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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 23
El tiempo en Hogwarts había terminado, y cada uno había vuelto a sus casas, aún con los recuerdos de todo lo sucedido. Lily y James habían decidido esta vez pasar un tiempo en su casa muggle.
Remus los visitaba algunas veces, acompañado de Tonks quien se quedaba largas horas hablando con Lily. Harry se paseaba de un lado a otro, a veces pensando en lo sucedido antes de que comenzara el verano. James lo miraba de reojo mientras comía, buscando un indicio que le diera una pista de que podía estar pasando por la mente de su hijo.
Sirius visitaba la casa Potter varias veces a la semana, ya que Annabelle se había llevado Juliet y Liam a Norteamérica en lo que sería un tiempo tantos problemas. Sirius no se había opuesto. Annabelle había tratado de llevarse a Harry con ella, pero Dumbledore dio su respuesta negativa, sería peligroso sin la protección de la Orden. Sirius, notaba la misma mirada preocupada de Harry al conversar con él, sabía que todo era por lo que había sucedido en el ministerio.
-Harry no está para nada bien James - soltó Sirius mientras se sentaba a hablar junto a su amigo y su esposa en la cocina.
-Lo sé, he tratado de conversar con él, pero es como si…como si creyera que es algo peligroso. No me gusta para nada verlo tan decaído. ¡Maldito Voldemort! - reclamó exasperado el hombre de anteojos.
-Harry no ha podido tener una vida tranquila desde que Voldemort regresó, debería estar…Pensando en otras cosas, reventando nuestra paciencia con sus bromas, como lo hacía James en Hogwarts…Cualquier cosa, menos pensar en que lo pueden seguir, o puede estar en peligro a cualquier hora - habló Lily mientras respiraba profundo.
-Annabelle nos dijo lo que sucedería… Tratamos de evitarlo, pero al parecer hay cosas que no se pueden evitar del todo.
-No podemos presionarla a decirnos todo lo que pueda pasar Sirius, puede ser peligroso para todos también - dijo James al mismo tiempo que se levantaba.
-Hablando de eso ¿sabes cuando llegarán? - preguntó la pelirroja - ya ha pasado casi un mes.
-Llegarán mañana, debo buscarlos en la estación de trenes
-Pidele a Remus que te acompañe, es mejor no andar solos - Sirius asintió ante las palabras de la mujer.
Lily se acercaba a la habitación de su hijo, quien estaba tirado en su cama leyendo el Profeta. Ella se sentó en el borde y le quitó el diario de las manos, el chico volteó y la miro a los ojos, sus mismos ojos.
-Harry, no deberías…
-Debo hacerlo mamá, cada vez las cosas están mas serias
-Lo sé, pero trata de disfrutar este año en Hogwarts, trataremos con todo lo posible de evitar que Voldemort avance mas. - le acarició el rostro y él no pudo evitar sonreir, luego le dio un abrazo tan fuerte como pudo - estaremos contigo para protegerte cariño, siempre.
-Pero no quiero que estén en peligro mamá - terminó diciendo con voz cansada Harry, sentándose mejor para verla- lo del ministerio…
-Harry James Potter hablas de todo eso como si hubiera sido tu culpa.
-¡Lo fue mamá! De no haber ido allí ninguno de ustedes habría estado en peligro. Yo… Debo contarte algo pero debes jurarme que no se lo dirás a papá, ni a Annie y mucho menos a Sirius - Lily lo miró y asintió.
-Esta bien, te lo prometo - Harry miró la expresión de su madre y también asintió, sabía que ella guardaría su secreto.
-Cuando…cuando estábamos luchando, yo corrí hacia donde estabas pero… luego te alejaste. Juliet estaba corriendo hacia donde estaban papá y Sirius, no sé como… pero la sujeté y la atraje hacia mi. Uno de los mortífagos le había lanzado un Imperdonable, un Avada Kedavra. He estado pensando, todas las noches ¿Qué habría pasado si Juliet hubiera…? Yo…
Lily vió la preocupación en los ojos de su hijo. Lo abrazó y notó como su corazón estaba acelerado, preocupado.
-Harry…
-No entiendes mamá, de verdad por mas que trates de entenderlo es muy difícil.
La mujer le dio una sonrisa triste, quizás si lo sabía, pero Harry había heredado el orgullo de James. Ella se levantó, no sin antes darle un beso en la mejilla.
-Te quiero hijo, sé que las cosas ahora no están del todo bien pero, las cosas malas no son eternas.
-Buenas noches mamá, también te quiero. Descansa.
-Tu también Harry.
Juliet estaba caminando, tomando la mano de su hermano mientras con la otra arrastraba el baúl. Remus, sonreía mientras la chica le contaba todo lo que había visto en el viaje. Sirius rodó los ojos cuando un comentario le hizo recordar una vieja pasión de cuando era joven.
-…¿Sabes Remus? En una de esas tiendas donde venden automóviles, tenían una moto como la de papá, y pensé que debería pedírsela para navidad. O quizás para mi cumpleaños.
-¡Ni hablar Juliet! - replicó Sirius con tono serio.
-Pero papá, sé manejar la tuya, además, podrias hechizarla como hiciste con la que tienes en casa. Por favor - la chica soltó a su hermano y se adelantó solo para estar frente a su padre. Ella compuso una mirada tierna, que surtía efecto en Sirius.
-Juliet… No.
-Recuerdo cuando a Sirius se le metió en la cabeza que quería una moto - soltó Remus haciendo que Sirius lo mirara un poco confundido - Llegó a Hogwarts en quinto año con una pagina de una revista Muggle, la tiró sobre la cama y dijo "Esto es lo que quiero"
-¿Desde los 15 años querías una moto? - soltó divertida Annabelle.
-Si, pero es diferente. Soy un hombre. Juliet es una chica y…
-¡Eso es discriminación! Puedo hacer lo mismo que tu, y quizás mejor.
-Uh - Remus se reía ahora, mas animado.
-No ayuda es nada Lunático - siseó Sirius mirando a su hija que ahora tenía una sonrisa arrogante.
-No pido que me compres una papá, por lo menos, que me dejes manejar la tuya.
-¡Ni soñarlo! Merlín no permita que toques mi moto. Además, no sabes manejarla.
-Te he visto muchas veces Sirius, y si sé manejarla - espetó la chica a lado de su padre - Dejame montarla yo sola, por favor papá.
Sirius la miró por un momento, y pasó una mano por su rostro.
-Puede ser, Juliet Christine, pero debo pensarlo. Seriamente, muy seriamente, además debo consultarlo con tu madre, James y Lily.
-¿Qué yo estoy pintado en la pared Sirius? - se unió Remus en juego.
-No, pero no me has ayudado mucho. Además, parece que Juliet además de ser una de tus alumnas preferidas cuando eras profesor en Hogwarts, también es tu preferida entre ella y yo.
-Admitelo Sirius, es como tú, pero con un grado de ternura mas elevado. Además, Harry ella son como mis hijos también.
-¡Gracias Remus! - soltó Juliet dándole un beso en la mejilla al hombre - Vamos papá ¿Qué acaso no confías en mi?
Sirius le dio una mirada a su hija, y luego sonrió.
-¡Merlín! Si que confío en ti pero… Sigues siendo mi pequeña Julie - Remus y Annabelle rodaron los ojos.
-Pensar que siempre bromeamos en Hogwarts con lo de que te casabas y tenías una hija - Sirius bufó por lo bajo ante el comentario de su amigo.
-¿Por qué? - preguntó la chica de ojos grises.
-Pues porque tu padre estaba siempre tras las chicas. Cambiaba a diaro de chica, jamás lo veías con una distinta.
-¡Papá! - censuró la joven
-Ya ya, además ya esos tiempos pasaron, cuando me enamoré de tu madre.
-Y ella no le quería creer - aclaró Remus mientras Annabelle reía.
-Eso es cierto.
-Pero estamos casados ¿no? Eso comprueba que no siempre Remus tiene la razón, bueno… Si la tuvo cuando dijo que serías una niña
- le señaló a su hija - pero el hecho es que luego de que me enamoré de tu madre no pude ver a nadie mas.
-Hasta romántico se volvió y tanto que te quejabas del pobre James .
-¡Lunático!
-Vamos papá, que al fin conozco otras historias tuyas. ¿Sabes Remus?Creo que seguiré los pasos de papá en Hogwarts.
-¿Qué? NI HABLAR JULIET BLACK - Remus y Annabelle soltaron una carcajada mientras veían la imagen furibunda de Sirius.
-¿Pero por qué no? - preguntó inocentemente Juliet mientras seguía el juego - No sería como algo que tu no hubieras hecho.
-He dicho que no, si no yo… yo… yo…te mandaré a una escuela de Magia como esa del torneo Bobatu..
-Beauxbatons papá, así se llama. Y no lo harías. Además solo estaba bromeando. Calmate - Sirius respiró profundo. Murmurando cosas como "Esta niña tenía que parecerse a mi…¿Por qué? Debería haberle puesto un cinturón de castidad" .
-¿Iremos a casa papá? - preguntó el pequeño Liam
-Si, esta vez si.
-¿Me dejarás montar a Buckbeak? - Sirius lo miró y le sonrió.
-Claro, quizás tu hermana también quiera.
Juliet se encogió de hombros con una sonrisa.
-James, Lily y Harry vendrán a pasar lo que queda de las vacaciones con nosotros - anunció Sirius.
-¿Esta noche? - preguntó Annabelle
-Si - respondió Sirius - hemos visto movimientos extraños cerca del vecindario Muggle. Es mejor prevenir.
-Iremos por ellos luego - dijo Remus en voz baja. Annabelle asintió. Era mejor resguardarlos, protegerlos. Esta vez daría su vida si era necesario.
Hola a todos. ¡Feliz Año Nuevo! Espero les guste este nuevo capitulo. ¿Como estuvieron sus navidades? Yo la pasé muy bien, con nuevos propósitos e ideas para este año. Un beso a todos. Espero sus comentarios.