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La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 2
2.La historia de los Merodeadores
La luz de la mañana cubria la mañana. La Madriguera se habia quedado vacia. Las risas, las peleas, las eternas conversaciones y los gritos de guerra; se habian apagado.
Era el dia en el que los niños iban a Hogwarts de nuevo.
Se habian ido todos, desde Rose hasta Molly.
Rose, Albus, Louis y Dominique habian ido en un coche con Ronald. Rose habia hecho madrugar a todos sus primos para llegar cuanto antes, aunque finalmente habian sido los ultimos en salir, gracias a la enorme tranquilidad de Albus por la mañana. En el coche de Charlie estaban Lucy, Molly y Roxanne; las que habian llenado el coche de maletas y cosas inservibles según su tio soltero. Por ultimo James y Fred habian decidido montar sus escobas para llegar a la estacion. Por supuesto sus padres no sabian nada, creian que iban con Bill, el que habia abandonado la casa por la madrugada.
En la Madriguera habian quedado pocas personas. Molly, la que hacia todas las camas de sus nietos; los que insistieron en quedarse el ultimo dia con ella, cosa que Arthur reprocho, después de irse a "vigilar" . Harry, el que habia insistido en que Lily y Ginny fuesen a casa y que el iria enseguida, pues tenia una cosa importante que hacer. Hermione habia salido a acompañar a Angelina al Callejon Diagon, para ayudar a George con la tienda. Fleur estaba en Francia con Victorie, pues esta queria probar a ver si le aceptaban como auror francesa. Audrey y Percy estaban en su casa, ordenando el caos que sus hijas habian creado en esos pocos dias. Ted tambien estaba en La Madriguera, durmiendo placidamente en la comoda cama.
El sueño fue interrumpido por su padrino, el que bramo su nombre al entrar en su cuarto.
-¡Ted¡- el chico se sobresalto y le lanzo la almohada.
Harry, algo mosqueado; alzo a Ted con la varita y lo elevo sentandolo en la cama. El muchacho le lanzo una mirada de cansancio.
-¿Qué quieres, Harry?- dijo algo incomodo. El chico apreciaba mucho a su tio, pero era algo extraño ese comportamiento en el.
-¿Cómo estas asi cuando deberias estar en Hogwarts?- le cuestiono Harry seriamente.
Ted rio secamente, y añadio:
-¿Qué dices? Hace mucho tiempo que deje Hogwarts…
Harry se acerco a el y le interrumpio:
-Ted, quiero contarte algo. ¿De acuerdo?- el chico asintió, algo extrañado- Veras, te pareces mucho a tu padre, pero en el fondo tienes el espiritu de tu madre. Es algo que siempre te digo. Pero creo que es hora de contarte…La Historia de los Merodeadores.- paro ante el ceño fruncido de Ted, evidentemente; este no sabia el pasado de su padre en Hogwarts, por que nadie se lo habia contado.- Sirius Black, mi padrino; James Potter, mi padre; y Remus Lupin, tu padre; junto a Peter Pettigrew, eran los chicos mas populares de Hogwarts, como tu, Ted. Se pasaban el dia haciendo trastadas, creando el Mapa Merodeador y molestando a Severus Snape. Eran arrogantes, algo creidos y se comportaban como crios. Todos eran importantes, a lo largo de la historia. En realidad, a mi me contaron sobre todo la historia de mis padres, pero creo que te puedo resumir la vida de los cuatro protagonitas. Peter Pettigrew no era el mas guapo, en realidad era alguien timido y siempre seguia a los Merodeadores. Era animago, como los demas; se convertia en rata, le llamaban Colagusano. Su protagonismo en esta historia se da, sobre todo; cuando por cobardia delata a sus amigos ante Voldemort, Pettigrew murio en sus propias manos, en mi ultimo año de Hogwarts. Sirius Black era la oveja negra de su familia, todos Slytherin; y el un orgulloso leon. Quizás de todos podria ser el mas valiente, todas las chicas iban detrás de el; pero el nunca, o al menos no me lo dijo, tuvo un amor. Sirius era el mejor amigo de James, le llamaban Canuto y tenia la capacidad de convertirse en un perro; pero cuando este murio todos creian que habia sido el el que le habian delatado, creyeron que habia matado a Peter, cuando en realidad era mentira. Lo encerraron durante muchos años en Azkaban y finalmente murio protegiendome, algo que siempre le agradecere. James Potter podria ser el mas arrogante, el era Cornamenta y se convertia en ciervo, estaba enamorado de la inteligente Lily ; esta no le gustaba para nada, pero un dia le vio dos veces…y se enamoro de el. La pareja se caso, y como ya sabes murieron por mi, como tantos; pero quizás ellos son los mas importantes, quizás ellos son…- Harry paro, se seco las lagrimas y continuo- Y por ultimo tu padre, Ted Lupin. Este tenia un gran secreto por el que sus amigos se convirtieron en animagos ilegales; era un hombre lobo, por eso le llamaban Lunatico. Debes saber, que tu padre habia sufrido mucho por ello. Como ya sabes, este quedo prácticamente al margen en la muerte de James. Mas tarde, cuando yo estaba en tercero; se convirtió en mi profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, eso ya lo sabes; y tambien sabes lo que paso ese año. Tu padre se enamoro de Nymphadora Tonks, una auror bastante peculiar pues era metamorfa- en ese momento Ted iba cambiando el color de pelo- Te tuvieron a ti, Remus se habia escapado…¡no sabia si seria un buen padre¡. Seguro que lo hubiese sido…
Harry dejo unos momentos para que su ahijado recapacitara la información. Despues Ted pregunto:
-¿Por qué me has contado todo eso?- pregunto el chico intentando esconder las lagrimas.
Harry sonrio y le dijo:
-¿Te acuerdas que tu padre fue profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?- dijo ante el asentimiento de Ted- Queria hacerte una proposicion.
El alboroto de gente era algo normal, en ese dia en King' Cross. Los niños de primero se perdian entre el alboroto, asustados. Los hijos de muggles aun le costaba entrar en la magica estacion. Pero Scorpius no se perdia, el era alguien de segundo.
Su despedida con su padrehabia sido incomoda y fria; sin embargo su madre, Astoria; le habia deseado suerte, y a escondidas de su padre le habia dicho en el oido:
-Cariño, haz lo que tengas que hacer si crees que es lo correcto. Yo siempre confiare en ti.
Scorpius aun tenia el consejo en mente cuando encontro su compartimento, siempre era el mismo, el penultimo. Pero esta vez estaba ocupado por un chico menor que el, que desgraciadamente conocia:
-¿Frank Badmood?- pregunto, pues aquel niño que jugaba con el al Quiddicht, aquel chico rubio de ojos caramelo y de rasgos aniñados; era el hermano de la Slytherin Zoe Badmood.
Scorpius alzo las cejas. El chico habia crecido bastante, su pelo rubio corto, ya que entre el y Albus habian hecho un acuerdo, cosa que su padre reprocho; dejaba ante el un atractivo rostro de labios finos y ojos verdes.
-¿Malfoy?- pregunto el chico asqueando. Seguramente su hermana le habia ayudado a actualizar la información.
En ese incomodo momento llegaron sus amigos:
-¡Scorpius¡- bramo Albus, abrazando a su amigo.
Cuando rompieron el abrazo, Rose se abalanzo, haciendo balancearse.
-Te he echado de menos…¡Sin cartas¡- grito.
Los tres chicos miraron alternativamente al joven Badmood.
-¿Potter y Weasley?- le dijo a Scorpius- Tu familia a perdido la dignidad.- añadio marchandose del compartimento.
Albus dejo a un lado el comentario que iba hacer de ese arrogante chico, y le pregunto a Scorpius:
-¿Cómo te lo has pasado?
El chico sonrio y relato su viaje al magico Budapest; narro como habia paseado por Brujas y Praga.
-Me muero de envidia…- suspiro Rose.- Aunque no me puedo quejar…yo he ido a Australia.
Albus solto una carcajada:
-Vosotros restregadmelo, no he salido de la isla en tres años… Menos mal que no me ha atacado un hongo…¿Te has enterado lo que le ha pasado….?
La puerta se abrio de sopeton, ante ella Alice se imponia:
-¡Hola¡- saludo abrazando a Rose.
-¡Alice¡- saludo Scorpius, mientras Alice le abrazaba amistosamente.
Albus puso los ojos en blanco.
-La que faltaba…
La chica le ignoro y le comento a Scorpius:
-¿Ves esto?- dijo señalando a una pequeña roncha en la mejilla- No es contagioso…ya no. Ha sido producido por un hongo…no te preocupes.- le dijo sonriendo.
-Yo no soy el que me tengo que preocupar, tu novio…- dijo ironicamente.
Albus solto una carcajada:
-Con o sin hongo en la cara…el novio no la querria. Antes tendria que buscar uno…- dijo riendose, mientras Scorpius le acompañaba por lo bajini.
Alice le miro amenazadoramente:
-Lo que tienes es celos, ya que tu no vas a poder tocar en tu vida mi precioso cutis.- dijo sonriendo- Lo estas deseando…dilo.
Albus le miro atentamente, parandose de reir; aparto la mirada de la chica y añadio:
-No iba a decir absolutamente nada.- dijo- Por cierto, felicidades. Se me olvido dartelas cuando intentaste probar una propia pocion en tu cara.- dijo sonriendo socarronamente.
-¡Es un hongo¡
Los muchachos empezaron a discutir por eso, mientras Scorpius aprovecho para decirle a Rose:
-¿Qué te diria si me escapo de casa?
La chica le miro sorprendida:
-Que te esperes a los dieciséis años, entonces serias un completo Sirius Black.
James paso el hombro por el de Barbara; haciendole sonrojar. La chica de pelo moreno y ojos marrones; no habia crecido mucho, en realidad era bastante bajita. Y una cosa que le molestaba era que siempre se ruborizaba, James necesitaba a alguien que cuando le dijese cosas bonitas le mirara fijamente y le besase, no a alguien que empezase a reirse tontamente. Por otra parte Barbara le habia pedido que se fuese a su compartimento, eso impederia que estuviese con Fred y Susan, pero no volveria a cometer el error de no hacerle caso.
James habia cambiado ese verano. Tenia el pelo algo mas largo, como los famosos muggles, pues James copiaba su estilo. Sus ojos caramelo estaban reluciendo felicidad y sus rasgos habian cambiado a unos rectos y atractivos.
Habia pasado el verano jugando el Quiddicht, con Fred y Susan cuando venia. A parte de toda la familia Weasley. Eso habia hecho que su cuerpo atletico se reforzaba.
-James…- le llamo Barbara.- No encuentro a mis amigas.
Otra cosa propia de Barbara, es que aparte de ser algo dulce; era muy despistada. A lo largo del pasillo, se encontraban mucha gente de Gryffindor o Ravenclaw. James conocia algunos, entre ellos a una chica que le habia ayudado el año pasado. Brooks estaba apoyada en el pasillo leyendo un libro muggle. Tambien reconocio a Tom McGregor, el que hablaba con su hermano gemelo Peter. Finalmente unas chicas se acercaron a Barbara, introduciendola en un corpantimento.
-¡Barby¡- le saludo cariñosamente Camrim Trust.-¿Cómo te lo has pasado?¿Fuiste a Roma?
La chica asintió, mientras James coincidia mentalmente con su hermano en que ninguno de sus amigos se habia estado en Inglaterra todo el verano.
-¿Te compraste ropa en Milan?- pregunto Lenna Deeplake.
Barbara tardo en contestar, pero cuando lo hizo…James deseo que no lo hubiese hecho:
-Me compre unos zapatos, un vestido; dos chaquetas, tres camisetas…Las teneis que ver.
Camrim miro picadamente a James:
-¿Llevaras a Barbara a escondidas a Cabeza de Puerco?
James le miro extrañado.
-En la salida a Hosgmeade.- aclaro Lenna.
James abrio mucho los ojos:
-¡La autorización¡- penso que era imposible que se la firmase, no se la habian enviado.- ¿Tu la tienes?
-Por supuesto, todos los alumnos lo tenemos.
James miro asesinamente al suelo:
-Papa…
Francia era increible. Todo el mundo la trataba como una señorita y le aconsejaba en la entrevista de auror, queria ser representante auror francesa en Inglaterra. Y para ello necesitaba la aprobación del Ministro Frances.
Victorie esperaba en el despacho de este, mientras tarareaba una cancion francesa, La vie au Rose.
En ese momento un hombre fornido y alto; de ojos negros saltones y pelo blanco rizado; que vestia un traje formal; entro en la habitación:
-¿Señorita Weasley?- Victorie asintió.
La chica observo como el hombre se sentaba en su grande silla. Puso las manos sobre la mesa y empezo a hablar.
Pero Victorie no podia escuchar.
Se habia quedado mirando el anillo, en el que llevaba grabado indefinidamente un ojo sin pestañas.
El hombre se fijo en el detalle, y aparto las manos de la vista de la muchacha; mirandola incómodamente.
En el Salon de la familiade Rose, sentados sobre el suelo; se encontraban Hugo y Lorcan. Los chicos estaban conversando sobre lo que habian hecho ese verano.
Hugo habia hecho bastantes cosas, desde limpiar la jaula de Grid, lavarle los dientes al elfo, quitar el polvo del tubo de la chimenea; hasta ordenar el armario de Lucy, alisar el pelo de su madre y ser conejillo de indias para las pociones del EXTASIS de Molly.
-¿Cómo crees que me ve tu hermana, Lorcan?- pregunto algo cohibido Hugo.
El chico se rio:
-¡Amour¡
Hugo se enfado con el chico y le lanzo una palomita, comenzando asi una guerra de cosas blancas pequeñas que volaban: palomitas.
Las dos elegantes figuras observaban al hombre que se alzaba ante ellos.
Era enorme, algo gordo y con una gran mata de pelo. Las otras dos figuras eran exactamente iguales, eran dos figuras jóvenes, quizás viente años; de ojos azules, la unica diferencia entre los gemelos era que uno era moreno y otro rubio:
-Theodore, ahora toca la parte buena- comento el rubio sonriendo- Que suerte que nos haya tocado las presas mas faciles.
La gran figura sonrio cruelmente:
-Olivier, ¿no estas deacuerdo?- añadio mirando fijamente a la joven figura morena.
El joven asintió, sonriendo malévolamente:
-Solamente te aviso, de que pueden ser mas poderosos de lo que imaginas.
Dicho esto se fue, dejando a las otras dos figuras con una mirada complice.
-No esta de acuerdo- confirmo el rubio.
Theodore tomo una expresión seria:
-Habra que enseñarle de nuevo lo que ocurrira, Octavio, y esta vez no podas hacer nada- amenazo.
-Dejate de estupideces, tu a lo tuyo. A lo que se te da bien, y sobre todo recuerda a James Sirius Potter. Yo enseñe a esa serpiente a matar, y el fue el que me la mato.
Queridos lectores;)
Os agradezco mucho seguir este fic.
Os recuerdo que si sois nuevos aquí, volvais a mi perfil y pinchadle a la primera parte; porque si no, no os enterareis.
Por otra parte queria haceros un pequeño cuestionario, por si teneis tiempo de contestarlo:
*Personaje favorito.Segundo personaje favorito.¿Has hechado de menos a alguien?¿Qué te gustaria que tuviese este fic?¿Qué creeis que pasara?**¿Os liais mucho?*Gracias a las personas que contesten.
Gracias a las personas que no contesten, pero al menos se moleste en leerlo.
Gracias a mis comentaristas preferidos.
Gracias a todos.
Gracias a mis queridos lectores.
Con cariño,
Hanuky.