← Cambiando la Historia: Una nueva Generación · de
Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 2
Una niña tiraba del brazo aun niño con cabello despeinado y anteojos. El niño parecía culpable.
-¡Harry James Potter! - se escuchó el grito de su madre desde la cocina.
-¡Vamos Harry! No dejaré que te castiguen ¡Vamos! - la niña tiraba del brazo mas fuerte hasta que llegaron a la cocina. Dos mujeres, una pelirroja y una de cabello dorado.
-Harry ¿Qué hiciste? - soltó su madre con voz cansada como si hubiera repetido la misma frase varias veces.
-Nada tía Lily, fue mi culpa - dijo la niña de cabello negro mientras tenía tomado de la mano a Harry.
-¿Tu culpa? - repitió la mujer mirando a la de cabello dorado.
-Si, veras… yo iba caminando, y cuando iba a alcanzar a Harry lo tomé del brazo y el tropezó y cayó sobre el jarrón. Lo siento tía Lily - La mujer la miró y compuso una sonrisa al mirar a la niña.
-Esta bien, pero que sea la última vez que sucede. ¿Está bien? - los dos asintieron - Pueden jugar afuera, así no romperán nada.
-Si mamá - dijo Harry mientras volvía a ser arrastrado por la niña.
Cuando los niños se habían alejado Annabelle rompió en risas seguida de Lily.
-Sé que Harry lo hizo. A veces es un poco despistado, creo que no se parece mucho a James. Solo físicamente. Juliet lo defiende mucho.
-Es lógico, conoce a Harry desde que nació. Es como su hermano. Lo que me sorprende es la capacidad de mentir que tiene, se parece demasiado a Sirius, y no hablo físicamente - comentó mientras miraba por la ventanilla a los niños que jugaban con unas hojas secas.
-Es una niña muy activa. Incluso cuando solo tiene 8 años, James la adora.
-Si, aunque ustedes la malcrían demasiado.
-Tanto como tu y Sirius a Harry - Annabelle se sonrojó-Harry hace unos días me preguntó, el porqué de su cicatriz en la frente - soltó con semblante sombrio.
-¿Qué le dijiste?
-Que se lo contaría antes de entrar a Hogwarts. Solo eso. No quiero que crezca con todo lo que trae ser "El niño que vivió"
-Si. Juliet me ha preguntado lo mismo sobre Harry, sospecho que busca que yo se lo diga para después decírselo a Harry. También la descubrí buscando en los libros - Lily soltó una carcajada.
-Juliet les dará muchos dolores de cabeza, es muy inteligente.
-A Sirius lo que le preocupa es que el crecer, conlleva a que algún dia conocerá chicos - La mujer de cabello dorado tenía una sonrisa arrogante en sus labios - aunque con un padre como Sirius, y con un padrino como James me sorprendería que siquiera un chico se le acercara. Es mas, apostaría a que al entrar a Hogwarts, Sirius le diría a Harry que hechice a todo el que intente acercársele a su niña.
Las mujeres reian mientras afuera Juliet y Harry hablaban sentados uno frente al otro.
-¿Le preguntaste a tu mamá sobre la cicatriz?
- preguntó la niña
-Si, pero no me quiso responder. ¿Y tu?
-Si, pero dijo que no podía saberlo hasta que tuviera edad.
-¿Crees que sea algo malo? - inquirió Harry mientras en su rostro se notaba la preocupación
-Quizás no, a lo mejor el tio James te dejó caer de pequeño, o quizás fue papá.
Harry sonrió, pero su preocupación no se disipó.
-Harry,mira lo que puedo hacer - Juliet levantó sus manos y comenzó a elevar las hojas, haciéndolas girar en círculos alrededor de ellos - Puedo hacer lo que sea con mi magia ¿Has aprendido a controlarla?
-No - negó.
-Puedo enseñarte. O podríamos montar en escobas sin que mamá y la tia Lily nos vean ¿Qué dices Harry? - el niño la miró mientras ella permanecía con una sonrisa de oreja a oreja.
-No lo sé, ya nos dijeron una vez que…
-Está bien. Pero estoy aburrida. No veo la hora de que entremos en Hogwarts - Juliet se acostó sobre el pasto mientras jugaba con uno de los mechones de su cabello.
-Pero no entraremos en el mismo año Julie - le recordó Haryy mientras la imitaba y se acostaba a su lado. La niña suspiró.
-Lo sé. Sería genial que en Hogwarts fueramos como Papá y el tio James. Mamá dice que hacían bromas todo el tiempo.
-Si - respondió con tono soñador - ¿Julie?
-¿Hum?
-¿Crees que mi primo Dudley también sea como nosotros?
-Harry…En serio, creo que si te dejaron caer de pequeño - la niña soltó una carcajada - ¿En serio crees que "ese" puede ser como nosotros? Ni siquiera parece familia de la tía Lily. Ella es una buena persona, y Dudley es…¿Horrible?
-¡Horrendo! - completó Harry - Papá dice que se parece a la hermana de mi mamá, pero con mucho peso. ¿Cres que algún dia tendremos hermanos?
La niña se sentó y se cruzó de brazos.
-No lo sé, pero de no ser así yo te tengo a ti, y tu a mi. Como nuestros padres.
Sirius llevaba a Juliet de la mano, mientras a su lado caminaba su esposa. James y Lily iban detrás con Harry quien no dejaba de mirar alrededor. Entraron a una pequeña taberna poco iluminada, muchas personas voltearon a ver.
-¡Por Merlín! Son James y Lily Potter - soltó un hombre de baja estatura detrás de la barra.
-Es Harry Potter - susurraban algunos.
-Papá…¿Por qué todos miran a Harry?
-Luego te explicaremos Juliet - respondió su padre.
-Explicame ahora - exigió la niña
-Juliet, cuando te digo luego es luego - pasaron todo el lugar, mientras el grupo le daba sonrisas nerviosas.
-¿Por qué crees que te miraron así Harry? - Juliet le había tomado del codo al niño mientras le susurraba.
-No lo sé ¿Tu que crees que sea? - inquirió preocupado
-Quizas eres un bicho raro y no lo sabes - la niña tomó del brazo a Harry y ambos vieron asombrados una nueva calle que se abria para ellos. Sirius sonrió al ver la emoción de ambos niños.
-Bienvenidos al callejón Diagón. Harry, compraremos aquí todo lo que indica la carta, es el único lugar que conozco en el que encontraremos todo - El niño le sonrió, hacía poco había llegado su carta, en su décimo primer cumpleaños. Sirius volvió a tomarle la mano a su hija - No quiero que te pierdas, de nuevo.
-¡Pero Papá! Es que tu no me dejas ver con calma, además no me voy a escapar ¿A dónde iría? - Lily y Annabelle rieron ante la expresión de Sirius, quien ceñía su frente y buscaba una respuesta para el comentario de su hija.
-Solo tiene 10 años y ya te deja sin palabras Canuto - bromeó James mientras caminaban.
-Ja Ja, no me causa gracia, cada vez se vuelve mas inteligente, es como si le dijeran las cosas que tiene que decir.
-Papá, quiero ver las escobas ¿Puedo? - Sirius la miró y asintió - ¿Puede venir Harry?
-Harry irá con James y Lily a comprar las cosas para Hogwarts.
-Luego podemos ir y comer un helado Juliet ¿Qué dices? - le ofreció Lily con una sonrisa.
-¡Si! Bueno, mamá vamos a ver las escobas. Papá es muy lento - Annabelle se encogió de hombros cuando Sirius bufó.
James y Lily había caminado en busca de las cosas de Harry, llegaron hasta una pequeña tienda que llevaba un letrero gastado "Ollivanders".
-Aquí podemos comprar tu varita - le avisó su padre mientras empujaba la puerta.
-¡Ah! James Potter - saludó un hombre de cabello blanco brillante desde una escalera - recuerdo la varita que le vendí Caoba, flexible, excelente para transfiguraciones. Si - dijo con tono nostálgico, luego miró a Lily y se acercó hasta el mostrador - Lily Evans, la primera vez que la vi usted era solo una niña, muy dulce, y respecto a la varita Sauce, veinticinco centímetros, elástica. Buena para encantamientos.
-Señor Ollivander es un placer verlo - saludó la mujer con una sonrisa.
-Un placer verlos a ambos. Veo que usted señor - el niño lo miró directamente, notó que el color de sus ojos era claro, dorados en su totalidad - es Harry Potter, veamos…si - se alejó y comenzó a buscar entre las cajas de la tienda.
-¿Qué hace mamá? - Lily se encogió de hombros y le dio una sonrisa a su esposo quien la tomó del hombro.
-Biencada varita Ollivander tiene un núcleo central de una poderosa sustancia mágica, Harry. Utilizamos pelos de unicornio, plumas de cola de fénix y nervios de corazón de dragón. No hay dos varitas Ollivander iguales, como no hay dos unicornios, dragones o aves fénix iguales. Y, por supuesto, nunca obtendrás tan buenosresultados con la varita de otro mago. - el hombre le dio una sonrisa trémula y le extendió una caja abierta - prueba esta. Madera de haya y nervios de corazón de dragón. Veintitrés centímetros.Bonita y flexible. Cógela y agítala
Harry miró a sus padres que asentía aprobando, el muchacho tomó la varita y la agitó, algunas hojas se esparcieron, haciendo que el señor Ollivander le quitara la varita de inmediato
-Veamos esta Arce y pluma de fénix. Diecisiete centímetros y cuarto. Muy elástica. Prueba.
No había pasado mucho tiempo cuando el Señor Ollivander le quitó la varita, James le veía el lado gracioso a la situación, mientras Lily le daba un codazo.
-Un poco difícil señor Potter, pero ya encontraremos la índicada…me pregunto si..por qué no, una combinación poco usual,acebo y pluma de fénix, veintiocho centímetros, bonita y flexible
Al tomarla,sintió un súbito calor en los dedos. Levantó la varita sobre sucabeza, la hizo bajar por el aire polvoriento, y una corriente de chispas rojas y doradasestallaron en la punta como fuegos artificiales. Miró a sus padres y ellos sonreían abiertamente.
-Curioso…Muy, curioso - musitó el Señor Ollivander con aspecto sombrio.
-Disculpe, pero…¿Qué es curioso? - esta vez fue James quien preguntó. Recuerdo cada varita que he vendido James Potter, resulta que la cola de fénix de donde salió la pluma que está en tu varita dio otra pluma, sólo una más. Y realmente es muy curioso que estuvieras destinado a esa varita, cuandofue su hermana la que te hizo esa cicatriz.
-No habrá posibilidad de que le venda otra varita ¿señor Ollivander? -inquirió preocupado el hombre
-No, es imposible…La varita escoge al mago, y jamás funcionaría igual con otra varita.Sí, veintiocho centímetros. Ajá. Realmente curioso cómo suceden estas cosas. La varita escoge al mago, recuérdalo... Creo que debemos esperar grandes cosas de ti,Harry Potter... Después de todo, El-que-no-debe-ser-nombrado hizo grandes cosas...Terribles, sí, pero grandiosas.
Lily le tomó el hombro a su hijo mientras James pagaba al señor Ollivander 6 galeones con aspecto sombrio. Al encontrarse con Sirius y su familia, Juliet fue la primera en abordar a Harry ávida de noticias.
-¿Puedo ver la varita que compraste Harry? - el muchacho la sacó de su bolsillo - ¡Woao!
-Si, aunque lo que me dijo el vendedor, creo que a mamá y a papá no les gustó - les dio una mirada de soslayo a sus padres que hablaban muy serios con sus padrinos.
-¿Por qué? - el chico le contó lo sucedido, mientras ella escuchaba atenta cada palabra - es decir que esa cicatriz te la hizo un mago, alguien poderoso. ¿Por qué la tia Lily o el tio James no te contarían?
-Quizás sea algo realmente malo - la niña frunció el ceño. Sirius se acercó mientras les daba a cada uno un helado. Sirius miraba a su ahijado buscando un indicio de algo.
-¿Papá? - el ojigris miró a su hija mientras ella le daba una probada al helado
-¿Si?
-¿Ahora si nos contarán por qué Harry tiene la cicatriz en su frente? No puedes negarte, además, todos lo miran raro
-Si, pero no será aquí, y no será ahora. Ahora será mejor que coman su helado - Sirius sonrió ante el parecido que su hija tenía con él, al igual que ella jamás aceptaría un no por respuesta.
Woao! Que bueno es estar de vuelta. Vi los comentarios anteriores y dije : No lo puedo creer! Que emocionante. Todo un nuevo comienzo para la historia. Prometo responder a sus comentarios pero me es dificil responder y actualizar al mismo tiempo. Espero les guste este capitulo. Un beso
Cuidence :D