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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 38

Sirius entró a la habitación y vió que su mujer miraba hacia la ventana, estaba absorta en sus pensamientos. Sonrió y recordó la primera vez que la había visto bien, una mañana que se había despertado temprano y la había visto bajar las escaleras del dormitorio de las chicas. Se acercó por detrás de ella y la abrazó.

-Todo estará bien Annie, las cosas mejorarán.

-¿Qué si no lo hacen?

-Lo harán, las cosas llegan siempre a un punto. A menos que sepas algo que…

-Se muchas cosas, pero me asusta pensar que puedan haber cambiado para peor Sirius.

-¿Nuestro futuro será peor? - inquirió el hombre aún abrazado a ella.

-Nosotros no teníamos futuro Sirius, y es lo que me asusta. Es como un extra de todo lo que sucede. Lo que sucedió hoy, no debía haber pasado.

-Pudimos controlarlo, además ahora están los hechizos de protección, James se ofreció como guardian.

-Tengo miedo Sirius - ella se giró y ambos quedaron mirándose - tengo miedo por ti, por Juliet, por Liam. Todos corremos peligro.

-Se que jamás pensarías que diría esto pero Juliet sabe defenderse, preocuparnos por ella es normal pero sabemos que puede cuidarse.

-No dejaremos de preocuparnos por ella, jamás - ella suspiró - Esto era lo que tanto temía cuando supe que tendría que cambiar todo aquella noche.

-¿Te arrepientes? - ella miró a los ojos grises que esperaban una respuesta sincera.

-No Sirius, jamás. Pero no puedo evitar sentirme un poco culpable.

-Annie - el hombre la abrazó mas fuerte, presionándola contra si mismo - debo contarte algo - él sonrió mientras ella lo miraba preocupado - no pongas esa cara Annie, no es como si te fuera a decir que me uniré a los mortífagos.

-¿Qué es entonces?

-Juliet… ¿Sabías que le gusta Harry? - ella asintió. Sirius suspiró - ¿Sabías que a Harry le gusta nuestra hija? - la mujer se separó del hombre y comenzó a caminar de un lado a otro.

-No puede ser… No debería.

-¿Cómo que no debería? ¿Qué sabes que yo no sé?

-Harry y Juliet no se supone que estén juntos - le explicó exhasperada.

-¿ Por qué no? - inquirió el hombre mientras la detenía - No es que esté saltando de alegría como un gnomo de jardín pero, a Juliet le gusta, y sé que no soy la persona mas romántica del mundo pero pienso que deberían estar juntos, además es muy gracioso todo el tema. Si vieras a Harry…

-Pero es que Sirius, todo esto es algo extra.

-Lo sé, todo lo que sabes de esa historia… Pero las cosas cambian.

-¡No todo cambia Sirius! - le gritó - Es lo que me preocupa de todo esto. ¿Qué si desde el momento en el que entramos a la casa del Valle de Godric, cambiamos todo para mal? ¿Qué si todo esto empeora?

-No lo hará, estamos vivos, eso es lo que importa. Con toda la Orden, se que podremos solucionar todo esto. Pero en cuanto a Harry y Juliet, no veo en que pueda afectar.

Annabelle lo observó durante unos minutos, ella se sentó y respiró profundo.

-Harry tiene su vida ya escrita.

-¿Qué dices? No la tiene

-Si, si la tiene.

-No, no la tiene Annie - Sirius se sentó a su lado - ¡Merlín si que Juliet se parece a ti en eso! Mira, si lo que dices de que cambiamos todo, que Harry sigue teniendo a Lily y James, que…

-Pero hay cosas que no han cambiado, Colagusano escapó igual que como lo hacía cuando leí la historia, no pudimos evitar que Harry estuviera en el Torneo, tampoco pudimos evitar que sucediera lo del Ministerio.

-Sé que hay cosas que se pueden evitar. Lo haremos. Pero necesito saber, por qué dices que Harry y Juliet no deben estar juntos.

-Bien Sirius, en la historia Harry esta enamorado de Ginny y ella de él - Sirius comenzó a reir de pronto asustando a su esposa - ¿Qué demonios te pasa Sirius?

-¿Ese es tanto el problema?

-Es un enorme problema

-No lo creo, Harry esta como James estaba con Lily, claro está y como quizás notes dentro de poco, el mocoso no hostiga a nuestra hija, sino todo lo contrario.

-¡No lo entiendes Sirius! Harry tiene toda una vida planeada, incluso hasta tendrá hijos con ella - La mujer se tapó la boca. No debía haberlo dicho. Vió la cara de sorpresa de Sirius que parecía haber recibido un baño de agua fría.

-¿Es… Es en serio? - ella asintió - pero todo cambia ¿no?

-¿Cómo sabemos si todo cambia para bien? ¿Qué si de alguna forma Harry y Ginny están destinados a estar juntos y nuestra hija sufre por ello?

Sirius parecía pensativo ahora, su mujer tenía razón. Pero pensaba en su hija y en el chico con el que había hablado hacía unos minutos.

-Es un riesgo que tendrán que correr. Incluso nosotros. Tienes que ver la cara de Harry, Annie. ¿Cómo no puedes imaginar que le guste, si tiene la misma cara de idiota que James? ¡Merlín bendijo que el chico sacó el carácter de su madre!

Annabelle no pudo evitar reir. Respiró profundo y acarició la mejilla de su esposo. Recostó su cabeza sobre el hombro del ojigris que la abrazó.

-Confiemos en que todo esto terminará bien.

-Lo hará, confía en mi.

Harry estaba en otro lugar, podía sentirlo. Caminaba a través de un pasillo. Unos ojos de serpiente se detuvieron a verlo y una sonrisa en ese rostro familiar apareció helándole la sangre. Despertó agitado, a su lado estaba Juliet sentada, lo miraba preocupado; la chica pasó una mano por la frente de Harry.

-Sigues teniendo esos sueños extraños ¿verdad?

-Algunas veces.

-Pensé que con las clases de Snape…

-No sirvieron de nada. No puedo evitarlo algunas veces - ella le tomó la mano y la apretó fuertemente.

-Se que puedes hacerlo, intenta un poco - él trató de sonreírle pero no pudo - Mamá me envió a despertarte, el desayuno está listo.

-¿Qué hora es?

-Pues… ¡Es hora del desayuno fenómeno! - la chica le sonrió mientras se levantaba - lávate la cara, luces como si hubieras recibido mil maldiciones, si papá o James te ven así de seguro preguntarán.

-Hablé con Sirius anoche - comenzó Harry mientras se colocaba los lentes.

-Te dije que no se molestaría - Juliet le guiñó antes de salir.

Harry la vió salir y pensó en lo que Sirius le había dicho la noche pasada ¿Habria notado que le gustaba y Juliet y trataba de ayudarlo? No, eso lo sabía muy bien. Él había visto como Sirius vigilaba a todo chico que trataba de acercársele a su hija y de seguro, aunque fuera el hijo de su mejor amigo no tendría contemplación alguna. ¿Pero si usaba los consejos que el le había dado? De seguro le servirían, Sirius no podría replicar, mientras no lo supiera.

Era un Gryffindor, y debía demostrarlo. Luego vería como comenzaría su plan para acercarse mas a Juliet.

Al bajar vió que su padre estaba leyendo el diario al igual que Sirius, mientras Lily estaba ayudando a Liam a comer. Annabelle y Juliet estaban en la cocina, la primera con aspecto condescendiente mientras que la mas joven sonreía complacida.

-Buenos días - saludó

-¡Buenos días mocoso! - respondió Sirius antes que cualquier otro - Duermes como un bebé… Así que esa es otra razón para seguirte llamando mocoso.

-¡Sirius! - reclamaron Lily, James y Annabelle al mismo tiempo.

-¿Qué? A Harry no le molesta - soltó Sirius.

-Quizás si le molesta, pero te tiene el suficiente miedo como para no decírtelo papá - habló Juliet.

-¿El mocoso tenerme miedo? ¡Vamos! Si ayer me dijo que era su padrino favorito y… que era el mejor padrino del mundo.

Harry, que ya estaba sentado se ahogó con el jugo.

-¡Claro! Eres su padrino favorito porque no tiene mas, pero mi ahijada puede decir lo mismo de mí, así que te disputas el puesto de mejor padrino.

-¡James, papá! Será mejor que se callen, o no les daré de mi pastel de calabaza

-Guardaré silencio de por vida si me das de tu pastel de calabaza, te queda mejor que a Lily - la aludida le lanzó una mirada de reproche a su esposo.

-Lily fue quien me enseñó. Se lleva todo el crédito

  • la chica vió como la pelirroja le sonreía.

-Juliet, Slughorn nos dijo lo buena que eras en pociones. ¿Piensas ser auror? - preguntó Lily.

-No, estoy segura de que quiero ser Medimago.

-¡Un medimago en la familia! - exclamó Sirius - eso si que es romper la tradición.

-¿Por qué lo dices? - Juliet ahora se acercaba a le mesa y se sentaba al lado de Sirius.

-En la familia Black, antigua claro está, no ha existido algún miembro que fuera Medimago, o sanador, o alguna otra cosa relacionada. ¿No adivinas por qué?

-Podria ser porque… - comenzó la chica pero Sirius sonrió, y la detuvo.

-A los Black jamás les gustó relacionarse con los mestizos y por supuesto con los impuros, así que tratar con ellos les era despreciable. Por eso todos han sido aurores, y han ocupado cargos importantes en el ministerio.

-Imagino que tu si sigues con tu plan de ser Auror ¿no Harry? - inquirió Annabelle y el chico asintió.

-Si, eso espero.

-Tu abuelo fue jefe del departamento de Aurores cuando yo estaba en Hogwarts - comentó James - a mi madre no le gustaba, porque decía que era mucho peligro.

-¡De ahí proviene los genes de amar el peligro Harry! Ya ves que tus antepasados lo traen consigo, así que cuando tu madre se queje de ello, no le prestes mucha atención.

-¡Black! ¿Puedes callarte? Educo a mi hijo como yo quiera, además estoy segura de que heredó mi sensatez…

-¡Al menos no heredó tu mal humor! - James rodó los ojos y se acomodó para escuchar el espectáculo entre su esposa y su mejor amigo.

-¿Mi mal humor? Mi mal humor se debe a ti Black, siempre haciendo tus comentarios tontos. No maduras.

-¿No maduro? Parece que no lo entiendes Evans, te casaste con James, si no leíste las letras pequeñas del acta de nupcias dice "Sirius Black - el hombre hizo como que escribía en al aire - se atañen todo su ser al matrimonio Potter- Evans por consiguiente no podrá ser juzgado, cambiado y mucho menos se le podrá pedir que madure". ¿No te enseñaron a leer las letras pequeñas?

-Es ¡Potter! Ya no soy Evans, Black, deberías aprenderlo. Llevo mas de una década diciéndotelo.

-La la la, no escucho - James comenzó a reir ante la cara de furia de su esposa y las tonterías de Sirius. Juliet se acercó a Harry y le susurró al oído, el chico se levantó y comenzó a seguirla.

-Ustedes dos ¿ A donde creen que van? - habló James ante el bullicio de Lily y Sirius.

-Llevaré a Harry ante los mortífagos, quizás lo entregue o no sé, pida rescate. Puede que Quien ya tu sabes me de como recompensa una caja entera de Ranas de Chocolate - bromeó Juliet mientras Harry estaba cruzado de brazos.

-Ustedes dos discuten demasiado - soltó Harry - Mamá, Sirius no va a madurar, además es mas divertido así. Y Sirius - el aludido enarcó una ceja - Mamá está casada, deberías llamarla Potter, o Lily. Pero no discutan por tonterías, mucho soporto las discusiones de Ron y Hermione.

-Bien dicho Harry - animó Juliet - Vamos.

-Hey, ¿A dónde van? - Juliet y Harry se dieron la vuelta de nuevo para responder la pregunta de Sirius.

-Me escaparé con Harry de casa, huiremos juntos, les dejamos una carta a cada uno… ¡por Merlín papá! No saldré del perímetro.

-Te recuerdo que la ultima vez…

-Si lo sé pero, no haremos nada malo. No a menos que a Harry se le ocurra una idea mas divertida que jugar Quidditch.

-¿Jugarán Quidditch? - a Sirius le brillaron los ojos al igual que a James. Harry lo notó y no pudo evitar sonreir. Ambos parecían dos niños.

-Si papa - respondió Juliet - pero están muy viejos como para eso. Así que…

-¿Qué? - soltó James

-¿Nos dijo viejos? - continuó Sirius - estos niños no tienen respeto alguno por sus mayores. Jugaremos, o ambos estarán castigados.

-No pueden castigarnos.

-¿Por qué según tu, Juliet? - la chica miró a Harry y éste le sonrió.

-Por que ninguno de los dos sabe nada sobre castigos - contestó Harry sacando una sonrisa en el rostro de todos. No sería difícil, pensó Harry, sin embargo necesitaría toda la suerte para lograr lo que tenía pensado. 

Hola, espero estén bien y que les haya gustado el anterior capitulo. Gracias a los que leen y comentan. Este capitulo es un poco mas familiar, pronto nos espera algo mas emocionante. Se los aseguro. Un beso, espero comenten, quiero saber que les pareció.