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Amanecer Por Edward Cullen — capítulo 4

Resumiendo…inhalando exhalando ¡aguanta!

Desde el primer día que comprendí mi necesidad de casarme con Bella en una parte de mi consciencia lo planeé todo, si Charlie nos impresionó con su "buen" humor ante la idea de la boda, lo de la madre de Bella fue todavía más sorprendente.

Mis suegros pronto se convertirían en familia de lo más parecido a un monstruo, ciego por mi dicha ante la bendición de ambos mi amargura no empañó ese momento, todo lo que quería se reafirmaría ante dios o lo que sea que exista, eso tiene que contar cuando sea el momento de Bella. Me caso por amor, pero también quiero salvar el alma de Bella en la medida de lo posible.

Los días seguían su curso, aprovechando que mi hermana preferida estaba haciendo pruebas en el vestuario de Charlie, encontré un momento para separarme de Bella, lo cual no me hico ni la más mínima gracia, pero tenía un par de cosas que preparar.

¿Luna de miel? Esme me vio en el ordenador de mi padre, rugiéndole a la pantalla, definitivamente iría a una agencia, no quería el típico hotel en un país paradisíaco.

Como poco necesitaba algo que nos proporcionara cierta intimidad, durante un fatídico segundo la amargura vino a por mí, ni siquiera eso podía darle a Bella, serio y sin expresión ante mi impotencia los pensamientos de Esme me devolvieron la alegría

Ella me dejaba ver una especie de mar, ¿sería un hotel costero? Con una vivienda que poco más y podría llamarse el paraíso

-oh Esme… yo no tu hijo eres la única persona a la que le daría todo lo que tengo y a ella por supuesto.

-Pero eso es demasiado, no lo merezco. Sentí la mano de mi madre sobre mi hombro y sentí todo el amor que emanaba ella sobre mí

-¿pero ella sí, no es cierto?

Ahí me tenia justo donde quería, mi madre sabia que Bella se lo merecía todo y yo mas mal que bien procuraba dárselo, sí por ella, esto era lo mínimo que podría hacer después una vez más de que ella entregara su vida por mi.

  • Isla Esme… dije medio fascinado y nervioso.

Mi madre me dio todo lo necesario y me ayudó con el traslado, estaba expectante ahora ya nada me podría separar nada de nada.

Ahora tocaba ponerse serio para variar, todavía me quedaba una charla con mis hermanos pero antes, teniendo la luna de miel preparada tenia que hacer algo por Bella

Quería que fuera su día más feliz, la sola idea de verla venir vestida de blanco como un ángel, me daba la felicidad para toda mi existencia.

Terminé la carta de invitación para…Jacob, mis palabras fueron sinceras, mi Bella lo necesitaría ese día, era una tentación muy grande a la que resistirme. Le rogué con otras palabras que se comportara, era una celebración, era mi unión con aquella que planeé matar en un principio… como pude ser tan estúpido, al fin al cabo estaba agradecido con Jacob.

Acariciando la mecedora de ella mi futura mujer, oía como se despedía de Alice y esta de Charlie, envidié el afecto que este tenia por ella. Esta sería la última noche de nuestra soltería. Me sumergí en la charla que mantuve con mi familia…sobre...eso.

Era de todas las ideas la más descabellada y deseada por mi parte.

Mañana se cumplía mi sueño, mañana no podría sentirme nunca más desdichado de lo que soy.

Pues solo un milagro puedo obrarse para darse tanta felicidad.

la última noche con Bella, escondidos. Mañana todas las noches habídas y por haber serán nuestras.

Entró feliz de verme, estiré mis brazos invitandola a venir hacia mí.