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Historia 67888 — capítulo 70

—¡¡¡NO!!! El bramido de Sirius era puro dolor, un dolor que penetraba hasta el alma, que calaba los huesos y los hacía pedazos. Cayó de rodillas y se aferró al cadaver de Lyra con las lágrimas corriendo por su rostro sin remedio. Todo alrededor dejó de tener sentido, el tiempo se detuvo, no había nada más que ellos dos, sumidos en ese mundo de miseria y pena. Sirius Black abrazaba el cuerpo de su hija con tanta devoción que parecía imposible, pensó que iba a romperse, pensó que se volviera loco, pensó... pensó que ya nada tenía solución ni remedio. Solo quería... solo quería... no pensar.

—¿Qué demonios...?—empezó Remus cuando se haya en otro lugar, en los jardines, solo. Pero entonces recordó que estaban en guerra, los chorros de luz iban y venían en todas direcciones, había tanto polvo suelto que era imposible ver nada. El corazón comenzó a latirle rápidamente a la par que el miedo le trepaba por los pies, tenía que encontrar a sus amigos, esta nueva treta del hechizo no le gustaba nada, en absoluto. —¡Aquí estás! Los pelos de la nuca se le erizaron al oír aquella voz. Remus comenzó a correr en esa dirección, el miedo se convirtió en pánico, no podía ver, no distinguía nada... —¡AVADA KEDAVRA! Y sin previo aviso, algo cayó a sus pies. —¿Tonks?—dijo Remus. Tonks tenía los ojos abiertos de par en par y la cara llena de rasguños, miraba el cielo estrellado pero en sus ojos no había vida, no había nada. Entonces la risa macabra de Bellatrix Lestrange perforó los oídos de Remus y supo lo que había sucedido. Ni siquiera fue capaz de gritar, lo único que pudo hacer fue hincarse junto al cuerpo y llorar como si la vida se le fuera en ello. ¿Cómo las cosas podían ir así de mal? ¿En qué momento? ¿Por qué había sido tan estupido y la había rechazada tanto tiempo? ¿Por qué se había comportado como el más grande de los cobardes? Había desperdiciado tango tiempo… un enorme agujero en su pecho se abría paso sin control, dejando tras de sí una ola de Peña y dolor tan profundas que ni creyó posible volver a sonreír, ¿ahora qué? Tonks estaba muerta.Así que rodeó con sus brazos a Tonks y cerró los ojos.

—¿Qué rayos...? —¡Harry! ¿Está muerto? —¿¡QUÉ!? Y como si sucediera en cámara lenta, Los ojos de James y Lily se posaron sobre Harry. Harry estaba tirado en medio del Bosque Prohibido, rodeado de mortifagos.Entonces... nada importo, nada tenía sentido ni significado. Al darse cuenta, se hallaban arrodillados junto a él.Y lo supieron. Nada había valido la pena. Harry estaba muerto. —No, no, Harry, escúchame, ¡Harry, somos tus padres, despierta!—gimoteo James tomando a Harry por las solapas de su chaqueta—. ¡Estamos aquí! ¡Harry! —No, por favor, no, ¡NO!—chilló Lily meciéndose de atrás hacia adelante, llorando sin consuelo—. ¡¡¡HARRY!!! Fue como si algo dentro de ellos se fragmentará y se alejara a una velocidad asombrosa, fue como perder el piso debajo de los pies, como si el oxigeno escapara de sus pulmones, como si un aire polar les hubiera calado hasta los huesos. Ese sentimiento que provocaba el tener a un de mentor cerca pero multiplicado mil veces. No era posible sentir tanto dolor sin morir, no podía ser cierto... no podía... —Harry, por favor, por favor—suplicó James con las lágrimas corriendo por sus mejillas, sostenía la mano de Harry—, no te vayas, hijo, por favor, ¡te amamos, no hagas esto! Lily abrazo el cuerpo de su hijo como si fuera su salvación, como si así pudiera devolverle la vida... James, Lily, Sirius y Remus estaban tan sumidos en su propio dolor que al principio no prestaron atención a lo que sucedía a su alrededor... —...tenía la intención de morir y con eso ha bastado... si, Dumbledore está muerto, pero tú no decidiste su muerte... Severus Snape no te pertenecía. Él era fiel a Dumbledore, y lo fue desde el momento en que empezaste a perseguir a mi madre. Pero nunca te diste cuenta, y por eso no eres capaz de entender nada. ¿Verdad que jamás viste a Snape hacer aparecer un patronus, Ryddle? —¿Qué es eso?—preguntó Remus al aire. —Es... ¿La voz de Harry?—preguntó James incrédulo. —El patronus de Snape era una cierva, igual que el de mi madre, porque él la amo casi toda su vida, desde que eran niños. Debiste darte cuenta... ¡... pero se convirtió en el espía de Dumbledore desde el momento en que la amenazaste, y desde entonces trabajo siempre para él y contra ti! ¡Dumbledore ya se estaba muriendo cuando Snape puso fin a su vida!... ¡Snape nunca venció a Dumbledore porque la muerte de este la planearon ellos dos juntos!... ¿Sabe la varita que tienes en la mano que a su anterior amo lo desarmaron? Porque si lo sabe, yo soy el verdadero dueño de la Varita de Saúco... De pronto se vieron rodeados por una intensa luz blanca. —¡Por fin!—exclamó la alegre voz de Albus Dumbledore.

¿Que decir? Tengo el corazón roto y un nudo en la garganta. Alan Rickman, gracias por darnos la mejor interpretación, gracias a ti Severus Snape salió de las páginas de los libros. Sé que ahora eres una estrella más en el firmamento y que la magia que nos regalaste permanecerá en nuestros corazones por siempre.P.D. Esta historia está cerca de terminar... por fin.