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Alec Vulturi y Renesmee Cullen... ¿Dolce amore? — capítulo 2
-Todos los pasajeros con destino a Paris, embarquen por la puerta número 4, y depositen su billete en la entrada, gracias- dijo la fría voz por los altavoces.Había mucho ruido en aquel aeropuerto, el barullo de las maletas arrestándose por el frio suelo de baldosa ennegrecida, los altavoces hablando con voz robótica, y la gente despidiéndose de sus seres queridos; algunos sonrientes y otros con lagrimas en los ojos.
Yo llevaba una maleta de tela oscura, bastante grande, y caminaba apresuradamente entre la multitud, seguida por mis padres. No había querido que el resto de mi familia viniera. Esto ya resultaría demasiado teatral solo con la despedida de mi madre. Así que había ido a visitarles antes de partir a Paris. Parecían tristes porque me fuera, aunque la mayoría de ellos estaban bastante aliviados. Para mí familia tampoco había sido agradable mi estado deprimido. Pero ellos casi tenían más culpa que mis padres. Aunque me habían hecho una gran despedida. Incluso Emmet me prometió que me mandaría alguna carta, o un e-mail.
Llegué a la puerta de embarque. Una chica joven, piel morena y pelo color caramelo, vestida con un uniforme de color azul estaba en la entrada sonriendo radiante a todos los pasajeros que pasaban por la puerta. Me giré para observar a mis padres.
-Tengo que irme ya…- murmure.
-Cariño, llámanos cuando llegues- me suplico mi madre,- ¿Vale?
-Sabes que lo hare, Mamá.
-Y recuerda- hablo mi padre- Si te surge cualquier imprevisto estaremos allí en muy poco tiempo. Aunque son una familia muy amable, estoy segura de que harás amigos pronto.
-Lo sé- masculle.
-Ellos te estarán esperando en el aeropuerto…- añadió él con tono tranquilizador,- Sera fácil reconocerlos, ya sabes ellos son…
-Sí lo sé,- le interrumpí,- Son vampiros, lo cojo. Es fácil.
Hubo una pequeña pausa, en la que el altavoz pidió de nuevo a los pasajeros que se apremiaran.
-¡Renesmee!- dijo mi madre acercándose a mí y rodeándome con los brazos. Me pego a ella con fuerza y me dio un beso en el pelo.
-Mama…- susurre, arrepintiéndome ligeramente de mi comportamiento en estas últimas semanas. Pero no dije nada más. Ella no se lo merecía, al menos todavía no.
-Hija- argullo mi padre acercándose a mí. Mi madre me soltó y esta vez fue él el que me abrazo. Suspire.
-Papá- respondí,- Tengo que marcharme.
Me soltó y ellos ambos me miraron dolidos. Sentí un nudo en el estomago. Odiaba ser así con ellos, pero no podía personarles por lo que me había hecho. Ahora mi vida era un desastre porque ellos habían decidido separarme de mi Jacob.
-Vale- respondió mi madre.
Y sin darles oportunidad de decir nada más gire y camine hasta la puerta de embarque. Le entregué el billete a la chica y sin agradecerle su amabilidad entre en el avión. Me coloque en mi asiento. Era de primera clase, y estaba al lado de la ventana. No sé porque lo hice, pero me llevé las manos al bolsillo y saque el móvil. Mire la pantalla durante un rato, anonadada. Por un momento había tenido la esperanza de que comenzara a vibrar y cuando contestara, sería Jacob diciéndome que se mudaría el fin del mundo para estar conmigo. Pero no paso nada. Absolutamente nada.
Cuando volví a ser consciente de mi alrededor el avión ya estaba retumbando, y había ganado varios metros de altura. Acelero y en pocos minutos ya estuvo muy alto, en dirección a Europa, y con un viaje de más de 8 horas por medio. Me acurruque en mi asiento, y empecé a mirar por la ventana. Lo único que se veían eran pequeñas y esponjosas nubes. Una azafata me ofreció una bebida, aunque la dije que no me apetecía nada.
Pensé en Jacob. Necesitaba tanto verle, besarle y pegarle por ser un idiota. Pero no podía hacer nada de eso, tan solo esperar a llegar a Francia y a ver a un nuevo clan de vampiros que no tenía ni idea de cómo iban a ser. Procurar ser amable con ellos o intentar simplemente soportar mi porquería de vida.
Cerré los ojos, intentando rememorar en mi mente lo que había pasado el día antes de marcharme de Forks, cuando estaba con Jacob, con todo lujo de detalle…
"Recuerdo que hacía un día nublado, y que un lúgubre viento azotaba los arboles. Sentí un poco de frio mientras caminaba hasta la casa de Jacob, aunque sabía que merecería la pena cuando me rodeara con sus calientes manos y me abrazara. Recuerdo que no estaba apenas preocupada, ya que creía saber perfectamente cuál sería su respuesta ante mi noticia, ante la pregunta que tenía que hacerle, sin embargo, no podía evitar que una ligera sensación de indecisión me embargara.
Cuando divise su casa de color rojo corrí hasta llegar a la entrada, corrompida por la necesidad de verle. Llame a la puerta tres veces antes de que me abriera. Su reacción fue exacta a la de todos los días, Jacob se lanzo hacía mí y me rodeo con sus fuertes brazos, hundiendo la cabeza en mi pelo y susurrándome una cariñosa bienvenida. Sonreí con nerviosismo, y note que el pareció captarlo, aunque no dijo nada. Cerró la puerta y me llevó a la habitación.
Antes de que pudiera comentarle nada posó sus labios en los míos con fuerza, besándome apasionadamente y quitándome el aire. No es que me gustaran demasiado ese tipo de besos, tan oscos y tan salvajes, pero eran de Jacob, y cualquier cosa que venía de él era bueno, ¿no? Y si no lo era, debía soportarlo. Porque lo quería. Estuvimos así durante minutos, en los que disfrute como nunca de sus cálidas caricias, de sus deliciosos labios y de su olor a pino fresco. Cuando terminamos se separo de mí, tomo una de mis manos y la acaricio delicadamente, dándole algún que otro beso de vez en cuando. Ahora estaba más serio, y su tono de voz parecía preocupado.
-Ness…
-¿Sí?- respondí muy rápido.
-¿Qué te ocurre?- pregunto, y al ver que no me salían palabras, añadió,- Se que te pasa algo, desde que has entrado pareces inquieta… ¿Quieres contármelo?
Tragué saliva sonoramente.
-Yo Jacob… tengo que contarte algo…
-¿Es grave?- me pregunto alarmado al ver mi tono de voz.
-No lo sé- dije indecisa.
-De acuerdo Ness… continua- respondió, y así lo hice.
-Como creo que ya sabrás, todo el mundo se está dando cuenta de que pasa algo extraño con mi familia, ya sabes… ellos no envejecen, y todo este asunto está llegando a unos límites peligrosos, Jake. Llevan aquí muchos años, y ya resulta imposible que la gente se crea que Carlisle tiene más de 35 años… porque él solo tiene 23, y no podemos añadirle tanta edad sin que se percaten de que algo raro está pasando…
-Shhhh…- me interrumpió Jacob acercándome a él,- Tranquila, no estés nerviosa, simplemente dilo.
-Está bien, Jacob… Mis familia y yo nos mudamos al norte, a Canadá.
La habitación se quedo en silencio. Repase en mi cabeza las palabras que había usado y me pregunte si habían sido idóneas. Aparte, me sentía incapaz de mirarle a los ojos.
-¿A Canadá?- pregunto con voz entrecortada.
-Sí, en un pequeño pueblo cerca de Dawson, en Yucon. Pegado a la frontera de Alaska. Carlisle pensó que sería apropiado ya que no hay demasiada gente, y el tiempo es muy lluvioso, por lo que no tenemos problemas con el sol…
-¿A Canadá?- repitió él.
-Sí, Jacob, a Canadá. Es lo que acabo de decir…
-Canadá…- susurro ensimismado.
-¡Si Jacob a Canadá!- grite poniéndome de píe. ¿Por qué no reaccionaba?
El me miro anonadado, aun sentado en la cama con el labio fruncido. Jamás le había gritado así, pero es que me había puesto de los nervios.
-¿Has venido a decirme esto?- dijo,- ¿Has venido a decirme que te vas y me dejas?
-¡No!- chille ofendida, sentándome de nuevo a su lado. Le tome una mano con delicadeza,- Claro que no te voy a dejar, sabes que te quiero.
-¿Entonces?, ¿Qué vas a hacer? Te quedaras conmigo, ¿no?- pregunto, y yo le mire con los ojos como platos.
-No, no puedo quedarme Jacob, quiero estar contigo, pero debo marcharme con mi familia. Si me quedo, todos nos pondríamos en peligro…
-No te entiendo, ¿A dónde quieres llegar, Renesmee?- gruño, mirando al suelo.
Jacob nunca me llamaba Renesmee, para él siempre había sido su Ness, o Nessie, cuando estábamos con mis padres. Estaba realmente enfadado, y yo sentía ganas de vomitar.
-Pensé que… tú te vendrías conmigo…- susurre con los ojos empañados de lagrimas,- Para estar juntos.
Él me miro con los ojos llenos de dolor, como si por primera vez en la vida no supiera que es lo que tenía que hacer exactamente. Su labio tembló por un segundo, y temí que fuera entrar en fase de forma descontrolada, sin embargo, no pasó nada.
-Renesmee yo…- murmuro.
-¿Tú que Jacob?- añadí mordaz.
-No puedo…- respondió.
Yo le mire boquiabierta. No podía creer que era lo que acababa de decir. No me cambia en la cabeza que hubiera dicho que no, nunca me hubiera esperado que su reacción sería de esa manera, tan dolorosa. Me aparte de él corriéndome hacía un lado de la cama.
-¿Por qué?- fue lo única que alcance a decir, con un nudo en la garganta.
-Renesmee, te quiero… te quiero mucho… pero no puedo dejar todo esto. Tengo que cuidar de la manada, soy el Alfa, si les dejo estarán perdidos. Y luego esta mi padre, no puedo dejarle solo en casa, ya sabes cuál es su estado…- susurro. Su piel parecía ahora un blanco pergamino.
Cerré los ojos durante unos segundos. Todo esto… ¿era real?
-Me dejas…- murmure abatida.
-Renesmee, compréndeme. No puedo dejarles por…- y se paró en seco.
-Por mi… no puedes dejarlos por mi Jacob, dilo…- finalice su frase con la voz ronca.
-Renesmee… no tienes idea…
-Claro que tengo idea,- respondí de forma áspera, como nunca creí que hablaría a Jacob,- No renuncias a nada, simplemente no vas a luchar. Me dejas… Has escogido a tu manada antes que a mí.
El tardo un rato en contestar, y cada segundo que pasaba era una eterna agonía.
-Sí Renesmee, escojo a mi manada antes que a ti… aunque te quiera…- respondió, y su voz no estaba la ni la mitad de arrepentida de lo que debía haber estado al decir eso.
Me mordí la lengua, aunque no sirvió de nada. Las lágrimas comenzaron a deslizarse por mis mejillas como pequeñas gotas de lava hirviendo, que me quemaban la cara. Los ojos me escocían y sentía mis labios temblar. Además, sentía una especie de agujero en la tripa, como si de un momento a otro fuera a desaparecer para siempre, consumida por un dolor infinito.
-Está bien…- conseguí contestar, aunque deforme todas las palabras,- Gracias por habérmelo aclarado antes de que esto llegara más lejos…
-Nessie…- dijo él, acariciándome la mejilla con dulzura, pero esta vez sus manos no fueron deliciosas para mi piel, eran como febriles dagas de fuego que me quemaban entera.
Se inclino para darme un beso, pero antes de que nuestros labios se juntaran me deslice para un lado, dejándole en medio de la habitación con una expresión extraña en la cara.
No mire atrás cuando salí corriendo de la habitación, sollozando como nunca antes lo había hecho y escuchando como Jacob gritaba mi nombre detrás de mí. Me aleje corriendo por el bosque, hasta que llegué a mi casa.
Recuerdo que no salí de mi habitación hasta que al día siguiente cogimos el avión hacía Canadá. Jacob no vino a buscarme ni a despedirse. No había recibido nada suyo desde que me había marchado, ni una carta, ni un e-mail, ni siquiera una llamada. Nada que pudiera decirme que todo había pasado en realidad. Porque nada volvería a ser como antes. Porque Jacob me había dejado y porque jamás había significado para él lo que yo había creído. Ahora, mi corazón estaba roto. Y probablemente, no se podría repara jamás."
Abrí los ojos lentamente, y solo entonces me di cuenta de que llevaba ya un rato llorando. Las lágrimas resbalaban por mis mejillas lentamente, y notaba un ligero sabor salado en la boca. Me llevé la mano a la cara y quite las lagrimas que pude, y después seque los últimos restos de agua salina con la manga de mi sudadera.
Noté como la mayoría de los pasajeros del avión me observaban, debatiéndose entre acercarse a mí y consolarme o en quedarse quietos sin hacer nada.
Solté un profundo suspiro antes de cerrar los ojos y apoyar la cabeza en el asiento. Sí dormía, probablemente las horas de viaje se me pasarían más rápidas. Además, necesitaba descansar.
¡Hola!
Espero que os este gustando. Muchas gracias por los comentarios que me habéis dejado. Espero que me digáis vuestra opinión acerca de lo que Jacob le hizo a Nessie... (Yo creo que es un perrito malo XD).
Comentady Muchos besos!
Paulasmog.