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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 17
-¿Dónde está Juliet?
- preguntó Sirius de pronto en la cena, mientras miraba a su esposa. Ella le dio una mirada, silenciándolo. Sirius arrugó la nariz, sabía que quería decir esa mirada. Ya hablarían luego. James observó la mirada preocupada de Lily sobre Harry, quien comía un poco mas animado que la última vez. Arthur ya había mejorado, según los medigamos estaría en casa para Navidad.
James miró a Sirius con detenimiento, conocía esa expresión. Tuvo un pequeño recuerdo de cuando estaban en Hogwarts. A Sirius, nunca le hacía ilusión estar las navidades en Grimmauld Place, *"Parece un lugar de terror Cornamenta, deberías estar allí y ver como se siente"*Sirius no se había equivocado. Ahora lo entendía. Esa casa parecía quitarte la vida con cara respiro.
Annabelle se levantó, seguida por Sirius quien con un movimiento de varita retiró todos los platos vacios de la mesa. Annabelle volteó su mirada y vió a su esposo con expresión seria, sabía que pronto explotaría con alguna pregunta, o simplemente subiría las escaleras en búsqueda de su hija.
-¿Le pasa algo? - Annabelle sonrió y posó su mano derecha sobre el hombro de su esposo.
-No lo sé Sirius…
-Si lo sabes, Juliet jamás pierde una comida, es…extraño.
-Sirius escucha, creo saber lo que le pasa, pero no pienso sacárselo con un Crucio. No ha querido hablar conmigo - su voz sonó entrecortada.
-¿Qué es lo que crees?
-Creo que es problemas con chicos…
-Oh - Sirius solamente pudo soltar esa expresión a medida de que su rostro se mostraba inexpresivo.
-Creo que deberías hablar con ella.
-No creo que…Yo…Eso es cosa de chicas yo no…
-Sirius, Juliet necesita a alguien con quien hablar. Eres su padre, y mas que eso te ve como su mejor amigo.
-Pero - Sirius dio la vuelta y pasó una mano por su rostro - ¡Merlin! Necesito ayuda… - Annabelle comenzó a reir mientras abrazaba a su esposo, este suspiró.
-No es tan difícil Sirius. Solo recuerda que también tuviste su edad…
-Pero es diferente.
-No lo es - esta vez quien suspiró fue la mujer - quizás solo porque tu eres hombre no quiere decir que las cosas sean tan diferentes. Juliet es muy parecida a ti… en cuanto a cosas de…
-¿Amor? - el hombre soltó estas palabras como si le fuera difícil - Trataré de hablar con Julie, pero siento que será mas difícil que tratar de peinar el cabello de James.
Sirius besó a Annabelle en la mejilla, y comenzó a subir las escaleras. Entró a la habitación al lado de la que solía ser la suya cuando adolescente y encontró a si hija acostada leyendo, sonrió para sí. Ella volteó y le sonrió dulcemente a su padre que estaba recostado en el umbral.
-Hola papá - le saludó - ya le dije a mamá que…
-Lo sé - se acercó hasta la cama - ¿puedo sentarme? - Juliet asintió mientras cerraba el libro - Quiero hablar contigo, has estado extraña todos estos días.
-No pasa nada, en serio.
-Juliet - el hombre sonrió ampliamente recordando algo en el rostro de su hija que había visto tantas veces en otro rostro sumamente familiar - tu madre cuando trata de ocultarme algo tiene esa misma expresión, la que tienes ahora en tu rostro. No trates de engañarme Julie.
La joven sonrió de forma melancólica.
-Papa, dudo que me entiendas yo…
-A ver ¿te gusta un chico? - Sirius se sorprendió de las palabras que habían salido de su boca, incluso su propia hija lo miró confunida, pero asintió - Y…está saliendo con otra chica.
-Es mas confuso que eso papá.
-¿Le gustan dos chicas? - trató de bromear, pero ella no sonrió - vamos no creo que sea tan confuso…
-Papá - la chica pasó una mano por su rostro y suspiró - te lo contaré, solamente porque sé que no me dejaras vivir en paz por lo que me resta de vida. Pero debes prometerme que bajo ninguna circunstancia, incluso así te amenacen o traten de sacarte información…
-Bien , bien, palabra de Merodeador - Sirius levantó su mano derecha con una sonrisa de medio lado.
-…pero mas que todo papá, debes prometerme que no te enojarás.
-Juliet habla ya…
-Papá creo que me gusta Harry - la chica suspiro profundo mirando fijamente a su padre. Sirius procesaba lentamente la información, nunca se lo había imaginado, mucho menos siendo Harry casi como un hijo - Papá…
-¡Merlín! ¿Por qué dices que crees?
-No lo sé…La noche, en la que vinimos aquí, con todo lo del Sr. Weasley… Habiamos tenido una practica de ED, y…
-¿y?
-Vi a Harry besando a Cho Chang…Tenía ganas de lanzarle cualquier hechizo que se me ocurriera.
-¿Harry lo sabe? - ella negó.
-¡Ni se te ocurra mencionarlo papá, ni siquiera a James! Te lo pido… - Sirius le tomó la mano a su hija.
-No lo haré… ¿Por qué no me lo habías dicho antes?
-Papa, conociéndote, me habrias cambiado de escuela - ella le sonrió.
-Si, creo que tienes razón. Entonces… ¿Estas segura?
-¿De si me gusta? - Sirius asintió - Si papá. Pero…haré lo que pueda para tratar de olvidarme del tema.
-¿Por qué … no se lo dices? - Juliet enarcó una ceja y soltó una carcajada.
-¿Estoy hablando con Sirius, el mismo que trata de hechizar con la mirada a Fred o a George cada vez que se me acercan?
-Si si… estoy hablando seriamente Juliet Christine.
-No papá no se lo pienso decir. Tengo claro que soy la hija, de su padrino. Además, a Harry le gusta Chang. Puedo lidiar con eso.
-Se que puedes, pero sin embargo…
-Papa, no lo haré. Además hay otros chicos que…
-¡Ni hablar! - soltó el hombre, sacando una sonrisa en el rostro de su hija.
-Gracias papá… Aunque sé que esta conversación ha sido mas incomoda para ti que para mi.
-Ni que lo digas Julie, ni que lo digas - Juliet se acercó y abrazó a su padre tan fuerte como pudo, el le correspondió levantándola de su lugar y dándole vueltas.
-¡Papá, bájame! - soltaba entre risas.
Alguien tocó la puerta incluso cuando esta estaba abierta, vieron a James parado en el umbral.
-¿Se puede? - preguntó con una sonrisa.
-No Cuernitos, interrumpes algo importante - respondió Sirius.
-¿Puedo unirme? Vamos Sirius… - James hizo un puchero y Sirius le dio una mirada complice a su amigo. Ambos comenzaron a hacerle cosquillas a Juliet quien no paraba de reir.
-Muy maduro de ustedes - escucharon una voz que provenía de la puerta. Ambos se detuvieron y miraron a la mujer pelirroja que tenía sus brazos en jarra y les sonreía.
-Solo estás celosa pelirroja porque ya estás muy grande… - Lily le sacó la lengua a Sirius.
-Abajo se escucha todo el bullicio.
-Gracias Lily…de no ser por ti, habría muerto de risa. Papá… ya deberías madurar - el aludido fingió sentirse ofendido.
-No lo lograrás cariño, tu madre y yo hemos tratado de que este par madure, pero no hemos tenido éxito.
Harry bajaba las escaleras, su varita en mano. Respiraba de forma entrecortada, había escuchado ruidos, eso podría jurarlo. Se preguntaba porque nadie mas estaría haciendo lo mismo que él, bajar las escaleras y percatarse de quien estaba haciendo ese ruido.
-¡Harry! - exclamó con voz en hilo Juliet , mientras a su vez ella sostenía su varita apuntando al chico de anteojos.
-¿Qué haces aquí? Es tarde
-Se que hora es Harry, gracias por recordármelo.
-Pensé que…
-Disculpa si te desperté, pero no podía dormir. Lo siento - Juliet se dio media vuelta y tomó una taza.
-¿Leche tibia? - ella sonrió y asintió - Yo tampoco puedo dormir.
-¿Quieres? Siempre ayuda - esta vez Harry fue quien asintió sentándose mientras esperaba a Juliet que encendía de nuevo la estufa.
-Gracias - ella no volteó. Harry suspiró y comenzó a tamborilear sus dedos sobre la mesa de forma distraída, hasta que recordó algo - ¿Por qué no bajaste a cenar?
-No tenía hambre - respondió con voz monótona.
-Eso es raro… - Juliet volteó para replicar, pero vió en los labios de Harry una sonrisa curvada - eres chica, pero comes como si fueras la hermana gemela de Ron ¿sabias?
-Por lo menos Potter…No quedaré flacucha como tu - el chico reprimió una carcajada mientras veía a la chica sacar su lengua, le sirvió la leche tibia en una taza mientras se sentaba frente a él.
El silencio, solo era roto por los sorbos que le daban a la bebida. Juliet suspiró y se levantó.
-¿Ya te vas? - Juliet volteó y asintió - Yo… no he podido dormir ¿sabes? Creo que todo esto en vez de mejorar, cada vez se hace peor - Harry la miraba fijamente, ella se devolvió y esta vez se sentó a su lado.
-Papá siempre me ha enseñado que cuando las cosas están un poco mal, siempre mejoran con el tiempo.
-¿Pero que si es tarde?
-¿Siempre eres tan pesimista? - ella enarcó una ceja y posó una mano sobre el hombro del chico - Jamás es tarde para nada. Te entiendo, aunque no lo creas. Se que no te sientes bien con todo esto. Andas como un fantasma por toda la casa. Lily y James se preocupan, todos lo hacemos.
Harry suspiró. Ella se levantó, y el la tomó de la mano mirándola fijamente. Ella se había sonrojado pero en su mente, rogaba a Merlín que Harry no lo notara.
-Gracias Julie. Lamento, que no…que ya no somos lo que eramos cuando pequeños.
-¿Hablas de ser buenos amigos? - la joven se encogió de hombros - Sigues siendo mi mejor amigo, solo que cada quien cuando crece toma un camino diferente Harry, eso no es un crimen. - le dio una ultima sonrisa y se fue.
Sirius, James, Lily, Molly y Remus reían en silencio mientras veían una escena particularmente extraña. Fred y George se les unían junto con Ginny quienes ahora reían a todo pulmón.
-Podria tratar de quitarte… si quisiera - decía la chica de cabello negro mientras sacudía un retrato con un plumero.
-¡Inmundicia! Engendro de engendros…
-Calla abuela, haz silencio - la mujer en el retrato trataba de evitar el polvo mientras la joven sacudía con mas fuerza.
-¿Abuela? Ni en tus mejores sueños…Desgracias de la naturaleza, tanta magia desperdiciada en…
-¿Magia desperdiciada eh? ¿Qué me dices de este cuadro? De mal gusto y además con tu cara en ella, eso si es magia desperdiciada.
-¡TU! Quita tus manos de mi retrato…¡AHORA!
-¿Qué si no quiero? - la joven puso sus manos sobre su cintura - ¿Saldrás de tu retrato? - ahora era Juliet quien reía.
-¡Sirius Orión! - Sirius se sobresaltó, hacía tiempo no escuchaba esa voz.
-Madre - dijo con vos solemne mientras se acercaba
- ¿Qué deseas?
-Que retires a…esta jovencita de mi vista. ¡AHORA!
- Juliet miró a su padre.
-Yo no he hecho nada papi - Sirius sonrió con malicia al igual que su hija - lo juro.
-Bien será mejor que vayamos, antes de que esta casa termine de caerse por culpa de Walburga.
-Inmundicias…Engendros…
- Sirius cerró la puerta esta vez, orgulloso de que siquiera alguien pudiera llevarle la contraria a quien alguna vez, siempre estuvo de manera contraria a sus pensamientos.
Hola, gracias por leer la historia. Disculpen si no he actualizado tanto como han querido ( o como he querido), pero espero les guste este capitulo. Au revoir :)