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Historia 67888 — capítulo 30
Los cuatro chicos se quedaron helados y la sonrisa que tenía se esfumo. Era como si el ambiente se hubiera ccongelado…
No, era imposible que Harry fuera elegido por el caliz de fuego para participar en el torneo de los tres magos.
--Esto no… no es real—decía James negando rotundamente con la cabeza, estaba como atontado, como si esa fuera una sensación extra corporal—no, imposible…
Todo el Gran Comedor se quedó en silencio, un silencio muy tenso e incomodo; todos se alzaban apara ver mejor a Harry que tenía la misma cara de contrariedad que James, era increíble como hasta en eso se parecieran; Sirius entornaba a Harry con muchísima atención, era como si creyera qu en cualquier comento fuera a romperse, Remus estaba más palido que de costumbre no despegaba su vista del caliz de fuego como si este pudiera contestar todas sus dudas, como si admirándolo puidera saber porque rayos había oído el nombre de Harry seleccionado y Lily… bueno ella estaba con la cabeza bien en alto, estaba rigida como si estuviera petrificada, su expresión era inteligible, no podían saber que pasaba por su cabeza en esos momentos, solo podían decir que quizá estaba analizando aquella información lentamente como si haciéndose la loca la realidad fuera otra…
—Yo no puse mi nombre —dijo Harry, mirando a Ron y Hermione totalmente confuso—. Vosotros lo sabéis.
--No, no y no—decía James tan rotundamente como hacia unos momentos—es imposible, no locreo, debe haber un error…
--Esto… uf, quiero decir que es… intenso—dijo Sirius saliendo de sus pensamientos—no creo que sea una coincidencia…
--No pueden permitirle que partiipe—tercio Remus aclarándose la garganta—tiene catorce años…
En la mesa de los profesores, Dumbledore se irguió e hizo un gesto afirmativo a la profesora McGonagall.
— ¡Harry Potter! —llamó—. ¡Harry! ¡Levántate y ven aquí, por favor!
--Bien, ya lo van a aclarar—dijo James riendo nerviosamente—así se hace Dumby.
—Vamos —le susurró Hermione, dándole a Harry un leve empujón.
Harry se puso en pie, se pisó el dobladillo de la túnica y se tambaleó un poco. Avanzó por el hueco que había entre las mesas de Gryffindor y Hufflepuff.
--Vamos—dijo Remus siguiendo a Harry, dos lo siguiero pero uno no--¿Qué pasa? ¿Lily?
--No, yo aquí me quedo—aseguro Lily sonriendo tan encantadoramente que daba miedo—vayan, tengo un poco de hambre y… ¿Qué quieren? Soy humana.
--Vamos, Lily no tienes de que preocuparte—mascullo James tomándola por el codo para que caminara—Dumbledore va a ahcer todo para que nuestro hijo no tenga que participar, solo tiene catorce años y…
--Vayan, tengo un poco de sueño y hambre—Lily hablaba con mucha tranquilidad lo que hacia que se dieran cuenta que no estaba bien—anden, los vere en la Sala de Menesteres.
--¿Crees que haciéndote la loca todo se va a resolver?—intervino Sirius incrédulo por la actitud de la chica, James le lanzo una mirada de precaucion que él ignoro—pelirroja, te estoy hablando.
--¿Qué? Tengo hambre—dijo Lily como si nada—así que si me permtien bajare a las cocinas…
--¡Ay! ¡Por el amor de todos los jugadores de Quidditch!—exclamo Sirius y la tomo de la mano—camina pelirroja, andando, tenemos que andar de metiches por si se te olvida, hay trabajo que hacer y ya luego iras… iremos a comer.
--Pero…
--¡Apurate!—solto Sirius jalándola en dirección a donde se había ido Harry; Remus y James se miraron sin entender ¿esos dos cambiando de papel? Imposible.
--¡Aggg! Ya voy, ya voy papá…--se quejo Lily arrastrando los pies.
--Comportate, hija mía—pidio Sirius aguantando la risa.
Harry y los cuatro chicos salieron del Gran Comedor y se encontraron en una sala más pequeña, decorada con retratos de brujos y brujas. Delante de ellos, en la chimenea, crepitaba un fuego acogedor.
--¿Amor?—dijo James tímidamente viendo a Lily con preocupacion--¿estas bien?
--Claro ¿Por qué debería ser lo contrario?—Lily se solto de la mano de Sirius y se colgó del cuello de James que abrió mucho los ojos—por cierto, te ves muy guapo hoy, oseá mas de lo normal…
--Lily…--pero ella no lo dejo terminar y le dio un beso fiero y apasionado.
--¡Sucios!—les espeto Sirius pero Lily se hizo un gesto obceno con la mano sin despegarse de James—pero… pero… ¿Qué le pasa?—pregunto Sirius dolido por la ofensa—la hemos corrompido, Lunatico, la hemos corrompido…
--No, Canuto—dijo Remus pensativamente—más bien creo que Lily esta dejando salir su lado… despreocupado por así llamarlo porque tiene mucho miedo y no es para menos.
--¿Tú crees?—quiso saber Sirius en voz baja pues esos dos seguían besándose, miraba con atención a Lily y luego una sonrisa picarona se formo en su cara--¡Genial!
--No, no es genial—Remus parecía triste por la actitud de Lily—ella necesitara mucho apoyo.
--Pero ¿Qué dices?—pregunto Sirius extrañadísimo—esta bien que de vez en vez se deje llevar…
--¡Ella esta asustada porque el nombre de su hijo apareció en el Caliz de Fuego!----exploto Remus pero en voz baja—y por si no te has dado cuenta, mi pulgosa amigo, Harry ahora participa en el Torneo.
--¿Y que?—Sirius no entendía el punto de Remus--¡Nos tiene a nosotros! Podemos ayudarlo clandestinamente, claro.
--¿Y como piensas hacerlo?—inquirió Remus a la desesperada--¡Eres poco menos que nada en esta realidad, en este tiempo! ¿Ya olvidaste "la evolicuon" del hechizo?
--Oh rayos…--musito Sirius entendiendo por fin lo macabro de aquella situación—pero aun así creo que…
--¡Ay mejor cállate!—ordeno Remus a sabiendas que Sirius iba a inventar una y mil tonterías para contradecirlo; miro a Lily y James que seguía… besándose, bueno esa era una palabra decente para decir lo que estaban haciendo—hey… chicos, eh… Lily, James…
--¿Qué?—pregunto Lily separándose bruscamente de un James confundido pero extralamente sonriente si se tiene en cuenta la situación y el lugar--¡Remus! ¿No te han neseñado que no debes interrumpir?
--Lo siento—dijo Remus mirando el suelo apenado—pero es que, bueno, quiero oír, deberíamos prestar atención…
--¡Ash! Ok, tu ganas, pongamos atención…--dijo Lily con un tono de irritación en su voz, miro a Sirius y le guiño un ojo.
--¡Pelirroja, adorada, santa, santa, santa de la vida del amor!—dijo Sirius divertido por la nueva Lily--¡Yo, a tus enpeines!
--Lo sé—dijo Lily arrogantemente—y más te vale que sea así.
--Eres… magnifica—dijo Sirius dándole un besito en la mano.
--¡Hey, hey!—dijo James quitándole la mano de Lily a Sirius—deja a mi esposa en paz.
--¿Celoso?—Lily lo miro como si quisiera… hacer cosas xD.
--Mucho—no es que James no estuviera preocupado por la salud mental de su esposa pero de lo perido a lo ganado…
--Shhh—dijo entences Remus—callense que no oigo y comportentse por favor, Lily.
--¡Que humor!—dijeron Lily y Sirius al tiempo, luego se miraron y se sonrieron.
— ¿Qué pasa? —preguntó Fleur, creyendo que había entrado para transmitirles algún mensaje—. ¿«Quieguen» que volvamos al «comedog»?
--Uy con razón—dijo Lily viendo pícaramente a Remus y luego a Fleur, el licántropo se sonrojo—por eso pedías silencio, claro querías oír a tu noviecita… ¡Lunatico y la veela!
--Me has robado las palabras—dijo Sirius radiante—así se hace mi merodeadora honoraria.
--James…--murmuro Remus a su amigo que se giro para prestarle atención mientras Lily y Sirius jugaban con quien sabe que cosa—creo que esto no esta bien.
--Lo sé, nada es como debería ser—aseguro James en voz baja—de lo contrario ni siquiera estaríamos aquí.
--Yo hablo de Lily, ahora—aclaro Remus viéndola de reojo y ella en ese momento se carcajeaba de alguna idiotez de Sirius—no esta bien, esta asustada, preocupada ¿Qué hacemos?
--Sé a lo que te refieres—dijo James viéndola con una sonrisa de lado—pero ahora lo mejor es seguirle la corriente, te aseguro que si tratamos de volverla a la realidad, a su normalidad será peor, le dara el patatus, por ahora es más seguro que ella siga así.
--Pero…
--Tú solo síguele la corriente, cuando este lista para volver lo hara—dijo James seriamente—la conozco más de lo que crees, Lunatico, ella estará bien.
--Confío en tu juicio—dijo Remus tras pensarse aquello unos segundos—pero ¿y si Harry si participa en el Torneo?
--Eso es algo aparte—dijo James cortantemente—sé que Dumbledore no lo dejara participar, confio en ello.
--Vale pues.
--A ver par de aburridos—interrumpio Lily colgandose de ambos que sonrieron como acto reflejo--¿van a quedarse ahí sin estar de chismosos?
--Eh… no cariño, a eso íbamos—aseguro James abrazándola por la cintura—pero como te vimos tan contentita con Sirius no quisimos…
--¡Patrañas!—solto Lily risueña—nosotros decíamos que a Remus le gustan más chicas.
--¿Qué?—solto Remus con los ojos como platos.
--Si es verdad mi loco amigo—mascullo Sirius uniéndose a la platica mirando a Fleur—esta chica es diecisiete años más joven que tú y te gusta.
--No me…
--No te atrevas a decir que no te gusta—sentencio Lily divertida—te gusta, la miras como un bobo. Yo creo que Sirius tiene razón y si te gustan más jóvenes que tú.
--Lily, yo no…
--Vamos, Remus, acéptalo—decía Sirius mirando con complicidad a Lily—eres un asaltacunas.
--Idiota—murmuro Remus sonrojado.
--Hey nuestro Ludo Bagman—observo James viendo como el ya mencionado entraba en la habitación.
— ¡Extraordinario! —susurró Ludo, apretándo el brazo de Harry—. ¡Absolutamente extraordinario! Caballeros... señorita —añadió, acercándose al fuego y dirigiéndose a los otros tres—. ¿Puedo presentarles, por increíble que parezca, al cuarto campeón del Torneo de los tres magos?
--¡Ni lo sueñe!—exclamo James más molesto que asustado, Lily lo abrazaba y miraba la chimenea con una tranquilidad que rayaba en la locura--¡No puede hacerlo!
--¡Va contra las reglas!—solto Remus nervioso--¡Es menor de edad!
Viktor Krum se enderezó. Su hosca cara se ensombreció al examinar a Harry. Cedric parecía desconcertado: pasó la vista de Bagman a Harry y de Harry a Bagman como si estuviera convencido de que había oído mal. Fleur Delacour, sin embargo, se sacudió el pelo y dijo con una sonrisa:
— ¡Oh, un chiste muy «divegtido», «señog» Bagman!
--Si, eso una muy mala broma—opino Sirius hablando rápidamente, su alegría por la nueva Lily se había esfumado dejando a su paso la confusión y la incertidumbre—un chiste de mal gusto.
--¿Oiste como habla?—se burlo Lily mirando a Remus que le devolvió la mirada más confusa de toda su vida, sin embargo ella seguía sonriendo--¡No puede pronunciar la r! ¡Que gracioso!
--La perdimos—dijo Sirius negando con la cabeza.
— ¿Un chiste? —repitió Bagman, desconcertado—. ¡No, no, en absoluto! ¡El nombre de Harry acaba de salir del cáliz de fuego!
--¡Dumbledore!—dijo entonces James--¿Dónde esta Dumbledore? ¡Debe aclara este mal entendido!
--¿Dónde esta ese viejo chiflado cuando uno lo necesita?—pregunto Sirius mirando la puerta.
--Creo que no falta mucho para que venga—tercio Remus con convicción—o eso espero.
Krum contrajo levemente sus espesas cejas negras. Cedric seguía teniendo el mismo aspecto de cortés desconcierto. Fleur frunció el entrecejo.
—«Pego» es evidente que ha habido un «egog» —le dijo a Bagman con desdén—Él no puede «competig». Es demasiado joven.
--Que creida…--murmuro Lily viendo a Fleur de arriba para abajo—si, creo que ella no me caera bien.
--¿Estas loca?—pregunto Sirius atonito--¿Cómo puedes decir eso?
--¡No me salgas con que debe caerme bien solo porque es bonita!—espeto Lily como niña chiquita--¡Porque no lo hare!
--No, no y no—repetía James una y otra vez, a veces en voz alta y otras en un susurro—no lo pemitire…
—Bueno... esto ha sido muy extraño —reconoció Bagman, frotándose la barbilla impecablemente afeitada y mirando sonriente a Harry—. Pero, como sabéis, la restricción es una novedad de este año, impuesta sólo como medida extra de seguridad. Y como su nombre ha salido del cáliz de fuego... Quiero decir que no creo que ahora haya ninguna posibilidad de hacer algo para impedirlo. Son las reglas, Harry, y no tienes más remedio que concursar. Tendrás que hacerlo lo mejor que puedas...
--¡¿¡QUÉ!?!—gritaron los tres chicos queriéndose lanzar a Ludo para goleparlo--¡ESTA DEMENTE!
--¡Hieren mis oídos!—se quejo Lily tapándose las orejas--¿pueden gritar más bajito?
--¡Al diablo!—exclamo James enojadísimo--¡Las reglas son las reglas y las reglas dicen que no se admiten chicos menores de edad!
--Pero las reglas también dicen que el chico cuyo nombre salga del Caliz esta más que obligado a participar—dijo Remus aterrado—y esa es la primera regla, la más importante.
--Escucha Lunatico—intervino Sirius—siempre he admirado que respetas las reglas y tratas de cumplirlas pero esta vez es distinto, sería una locura que Harry participara.
--Estoy de acuerdo contigo, Canuto—tercio James pensando que podrían hacer para que evitar que Harry participara—esto es una locura.
--Yo no estoy diciendo que deba cumplir estas reglas—se defendió Remus—solo les recordé las normas…
Detrás de ellos, la puerta volvió a abrirse para dar paso a un grupo numeroso de gente: el profesor Dumbledore, seguido de cerca por el señor Crouch, el profesor Karkarov, Madame Maxime, la profesora McGonagall y el profesor Snape. Antes de que la profesora McGonagall cerrara la puerta, pudieron oír el rumor de los cientos de estudiantes que estaban al otro lado del muro.
— ¡Madame Maxime! —dijo Fleur de inmediato, caminando con decisión hacia la directora de su academia—. ¡Dicen que este niño también va a «competig»!
--¿Niño?—dijo Lily mirando con desdén a Fleur--¿A quien le dice niño?
--Pues si es un niño—murmuro Remus pero se callo al ver la cara de Lily.
--¡Vaya hasta que se digna a venir!—comento James aliviado viendo a Dumbledore.
— ¿Qué significa todo esto, «Dumbledog»? —preguntó imperiosamente Madame Maxime.
--Si que es alta—dijeron Lily y Sirius a la vez, Remus y James los miraron—lo siento.
—Es lo mismo que quisiera saber yo, Dumbledore —dijo el profesor Karkarov. Mostraba una tensa sonrisa, y sus azules ojos parecían pedazos de hielo—. ¿Dos campeones de Hogwarts? No recuerdo que nadie me explicara que el colegio anfitrión tuviera derecho a dos campeones. ¿O es que no he leído las normas con el suficiente cuidado?
--¡Mortifago tenía que ser!—se burlo Sirius—solo un idiota con cerebro minúsculo diría semejante idiotez…
--Cualquiera sabe que solo hay un campeón por colegio—termino de decir Lily con suficiencia.
--Si, si, si, eso esta increíble—tercio James preocupado—pero eso no quita que quiern que participe Harry, es un escandalo…
—C'est impossible! —exclamó Madame Maxime, apoyando su enorme mano llena de soberbias cuentas de ópalo sobre el hombro de Fleur—. «Hogwag» no puede «teneg» dos campeones. Es absolutamente injusto.
--¡Eso!—salto James contento—que aleguen que es injusto y tendrán que botar a Harry del Torneo, si, eso esta bien.
--¿Crees que funcione?—pregunto Sirius.
--Claro—dijo Remus sonriendo—el colegio sede no puede tener privilegios y por ende no puede tener dos campeones, si yo creo que si se van por el camino de la injusticia será fácil que dejen a Harry fuera de esto.
—Creíamos que tu raya de edad rechazaría a los aspirantes más jóvenes, Dumbledore —añadió Karkarov, sin perder su sonrisa, aunque tenía los ojos más fríos que nunca—. De no ser así, habríamos traído una más amplia selección de candidatos de nuestros colegios.
--Vaya, hasta que Karkarov dice algo sensato—musito James—creo que después de todo esto solo será recordado como un mal rato.
--Así será, Cornamenta, así será—dijo Sirius sonriendo.
—No es culpa de nadie más que de Potter, Karkarov —intervino Snape con voz melosa. La malicia daba un brillo especial a sus negros ojos—. No hay que culpar a Dumbledore del empeño de Potter en quebrantar las normas. Desde que llegó aquí no ha hecho otra cosa que traspasar límites...
--¿Qué?—saltaron los tres chicos indignados lanzándole miradas encolerizadas a Snape.
--¿Cómo se atreve?—pregunto Lily enfocando a Snape--¡Desgraciado, infeliz, maldita serpiente!
--Eh… O_O—los tres chicos se miraron entre si, muy sorprendidos asintieron a Lily que respiraba con dificultad y perforaba a Snape con la mirada mientras que sus ojazo verdes destilaban pura antipatía.
—Gracias, Severus —dijo con firmeza Dumbledore, y Snape se calló, aunque sus ojos siguieron lanzando destellos malévolos entre la cortina de grasiento pelo negro.
--¡Chupate esa, Quejicus!—exclamo Sirius contento—por cierto, pelirroja, muy buena ¿eh?
--Yo voy a matar a ese idiota—dijo James entre dientes—maldita serpiente rastrera…
— ¿Echaste tu nombre en el cáliz de fuego, Harry? —le preguntó Dumbledore con tono calmado.
—No —contestó Harry, muy consciente de que todos lo observaban con gran atención. Semioculto en la sombra, Snape profirió una suave exclamación de incredulidad.
--Hijo de perra—susurro Sirius con los puños apretados.
--¿Solo eso?—pregunto Lily incrédula.
--¿Perdón?—Sirius no entendía.
--¿Solo le diras hijo de perra?—quiso saber Lily.
--Eh… tú dijiste que me acusarías con Dorea…
--Te doy permiso para maldecir todo lo que quieras—aseguro Lily malévolamente.
--Conste—Sirius tomo aire--¡Hijo de su p…!
--Gracias, Canuto—intervino Remus poniéndole una mano en la boca.
— ¿Le pediste a algún alumno mayor que echara tu nombre en el cáliz de fuego? —inquirió el director, sin hacer caso a Snape.
--¡Por supuesto que no!—exclamo James indignado—mi hijo sería incapaz de eso.
--Cierto—coincidio Lily y por un momento atisbaron un poco de la antigua Lily—si fuera solo Potter podría creerlo porque son arrogantes por completo pero como Harry también es mi hijo puede decirse que es arrogantemente lindo.
--¡Te la hizo!—solto Sirius retorciéndose de la risa mirando a James--¡Así se hace pelirroja!
--Gracias Lily ¬¬ --dijo James.
—No —respondió Harry con vehemencia.
— ¡Ah, «pog» supuesto está mintiendo! —gritó Madame Maxime.
--¡Harry no miente!—dijeron los tres chicos al unisono.
Snape agitaba la cabeza de un lado a otro, con un rictus en los labios.
--Maldita serpiente…--mascullo Lily enfadada.
—Él no pudo cruzar la raya de edad —dijo severamente la profesora McGonagall—. Supongo que todos estamos de acuerdo en ese punto...
—«Dumbledog» pudo «habeg» cometido algún «egog» —replicó Madame Maxime, encogiéndose de hombros.
--¡Dumbledore no se equivoca en ningún hechizo!—volvieron a hablar al mismo tiempo.
—Por supuesto, eso es posible —admitió Dumbledore por cortesía.
--¡Bah!—dijo Lily con un ademan impaciente—solo modestia.
— ¡Sabes perfectamente que no has cometido error alguno, Dumbledore! —repuso airada la profesora McGonagall—. ¡Por Dios, qué absurdo! ¡Harry no pudo traspasar por sí mismo la raya! Y, puesto que el profesor Dumbledore está seguro de que Harry no convenció a ningún alumno mayor para que lo hiciera por él, mi parecer es que eso debería bastarnos a los demás.
--Aww—dijo James enternecido mirando a la profesora McGonaggal—le dice Harry y lo defiende, ay yo la amo.
--Bueno por lo menos la profesora le cree—opino Remus—sería absurdo que fuera distinto aunque todo lo que dice es muy lógico no creo que sea suficiente para Karkarov y el idiota de Quejicus.
—Señor Crouch... señor Bagman —dijo Karkarov, de nuevo con voz afectada—ustedes son nuestros jueces imparciales. Supongo que estarán de acuerdo en que esto es completamente irregular.
--Vamos, déjenlo fuera—decía James mirando ávidamente a Crouch y Bagman—es lo justo…
—Hay que seguir las reglas, y las reglas establecen claramente que aquellas personas cuyos nombres salgan del cáliz de fuego estarán obligadas a competir en el Torneo—dijo Crouch con su voz fría de siempre.
--¡¿¡QUÉ!?!—ahora hasta Lily se unio al grito de los tres chicos que se acercaron a Harry como si así pudieran protegerlo.
—Bien, Barty conoce el reglamento de cabo a rabo —dijo Bagman, sonriendo y volviéndose hacia Karkarov y Madame Maxime, como si el asunto estuviera cerrado.
--Esto es una locura—logro decir Remus sosteniéndose de una silla—esto no esta bien, no, esto es un sueño…
--Bueno, yo creo que ya podemos ir a cenar—comento Lily con una mano en la puerta, los tres chicos la miraron—ya oímos lo que teníamos que oír yo creo que fue suficiente.
--Lily, amor ¿estas conciente de lo que paso?—pregunto James tímidamente—Harry tendrá que participar…
--¡Ya lo sé!—exclamo Lily y pareciera que iba a volverse loca--¿Y que quieres? ¿Qué me ponga a dar saltos de felicidad? ¿Quieres una fiesta?
--Lily…
--Ahora, vamos a cenar—dijo Lily recuperando su tono usual, amable y tranquilo.
—Insisto en que se vuelva a proponer a consideración el nombre del resto de mis alumnos —dijo Karkarov. La sonrisa y el tono afectado habían desaparecido. De hecho, la expresión de su rostro no era nada agradable—. Vuelve a sacar el cáliz de fuego, y continuaremos añadiendo nombres hasta que cada colegio cuente con dos campeones. No pido más que lo justo, Dumbledore.
--¿Vamos o qué?—decía Lily balanceándose de un lado a otro—tengo hambre.
--Solo… espera un poco más—pidio James dándose por vencido, Lily no iba a ser la misma de antes hasta que viera que Harry salía airoso del Torneo.
--Pues ya que—dijo Lily fastidiada.
—Pero, Karkarov, no es así como funciona el cáliz de fuego —objetó Bagman—El cáliz acaba de apagarse y no volverá a arder hasta el comienzo del próximo Torneo.
--No creo que haya próximo…--comento Remus.
— ¡En el que, desde luego, Durmstrang no participará! —estalló Karkarov— ¡Después de todos nuestros encuentros, negociaciones y compromisos, no esperaba que ocurriera algo de esta naturaleza! ¡Estoy tentado de irme ahora mismo!
--Nah… no puede irse—aseguro Sirius recargado en una silla—es un contrato que debe cumplir.
—Ésa es una falsa amenaza, Karkarov —gruñó una voz, junto a la puerta—. Ahora no puedes retirar a tu campeón. Está obligado a competir. Como dijo Dumbledore, ha firmado un contrato mágico vinculante. Te conviene, ¿eh?
Moody acababa de entrar en la sala. Se acercó al fuego cojeando, y, a cada paso que daba, retumbaba la pata de palo.
--¡Por fin, alguien que pondrá las cosas en su lugar!—dijo James suspirando.
--Vamos, Ojoloco—dijo Remus sonriendo—enseñales de que pie cojea cada quien.
--Que malo—comento Sirius, Remus puso cara de no entender—mira que decir algo referente a su pierna…
--Imbecil, cállate Canuto.
--Que genio, Lunatico.
--Sirius…
--Esta bien, Remus, ya me callo.
--Gracias.
— ¿Que si me conviene? —repitió Karkarov—. Me temo que no te comprendo, Moody.
--Se hace que la virgen le habla—mascullo Sirius divertido por ver a un mortifago en aprietos—me gusta como Moody lo pone en su lugar.
--Si, divertidísimo—dijo Lily astiada—ya quiero irme…
--Unos minutos más—dijo James sonriendo y abrazando a Lily que se mostro más satisfecha.
— ¿No me entiendes? —dijo Moody en voz baja—. Pues es muy sencillo, Karkarov. Tan sencillo como que alguien eche el nombre de Potter en ese cáliz sabiendo que si sale se verá forzado a participar.
--Punto para Ojoloco—dijo Sirius arrogantemente—esta pelea estará buena, oh si…
— ¡Evidentemente, alguien tenía mucho empeño en que «Hogwag tuviega» el doble de «opogiunidades»! —declaró Madame Maxime.
--¡Arpía!—gruño Lily desde los brazos de James.
--Que lindo vocabulario, pelirroja—comento Sirius risueño—me encanta.
—Estoy completamente de acuerdo, Madame Máxime —asintió Karkarov, haciendo ante ella una leve reverencia—. Voy a presentar mi queja ante el Ministerio de Magia y la Confederación Internacional de Magos...
--Bla, bla, bla—dijo Remus enfadado—es un mortifago ni siquiera debería estar aquí, su lugar es en una celda de Azkaban, tiene suerte.
—Si alguien tiene motivos para quejarse es Potter —gruñó Moody—, y, sin embargo, es curioso... No le oigo decir ni medio...
--Es verdad—dijeron los tres Merodeadores sincronizados.
— ¿Y «pog» qué «tendgía» que «quejagse»? —estalló Fleur Delacour, dando una patada en el suelo—. Va a «podeg pagticipag», ¿no? ¡Todos hemos soñado «dugante» semanas y semanas con «seg» elegidos! Mil galeones en metálico... ¡es una «opogtunidad pog» la que muchos «moguiguían»!
--Mi Harry tiene suficiente oro—aseguro Lily con irritación—tiene más que eso, además no le hace falta ese asqueroso motín.
--Si las cosas siguieron como antes—dijo James—creo que Harry tiene el cuatriple de eso…
—Tal vez alguien espera que Potter muera por ella —replicó Moody, con un levísimo matiz de exasperación en la voz.
|--¡Eso es!—grito James como si hubiera sido obvio todo el tiempo—eso es lo que buscan, eso quieren, quieren matar a Harry…
--¿Quién?—preguntaron Remus y Sirius pero Lily no les prestaba atención, tamborileaba los dedos en la mesa meintras tarareaba una canción.
--¡Pues no lo sé! ¡Si lo supiera ya estaría haciendo algo!
—Pero hombre, Moody... ¡vaya cosas dices! —protestó Bagman.
--Suena un poco descabellado—comento Sirius nerviosamente—pero no por eso deja de ser posible—añadio al ver las caras de James y Remus.
—Como todo el mundo sabe, el profesor Moody da la mañana por perdida si no ha descubierto antes de la comida media docena de intentos de asesinato —dijo en voz alta Karkarov—. Por lo que parece, ahora les está enseñando a sus alumnos a hacer lo mismo. Una rara cualidad en un profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, Dumbledore, pero no dudo que tenías tus motivos para contratarlo.
--¡Tiene miedo!—se burlo James—tiene miedo que Moody insinue que pudo haber sido él.
--Asqueroso mortifago—musito Remus apretando los puños.
—Conque imagino cosas, ¿eh? —gruñó Moody—. Conque veo cosas, ¿eh? Fue una bruja o un mago competente el que echó el nombre del muchacho en el cáliz.
--¿Eh? No entendí su punto—dijo Sirius.
— ¡Ah!, ¿qué prueba hay de eso? —preguntó Madame Maxime, alzando sus enormes manos.
— ¡Que consiguió engañar a un objeto mágico extraordinario! —replicó Moody—Para hacerle olvidar al cáliz de fuego que sólo compiten tres colegios tuvo que usarse un encantamiento confundidor excepcionalmente fuerte... Porque creo estar en lo cierto al suponer que propuso el nombre de Potter como representante de un cuarto colegio, para asegurarse de que era el único en su grupo...
--Ah… no lo había pensado así—murmuro Sirius—pero supongo que tiene razón, Moody siempre tiene razón.
--Eso lo hace más peligroso—comento James asustado—quiero decir que no es una broma de estudiantes, es algo serio, quien quiera que sea debe querer ver a Harry muerto…
—Parece que has pensado mucho en ello, Moody —apuntó Karkarov con frialdad—, y la verdad es que te ha quedado una teoría muy ingeniosa... aunque he oído que recientemente se te metió en la cabeza que uno de tus regalos de cumpleaños contenía un huevo de basilisco astutamente disimulado, y lo hiciste trizas antes de darte cuenta de que era un reloj de mesa. Así que nos disculparás si no te tomamos demasiado en serio...
--¿Ya?—dijo Lily luego de oír a Karkarov—Ya quiero irem, tengo hambre, sueño…
--Ya casi—dijo James—ya casi terminamos.
—Hay gente que puede aprovecharse de las situaciones más inocentes —contestó Moody con voz amenazante—. Mi trabajo consiste en pensar cómo obran los magos tenebrosos, Karkarov, como deberías recordar.
--¡Uy! Hasta a mi me dolio—dijo Remus viendo a Karkarov—creo que con eso tendrá a Karkarov a raya durante un rato.
--Eso le ayudara a investigar—aseguro James más tranquilo por tener a Moody allí—espero que capturen al que esta detrás de esto antes de que Harry pueda enfrentarse a alguna prueba.
— ¡Alastor! —dijo Dumbledore en tono de advertencia.
--Dumby al rescate—comento Sirius tratando de aligerar la tensión de sus amigos porque era obvio que Lily no volveria a la realidad en un buen rato—más le vale hacer lo correcto.
—No sabemos cómo se ha originado esta situación —continuó Dumbledore dirigiéndose a todos los reunidos en la sala—. Pero me parece que no nos queda más remedio que aceptar las cosas tal como están. Tanto Cedric como Harry han sido seleccionados para competir en el Torneo. Y eso es lo que tendrán que hacer.
--¡Esta más loco de lo que creí!—exclamo James y solto a Lily para acercarse a Dumbledore como si pudiera oírlo--¡Se merece que le digas cuatro palabras!
--Esto es… inverosímil—dijo Remus en voz baja—no puedo creer que Dumbledore permita esto, esta loco ¿o que?
--Se los dije, siempre les he dicho que Dumbledore esta loco y no me creen—dijo Sirius--¿Cornamenta? ¿James?
--¡Agarrenme que yo lo mato!—Remus y Sirius lo detuvieron a tiempo para que no se le lanzara al director--¡Va a darme! ¡Va a darme un tic!
--No, no va a darte—comento Sirius conteniendo una risita—ya te esta dando…--e imito el tic que James tenía ya en el ojo debido a tanta conmoción.
—Ah, «pego, Dumbledog»...
—Mi querida Madame Maxime, si se le ha ocurrido a usted una alternativa, estaré encantado de escucharla.
--No va a decir nada—dijo Lily poniéndose de pie, hablaba con mucha indiferencia; si, en definitiva debía estar muy asustada como para dejar salir a la Lily despreocupada y loca—así que ya vámonos ¿si?
--De acuerdo—dijo James y le lanzo una mirada a su hijo que pareciera desconcertado y asustado, no era para menos.
—… sí —respondió Crouch—, las instrucciones. Sí... la primera prueba...
--Esperen—dijo Remus y los cuatro volvieron al circulo donde estaban todos—la primera prubea quizá podamos ayudar a Harry…
—La primera prueba está pensada para medir vuestro coraje —les explicó a Harry, Cedric, Fleur y Krum—, así que no os vamos a decir en qué consiste. El coraje para afrontar lo desconocido es una cualidad muy importante en un mago, muy importante...
»La primera prueba se llevará a cabo el veinticuatro de noviembre, ante los demás estudiantes y el tribunal.
»A los campeones no les está permitido solicitar ni aceptar ayuda de ningún tipo por parte de sus profesores para llevar a cabo las pruebas del Torneo. Harán frente al primero de los retos armados sólo con su varita. Cuando la primera prueba haya dado fin, recibirán información sobre la segunda. Debido a que el Torneo exige una gran dedicación a los campeones, éstos quedarán exentos de los exámenes de fin de año.
--¿Coraje?—James miro a Remus y Sirius que estaban igual de confundidos que ellos--¿A que se refiere?
--Coraje para enfrentarse a lo desconocido—aclaro Sirius—hum… podría ser algo referente con…
—Eso es todo, ¿no, Albus?
—Creo que sí —respondió Dumbledore.
--Bueno ahora si ya podemos…--pero Jams se vio interrumpido por el bendito hechizo, ha ese hechizo ahora los escupio en un aula—vaya creo que ya no podremos irnos.
--¿Qué hacemos aquí?—pregunto Sirius—o más bien que hacen ellos aquí—miraba a los cuatro campeones, a Bagman y a unas cuantas personas más allí que no reconocía--¿Qué harán?
--¡Yo quiero ir a comer!—dijo Lily como niña berrinchuda.
—…Permitidme que os presente al señor Ollivander —dijo Dumbledore, ocupando su sitio en la mesa del tribunal y dirigiéndose a los campeones—. Se encargará de comprobar vuestras varitas para asegurarse de que se hallan en buenas condiciones antes del Torneo.
--¡No!—grito Sirius, los otros tres lo miraron con cara de no entender--¡Es que… no deben decir de que están hechas sus varitas! ¡Pueden usar esa información en tu contra!
--Que paranoico—se quejo Remus sonriendo—claro que no va a pasra eso pulgoso, todo esto es oficial y dudo que alguien quiera…
--Di lo que quieras, Lunatico—lo corto Sirius con seriedad—yo sé lo que digo, esto no esta bien.
—Mademoiselle Delacour, ¿le importaría a usted venir en primer lugar? —dijo el señor Ollivander, avanzando hacia el espacio vacío que había en medio del aula.
--Tú novia, Remus—comento Lily cantarinamente, él se sonrojo—oh vamos, te gusta y eso no es malo.
Fleur Delacour fue a su encuentro y le entregó su varita.
Como si fuera una batuta, el anciano mago la hizo girar entre sus largos dedos, y de ella brotaron unas chispas de color oro y rosa. Luego se la acercó a los ojos y la examinó detenidamente.
—Sí —murmuró—, veinticinco centímetros... rígida... palisandro... y contiene... ¡Dios mío!...
--¿Qué cosa tiene de nucleo central?—quiso saber James con impaciencia--¡Que nos diga!
—Un pelo de la cabeza de una veela —dijo Fleur—, una de mis abuelas.
--¡Si es medio veela!—exclamo Sirius triunfante--¡Lo sabía!
--No digas nada—le susurro James a Lily que abrió la boca pero luego compuso una gran sonrisa—esa es mi chica.
—Sí —confirmó el señor Ollivander—, sí. Nunca he usado pelo de veela. Me parece que da como resultado unas varitas muy temperamentales. Pero a cada uno la suya, y si ésta le viene bien a usted...--pasó los dedos por la varita, según parecía en busca de golpes o arañazos. Luego murmuró— ¡Orchideous! —Y de la punta de la varita brotó un ramo de flores—. Bien, muy bien, está en perfectas condiciones de uso —declaró, recogiendo las flores y ofreciéndoselas a Fleur junto con la varita—. Señor Diggory, ahora usted.
--Diggory—escupio James con desdén—ay como me cae gordo.
--Que raro—dijeron Remus y Sirius con sorna.
Fleur se volvió a su asiento, sonriendo a Cedric cuando se cruzaron.
— ¡Ah!, veamos, ésta la hice yo, ¿verdad? —dijo el señor Ollivander con mucho más entusiasmo, cuando Cedric le entregó la suya—. Sí, la recuerdo bien. Contiene un solo pelo de la cola de un excelente ejemplar de unicornio macho. Debía de medir diecisiete palmos. Casi me clava el cuerno cuando le corté la cola. Treinta centímetros y medio... madera de fresno... agradablemente flexible. Está en muy buenas condiciones... ¿La trata usted con regularidad?
--Un macho…--refunfuño James, los otros tres lo miraron con increduludad--¿Quién trata a su varita?
—Le di brillo anoche —repuso Cedric con una sonrisa.
--Él—dijo Lily simplemente.
--Pobre Harry—comento Remus viendo como el chico miraba su propia varita y veía marcas de dedos, trato de limpiarla disimuladamente con su túnica pero solo logro que salieran chispas y que Fleur lo mirara con desdén—creo que las cosas no van muy bien ¿saben? Me pregunto cuanto tiempo nos habrá adelantado el hechizo…
--¡Diggory, otra vez!—solto James furico fulminando con la mirada a Cedric—donde yo me entere que le quito una chica a mi hijo…
--Yo te ayudo, compañero—dijo Sirius entusiaste—sea lo que sea tienes mi apoyo.
--Gracias, Canuto, sabía que podía contar contigo.
El señor Ollivander hizo salir de la varita de Cedric una serie de anillos de humo plateado, se declaró satisfecho y luego dijo:
—Señor Krum, si tiene usted la bondad...
--Krum…--murmuro Lily y parecio salir de sus pensamientos—me recuerda a…
--Si lo sé—dijo James con una sonrisita pero al ver la cara de Lily miro en otra dirección.
--¿A quien te rcuerda?—pregunto Sirius sin percatarse de la tensión entre el matromonio--¿Pelirroja?
--A Rose—dijo Lily medio seria—a Rose Middleton.
--¡Ah ya!—solto Sirius contento—Mi Rosie, yo la extraño mucho.
--¿A quien?—inquirió Remus en ese instante--¿Canuto?
--A Rose—dijo James escondiendo una sonrisita—a nuestra Rosie.
--¿Nuestra?—dijo Lily evidentemente celosa.
--Vamos, Lily, Rose jamás quiso andar con James—intervino Remus sonriendo—a ella nunca le gusto, ni le ha gustado ni le gustara, son demasiado iguales para poder tener una relación, además tu traes loco a James desde tercero y Rose siempre le daba consejos a James, estoy de testigo.
--Pero…
--Nada, pelirroja, Rose es como nosotrosos—Sirius se señalo a si mismo y a sus dos amigos que asintieron—creí que te habías dado cuenta, Rose, Julia y Helena eran como nuetras versiones femeninas, bueno son porque aun no se muren…
--Yo creo que Helena quería contigo, Lunatico—comento Sirius risueño, el aludido se sonrojo—si ya sé que todo el tiempo estaban peleando pero en el fondo…
--No, a mi parece que a Rosie le gustas Lunatico—tercio James pensativamente y Sirius casi se atraganta, él era el único que sabía la verdad, era el único que sabía que a Rose le gustaba Remus—si, siempre que estaba contigo como que se ponía nerviosa, no es igual conmigo o con Sirius.
--No creo—aseguro Remus aun sonrojado—ella es famosa ahora siendo jugadora en el Puddlemere United…
--¿Y qué?—pregunto Lily mirando la reacción de James—eso no quiere decir que sea inalcanzable, es también de la Orden ¿no? Pues yo también llegue a creer que le gustabas tú o James…
--Pero es más probable que a Rosie le guste, Lunatico—decía James convencido y recordando que ella solo era penosa con él—si en definitiva le preguntare cuando volvamos, es mi mejor amiga… bueno sin contarlos a ustedes—dijo mirando a Remus y Sirius que se enfurruñaron—vamos, saben que Rosie es como mi hermana…
--¿Solo eso?—pregunto Lily parando la trompita.
--Si, amor; siempre te lo he dicho, creí que ya no te sentías celosa de mi morenaza, a ella le caes muy bien, ya te adora pero bueno ¿Quién no te adora? Creo que ella será la madrina de Harry aunque me pregunto que rayos le pasó para no buscar a nuestro hijo y hacerse cargo de él porque estoy seguro que eso haría…
--¿Y si…?—Remus trago con dificultad--¿Y si ella esta…?
--¡No lo digas ni de broma!—dijo Sirius—de seguro por ahí anda, con eso de que es tan atolondrada de seguro que esta en Hawaii o algo así.
--Ojala—dijo James abrazando a Lily pero pensando en su morenaza, su mejor amiga mujer, su casi hermana—sé que cuando volvamos a nuestro tiempo ella ya logro reclutar a un puñado de gente.
--Tenlo por seguro ¿saben? Eso de ser una jugadora famosa, joven y bonita ayuda en mucho a las relaciones de la Orden—comento Sirius contento.
--Rosie ¿Dónde es que estas que no te veo?—exclamo James dramáticamente arrancando sonrisa de Lily, Remus y Sirius.
Y no pensaron en ese momento que en el psado, o en su presente o lo que fuera, Rose Middleton iba a ser de vital importancia para lograr su cometido, para lograr cambiar su pasado y su futuro…
—… Ahora queda... el señor Potter.
--Oh, ya ni siquiera oímos lo que decía de la varita de Krum—dijo Sirius encogiéndose de hombros—a mis oídos solo llego la palabra Gregorovitch.
--¿Quién será ese?—pregunto Remus--¿Fabricante de Bulgaria?
--Lo más seguro—dijo James pensativamente, le sonaba ese nombre pero ¿de donde?—mejor prestemos atención.
— ¡Aaaah, sí! —exclamó el señor Ollivander con ojos brillantes de entusiasmo—Sí, sí, sí. La recuerdo perfectamente.
—Estupidos nucleos centrales—musito Lily enojada.
--¡Ahhh! ¡Lo ven!—salto Sirius dramáticamente--¿ven porque es malo revelar la información de tu varita? Karkarov puede decirle a Voldemort lo de los nucleos centrales…
--Diablos…--dijo James analizando lo que decía Sirius—puede que tengas razón pero de todas formas ¿Dónde esta él ahora?
--Nadie lo sabe a ciencia cierta—tercio Remus—pero quizá tengas razón Sirius.
--Ya se tardo mucho ¿no?—dijo Lily luego de diez minutos en los que Ollivander miraba y revisaba la varita de Harry--¿Qué tanto tiene que verle? ¡Él mismo la fabrico!
--Paciencia, peelirroja, paciencia—pidio Sirius en tono solemne—que Roma no se hizo en un día.
Cinco minutos más tarde el señor Ollivander hizo manar de ella un chorro de vino y se la devolvió a Harry, declarando que estaba en perfectas condiciones.
—Gracias a todos —dijo Dumbledore, levantándose—. Ya podéis regresar a clase. O tal vez sería más práctico ir directamente a cenar, porque falta poco para que terminen...
--¡Por fin!—exclamo Lily claramente molesta— ¿ahora si podemos ir a cenar?
--Si claro—dijo James abriendo la puerta de la habitación.
Bajaron a las cocinas donde tuvieron una cena divertida, con eso del nuevo humor de Lily, Sirius encajaba perfectamente con él, de todas las cosas que decían se reían como locos, Remus y James les seguían la corriente, no podían hacer nada por el momento para que Lily se enfrentara a la realidad pues si lo hacían podría ser contraproducente, le daría un ataque de nervios y agradecían que Sirius hiciera cualquier cosa para que Lily se quedara allí, en su mundito. James miraba aLily tristemente, si así se ponía con eso que parecía pequeño comparado con lo que les falataba recorrer no quería ni imaginar como se pondría cuando llegara el momento culminante de la profecía. Terminaron de cenar y estaban por salir cuando el hechizo los movió, era la sala común…
--Sirius ¿Qué haces allí?—pregunto James viendo la chimenea.
--¡Soy genial!—exclamo Sirius contento viendo a su otro yo en la chimena.
¡Hola!
Hey espero que estén muy bien; vale solo les dire unas cuentas cosas. Pues bien no sé ustedes pero el hecho de que los cuatro chicos no pueden intervenir es algo fundamental creo yo, verán, si pudieran intervenir desde ahora las cosas no saldrían como deberían ¿no? Osea me refiero a que si hubieran intervenido en el libro anterior y que capturaran a Peter Voldemort no se regeneraría ¿no? Entonces por ende no se crearía "el horrocrux positivo" para Harry, lo cual lo ata a la vida e impide que muera cuando él le lance el Avada ¿no? Bueno mi punto es que según yo si tiene sentido el que no intervengan quiero decir que si creen que mi fic no tiene coherencia y que es mejor leerse su libro del Caliz de Fuego pues no puedo hacerlos cambiar de opinión, pero si por el contrario les gusta el ritmo de la historia pues se los agradezco infinitamente como siempre hago n_n saben que esta historia esta hecha especialmente para ustedes y por ustedes ¡GRACIAS!
Quejas, dudas o sugerencias se admiten en los comentarios xD
P.D. ¿Qué les parece la idea de Lyra con uno de los gemelos Weasley? A mie encantaría llevarla al baile de Navidad con alguno de ellos cof cof George cof cof y sería genial que el yerno de Sirius fuera Fred o George pero no sé ustedes jijijiji
P.D. 2. Siento la demora xD
Besos con sabor a Merodeador =D