← La Tercera Generacion de Hogwarts II · de
La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 1
Quizas nos pueda servir
En un rincon de una habitación, oscura y fria; en mitad de un bosque plagado de arboles desnudos, habia una figura. Era de un hombre, fornido, grande y cubierto de una capa arañada y sucia. La figura se retorcia, ahogaba gritos y arañaba el suelo en busca de que le calmase asi el dolor.
Ante el dos figuras altas y delgadas se imponian. Tenian el rostro cubierto de una capa, aun asi; a uno de ellos se le distinguia una sonrisa de crueldad. El otro sin embargo, no habia participado en la tortura de aquel pobre hombre, simplemente observaba callado, como la figura que ahora se retorcia en un rincon de la cabaña, le habia pedido piedad.
La otra figura, se acerco al hombre; le pego una patada y le grito:
-¿Dónde esta ahora tu heroe?¿Siempre protegiendote el y ahora tu no?- pregunto asqueando y escupiendole en la maruña de pelo revuelto.
El hombre sollozo, y apartaba la mirada de aquella elegante figura. Esta ladeo la cabeza, y se agacho al lado del hombre, le cogio el pelo con el puño y lo alzo ante sus ojos oscuros:
-Quizás nos pueda servir- aclaro una voz femenina y seca que entraba de la habitación.
El hombre que le sujetaba, rio con fuerza; una risa cruel y que hizo que a ese hombre envuelto en sangre se le escaparan las lagrimas de nuevo.
Hacia un bonito dia de verano, y como otro cualquiera; el Sol brillaba con fuerza sobre la Madriguera. Los dias habian pasado tan rapidos que incluso a James no le habia dado tiempo de comprarle un regalo de cumpleaños a su padre.
El chico habia decidido levantarse temprano, para ir al Valle de Godric; a comprarle algo a Harry porque ese dia era su cumpleaños.
James se habia subido en la escoba y como tantas otras veces; surco el cielo. Nadie en la Madriguera sabia que habia salido, aunque le habia dejado una nota a Fred.
No tardo mucho en llegar al antiguo valle, donde antaño; habia estado viviendo Harry Potter. Su padre decia que era un gran pueblo, aunque al muchacho le parecia algo desolador.
Al descender de la escoba, y aterrizar justo en la puerta de la casa de su padre; una sombra se escondio en una esquina. El chico no quiso mirar atras, tenia demasiado prisa.
James hizo un hechizo para abrir la puerta, algo que no le fue facil.
Parecia que nadie habia entrado en aquella casa desde hacia mucho. Corrio escaleras arriba, y se encontro un cuarto de un bebe. Busco en los cajones fotos, pero no encontro nada; siguio el pasillo hasta una habitacion de un matrimonio; si sus abuelos siguiesen vivos, dormirian alli. En esa habitacion si habia mas fotos, y cogio una en la que estaba Sirius con su padre. Seguro que Harry no la habia visto, era demasiado cobarde como para entrar alli; todos lo eran. Podia comprobar que nadie habia entrado alli desde hacia quizas mas de treinta años, y se enorgullezo de ser el primero.
La escoba la habia dejado en la cancela, y cuando fue a por ella; ya no estaba.
-¿Buscabas esto ,joven Potter?- pregunto una voz ronca.
James giro la cabeza hacia un hombre enorme, con unos hoyuelos grandes y una sonrisa afable:
-Me has asustado, Hagrid- le confeso.
El hombre le reprocho con la mirada:
-No deberias haber entrado, es algo sagrado.
El chico le miro de solsayo, y le enseñosonriente la foto.
La Madriguera estaba llena de Weasleys, iban y venian de la cocina para felicitar a su tio. A Harry le preocupaba que aun sus hijos no le hubiesen felicitado; pero enseguida bajo Albus y Lily:
-Felicidades, papi- le dijo la mas pequeña, abrazandole mientras este se limpiaba los restos de leche que se le habian quedado en la barba.
Albus sonrio timidamente y le dijo:
-Te he comprado esto- le dijo entregandole una pequeña caja amarilla.
Harry fruncio el ceño y lo abrio con cuidado:
-Vaya, Albus; no tendrias que haberlo hecho- depositado en la caja se encontraban unas pequeñas cajitas. Harry sabia lo que era por que su hijo lo habia comentado: "Papa, necesitas lentillas. Las gafas estan pasadas de moda."
Harry dejo a un lado las lentillas, pues en ese momento no se las iba a poner.
Volvio su atención al articulo que estaba leyendo:
"¿El Ministro McKing dimite?
Tras diversas conferencias hechas por el Ministro Magico durante este verano, el pueblo se pregunta si dimitira. En la conferencia del dia 24 de Julio se le mostro cansado, puesto que su hijo habia fallecido.
Nuestras fuentes nos informan de que la vida del Ministro corre peligro; pues el asesinato del pequeño Richard McKing podria ser una amenaza de dimision. ¿Pero quien haria daño a nuestro querido Ministro?
Eso mismo le preguntamos al heroe Harry Potter. Pero este solo contesto que si habia algo seria confidencial. ¿Sabe algo Potter que quiere ocultarnos?¿Se trata de algo peligroso?¿Nos oculta el peligro?
Tantas preguntas nos cuestionamos pero ninguna respuesta.
La pregunta principal es…¿McKing dimite?
Informando para El Profeta
Aaron P. Lennon"
Harry dejo el periodico a un lado, pensando que El Profeta ya no era lo mismo. Fruncio el ceño, cuestionandose si era verdad que el ministro estaba en peligro. Sinceramente el no lo sabia, aunque si conocia la respuesta a la pregunta que si se trataba de algo peligroso, era por supuesto que si.
El alboroto que hizo James al entrar junto a Hagrid, hizo interrumpirlos pensamientos de Harry. James traia una sonrisa de alegria y Hagrid venia con su tipica sonrisa afable.
-¡Papa¡- bramo el muchacho- Traigo tu mejor regalo de cumpleaños- le anuncio dandole la foto.
El padre del muchacho sonrio al ver la foto, pero al apartar la vista fruncio el ceño hacia James.
-¿Cómo has conseguido la foto?- pregunto extrañado.
Hagrid le reprocho con la mirada, y el joven bajo la mirada tras una gran bronca de su padre.
En el jardin de la Madriguera, los muchachos se sentaban en la hierba; arrancandola poco a poco y contemplando el dia.
Albus se habia cortado el pelo, antes estaba acostumbrado a llevarlo escalonadamente; pero se lo habia cortado un poco; no tanto como su padre, y le hacia un rostro atractivo ya que el pelo desordenado le daba un aire casual. Habia crecido lo suficiente para poder decir que James y el eran casi de la misma estatura. Sus rasgos habian dado lugar a los de alguien mas maduro, eran mas rectos. Lo unico que seguia intacto eran los ojos esmeraldas.
Rose, se habia dejado crecer la mata de pelo rojo. Al mismo tiempo, este habia aumentado el volumen. Su rostro seguia siendo de niña, habia adelgazado pero seguia siendo igual de bajita. Los ojos azules resaltaban con su piel blanquecina y las pecas coloreaban salpicadamente su rostro.
Alice tambien habia crecido, se habia cortado el pelo moreno por la altura de los hombros. Sus ojos verdes oliva seguían iguales, aunque, al contrario de Rose su rostro habia cambiado. Alice tenia varias ronchas alrededor de su cuerpo, Albus las miro y comento:
-No te acerques a mi.
-Severus, es una enfermedad transimitida por un hongo. ¿Tanto te cuesta admitirlo?
Albus la miro despectivamente:
-No es una enfermedad, es que por fin se muestra tu verdadera personalidad.
Hola a todos.
Una pequeña nota de autor: gracias y perdonad el corto capitulo
Con cariño
Hanuky.