. ¿Ojoloco no usó la varita? ¿No atacó realmente a nadie?

--Vaya que la gente si lo cree loco—afirmo Lily con un deje de tristeza—me gustaría saber ¿Por qué? ¿Por qué tienen que inventarle una excusa? ¿Será que…?

--Este retirado—a completo James mirando a la nada—sí, claro tal vez es eso, pero…

--Shhhh—pidió Remus con un dedo en los labios y señalando al señor Weasley y a Diggory.

—Apuesto a que saltó de la cama y comenzó a echar maleficios contra todo lo que tenía a su alcance desde la ventana —contestó el señor Diggory—, pero les costará trabajo demostrarlo, porque no hay heridos.

--Esa es la actitud—sentencio Sirius con arrogancia—si tienes la sospecha que alguien está atacando tu casa no vas con toda la calma del mundo, no señor; ¡Alerta permanente!—exclamo en una pasable imitación de Ojoloco y su típica frase.

--Lo extraño—confeso Lily—es muy buen mago y aporta ideas excelentes a la Orden…

—Bien, ahora voy —dijo el señor Weasley. Se metió en el bolsillo el pergamino con las notas que había tomado y volvió a salir a toda prisa de la cocina.

--Sí que tiene prisa—comento Sirius--¿saben? Tengo hambre…

--Cuando no—dijeron Lily y Remus al tiempo.

La cabeza del señor Diggory miró a la señora Weasley.

—Lo siento, Molly —dijo, más calmado—, siento haber tenido que molestaros tan temprano... pero Arthur es el único que puede salvar a Ojoloco, y se supone que es hoy cuando Ojoloco empieza su nuevo trabajo. ¿Por qué tendría que escoger esta noche...?

--¿Nuevo trabajo?—dijo James alzando una ceja—les dije que tal vez estaba retirado del ministerio…

--¿Cuál será su nuevo trabajo?—pregunto Remus a nadie en particular—tiene que ser algo muy bueno como para que Moody lo acepte…

—No importa, Amos —repuso la señora Weasley—. ¿Estás seguro de que no quieres una tostada o algo antes de irte?

—Eh... bueno —aceptó el señor Diggory.

--Pero que gorrón—bufo James—ya ni Sirius… ¡Sirius!

--¿Qué?—contesto escondiendo rápidamente su mano que sujetaba una tostada con mantequilla.

--¡Yo acusando a estede gorrón y tú eres un ladrón!—le espeto James negando con la cabeza, Lily y Remus miraban divertidos--¡Deja ya mismo esa tostada allí!

--Pero, Cornamenta…--dijo mirándolo con ojitos como de gato de Sherk xD

--¡Que lo dejes!

--Eres malo—lo acuso Sirius dejando la tostada de donde la había tomado—eres más malo que… que… ¡Que Quejicus!

--Ay cierra tu bocaza—ordeno James tratando de no reír, se sacó del bolsillo una rana de chocolate y se la arrojo a su amigo—solo para que no me compares con Quejicus…

--¡Gracias!—exclamo Sirius como niño chiquito.

--Eh… ¿James?

--Dime, Lunático.

--¿Tienes más?—pregunto señalando la rana de chocolate que Sirius ya se devoraba.

--¡Que son increíbles!---se quejó James sacándose otra rana del bolsillo—ten, cómetela y cállate… ¡Niños!

--¿Verdad que si?—le pregunto Lily con complicidad--¿Verdad que desesperan?

--No sé cómo nos aguantas—aseguro James acariciando la cara de su esposa que sonrió ante el contacto—te mereces una medalla o algo así por valor en el campo de batalla…

--Eso…--dijo ella acercándose al oído de James y como era muy cosquilludo se estremeció—esa medalla sería por otrocampo de batalla…

--Son un asco—sentencio Sirius sonriendo.

--Cállate, pulgoso—le ordeno Lily sonriendo—tu a mis asuntos.

La señora Weasley cogió una tostada untada con mantequilla de un montón que había en la mesa de la cocina, la puso en las tenacillas de la chimenea y se la acercó al señor Diggory a la boca.

—«Gacias» —masculló éste, y luego, haciendo « ¡plin!», se desvaneció.

--Creí que nunca se iba—dijo James rodando los ojos—bueno ahora sí, hum… ¿estaremos en verano aún?

--Tal parece que si—dijo Remus asomándose a la ventana más cercana—pero…

—Será mejor que me dé prisa. Que tengáis un buen trimestre, muchachos —les dijo el señor Weasley a Harry, Ron y los gemelos, interrumpiendo a Remus mientras se echaba una capa sobre los hombros y se disponía a desaparecerse—. Molly, ¿podrás llevar tú a los chicos a la estación de King's Cross?

--¡Ya es 1 de septiembre!—exclamo Lily contenta—wow entonces están por entrar a su cuarto año ¿no?

--Si el hechizo no nos adelantó mucho tiempo, si—dijo James tratando de encontrar un periódico o algo que le indicara la fecha en la que estaban…--¡Aja! 1 de septiembre de 1994…

--1994…--repitió Remus lentamente—hum… no sé, como que tengo la corazonada de que va a pasar algo…

--¿Bueno o malo?—pregunto Sirius.

--No sé, pero espero que sea algo bueno—dijo Remus encogiéndose de hombros--¿entonces? ¿Nos esperamos para desaparecernos en la estación?

--Sera lo más prudente—aseguro Lily—creo que solo desayunan y ya se van, si no se les va a hacer tarde.

—Por supuesto que sí —asintió la señora Weasley—. Tú cuida de Ojoloco, que ya nos arreglaremos.

--¿Cómo van a irse todos a King's Cross?—quiso saber James--¡Son seis!

Al desaparecerse el señor Weasley, Bill y Charlie entraron en la cocina.

— ¿Alguien mencionó a Ojoloco? —preguntó Bill—. ¿Qué ha hecho ahora?

Los cuatro chicos fruncieron la boca; en su tiempo Ojoloco era una persona respetada y ni en sus peores pesadillas se imaginaron que la gente hablaría de él así en un futuro… no sabían si era bueno o malo.

—Dice que alguien intentó entrar anoche en su casa —explicó la señora Weasley.

--Y si él lo dijo es porque es verdad—sentencio Lily de brazos cruzados—creo que no armaría tanto alboroto de ser distinto.

--Estoy contigo—dijeron los tres chicos seriamente.

— ¿Ojoloco Moody? —dijo George pensativo, poniéndose mermelada de naranja en la tostada—. ¿No es el chiflado...?

--¡No es ningún chiflado!—soltó Lily un tanto molesta.

—Tu padre tiene muy alto concepto de él —le recordó severamente la señora Weasley.

--Bueno, Dios las crea y ellas se juntan—murmuro Sirius refiriéndose a las dos pelirrojas.

--Cállate, Canuto—pidió James riendo.

—Sí, bueno, papá colecciona enchufes, ¿no? —comentó Fred en voz baja, cuando su madre salió de la cocina—. Dios los cría...

--Yo amo a estos gemelos…

--Ya lo dijiste unas mil veces, Sirius—dijo Remus alegre.

--Solo por si no lo recordabas—mascullo Sirius arrogantemente.

—Moody fue un gran mago en su tiempo —afirmó Bill.

--Entonces, era…--dijo Lily mirando el suelo—ya no lo es…

—Es un viejo amigo de Dumbledore, ¿verdad? —dijo Charlie.

--Muy amigos diría yo—dijo James—de no ser tan amigos, Moody jamás habría aceptado ser de la Orden…

--Sí, pero de cualquier forma estoy seguro que habría comenzado algo contra Voldemort—aseguro Remus—ves que Ojoloco odia todo lo que tiene que ver con él.

—Pero Dumbledore tampoco es lo que se entiende por normal, ¿a qué no? —repuso Fred—. Bueno, ya sé que es un genio y todo eso...

--Eso mismo dije yo—Sirius sonreía con suficiencia.

--Ya en serio—intervino Lily sonriendo--¿No será hijo tuyo o algo así?

--Ya te dije que es mi pariente lejano, pelirroja—dijo Sirius con un deje de impaciencia y al parecer no se dio cuenta de la burla de Lily—te lo explicare solo una vez; Cedrella Black, ósea la madre de Arthur era hija de Arcturus Black y Lysandra Yaxley, Arcturus Black a su vez era hijo de Ursula Flint y Phineas Negullus Black; entonces Arcturus Black, ósea abuelo materno de Arthur tenía por hermano a Cygnus Black que se casó con Violetta Bulstrode y tuvieron a Pollux Black que se metio con Irma Crabbe teniendo por hijos al tío Cygnus, tío Alphard y la encantadora Walburga, todos Black ósea mi madre y como bien deduces pelirroja, Arthur viene siendo algo así como mi tío lejano porque el abuelo materno de Arthur era hermano del padre del padre de mi madre, lo que viene siendo que el abuelo paterno de mi madre era hermano del abuelo paterno de Arthur entonces diríamos que mi madre y Arthur eran así como que primos porque ambos eran nietos de los hermanos entonces se diría que Arthur es mi tío y por tanto soy primo de los chicos Weasley ¡Genial! Y deducimos que si Harry se casa con Ginny pasara, además de ser mi ahijado a ser mi primo ¡Excelente!--Sirius ya no prestaba atención a los otros tres que se quedaron con cara de O_o ósea que no entendieron media palabra--¿Se hicieron bolas? ¿Dudas?

--Eh… no—dijeron Remus y James a la vez—gracias.

--¿Y James?—pregunto Lily luego de analizar todo mentalmente, James no pudo darle un codazo para que ya no preguntará más porque entonces sí, Sirius se haría bolas.

--Hum… buen punto veras pelirroja; James es hijo de Charlus y Dorea Potter ¿no?—Lily asintió—bien pues creo que sabes que Dora estando soltera era Black, ella es hija de Cygnus Black y Violetta Bulstrode como ya vimos antes, Cygnus era hermano del abuelo de Arthur…--se quedó en silencio de repente.

--¿Qué te pasa?—pregunto Lily preocupada.

--¡Pues que Harry va a casarse con su prima!—salto Sirius con dramatismo.

--¡Que montón de tonterías!—exclamo James alzando los brazos al cielo aunque con cierta dificultad por sus costillas.

--No, no Cornamenta, mira los hechos—Sirius iba de un lado a otro—Dorea y Septimus Weasley son primos hermanos, entonces tú y Arthur son primos en segundo grado y Harry es primo de Ginny ¡Por Merlín! ¡Incesto!

--Que payaso eres—se quejó Lily riendo—según yo no sería incesto ¿o sí? Además a las familias de sangre pura eso nunca les ha importado…

--¡Porque son unos idiotas!—exclamo Sirius preocupado—Pero a la gente civilizada como nosotros—se señaló a sí mismo y a James que rodo los ojos—si nos importa… ¿Qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer?

--¿Vas a decirme que son tú y James además de amigos?—inquirió Lily antes de que le diera un colapso nervioso a Sirius.

--Ah, sí, si…--Sirius seguía dando vueltas, tanto que Remus ya se estaba mareando—bueno como te decía Dorea es hermana de Pollux Black, ósea padre de mi madre entonces, James y mi madre son primos hermanos; entonces mi querido Cornamenta es mi tío y Harry además de ser mi ahijado es mi primo y Cornamenta es también tío de Narcissa, Andrómeda y Bellatrix…--el primero y el ultimo nombre los dijo con asco—y tío abuelo de Draco Malfoy, entonces Harry es que tío de Malfoy… ¡vaya! No lo había pensado… y también mi querida sobrina, Nymphadora es sobrina de Harry… y el que se case con Dora será entonces mi sobrino y de Harry y entonces Harry y los Weasley si son familia, porque miren; que si Dorea y Septimus son primos hermanos, James y Arthur son primos en segundo grado y Harry con toda la artillería pesada de los Weasley son primos en tercer grado…

--¡Cállate!—gritaron Remus y James cuando de plano los harto con sus conclusiones.

--Pero que humor—se quejó Sirius ofendido—ya cásense, ah no, tu Cornamenta divórciate…

--Sirius…--dijo Lily con voz de hierro.

--Ah, ya me callo, que genio…--murmuro Sirius—pero es verdad, Harry va a casarse con su prima…

--¡No sabes si Harry va a casarse con Ginny!—exclamo Lily roja—Así que cállate y pon atención.

— ¿Quién es Ojoloco? —preguntó Harry.

—Está retirado, pero antes trabajaba para el Ministerio —explicó Charlie—. Yo lo conocí un día en que papá me llevó con él al trabajo. Era un auror: uno de los mejores... un cazador de magos tenebrosos —añadió, viendo que Harry seguía sin entender—. La mitad de las celdas de Azkaban las ha llenado él. Pero se creó un montón de enemigos... sobre todo familiares de los que atrapaba... y, según he oído, en su vejez se ha vuelto realmente paranoico. Ya no confía en nadie. Ve magos tenebrosos por todas partes.

--Oh, oh—dijo Lily triste—así que ahora lo tachan de paranoico.

--Siempre he dicho que cuanto más entregues, menos se te retribuye—comento James con tristeza.

--Pensar que en nuestra época todos lo admiran y respetan y ahora… ya no queda nada.

--Era cuestión de tiempo—aseguro Sirius tan serio como pocas veces lo estaba—alguien como Ojoloco no encaja mucho tiempo en la "sociedad"

--Pero…

Sí, pero; siempre hay un bendito o maldito pero, el chiste es que esta vez el hechizo no actuó de forma acostumbrada, si al principio tenían que recitarlo tres veces y sentir que caían de una gran altura para luego dar paso a que el hechizo los movía solo, y más tarde el hechizo decidió no tratarlos tan mal y ahora solo sentían un tironcito en la espalda y zaz por arte de magia estaban en otro lugar. Bien pues esta vez fue distinto ¿Por qué? Pues porque para empezar, sintieron que nuevamente caían desde muy alto, daban vueltas y veían pasar un remolino de imágenes, escenas a las que no entendían nada, escuchaban pequeñas partes de situaciones…

--Sí, acepto—dijo una voz bastante conocida.

--¡Avada kedavra!—una voz fría y aguda seguida de un chorro de luz verde…

Ahora veían cosas que no tenían ningún sentido; dragones, sirenas, gnomos, Gringotts, Hogwarts hecho trizas…

--¡Ven aquí James Sirius!—chillaba una voz que juraban haberla escuchado de algún lado.

Lily estaba muy mareada, estaba a punto de vomitar…

--¡Vamos, puedes hacerlo mejor!—esa sin duda era una voz muy conocida.

Las imágenes seguían pasando rápidamente, manchas de colores, voces con rostros borrosos y distorsionados; no podían asegurar nada…

--Mírame, mírame…

Sirius puso cara de asco al medio distinguir esa voz, pero estaba teñida de algo, un sentimiento que jamás le había oído…

--…El pequeño bebé Potter…

A la pelirroja se le erizaron los pelos de la nuca cuando oyó esa maldita voz, trato de abrir más los ojos para ver mejor la escena por la que pasaban pero nada era claro…

--¡…ENTRARON A MI CAMARA DE GRINGOTTS! ¡LO SÉ! ¡DIME QUE MÁS SE LLEVARON, DIMELO MALDITA SANGRE SUCIA…!

--No quiero presionarte, pero si no te dejan en Gryffindor te desheredo…

James estuvo a punto de reírse, pero con el temor de vomitar, mantuvo bien cerrada la boca. Seguían dando vueltas, como si estuvieran en un torbellino, las imágenes pasaban demasiado rápido como para distinguir algo bien a ciencia cierta…

--Te amo, Remus…

¿QUÉ? Grito Remus, o al menos eso traro porque abrió la boca tratando de gritar pero ningún sonido salió, al parecer solo caían sin poder hablar o hacer algo para que el hechizo terminara…

--… fue el hombre más valiente que he conocido…

James solo alcanzo a atisbar unos ojazos verdes, unos ojazos verdes como los de Lily y los de Harry…

--…el señor Filch y la señora Pomfrey supervisaran la evacuación. Prefectos: cuando dé la orden, organicen a los alumnos de la casa que les corresponda y conduzcan a sus pupilos ordenadamente hasta el punto de evacuación…

No entendían nada, nada tenía sentido…

--¿R.A.B.? ¿Quién diablos es R.A.B.?

El hechizo cada vez los movía más y más rápido, si antes no lograban ver nada ahora era imposible distinguir; fuego, rayos de luz verde y rojo…

--¿Seguro que el príncipe no puede darte ninguna pista?

James logro sujetar con fuerza la mano de Lily y ella con la otra se tapaba la boca porque de lo contrario vomitaría, estaba mareada no solo por las vueltas sino por los destellos de luz que le regalaba el torbellino que parecía no quería parar…

--Fiel a Dumbledore, cueste lo que cueste; pues si…

--… le pregunte a Teddy que estaba haciendo…

--Lo que más me cuesta… es aceptar que nunca volverá a escribirme…

Sirius vio como Remus le tendía una mano, se acercó pues estaba muy lejos para sujetarlo, solo un poco más y entonces estarían juntos porque con la otra mano, Remus sujetaba a James…

--… y entonces penséque me gustaría regalarte algo que te ayudara a acordarte de mí por si… no sé, por si conoces alguna veela cuando estés por ahí haciendo eso que tienes que hacer…

--¡No me llames Nymphadora!

--¡…ELLA LO MATO, ASÍ QUE YO LA MATARE…!

--..era la vieja varita de mi padre…

--¿Les parece El momento más oportuno? ¡Eh que estamos en guerra…!

--El campeón de Hogwarts es…

--¿Lo ves? ¡A Fleur no le importa! ¡No le importa! ¡Y a mí tampoco!

--Dices que ese lord como se llame…

--¡SIRIUS! ¡SIRIUS!

Un último destello de luz verde, un lugar blanco y pulcro y todo se quedó a oscuras. La única forma de saber que estaban allí, que aún eran reales, era porque estaban tomados de las manos; el torbellino dio una sacudida brusca separándolos, sintieron como si fueran de goma, como si los estiraran, seguían cayendo…

Tiempos oscuros se acercan; tiempo, tiempo, tiempo… es con lo que medimos la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambios…

Era una voz extraña la que hablaba, podían sentir casi que el dueño de la voz estaba junto a ellos, casi, casi susurrándoles…

Ustedes han roto las barreras del tiempo y espacio; han violado las leyes más simples de la física, con un solo propósito. Están en un tiempo fuera de tiempo porque es un acontecimiento concreto el que lo pone en funcionamiento. A partir de ahora podrán ver y oír pero no podrán ser vistos ni escuchados…

Al mismo tiempo que la voz hablaba sintieron la extraña sensación de que algo frío les recorría por todo el cuerpo, era como si fueran despojados de algo…

A partir de ahora no pueden intervenir, todo debe seguir su curso y al volver elegirán si usan los conocimientos adquiridos para cambiar su pasado y alterar su futuro porque al final del tiempo todo será purificado y surgirá una creación totalmente nueva. Suerte.

Cayeron con un golpe sordo, no fue un gran golpazo, de hecho antes de caer al suelo estuvieron suspendidos dos segundos para posarse con suavidad.

--¡Diablos!—exclamo Sirius poniéndose de pie mientras se sobaba la mano chueca--¡Caí con la izquierda! ¡Demonios!

--¿Estás bien?—pregunto Remus mirando la mano chueca de Sirius.

--Eh, creo que si…

--¡Lily!—grito de pronto James cuando se incorporó y vio que su pelirroja corría--¡Lily!

--¡Esper…!—pero al parecer el torbellino le había afectado más que a ellos y ahora se hallaba vomitando…

--¡Gracias, Merlín!—ironizo Sirius cuando una repentina lluvia les cayo mojándolos por completo.

--Si no me equivoco y sé que no—dijo Remus con una arrogancia aprendida de los mejores maestros—estamos en los terrenos de Hogwarts.

--Y aún estamos a primero de septiembre—comento Sirius mirando hacia el lago por donde comenzaban a verse botes--¿Pelirroja?

--Si—dijo Lily limpiándose la boca con un poco de agua que convoco—estoy bien, gracias; solo que me mareo muy fácil.

--¿Qué fue todo eso?—pregunto James sujetándose la costillas con una mueca de dolor—Me refiero al torbellino, las voces, las imágenes…

--A ciencia cierta no lo sé—acepto Lily encogiéndose de hombros—creo que el hechizo ha evolucionado.

--¿Cómo que ha evolucionado?—quiso saber Remus confundido—quiero decir ¿podemos volver a nuestro tiempo cuando queramos verdad?

--Si—dijo Lily firmemente—cuando cree el hechizo le di ciertas propiedades.

--¿Propiedades?—pregunto Sirius—explícate por favor, pelirroja.

--Si, mira cuando cree el hechizo le di ciertas propiedades: como por ejemplo ocultarnos de las personas de aquí ósea del presente para seguir en clandestinidad por así llamarlo.

--Ah…--los tres chicos se miraron.

--Otra cualidad es que no nos oyen cuando gritamos como locos ¿me siguen?

--Supongo—murmuraron los tres.

--Y ahora creo que lo que el hechizo quiso es informarnos que a partir de ahora no podemos intervenir más; creo que por eso pudimos oír y atisbar pequeños fragmentos del camino que todavía nos falta por recorrer. Así que si como nos dijo aquella voz; tiempos oscuros se nos vienen.

--Creo que ya no podemos intervenir porque se vienen cosas muy fuertes—opino Remus—creo que habrá momentos en los cuales no íbamos a poder contenernos y por eso…

--Lo que dijo la voz—recordó James de repente, los tres lo miraron—tiempos oscuros se acercan; creo que esto no es bueno, creo que cada vez las cosas se pondrán peores…

--¡Expecto patronum!—exclamo Sirius apuntando a la puerta del castillo donde estaba la profesora McGonagall.

--¡Idiota!—le espeto James quitándole la varita--¿Qué hiciste?

--Mira…--el perro plateado se fue corriendo a donde estaba la profesora pero cuando el patronus llego a ella no hizo nada, es más pareciera que la mujer ni siquiera lo vio; el perro regreso con Sirius y desapareció—Solo quería probarlo.

--¿Qué cosa?—pregunto Lily.

--Que podemos hacer magia, pero nadie de este tiempo puede verla porque tampoco pueden vernos—explico Sirius sonriendo—entendí tu punto, pelirroja.

--Oh—dijo Lily simplemente—bueno si no les importa vamos a…

Pero el hechizo no quería perder el tiempo y los envió al Gran Comedor donde la ceremonia de bienvenida estaba terminando.

--¿Podemos ir a cenar después?—pregunto Sirius sonriendo--¿Podemos?

--No creo que…

--Por favor, por favor, por favor…--genial, ahora hasta James y Remus lo secundaban: Lily negó con la cabeza, Sirius era nocivo para la salud…

--¡Cállense!—ordeno Lily--¡Presten atención!

— ¡Bien! —dijo Dumbledore, sonriéndoles a todos—. Ahora que todos estamos bien comidos —Hermione lanzó un gruñido—, debo una vez más rogar vuestra atención mientras os comunico algunas noticias:

--Fue mi imaginación o…--Sirius miro a Hermione--¿Oí gruñir otro kremlin que no fue el mío?

--El hambre y tus alucinaciones—le acuso Lily divertida--¿Por qué gruñiría el estómago de Hermione? ¡Acaban de comer!

--Pues sí pero…--Sirius sonrió encantadoramente.

»El señor Filch, el conserje, me ha pedido que os comunique que la lista de objetos prohibidos en el castillo se ha visto incrementada este año con la inclusión de los yoyós gritadores, los discos voladores con colmillos y los bumeranes-porrazo. La lista completa comprende ya cuatrocientos treinta y siete artículos, según creo, y puede consultarse en la conserjería del señor Filch.

--¡Cuatrocientos treinta y siete!—se horrorizo James--¡Ese hombre está loco!

--¿Los yoyos gritadores?—se escandalizo Sirius--¿los discos voladores con colmillos? ¿Los bumeranes-porrazo? ¡Estamos jodidos!

--¿Qué falta ahora?—ironizo Remus--¿Prohibir el Quidditch?

--¡NO!—gritaron Sirius y James.

--¿Besarse en público?—le siguió la corriente Lily.

--¡¡¡NO!!!

--Ridículos—dijeron Remus y Lily riendo.

--Ni Merlín lo quiera—dijo Sirius sacudiéndose algo invisible—cuando prohíban el Quidditch y besar a tu chica entonces yo me levantare en armas.

--Yo me apunto—dijo James con un brillo de complicidad en los ojos.

—Como cada año, quiero recordaros que el bosque que está dentro de los terrenos del castillo es una zona prohibida a los estudiantes. Otro tanto ocurre con el pueblo de Hogsmeade para todos los alumnos de primero y de segundo.

--¿Prohibido?—se burló Sirius—prohibido mi trasero.

--Básicamente creo que todo puede ser prohibido menos tu trasero—aseguro Remus conteniendo la risa.

--Jaja—rio Sirius sarcásticamente—no eres gracioso Lunático.

--Si, si lo es—afirmo Lily entre risas.

»Es también mi doloroso deber informaros de que la Copa de Quidditch no se celebrará este curso.

--¡¿¡QUÉ!?!—saltaron los tres chicos parando de reír bruscamente--¡¿¡QUÉ COSA DIJO!?!

--Ops…--dijo Lily paseando la mirada por todo el Gran Comedor para ver las caras de los chicos.

--¡No puede ser verdad!—exclamo James aterrado--¡El Quidditch jamás se cancela!

— ¿Qué? —dijo Harry sin aliento.

—Esto se debe a un acontecimiento que dará comienzo en octubre y continuará a lo largo de todo el curso, acaparando una gran parte del tiempo y la energía de los profesores... pero estoy seguro de que lo disfrutaréis enormemente. Tengo el gran placer de anunciar que este año en Hogwarts...

Pero en aquel momento se escuchó un trueno ensordecedor, y las puertas del Gran

Comedor se abrieron de golpe.

--¡Ojoloco viejo amigo!—exclamo Sirius abriendo sus brazos como si el hombre pudiera verlo.

En la puerta apareció un hombre que se apoyaba en un largo bastón y se cubría con una capa negra de viaje. Todas las cabezas en el Gran Comedor se volvieron para observar al extraño, repentinamente iluminado por el resplandor de un rayo que apareció en el techo. Se bajó la capucha, sacudió una larga melena en parte cana y en parte negra, y caminó hacia la mesa de los profesores.

--Eh… sí que ha dado el viejazo—comento Lily sonriendo nerviosamente.

--El tiempo no pasa en vano—dijo Remus tragando con dificultad.

--¡Pero se ve más… más genial!—soltó James riendo.

Un sordo golpe repitió cada uno de sus pasos por el Gran Comedor. Llegó a un extremo de la mesa de los profesores, se volvió a la derecha y fue cojeando pesadamente hacia Dumbledore. El resplandor de otro rayo cruzó el techo.

--Unpoquito macabro ¿no?—pregunto Lily.

--¿Qué dices?—dijo Sirius radiante de ver un viejo conocido--¡Él tiene estilo!

Ojoloco se sentó y sacudió su melena para apartarse el pelo entrecano de la cara; se acercó un plato de salchichas, lo levantó hacia lo que le quedaba de nariz y lo olfateó. A continuación se sacó del bolsillo una pequeña navaja, pinchó una de las salchichas por un extremo y empezó a comérsela. Su ojo normal estaba fijo en la salchicha, pero el azul seguía yendo de un lado para otro sin descanso, moviéndose en su cuenca, fijándose tanto en el Gran Comedor como en los estudiantes.

--Tan lindo como siempre—dijo Remus sarcásticamente--¡Es un amor!

--¡Lo sé!—dijeron James y Sirius alucinados.

—Os presento a nuestro nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras—dijo animadamente Dumbledore, ante el silencio de la sala—: el profesor Moody.

--¡Ea! ¡Sí! ¡Bravo!—gritaban los tres chicos.

--¿Qué pasa?—pregunto Lily cuando nadie en el Gran Comedor hablaba, ni aplaudía; nada.

Lo normal era que los nuevos profesores fueran recibidos con saludos y aplausos, pero nadie aplaudió aquella vez, ni entre los profesores ni entre los alumnos, a excepción de Hagrid y Dumbledore. El sonido de las palmadas de ambos resonó tan tristemente en medio del silencio que enseguida dejaron de aplaudir. Todos los demás parecían demasiado impresionados por la extraña apariencia de Moody para hacer algo más que mirarlo.

--¡No es que un fenómeno para que lo miren así!—exclamo Lily indignada.

--Bueno, tienes que aceptar que con su ojito se ve… raro—dijo Sirius mirando el ojo movible de Moody.

--Ya pero le da un toque fiero—defendió James divertido—te aseguro que con ese ojo es capaz de ver más allá…

--Más allá…--se burló Remus—deja de fumarla ¿quieres, James?

--¡Yo no fumo nada!—exclamo James indignado--¡Aquí el vicioso es Sirius!

--Y a mucha honra—aseguro Sirius prendiendo un cigarrillo.

--¡No fumes!—soltó Lily tratando de quitarle su amado cigarro--¡Te acusare con Dorea!

--Vale, solo las tres—dijo Sirius sonriendo.

--Solo las tres ¿eh?—le amenazo Lily.

— ¿Moody? —le susurró Harry a Ron—. ¿Ojoloco Moody? ¿Al que tu padre ha ido a ayudar esta mañana?

--¡Vaya! No me había dado cuenta que Harry estaba aquí—comento Sirius sonriendo.

--¡Qué poca atención pones!—le espeto Lily con una mano en la cintura—y ya apaga ese maldito cigarro, ya fueron más de las tres…

--Oh vamos, son mis cigarros favoritos—se quejó Sirius antes las risitas de James y Remus--¡Son de los que les truenas la bolita y son fresh!

--Que lo apagues he dicho.

--Pero…

--Apágalo.

--Pelirroja…

--¡Aguamenti!—exclamo Lily apuntando a la cara de Sirius y su cigarro se apagó y se mojó, obviamente empapándolo a él, si ya estaba mojado por la lluvia ahora lo estaba más.

--Que… linda—dijo Sirius pasándose su varita por encima para secarse—eres tan linda, pelirroja.

--Lo sé.

James y Remus articularon con los labios y sin emitir sonido alguno: idiotaa lo que Sirius les contesto con una expresión sarcástica.

—Debe de ser él —dijo Ron, con voz asustada.

— ¿Qué le ha ocurrido? —preguntó Hermione en voz muy baja—. ¿Qué le pasó en la cara?

—No lo sé —contestó Ron, observando a Moody con fascinación.

--Cicatrices de guerra—afirmo James con voz solemne.

Dumbledore volvió a aclararse la garganta.

—Cómo iba diciendo —siguió, sonriendo a la multitud de estudiantes que tenía delante, todos los cuales seguían con la mirada fija en Ojoloco Moody—, tenemos el honor de ser la sede de un emocionante evento que tendrá lugar durante los próximos meses, un evento que no se celebraba desde hacía más de un siglo. Es un gran placer para mí informaros de que este curso tendrá lugar en Hogwarts el Torneo de los tres magos.

--¡No es cierto!—soltaron Sirius y James al tiempo.

--Por todos los cielos…--murmuro Lily asustada tapándose la boca con las manos.

--Que… cosa—dijo Remus demasiado sorprendido como para decir algo más.

--¡Estupendo!—exclamaron James y Sirius mirándose emocionados--¡Sí!

— ¡Se está quedando con nosotros! —dijo Fred en voz alta.

Repentinamente se quebró la tensión que se había apoderado del Gran Comedor desde la entrada de Moody. Casi todo el mundo se rió, y Dumbledore también, como apreciando la intervención de Fred. Los cuatro chicos también rieron, aunque Lily nerviosamente.

—No me estoy quedando con nadie, señor Weasley —repuso—, aunque, hablando de quedarse con la gente, este verano me han contado un chiste buenísimo sobre un trol, una bruja y un leprechaun que entran en un bar...

--¡Dumbledore contando un chiste!—dijo James emocionado.

--¡Son buenísimos sus chistes!—aseguro Remus recordando la vez que "cumpliendo un castigo" habían tenido una guerra de chistes con el anciano director donde él gano y tuvieron que quedarse quietecitos sin hacer bromas un mes ¡UN MES!

--¡Y que lo digas!—exclamo Sirius contento sin duda recordando aquella vez.

La profesora McGonagall se aclaró ruidosamente la garganta.

—Eh... bueno, quizá no sea éste el momento más apropiado... No, es verdad —dijo Dumbledore—. ¿Dónde estaba? ¡Ah, sí, el Torneo de los tres magos! Bien, algunos de vosotros seguramente no sabéis qué es el Torneo de los tres magos, así que espero que los que lo saben me perdonen por dar una breve explicación mientras piensan en otra cosa.

--¡Tiene años que no se realiza!—dijo Remus fascinado--¡Esto es un acontecimiento!

--¡Y Harry podrá verlo!—soltó James contento--¡Que genial!

--¿Solo verlo?—se extrañó Lily.

--¡Pues claro!—exclamo Sirius igual de contento que sus amigos--¿O a poco quieres que participe, pelirroja? ¡Los que participan no viven para contarlo! Mejor que mi ahijado y mi hija solo lo vean y lo disfruten…

--Ah… bueno creí que querían que Harry participara—confeso Lily sonrojada—ya decía yo que no podían ser tan idiotas para querer eso…

--Gracias por lo que nos toca—dijo James "ofendido"

--¿Durmstrang y Beauxbatons?—aventuro Sirius mirando a Remus.

--Lo más probable.

--¿Cómo es que conoces a Durmstrang y Beauxbatons?—quiso saber Lily mirando a Sirius.

--¡Soy culto! ¡Te lo he dicho millones de veces! ¿Por qué te niegas a creerme, pelirroja? ¡Me ofendes!

--Eh… vale—acepto sonrojada—es solo que bueno, creí que tu…

--Estas perdonada—dijo Sirius con arrogancia, ¡Que raro!

»EI Torneo de los tres magos tuvo su origen hace unos setecientos años, y fue creado como una competición amistosa entre las tres escuelas de magia más importantes de Europa: Hogwarts, Beauxbatons y Durmstrang. Para representar a cada una de estas escuelas se elegía un campeón, y los tres campeones participaban en tres pruebas mágicas. Las escuelas se turnaban para ser la sede del Torneo, que tenía lugar cada cinco años, y se consideraba un medio excelente de establecer lazos entre jóvenes magos y brujas de diferentes nacionalidades... hasta que el número de muertes creció tanto que decidieron interrumpir la celebración del Torneo.

--Odio ese punto—comento James de brazos cruzados—el número de muertes ¡pues claro! Si ni siquiera tomaban las medidas de seguridad necesarias, papá siempre dijo que ese fue el problema…

— ¿El número de muertes? —susurró Hermione, algo asustada.

--Creo que mini Cornamenta está interesado en el Torneo—observo Sirius mirando a Harry que se alzaba para oír mejor.

--¡Que ni se le ocurra por un segundo!—soltó Lily enfadada y respirando rápidamente--¡Voy a matarlo si se le ocurre si quiera postularse!

--Calma, Lily—pidió Remus con amabilidad—estoy seguro que es mera emoción por lo desconocido; Harry es lo suficientemente sensato como para querer participar.

--Lunático tiene razón, Lily—añadió James al ver que su esposa no se tranquilizaba—ya verás que todo sale bien.

--Eso espero, eso espero.

—En todo este tiempo ha habido varios intentos de volver a celebrar el Torneo—prosiguió Dumbledore—, ninguno de los cuales tuvo mucho éxito. Sin embargo, nuestros departamentos de Cooperación Mágica Internacional y de Deportes y Juegos Mágicos han decidido que éste es un buen momento para volver a intentarlo. Hemos trabajado a fondo este verano para asegurarnos de que esta vez ningún campeón se encuentre en peligro mortal.

--Yo creo que si Dumbledore lo permitió es porque esta vez sí se aplicaron en la seguridad—sentencio Sirius con suficiencia--¿no creen?

--Sí.

»En octubre llegarán los directores de Beauxbatons y de Durmstrang con su lista de candidatos, y la selección de los tres campeones tendrá lugar en Halloween. Un juez imparcial decidirá qué estudiantes reúnen más méritos para competir por la Copa de lostres magos, la gloria de su colegio y el premio en metálico de mil galeones.

--¡Mil galeones!—exclamo Remus sin pensar--¡Madre mía!

--Eso es genial—murmuro James feliz—va a ser algo digno de ver, me pregunto que serán las tres pruebas…

— ¡Yo voy a intentarlo! —dijo entre dientes Fred Weasley, con la cara iluminada de entusiasmo ante la perspectiva de semejante gloria y riqueza.

--¡Y yo voy a apoyarlo!—dijeron los tres Merodeadores con entusiasmo.

—Aunque me imagino que todos estaréis deseando llevaros la Copa del Torneo de los tres magos —dijo—, los directores de los tres colegios participantes, de común acuerdo con el Ministerio de Magia, hemos decidido establecer una restricción de edad para los contendientes de este año. Sólo los estudiantes que tengan la edad requerida (es decir, diecisiete años o más) podrán proponerse a consideración. Ésta —Dumbledore levantó ligeramente la voz debido a que algunos hacían ruidos de protesta en respuesta a sus últimas palabras, especialmente los gemelos Weasley, que parecían de repente furiosos— es una medida que estimamos necesaria dado que las tareas del Torneo serán difíciles y peligrosas, por muchas precauciones que tomemos, y resulta muy improbable que los alumnos de cursos inferiores a sexto y séptimo sean capaces de enfrentarse a ellas. Me aseguraré personalmente de que ningún estudiante menor de esa edad engañe a nuestro juez imparcial para convertirse en campeón de Hogwarts. —Sus ojos de color azul claro brillaron especialmente cuando los guiñó hacia los rostros de Fred y George, que mostraban una expresión de desafío—. Así pues, os ruego que no perdáis el tiempopresentándoos si no habéis cumplido los diecisiete años.

--Es es…

--Algo…

--Justo—dijo Sirius para sorpresa de los tres chicos--¿Qué? Oigan sé que es raro pero Dumbledore tiene razón, no queremos que chicos mueran.

--Hasta que te oigo decir algo sensato—dijo Lily divertida.

--Pues disfrútalo porque tardaras en volverme hablar así.

--Creo que la pequeña Black está enojada…--Remus miraba unos cuantos asientos más allá de donde estaba Harry y sus amigos.

--… ¡Un regla idiota si quieren mi opinión!—decía Lyra toda refunfuñada--¡Sus estupideces!

--¡Yo te apoyo Carter!—exclamo George sonriendo--¡Que no se te olvide que te apoyo!

--Gracias, Weasley—dijo Lyra regalándole la mejor de sus sonrisas.

--Pero… ¿Qué diablos…?—Sirius estaba tan… celoso que le costaba respirar.

--¡Hueles a suegro!—se burló James--¡Hueles a suegro!—y soltó una risotada.

--Cállate, Potter—espeto Sirius recobrándose— ¡Esa niña está loca! ¡Tiene trece años!

--Es tu hija—dijo Lily riendo—no le pidas peras al olmo.

--Creo que te las van a cobrar todas con tu hija, Canuto—dijo Remus todo burlón.

--Ya me las pagaras, Lunático—mascullo Sirius sin quitarle ojo a Lyra que seguía maldiciendo a Dumbledore y sus estúpidas reglas—la venganza es un platillo que se sirve frío.

--Estamos a mano—aseguro Remus—tuve que soportarlos cuando fui profesor, la verdad no creo que haga algo como para que tengas que estar sobre mi…

--Ya veremos, ya veremos—dijo Sirius en tono mordaz.

»Las delegaciones de Beauxbatons y Durmstrang llegarán en octubre y permanecerán con nosotros la mayor parte del curso. Sé que todos trataréis a nuestros huéspedes extranjeros con extremada cortesía mientras están con nosotros, y que daréis vuestro apoyo al campeón de Hogwarts cuando sea elegido o elegida. Y ya se va haciendo tarde y sé lo importante que es para todos vosotros estar despiertos y descansados para empezar las clases mañana por la mañana. ¡Hora de dormir! ¡Andando!

--¡Extranjeros!—exclamo James feliz, Lily y sus dos amigos sabían a que él le encantaba conocer gente de otros países--¡Esto va a estar buenísimo!

--Chicas, por allí y por allá…--murmuro Sirius pícaramente.

--No sé porque pero tengo la sensación de que…--empezó Remus pero se vio interrumpido por el hechizo que los dejo en otro lugar, un lugar muy conocido—el hechizo iba a movernos…

--¡Odio adivinación!—se quejó Sirius.


¡302 USUARIOS!

¡AHHHHH! Voy a volverme loca, la verdad que actualice antes como regalo porque cuando me fije eran 300 usuarios y yo me quede así de O_O de verdad muchísimas gracias por su apoyo, de verdad que ahhhh ni sé que decirles jijiji estoy tan feliz de que les guste para que la tengan en favoritos y de que comenten que creo que me crecí, en vez de medir 1.68 ahora mido metros y metros jiji ntc! Pero como sea ¡¡¡MUCHISIMAS GRACIAS!!!

Con respecto al capítulo espero que les guste la verdad que en particular me gusto la parte en que Sirius explica sus árbol genealógico, bueno no me culpen, de algo me tenía que servir esos conocimientos ¿no? Jiji y ame la parte donde van cayendo y poner fragmentos de los libros que faltan… uyyyy! Como se darán cuenta y como bien dijeron algunas, tenía que hacer algo con el hechizo para que no les permita intervenir porque dudo que se contengan en el cementerio o cuando Harry y los dementores, los castigos con Umbridge y así ¿o ustedes que dicen? Espero que en verdad les guste y ya saben; dudas, quejas o sugerencias nos vemos en los comentarios ¿zaz?

De nuevo mil gracias por todo**J

Besos con sabor a Merodeador.

Annie Potter