Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← La Tercera Generacion de Hogwarts II · de

La Tercera Generacion de Hogwarts II — capítulo 5

Esta carta es corta, lo se; pero es que solo queria recordarte que a pesar de las distancias, mi corazon te pertenece.

Las luces de las farolas eran las únicas que alumbraban la sombría calle. La nieve cubría las aceras; la carretera estaba cubierta de hielo; y la única casa habitada de allí; tenía como única luz la chimenea. El hombre de pelo rubio; cuerpo fornido y cicatrices a lo largo de su cara miraba atentamente a la mujer que estaba sentada enfrente de el; con aspecto severo; facciones rectas y el pelo castaño y ojos verdes.

De pronto tocaron la puerta, la mujer se levanto; sin mostrar emoción, el hombre levanto las comisuras de sus labios. Parado, sin moverse mientras sus hijos entraban en la habitación; el hombre los miro, examinándolos. Después se levanto, y sacando de su capa una varita apunto al de pelo castaño.

-¿Tenias que ensuciar el nombre de tu familia? Menos mal que no ha sido mucho, pero ni se te ocurra volver a dudar de la Señora…- después sin mover los labios conjuro un hechizo que hizo que su hijo se retorciese; intentando no gritar. Observaba como su madre no había cambiado de expresión. Cuando hubo acabado le llamo la atención.

-Tenemos una ultima oportunidad para ti, Olivier; si no quieres que te desterremos- dijo la madre de Octavio y Olivier.- lo, Ophir- ordeno dirigiéndose al hombre.

-Odette, no hace falta que me obliguéis a hacer nada; haré caso de lo que la Señora me diga- aviso Olivier, señalando a su madre. Todos los nombres de toda su familia empezaban por O, ya que axial quedaba claro su lealtad a la Señora; porque su símbolo era un ojo; y la O lo representaba.

La mujer sonrío malévolamente:

-Es una orden de ellos, no de mi; Olivier.- le señalo una fotografía, que el chico observo detenidamente. Era una chica pelirroja, de ojos claros y rasgos bonitos. Octavio se acercó a el; y tomo la fotografía:

-Una Weasley, seguro.

Olivier miro a su madre, quien le miraba inquisitivamente, evidentemente porque sabia que sus plegarias se habían cumplido; había comenzado la guerra; y en las primeras filas estaba su familia.

El despacho no había cambiado nada desde la última vez que lo visito, en las paredes seguían colgando los retratos de todos los directores del Colegio; y detrás del escritorio principal se encontraba el cuadro de un hombre de una larga y blanca barba, y ojos azules. Le miraba afablemente, y le comento al joven Lupin:

-Igual que su padre; de despistado sobre todo.

Otro retrato de la habitación, donde se encontraba un hombre de nariz larga y pelo despeinado y largo contesto al comentario:

-Lo que faltaba, un Lupin de profesor. Otra vez.

El chico no se sentía intimidado, mas miedo le daría su próxima jefa por haber llegado tarde. Pero esta no aparecía aun.

-¿Qué haces aquí, Lupin?- pregunto sorprendida McGonagall.

El chico miro hacia abajo y dijo:

-Lo siento llego tarde, soy el profesor de Defensa contra las Artes Oscuras.

La anciana mujer sonrío brevemente ante la ocurrencia de Harry Potter.

Los pasillos estaban llenos de gente que los cruzaba rápidamente; era por la tarde, y a nadie le gustaba quedarse sin hacer nada. Los mas pequeños investigaban los rincones del castillo, los de segundo enseñaban sus escobas; los mas mayores iban a su lugar favorito; y aunque solo había pasado un año; Rose ya tenia uno.

-No se porque te acompaño- concluyo Alice, mientras Rose la empujaba a entrar en la biblioteca.

-Solo voy a buscar un libro para la técnica del Quiddicht…Me voy a presentar, ya te lo he dicho; y necesito mejorar mi técnica…

Alice paro:

-Espera… ¿No deberías mejorarla jugando, cabeza hueca?- le espeto Alice mientras Rose consiguió que se sentase en una silla, y pidiéndole a Alice que bajara el tono de voz.- No me lo puedo creer. Yo voy a investigar…- dijo Alice marchándose y dejando a Rose sola.

La chica había abierto el Libro de la Técnica del Quiddicht, por Ginny Weasley. Era un libro que había escrito su tía cuando jugaba en el equipo. Rose no se preocupo por Alice, sabia que o volvía aburrida o…

-¡Rose¡- llamo Alice gritando. Rose se llevo la palma de la mano a la frente, definitivamente era la segunda opción- ¡Rose ¡ ¿¡Donde estas?¡ Me he perdido…

Rose se fue por la sección mas próxima, donde estaba Alice sentada en el suelo de con las piernas cruzadas y apoyada en la estantería.

-Alice…por favor, siéntate conmigo.

La chica se levanto con ímpetu; y se sentó en frente de Rose. La pelirroja devoraba el libro, alzando la vista de vez en cuando para imaginar como tenia que hacerlo. Mientras Alice estaba muy entretenida leyendo un libro que le había dado Rose: Pociones Avanzadas. Evidentemente, Alice pasaba las paginas mirando los dibujitos de las plantas; de vez en cuando apuntaba algo en un pergamino de Rose; que seguramente serian Pociones que le habían llamado la atención.

-Ya he terminado.- anuncio Rose, finalmente.

Alice la miro sorprendida:

-¿Ya te has leído ese pedazo de libro?- exclamo señalando a un libro de ancho como el dedo meñique.

Rose se sonrojo y negó con la cabeza:

-Venga, Ali; que vamos ahora a jugar de verdad.

Alice la miro con sorna:

-¿Sabes que el Quiddicht no es un deporte digno de Alice?- Rose asintió- ¿Este año te has propuesto aniquilarme con cosas como la biblioteca, verdad?- Rose asintió- Rose… ¡vuelve¡

En el patio delantero del castillo, un grupo de Slytherin estaba arremolinado. Estaban sentados bajo un árbol, riéndose de algunos niños de primero, y llamándolos para insultarnos. McGonagall había amenazado con un ejemplar castigo a aquel que llamase a un nacido muggle, sangre sucia. Por eso los Slytherin, dirigidos por Zoe Badmood; les llamaban a los nacidos muggles sangresucia, a escondidas; amenazándoles con Cruccios.

Zoe Badmood estaba hablando animadamente con Renata Driggs sobre una poción que hacia ponerte la cara verde escarlata; cuando la rubia llamo la atención de su hermano, que hablaba con Ethan Binns, Slytherin; el joven estaba en segundo, y odiaba a muerte a todos los Gryffindor, y a Albus Severus Potter.

-Frank, ven. Tenemos que probarte.- le advirtió su hermana. El chico de pelo castaño rubio se acerco a ella.

-¿Qué quieres?- le espeto, Frank era un chico de mal humor, como su apellido; y el primer hechizo que su padre le enseño fue Sectusempra.

-Tienes que ser como papa…ya sabes.- le índigo- Tienes que lanzarle un pequeño hechizo a un sangresucia; el primero que pase por aquí.

Frank miro a su hermana detenidamente:

-¿Para que me echen?- le pregunto.

A su lado Renata Driggs le afirmo:

-Te aseguro, que tu padre lo arreglara.

Frank sonrío, por fin podía hacer magia…oscura.

El grupo de Zoe estuvo atento a Frank, el grupo estaba formado por Zoe Badmood, en cuarto; con su pelo rubio y rasgos rectos y bastos; Renata Driggs, en segundo, con su pelo rizado recogido en un moño y su tez pálida; Héctor Brown, ultimo curso; su pelo corto y negro y facciones rectas; Orlando Lightmoon, quinto, con un pelo negro y ojos del mismo color; Bellatrix Zabini, tercero; pelo negro y rizado a la vez que largo y ojos saltones y marrones. Tim Pakirson, en sexto; Sebastian Greenfield; en cuarto; Philippa Dunkan, en quinto y Derrick Collingwood, de tercero.

Un grupo de chicas pasaron por delante de ellos, pero Zoe negó con la cabeza, todas eran sangre limpia. Pasaron varios minutos hasta que desde el lado opuesto a ellos, caminaba tranquilamente una chica de cabello castaño y ojos azules. Zoe Badmood sonrío con sorna, Frank lo vio y se levanto hacia ella:

-Hola, sangresucia- dijo como si nada. La muchacha miro al grupo de Badmood, que les sonreían; esquivos a Frank y siguió su camino. El chico era igual de alto que la chica, entonces le cogio por el hombro bruscamente y le amenazo con la mirada- No te han enseñado modales, eso pasa por nacer con muggles.

La chica le miro con rabia:

-Como se nota que eres Badmood, y no entiendes que sangresucia esta penalizado.- le amenazo, con ojos llenos de rabia. Vestía la tunica con el escudo de Gryffindor, cosa que en ese momento se dio cuenta Frank.

Badmood negó con la cabeza, y saco su varita.

-Retira ese insulto de mi familia.

La chica sonrío, triunfante:

-¿Qué vas a hacer sino?

La joven Gryffindor no lo vio venir, pero Frank apunto a la chica con la varita y susurro:

-Crucio.

Al oír aquella maldición, la joven se horrorizo; y se encogió sobre si misma sollozando y mordiéndose el labio para no gritar.

-¡Déjame¡

Al lado de ellos se formo un coro.

-Retira lo que has dicho…- le advirtió.

La joven sollozo, abrazándose a si misma.

De pronto del coro de gente, y apartándola salio Susan y Fred:

-¡Estas loco¡- dijo Fred señalando a Frank.

Susan se acerco a Cornelia Brooks, la que seguía sollozando y gimiendo, pues aun Frank no había parado de torturarla. Entre la gente salio James, y se quedo horrorizado. Saco su varita, y apunto a Frank:

-Expelliermus.

El joven salio volando por los aires chocando contra la pared. James y Fred se le acercaron, Fred le pego un puñetazo en la barriga y James en el labio, haciéndole sangrar:

-Aprende a jugar limpio, serpiente- le espeto James.

Susan estaba dejando que Cornelia se apoyase en ella. Bárbara también le ayudo, pero al pasar por James le lanzo una mirada de reproche. Bárbara se alejo de ellos, y James y Fred acompañaron a Cornelia y a Susan a la enfermería.

Por el camino Susan le pregunto:

-¿Por qué te ha hecho eso?

La muchacha estaba asustada y mirando al suelo avergonzada anuncio:

-Me llamo sangresucia…y yo me metí con su familia.

Fred intento animarle:

-Bien hecho.

En la enfermería Madame Pomfrey enseguida la atendió, pues no había ningún herido:

-¿Otra vez aquí, pequeña?

La joven sonrío, dejándose tumbar en la camilla; después miro a los chicos y les dijo:

-Gracias.

Fred y Susan se miraron entre si, y James le miraba fijamente, con rabia; pues no consentiría que nadie seria herido por los Badmood.

Bajo la luz de las lámparas de un bonito restaurante, y bebiendo una taza de café. Victorie abrió la carta de Ted.

Le echaba de menos, y sobre todo desde que había decidido quedarse un mes o dos en Francia. Había estado echando solicitudes para ser auror francesa en Inglaterra; y aun tenia que pasar unas pruebas.

La carta le llego al corazón, era breve pero preciosa:

"Mi querida y bellísima Victorie:

Tengo que darte una gran noticia… ¡Soy profesor de DCAO en Hogwarts¡

Se que exagero pero todo es gracias a mi tío Harry, tuyo también.

Victorie… ¿Cuándo vas a volver?

Te hecho de menos, ¡le he llamado Victorie a todas tus primas¡

Victorie…esta carta es corta lo se, pero solo quería recordarte que a pesar de las distancias mi corazón te pertenece.

Tu "Teddie" Bear"*

La joven se sonrojo y apretó la carta entre su corazón.

Echo un vistazo al restaurante, estaba vacío; exceptuándolo a ella y a un chico moreno de ojos azules sentado en un rincón, mirándola fijamente.

Hola lectores.

Veréis lo de * es que Teddie Bear significa osito de peluche; y Ted lo ha personificado con su nombre. ¿OK?

Hoy no habra encuesta…el comentario es libre.

Con cariño

Hanuky

Posdata: Macris de vuelta ..ueee¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Jajaja no es jajaja es Mica…ok?

Y los demas…(todos) besoooos¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡