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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 39

James estaba esperando a Harry en la pequeña casa de madera que le habían construido diligentemente a Buckbeack, lo había citado para después de la cena.  El chico de ojos verdes entró, y miró a su padre algo confundido.

-¿Pasa algo papá? Tiene que ver con…

-No, no, no. Tranquilo no es sobre eso. Es sobre chicas - el rostro de Harry palideció y retrocedió unos pasos - por lo visto te asusta menos el hecho de que Voldemort esté tras de ti - bromeó.

-Si es sobre el tema de Juliet…

-¿Tratarás de olvidarlo? - inquirió James enarcando una ceja. Harry lo miró a los ojos y pensó en la conversación que había tenido con Sirius, y luego en la que había tenido con Juliet esa mañana.

-No, no pienso hacerlo. Pero tampoco quiero hablar sobre eso.

-¿Por qué no? ¡Merlín! Deberías hacerlo, conmigo. Soy tu padre. Que mejor que yo para aconsejarte sobre chicas.

-Papá, ya es lo suficientemente difícil que me guste la hija de mi padrino…Peor serías que me dieras consejos para tratar de… de…

-¿Conquistarla? - trató de completar James con aspecto divertido - Si quieres puedo hablar con Sirius y…

-¡No! - soltó de pronto - si llega el momento, quiero resolverlo solo. Aunque me gustaría que estuvieras cerca por si se transforma en Canuto y quiere moderme - James comenzó a reir ante la ocurrencia de su hijo, y su expresión se transformó en una mas compasiva.

-Hijo, escucha. Para Sirius será difícil, pero lo superará. En fin, ¿algún plan de conquista?

-¿Qué?

-Si, plan. ¿No pensarás hacerlo todo como venga, o si?

-No yo… yo quería

-Querías…. - ayudó el hombre.

-Quería acercarme poco a poco a Juliet de nuevo, como antes.

-Si te gusta, no puedes volver a ser su amigo. Amigo y prospecto de chico con el que quieres salir son dos cosas muy distantes como Quejicus y el shampoo - Harry sonrió - además Juliet, por lo que escuché, tiene muchos chicos tras ella, y eso incluye a los gemelos. O debería decir a Fred.

-Oh, si. Fred.

-Veo que no nos cae bien - comentó el hombre de anteojos.

-Oh, no, Fred me cae bien es solo que…

-Estás celoso

-¡Papá! - reclamó Harry - No son… No estoy celoso.

-Si lo estás.

-No lo estoy

-Si, Harry si lo estás - se afincó James.

De pronto la puerta del lugar se abrió y los dos se quedaron viendo fijamente al hombre que estaba parado frente a ellos. Harry palideció y James lo miraba sorprendido.

-¡Que demonios! Decídanse no me harán estar parado escuchando su conversación con un "Si" , "No" me saldrán raíces - soltó Sirius. James comenzó a reír mientras Harry parecía a punto de desmayar - Mocoso, quita esa cara. No es como si no me hubiera dado cuenta de como miras a mi hija.

-Yo… ah…yo… - Sirius se adelantó hacia su ahijado y le dio unas palmaditas en el hombro.

-Respira… O te dará algo. Además, lo sabía desde hace tiempo. Tu padre y yo ya lo hemos discutido.

-¿Lo sabías? - logró preguntar Harry.

-Creo que hasta antes que tu - le respondió con una sonrisa - Pero te advierto…

-Sirius… Pensé que no querías asustarlo.

-¿Qué? No le lanzaré un Cruciatus, solo quiero hablar seriamente - James bufó y rodó los ojos - continuo. Te advierto, que si le llegas a tocar un solo cabello a mi Juliet, te castro.

-¡SIRIUS! - reclamó James al ver la cara solemne de su hijo que palidecía - ¡Lo estás asustando!

-No lo estoy asustando… Si tuvieras hijas me entenderías - giró su vista de nuevo a Harry - Si le rompes el corazón, me encargaré de romper tu varita, y Voldemort te parecerá un dulce Pigmy Puff delante de mi. ¿Entendido?

-S..Si. Eso creo - el chico tartamudeaba, nervioso al ver la mirada de Sirius clavada en su rostro.

-Bien - Sirius le sonrió y Harry intentó hacer lo mismo - sigo siendo tu padrino, así que te ayudaré… Solo un poco, porque a fin de cuentas la chica que te gusta es mi hija. Te preguntaré lo mismo que Cornamenta ¿Tienes un plan?

-Yo… Pues, pensé hacer lo que me aconsejaste ano…¿Me aconsejaste por que ya lo sabías?

Sirius comenzó a reir con ganas, soltando una lágrima.

-¡Claro! ¿Por qué si no? Además, quería ver si me lo decías, pero creo que sabes guardar secretos muy bien. Digno merodeador.

-Pudiste haberme dicho que ya sabías, me pasé toda la noche pensando en eso… Es como si… como si te estuviera traicionando - le dijo Harry algo enojado.

-¿Traicionandome? No estás haciendo nada malo ¿O si?

-No, pero… Me gusta Juliet, Juliet es tu hija, tu eres mi padrino y el mejor amigo de mi papá, eres como su hermano y eres como mi tio a la vez. ¡Es confuso!

James y Sirius se miraron y comenzaron a reir, Harry se cruzó de brazos y los observó.

-¿Divertido? - les preguntó.

-Mucho - respondieron ambos al unísono.

-La verdad es que heredaste el carácter de tu madre… Todo lo vez de una manera mas complicada a veces - le dijo James.

-Pero es bueno, al menos no heredaste los genes mujeriegos de tu padre - el aludido le dijo un "¡Hey!" que Sirius no tomó en cuenta - Escucha Harry, puedo entender lo confuso que es, pero a mi me costó un poco aceptarlo. Pero luego pensé que quizás no exista alguien mejor en todo el mundo mágico para mi pequeña que tu. Te conozco desde que tu padre llegó a mi apartamento a medianoche gritando emocionado que tu madre estaba embarazada. Siempre me imaginé a un pequeño mocoso al cual enseñar sobre chicas… Te conozco lo suficiente como para saber cuando mientes. Creo que lo sé hasta mejor que James.

-Ay Sirius, yo conozco muy bien a mi hijo….

-Si, claro. Bien Harry, lo que intento decirte es que por mas que te guste mi hija, no puedo dejar de pensar en que eres mi ahijado, además eres mi ahijado favorito - Sirius le sonrió y por primera vez Harry pudo corresponder a la sonrisa de su padrino.

-¿No estás molesto? - el ojigris negó.

-Bueno, ya sabes las reglas…

-¡Sirius! - volvió a reclamar James - Harry tranquilo, Sirius no te quitaría nada.

-Eso dices tu - replicó el ojigris con una sonrisa maléfica  - Bien Harry, lo que te dije anoche es como el primer paso, hace mucho que ella y tu no hablan mucho así que debes acercarte. Antes de que otro lo haga.

-Si, preguntale a alguna de sus amigas que cosas le gustan eso también ayuda - sugirió James.

-Invitala a dar un paseo por el lago, le gusta hacerlo. La he escuchado comentarlo con Ginny - le comentó Sirius.

-Pero… Si le pregunto a Ginny que cosas le gustan a Juliet, ella se daría cuenta y se lo diría ¿No?

-Hum, tienes razón mocoso - le dijo Sirius - bien pensado. Puedes…pedirle ayuda a Hermione ¡Eso! Ella también es su amiga.

-¿Qué? No… No puedo. Tendria que soportar que Hermione me diera una de sus miradas de "Lo sabía" No podría soportarlo.

-Pero ella te ayudará, además quizás no te mire así. Es tu mejor amiga. Tienes ese punto a tu favor - le habló James - Aunque recuerdo cuando le dije a Sirius que me ayudara a pedirle a Lily en 5to año salir conmigo… Esa mirada…

-Si Potter, sabes que mi técnica funcionó, aunque luego vino esa Morgan a dañar todo el plan… - acusó Sirius, pero luego se quedó pensando - La pulsera que tiene Julie, tienes que habérsela dado tu - le dijo a Harry que se sonrojó de pronto.

-¿Pulsera? - inquirió James sorprendido.

-Si, cuando estábamos jugando algo brillaba en dirección a mi, y vi una pulsera en la muñeca de Juliet. Cuando me acerqué, vi que tenía un perro, un lobo y un ciervo. Tienes que haber sido tu - señaló a Harry - No creo que haya sido alguno de los gemelos, porque ellos le regalaron artículos de broma.

-Yo…Yo le pedí ayuda a Hermione, para cambiar de forma los dijes. Pensé que sería… un buen regalo de navidad.

Sirius le sonrió a su amigo que se encogió de hombros.

-Es un buen inicio. ¿Le gustó? - el chico asintió

  • ¿Sabías que siempre le han gustado las rosas?

-Si…o eso creo. Recuerdo que cuando estábamos pequeños, convertía las hojas secas en rosas - Harry sonrió nostálgico - era divertido verlo.

-Bien, puedes regalarle alguna. Aprende algún hechizo para eso - completó James - hazle cumplidos.

-No… no creo que eso sirva - soltó Sirius - Tienes que ver la cara que pone Juliet cuando le hacen un cumplido.

-Pero si Harry le hace alguno, y ella no refuta, eso quiere decir que va por buen camino. ¿Le hiciste alguno el día que fue la fiesta de Slughorn?

-Si

-¿Qué te dijo? - preguntó Sirius con curiosidad.

-Ella me hizo uno a mi primero… me dijo que me veía bien. Aunque primero me reclamó por haber tardado mas que una chica arreglándome

  • James comenzó a reir - luego le dije que se veía muy…hermosa - Sirius enarcó las cejas  - ella me agradeció y luego cambió de tema.

-Sí, le incomoda un poco. Jamás lo entenderé, no es porque sea mi hija pero, es muy hermosa y no parece gustarle - comentó mas para sí mismo.

-¡Quidditch! - dijo James de pronto - Le encanta, bueno. Tienen eso en común, y es perfecto.

-Si, al menos no tendrás que soportar que la chica con la que salgas te diga que no entiende un deporte en el que tienen que seguir a una pequeña pelota que vuela de un lado a otro. Mujeres - resopló Sirius

  • Tu padre debe amar mucho a la pelirroja. Pues, a ella no le gusta el Quidditch.

-Si, eso es lo único defectuoso en mi pelirroja. De resto, es perfecta - dijo con una mirada inspiradora haciendo que Sirius rodara los ojos.

-Bien, ¿sabes cual es el equipo favorito de Juliet?

-Yo…- recordó que en la biblioteca había hablado con ella sobre Quidditch - Si. Las Avispas de Wimbourne

-¡Perfecto! Vas bien. Por curiosidad Harry… ¿Qué es lo que te gusta de mi hija? Debo saberlo, mi deber es cuidar la integridad de mi pequeña.

-Sirius, deja a mi hijo en paz - le habló James algo serio.

-Solo quiero saber…  - Harry miró a su padrino y respiró profundo. Sabía que todo aquello iba a ser algo difícil, pero por lo menos Sirius lo ayudaba y lo apoyaba de cierta forma, lo mejor era responderle con sinceridad.

-Bien pues yo… Me gusta su sonrisa - comenzó Harry y como acto reflejo el también sonrió - es divertida, inteligente, es dulce… aunque a veces es muy arrogante - Sirius sonrió complacido ante este comentario

  • siempre tiene una solución a todo, no importa que tan grande sea el problema además es una muy buena amiga.

-¡Merlín! Si que estás enamorado - soltó Sirius mientras lo miraba serio y cruzado de brazos - Bien, felicitaciones te has convertido en un tonto cursi como tu padre - bromeó.

La época de Navidad había terminado y ahora se encontraban de nuevo en el andén despidiéndose. Sirius y Annabelle hablaban cuidadosamente con Juliet que asentía y de vez en cuando rodaba los ojos. James sin embargo, daba instrucciones a Harry mientras éste, callado escuchaba. Lily de ves en cuando agregaba algo a las palabras de su esposo y miraba a su hijo con ternura.

-Ya sabes Harry, olvídate del tema de Malfoy por un tiempo, nosotros nos encargaremos de investigar que se trae Narcisa al menos. ¿Entendido? - Harry miró a su padre dubitativo por unos segundos, pero luego asintió.

-Quiero que te cuides, cariño. Trata de disfrutar tu estadía en Hogwarts, aprende lo mas que puedas. Espero buenas calificaciones. Además pronto vendrán las clases de aparición y deberás prestar mucha atención.

-Lo haré mamá, lo prometo - ella se acercó y lo abrazó tan fuerte como pudo. El le correspondió el abrazo mientras acariciaba el cabello de su madre.

-Te quiero cariño, y quiero que te cuides. No te metas en problemas. Esta vez lo digo en serio.

-Mamá, ¿Cuándo no lo has dicho en serio? - bromeó su hijo mientras se separaba. James lo acercó y le dio un abrazo también, pero este fue corto.

-Cuidate. Y cuida a Juliet también - James le guiñó, para luego mirar a Sirius que se acercaba a ellos.

-¡Mocoso! Despídete de tu padrino, o la pagarás - el chico le sonrió divertido y lo abrazó. Sirius le revolvió el cabello - Bueno, no es como si lo hubieras peinado ¿no? - dijo al ver la cara de Lily. Annabelle también lo abrazó, pero a diferencia de Sirius ella trató de peinarlo.

-Olvidalo Anna, es imposible - le dijo Lily, mientras soltaba a Juliet de su abrazo.

-Bien mocoso, cuídate. Al próximo partido de la copa iremos a verte, o eso esperamos. Quizás nos veas próximamente. Todo depende - Harry asintió. Sirius se dirigió a su hija, y esta respiró profundo - No, no me mires así. Cuidate tu también, y no te metas en tantos problemas. ¿De acuerdo?

-No prometo nada papá - respondió con una sonrisa angelical.

-Juliet Black. Defnitivamente me harás envejecer - bufó el hombre - Harry, encárgate de que Juliet no se meta en problemas.

-Se cuidarme sola Sirius - respondió tajante.

-Se que lo sabes, pero de todas formas no sobra ayuda extra.

-Pero papá - se quejó - Harry es un imán para los problemas, a este paso terminaré cuidándolo yo.

Todos rieron incluyendo a Harry.

-No es gracioso Juliet - la chica fijó su mirada en Harry - además si de problemas hablamos, los dos tenemos casi la misma suerte.

-Sería una mala idea si nos ponen de niñeros uno del otro. Podriamos destruir Hogwarts - ambos chicos soltaron a reir frente a los demás.

-Deberían subir al tren, ya - habló Lily - Cuidense, ambos. Y no se metan en problemas. No más de los que suelen hacerlo.

-Está bien - respondieron al unísono mientras comenzaban a caminar hacia el tren. Se subieron y se acercaron a una de las ventanillas para desperdirse, hasta que el tren aceleraba y no quedaba mas que unas figuras borrosas a lo lejos.

Ambos chicos comenzaron a caminar. La mayoría de los compartimientos estaban vacíos.

-¿Buscarás a Ron? - preguntó la chica.

-No, lo vi subir con Lavender, así que creo que no es muy buena idea acercarse. ¿Y tu? Buscarás a Ginny ¿cierto?

-No lo sé, ha de estar con Dean, y Neville se ha quedado en Hogwarts. ¿Buscamos a Hermione?

-Ha de estar en el compartimiento de Prefectos. Mejor buscamos un compartimiento - ella asintió y entraron en el primero a unos pasos.

Sería un camino largo, pero comenzaría en marcha el plan que Sirius y James le habían dicho. O eso creía.

Hola queridos lectores, espero esten bien. Gracias a los que leen y comentan. Disculpen si no he respondido a sus comentarios pero PF ha presentado varios problemas y eliminó algunos de ellos. Espero les guste este capitulo. Estaré complacida en responder a sus comentarios.