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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 46

Sirius lo observaba sonriente mientras Harry caminaba hacia el extendiendo sus brazos. El ojigris le dio un abrazo fuerte mientras Juliet lo miraba divertida .

-¿Dónde está papá?

-Tiene que hacer una ronda de la Orden. Espero ganen este partido mis queridos merodeadores mocosos, porque fue un largo viaje por Red Flu hasta Hogsmeade. Pareces sorprendido de verme Harry.

-No, yo no…solo que papá había dicho que vendría. Pero me alegro de verte Sirius.

-¡Que tierno mi despeinado y flacucho ahijado! Vamos caminando hacia el campo.

El trio comenzó a caminar durante un silencio incomodo, mientras Sirius miraba a cada joven a su lado.

-No estaba en un silencio tan largo desde que Binns nos amenazó con mandarnos diez pergaminos de ensayo sobre la historia de la varita. A ver, ¿Qué tal las clases Juliet?

-Pues…- comenzó la chica - han estado bien, solo que detesto por primera vez Defensa. Pero necesito los créditos para poder obtener mis matriculas.

-Ese Quejicus, debería hacerle algo ya que estoy aquí.

-No sería mala idea papá. Pero no quiero que te metas en algún problema luego - Sirius le sonrió a su hija que cabeceó.

-Eres tan adorable cuando te preocupas por tu viejo padre.

-Y tu eres tan adorable cuando te llamas viejo, que creo que comienzo a creérmelo Canuto.

Los tres comenzaron a reir mientras Juliet le mandaba miradas a Harry que parecía estar nervioso.

-Harry, ¿te pasa algo? -inquirió su padrino mientras le pasaba una mano por su cabellera despeinandola aun mas.

-No, solo estoy preocupado por el juego, es todo.

-Harry cree que depende de el ganar, ya sabes, se ha creído todo eso del Elegido. Pero creo que es su arrogancia la que no lo dejará volar en escoba - le sonrió arrogante.

-¡Siempre has querido mi puesto Black! - soltó divertido Harry.

-Papá - el aludido miró a la joven de cabello negro - Harry dice que quiero su puesto ¿Puedes creerlo?  - luego le dio una mirada al chico de anteojos - si lo quisiera ya lo tendría Potter.

-¡Uh! Juliet, deberías respetar mas a Harry. Además mi ahijado es excelente como su padre en la escoba.

-¡Gracias Sirius! Además Juliet, eres una excelente cazadora. No necesitas mi puesto de buscador. El tuyo ha de ser mas entretenido.

-¡Da igual! Ya no lo quiero, además…No quiero que me persigan Bludgers locas, ni que me hechicen mientras vuelo, y mucho menos que me persigan los Dementores. La suerte del buscador.

Sirius miraba divertido la escena mientras Harry y Juliet discutían, le recordaba un poco sus tiempos con James antes de los partidos. Después de todo si extrañaba Hogwarts. Podía observar que Harry miraba a Juliet con un brillo en sus ojos mientras le sonreía a todo lo que le decía. Sabía que su ahijado estaba enamorado de su hija y no podía hacer mas que amoldarse a todo. No podría evitar toda la vida que ella estuviese alejada de los chicos, mucho menos de uno en particular. El ojigris sabía cuanto le gustaba Harry a su hija desde aquella noche que se lo confesó. Lily y James habían educado bien a Harry, y el tenía conocimiento de ello, incluso con todas las travesuras que le había enseñado James, el Merodeador y su hijo eran muy diferentes. Harry había heredado la sensibilidad y el tacto de Lily, incluso cuando tenía todo el físico de su padre. El chico de ojos verdes nunca había crecido con ínfulas de fama como lo habría hecho de saber que había sido el sobreviviente a una maldición asesina. Lily y James lo ocultaron por la seguridad de su hijo y para alejarlo de todo aquello. Harry era amable y atento. Había aprendido todos los trucos de su padre, pero nunca lo había visto aplicarlos. En cambio su Juliet, era tan diferente a Harry. Parecía que hubiera sido criada solo por él y James. Era arrogante, audaz, osada y además sabía que había causado mas de un problema una vez. A diferencia de él, parecía que su interés amoroso estaba inexistente hasta que se dio cuenta de cuanto le gustaba Harry, lo que le parecía bien. Había pasado la mitad del tiempo pensando en eso que tanto le atemorizaba. Sirius sabía que su hija era hermosa, muchas veces había encontrado a Fred y George observándola, y otras veces a algunos chicos en el callejón o en la estación de trenes. Juliet era lo mas preciado para el, como toda su familia. Pero se había prometido a sí mismo desde el día en que la tuvo en sus brazos que la protegería. Luego de Harry, no había tenido nada mas frágil en sus brazos, se había prometido cuidarlos a ambos, y aunque en el fondo le costara admitirlo, más por celos paternales que por cualquier cosa, no habría alguien a quien mas apreciara en el mundo que a Harry y según su conciencia que lo acosaba durante las noches no había mejor chico para su hija que él, ni había una mejor chica par su ahijado que su propia hija.

Los había visto crecer ante sus ojos, y sabía que siempre se protegerían uno al otro. Mas de una vez había visto a Harry encubriendo una travesura de Juliet y viceversa. Aún los veía como esos dos niños que le pedían contarle una vez mas como habían cambiado el color de cabello de todo Hogwarts.

-…papá, ¡Papá! - le llamabaJuliet - estamos por irnos, parece que Sirius está en su constelación.

-Lo siento, me quedé pensando. ¡Éxito en su partido! Quiero ver que atrapes esa snitch y que tu - se dirigió a su hija con una sonrisa arrogante - no dejes que nadie de Slytherin tome esa Quaffle.

-Claro que si padre, solo que la única amnera de que Harry atrape esa snitch es que se le meta en la manga del uniforme - se despidió con un beso a su padre y entró a la tienda.

-Nos vemos Canuto…luego… luego del partido ¿podemos hablar?

-¡Claro mocoso! De lo que quieras.

-Bien - terminó diciendo para seguir a Juliet.

La chica estaba ubicando su escoba mientras se acercaba a Ginny, ambas comenzaron a conversar y a reir. Luego de un momento la chica de cabello negro se separó y se acercó a Harry que se colocaba los guantes.

-Si cada vez que veas a Canuto pones esa cara… No llegarás a fin de año.

-Eres su hija.

-Y tu su ahijado, y el hijo de su mejor amigo. No te matará.

-Eso dices - bufó - tengo una idea.

-¿Piensas decírmela?

-Bueno

  • comenzó con una sonrisa arrogante que le hizo recodar a James cuando le susurraba en el oído a Lily - la idea básica es ganar el partido.

Harry se acercó mientras todos aún se terminaban de vestir y le dio un beso rápido en los labios que la dejó con una sonrisa tonta.

Les agradezco por leer la historia y a los recientes que la ham agregado a favoritos. ¡Mil gracias! Espero sus comentarios para saber si les gusta. Ultimamente noté que las respuestas de mis comentarios se han borrado en su totalidad. He prometido responderles. Lo juro solemnemente. 

Hasta luego. ¡Au revoir!