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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 16

Anabelle no podía resistir, el tiempo pasaba e inevitablemente había ciertos sucesos que no sabía, o no estaba segura si debía cambiar. Suspiraba profundamente. Jamás habría pensado como el estar dentro del problema podía haber cambiado su perspectiva, la cual tenía clara cuando era joven. Pero todo había cambiado.

Ahora estaba casada con Sirius Black, y su familia ahora eran James, Lily, Harry y Remus. Tenía una familia que cuidar. No era la simple adolescente que había leído unos libros y podía imaginarse otro final. Ahora estaba dentro de la historia y no había marcha atrás. Estaba preocupada por el simple hecho de que su hija ahora estuviera involucrada mas que nunca en esto. Pertenecía al Ejercito de Dumbledorecomo lo llamaron. La lealtad de su hija hacia Harry, le hacía recordar a la misma que Sirius tenía con James. No podía evitar sonreir ante eso.

-Algo ha sucedido con Arthur - soltó Sirius de pronto entrando a la habitación. El hombre tomó la mano de su esposa y la llevó, bajando las escaleras.

-¿Qué…? Pero…¿Que ha sucedido? Se suponía que…

-Si, lo sé. Tu nos dijiste que debíamos tener precaución con Arthur…

-Eso quiere decir que… - Sirius la miró estaban en el último escalón. Le tomó mas fuerte las manos, el asintió.

-Hay cosas que no se pueden cambiar.

-Sirius - la mujer se abalanzó sobre su esposo y lo abrazó con fuerza

-Tranquila mujer, las cosas mejoraran. Haremos que mejoren.

-Sirius pero… ¿Cómo se han enterado?

-Harry tuvo como especie de… de una visión. Se lo ha dicho a Dumbledore y uno de los retratos de Phineas ha ido al Ministerio. Lo ha corroborado. Ahora Molly ha ido junto con James, Remus y Lily a San Mungo.

-¿Por qué no has ido tu también? - inquirió la mujer.

-Todos los Weasleys serán traídos a la casa, al igual que Harry y Juliet. Vendrán por red Flu.

-No quiero que Juliet esté dentro de esto - soltó Annabelle - Es solo una niña, no quiero que nada le suceda.

-Yo tampoco pero… Traté de evitar que entrara al ED, incluyendo a Molly que habló con Ginny. Pero es que Juliet es tan testaruda.

-Es como tu, Sirius. ¡Maldita sea! Ha heredado todos tus genes.

-Lo sé - sonrió tristemente - es algo que me enorgullece pero en este momento me hace sentir miserable. Se que estará bien aunque no puedo evitar…sentir miedo.

-¿Miedo?

-Si… Jamás había sentido tanto miedo como ahora. Me asusta pensar que algo pueda pasarle a Juliet… o incluso a Harry. He estado pensando tanto en Harry. Es solo un chico. Debería estar disfrutando de su juventud…Como nosotros lo hicimos. Debería estar pensando en bromas, en chicas, no en cuando será la próxima vez que tendrá que enfrentarse con Voldemort.

-Te entiendo. Lo he pensando tantas veces yo…

  • pero un ruido se escuchó desde la sala. Ambos corrieron con las varitas alzadas. La primera persona en aparecer fue Ginny.

-¿Cómo está papá? - fue lo primero que dijo.

-Aun no tenemos noticias de el - respondió Sirius, mientras veía como poco a poco iban apareciendo Ron, Fred, George, Harry y por último Juliet. Todos con sus ropas de dormir.

-Harry- Annabelle fue y lo abrazó. El chico estaba palido, sudaba - Cariño ven, ¿Estás bien?

-Yo… solo lo vi…fue un sueño pero… tan real.

-Papá ¿Qué ha pasado?¿Como está el señor Weasley? - esta vez era Juliet quien se dirigía hacia ellos, estaba tan palida como lo estaba Harry.

-Aun no sabemos nada sobre el Jules - contestó su padre - Mantente cerca de Harry ¿quieres? - le dijo en un susurro. Ella asintió, y se acercó al chico.

-Ven Harry, vamos a sentarnos - Juliet le tomó del brazo y lo arrastró hacia la cocina, seguida por los Weasley. Annabelle les ofreció bebidas a todos. El silencio incomodo invadió la estancia, Harry, miraba distraído su vaso sin darle un sorbo.

-¿Qué fue lo que realmente viste Harry? - preguntó Fred al final de la mesa.

-No creo que sea momento de hablar de eso Freddie - soltó Juliet mirándolo con aprehensión,

-¿Y cuando será el momento? Por si no lo recuerdas Julie quien está herido es nuestro padre

-¿Crees que no lo sé Fred? - la chica se alzó en su asiento - Tu padre es para mi como alguien de mi familia, me importa tanto como a ti, pero creo que no es el momento. Además ya hemos escuchado a Mcgonagall, Harry ha tenido como una especie de visión… Ha visto a tu padre siendo atacado. Es todo.

-Deberiamos calmarnos todos - esta vez fue Ginny quien habló, su voz sonaba débil - ya tendremos noticias de papá.

Sirius respiró profundo. Sus sentimientos estaban confusos. Estaba orgulloso de que su hija tuviera la misma lealtad que él tenía con James, pero cada vez estaba mas inmersa dentro de esta nueva Guerra, la cual no sabían cuando terminaría. Miró a su hija quien tenía una expresión triste, parecía inmersa en sus propios pensamientos mientras se abrazaba a si misma.

-¿Tienes frio?- preguntó Annabelle en un susurro al oído de su hija.

-No, solamente… quiero que todo esto pase - le contestó con el mismo tono de voz.

-Pasará, pronto. Hay que tener paciencia.

-¿Pero que si no la tengo mamá? - replicó ella.

-Te entiendo, pero nada se arreglará si te enojas, o te frustras. Todos nos sentimos igual - la mujer le dio una mirada a Harry y pasó una mano por la cabeza del chico. Se inclinó un poco y le dio un beso en la mejilla - ¿Necesitas algo cariño? -le preguntó tal cual le había preguntado a su hija.

-No…Gracias Annie - le dio una sonrisa fingida de amabilidad.

-Chicos ¿Necesitan algo? - se dirigió hacia los Weasley, pero ellos negaron con la cabeza.

Sirius y Annabelle intercambiaron miradas, esta ultima suspiró. De pronto la puerta principal dio un portazo y se escucharon pasos, todos sacaron sus varitas. Lily, James y Remus entraban a la cocina, agitados.

-Arthur esta bien. Está en san Mungo.

-¿Se recuperará? - preguntó George a Lily.

-Esperemos que si, sus heridas no están muy bien que digamos pero los medimagos están haciendo todo lo que pueden.

-- Queremos ir a San Mungo - bramaron al mismo tiempo Fred y George.

-No pueden… - soltó James calmado.

-¿Por qué no? - esta vez fue Fred quien saltó

  • es nuestro padre.

-¿Y como piensan explicarle al ministerio que saben lo que sucedió antes que cualquier otro? - le explicó Lily mientras miraba a su hijo, quien ya no estaba aturdido sino que miraba la discusión.

-Pero… alguien podría habérnoslo dicho - Ginny se acercaba con paso seguro hasta donde estaban Lily y James.

-¿Cómo quien?-- dijo Sirius con impaciencia -Escuchen, su padre fue herido mientras estaba de turnopara la Orden y las circunstancias son bastante sospechosa sin que sus hijos lo sepan segundos antes de que ocurriera, podrían dañar seriamente a la Orden

-No nos preocupamos por la Orden - gritó Fred.

-¡Es nuestro padre que se esta muriendo de lo que hablamos! - gritó George a su vez.

-Su padre sabía en lo que se metía con todo esto - Sirius se levantó completamente de su asiento y los miró enfurecido - y estoy seguro de que el no les agradecería en nada que pusieran en riesgo a la Orden e incluso a ustedes mismos.

-Creo que Sirius tiene razón - esta vez fue Ron quien habló mirando a Harry de reojo - no creo que papá esté de acuerdo en que tiremos todo el trabajo que se ha logrado. Estoy seguro que está bien.

Fred y George aun seguían mirando enfurecidos a Sirius, pero luego acompañaron a Ginny en el sillón que estaba sentada para que luego Juliet se les uniera. Ron, sin embargo se quedó al lado de Harry, en silencio.

-No sé realmente como le puede suceder todo esto a Harry - Lily tenía los ojos llorosos pero trataba de retener sus lagrimas mientras miraba a su hijo a lo lejos - ¿Qué esto jamas terminara?

-Lo hará Lily, creeme - la confortó James.

Un ave de color carmesí cruzaba la habitación, todos estaban alerta.

-Fawkes - exclamó Annabelle mientras seguía al ave, la cual se posó en la mesa dejando un pequeño pedazo de pergamino.

-¿Qué dice? - soltó Fred levantándose rápidamente.

-Dice…Sigue vivo.

-Eso suena tan… - comenzó George, pero no pudo continuar.

Si quizás habría una noche mas larga que esa no lo sabrían. Podian verse las caras, y todos estarían pensando lo mismo. Harry se levantó y trató de escabullirse entre la gente, sin éxito. James lo tomaba del hombro y lo dirigía hacia la habitación contigua.

-Se que no estás bien Harry.

-¿Cómo habría de estarlo papá? - solto Harry frustrado - No quiero parecer mártir pero, todo esto es por mi culpa, y sabes que si no fuera porque Voldemort está tras de mi, nada de esto sucedería.

-Harry - James pudo ver la mirada de Lily reflejada en los ojos de su hijo, pudo ver su propia firmeza reflejada en ellos. Quizás no con la madurez que los de su hijo reflejaban, estaba seguro que a esa edad debían tener un aire de libertad, todo lo contrario a lo que parecían mostrar los de Harry. El hombre suspiró y le dio un abrazo - pronto, todo esto te parecerá solo una pesadilla, como un sueño que tuviste. No es tu culpa Harry, nada de esto solo….son cosas que han sucedido.

-Quiero acabar con el, quiero que todo termine.

-Todo pasará mas pronto de lo que crees mocoso - era Sirius quien se acercaba - para eso estamos todos nosotros, para apoyarte. Jamás estarás solo.

-No quiero que ninguno de ustedes…

-¿Te preocupa que nos suceda algo? ¡Vamos Pequeño Cornamenta! ¿Qué sería de la vida sin un poco de diversión?

Harry no puso sonreir esta vez, aun tenía en su mente los vividos recuerdos de eso que parecía era una pesadilla, pero para él había sido tan real, que no podía imaginarse como podría haber sucedido.