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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 1

Un hombre de cabello oscuro y largo caminaba de un lado a otro en el pasillo de su casa, pasaba una mano por su rostro mientras que veía el reloj en su mano izquierda con impaciencia.

-Calmate Canuto, todo estará bien - le calmó un hombre con anteojos y cabello despeinado.

-¿Bien? ¡Lleva horas allí! ¿Qué si le pasó algo al bebé? - pero su respuesta provino de la habitación contigua. El llantó de un bebé se escuchó por toda la casa.

-¡Mamá! - soltó Harry en brazos de Lily

-Ya cariño - le calmó su madre - ¡Felicitaciones Sirius!

-¡Amigo ya eres papá! - el aludido lo miró con cara de confusión mientras se veía envuelto por un abrazo.

-¿Señor Black?- el hombre volteó a ver a la enfermera que lo llamaba - Lo están esperando.

Sirius caminó lentamente para encontrarse con su esposa, una mujer de cabello dorado que estaba acostada sobre la cama con un pequeño bulto en brazos.

-Hola - saludó torpemente el Ojigris.

-Hola cariño - le respondió la mujer con una sonrisa, sus ojos brillaban y sus mejillas se tornaron de un tenue rojo

-¿Es…?

-Es una niña, Sirius. Una pequeña niña - el hombre sonrió nervioso mientras extendía sus brazos para cargarla. Annabelle la colocó cuidadosamente, y vió una sonrisa que se luminaba en el rostro de su esposo.

-Hey - soltó cuando la tuvo por fin junto a su pecho - Es…muy pequeña.

-Si. Creo que se parece a ti - musitó la mujer, él la miró y sonrió mientras quitaba un poco la manta para ver el rostro de su hija - su cabello es oscuro como el tuyo, aunque no he visto sus ojos estoy segura de que son grises como los tuyos.

James se asomaba por la puerta, Sirius lo miró y le sonrió. Lily y él pasaron a la habitación junto con Harry.

-Anna ¿Cómo estás? - preguntó Lily mientras se acercaba

-Cansada, pero bien. Muy feliz.

-¿Puedo cargarlo? - pidió James

-Cargarla…es una niña - soltó Sirius mientras se la entregaba con cuidado, su sonrisa se contagió a su amigo.

-Una niña…¡Woao! Creo que eso cambia un poco tus planes compañero.

-Solo un poco, igual puedo enseñarle a montar en escoba. Y también una que otra broma - señaló Sirius.

-Si. Una pequeña merodeadora - La niña dio un bostezo, y James enterneció su expresión. Se sentó a un lado de la cama, muy cerca de donde estaba Lily con Harry - Mira pequeño, es un nuevo miembro de la familia. Pueden ser amigos. ¿Tu que dices? - el niño sonrió y se acercó a ver a la niña en brazos de su padre.

-¿Cómo la llamarán? - inquirió Lily mientras dejaba a Harry al cuidado de su padrino.

-Habíamos discutido varios nombres - habló Sirius mientras cargaba a Harry.

-¡Sirius! - soltó el pequeño mientras reia. Sirius hizo un movimiento con la varita e hizo varias formas de humo.

-A Sirius le gusta un nombre que vió en un libro Muggle - exclamó Annabelle con una sonrisa - Juliet como la novia de Romeo.

-¡Juliet! - soltó Harry mientras agarraba el cabello de su padrino

-¡Veo que Harry ya aprendió otra palabra! Y que además le gustó el nombre - Sirius sonrió ante el comentario de James.

-Entonces Juliet. Juliet Christine ¿Qué te parece Annie? - La mujer asintió - Bien, entonces ya la pequeña Black tiene nombre. Y los padrinos ya saben quienes son. ¿Por qué no se irán a negar cierto?

-¿Negarnos? ¿Con esta preciosa? No lo creo - James asintió ante las palabras de su esposa.

-Creo que debemos dejarlos descansar James, mañana podremos venir a ver a nuestra ahijada ¿no crees?

-Si. Entonces. Mañana será. Espero Sirius nos abra la puerta, nos debe todas las veces que nos quitó a Harry para malcriarlo, incluso aún lo hace.

Sirius sonreía, Harry le dio un abrazo antes de irse con su madre en brazos. Cuando todos se fueron, el hombre se sentó al lado de la cama con su esposa, quien llevabaa la pequeña Juliet en sus brazos.

-¿No estás desilusionado? Ya sabes, porque no es un niño.

-No. No lo estoy, y no lo estaría. Solo verla me hace…

-¿Sonreir? - trató de terminar Annabelle - Lo sé. No has dejado de hacerlo.

-¿Crees que seremos buenos padres? - inquirió con tono de preocupación.

-Hemos sido buenos padrinos. Claro que seremos buenos padres - Sirius acarició la mejilla de su esposa y le dio un beso.

-Espero se parezca a ti.

-¿Por qué? ¿Tienes miedo que se escape de casa, salga con chicos y nos escriban de Hogwarts porque no deja de estar en detención?- bromeó.

-Chicos…Espero no llegue la edad. No quiero imaginarlo aún. Y sobre las otras cosas, no me importaría. Creo que debemos descansar, incluso tu pequeña - le dijo a la bebé que dormia.

-Sirius…ella es la única que está descansando.

-Lo sé. Te amo¿ Lo sabes?

-Lo sé, tanto como yo a ti.


Hola! Bueno he regresado para los que esperaban la continuación de la historia. Espero les guste. Un beso