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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 47

Todo el equipo de Gryffindor se había preparado para salir, para sorpresa de Harry quien estaba a la cabeza, al voltear vió que Juliet no llevaba su escoba sino la de Ginny.

-Ginny

  • le llamó el chico de anteojos - ¿Dónde esta tu escoba?

-¡Oh! Ya verás Harry, es una sorpresa - le respondió la pelirroja.

-Has silencio Potter -le interrumpió Juliet - solo disfruta del partido fenómeno.

Ambas chicas fueron las primeras en salir al campo mientras los demás las seguían, de último salió Harry quien dio una vuelta por todo el campo de Quidditch, pudo visualizar a Sirius que estaba entre Neville y Dean.

Buscó con la mirada a Juliet, y divisó a Ginny que venía en dirección contraria a la de la chica de cabello negro, parecía que iban a chocar, su corazón se sobresaltó para luego calmarse ante la sorpresa de ver que ambas habían hecho una pirueta en el aire y habían cambiado sus escobas al mismo tiempo.

Se escucharon los vítores en el campo, pelirroja y cabello negro pasaron al lado del capitán, las dos dándole una sonrisa de victoria.

La snitch había sido liberada. No veía a Malfoy, al parecer se iba a perder este partido. En su lugar estaba Zabini, ocupándolo. Le dio una sonrisa cínica. El partido había comenzado, Ginny había atrapado velozmente la Quaffle luego la pasó a Angelina quien la perdió ante uno de los chicos de Slytherin. Al momento de marcar, Juliet les arrebató velozmente la Quaffle, para anotar el primer tanto. Harry le sonrió, aunque sabía que no podía verle. Rondó un rato para buscar la snitch.

Así pasaron casi veinte minutos, Gryffindor y Slytherin solo llevaban una diferencia de diez puntos. Pensaba en esto cuando de pronto vió un destello dorado , lo siguió tan pronto como lo notó, mientras el buscador de Slytherin le pisaba los talones, escuchó rugir al publico, pero se concentró en aquella pelota alada que sobrevolaba a unos metros de el, respiró profundo y extendió aún mas su mano. Lo que escuchó fue una explosión de vítores. Había atrapado la snitch y aterrizaba en la grama. Todos sus compañeros bajaban de sus escobas y lo felicitaban, pero su mirada buscaba a una persona en especial que saltó de su escoba y corrió a abrazarlo tan fuerte como pudo, sabía que quizás lo que haría sería una sentencia para su muerte inmediata pero la euforia lo envolvió y quizás no había mejor plan. Sus brazos envolvieron a Juliet y la acercaron a sus labios y la besó. Todo el grupo rugió en aplausos, mientras sentía palmadas de aprobación. Fue un beso corto, pero ambos habían terminado con una sonrisa y la chica de cabello negro con un sonrojo en sus mejillas.

-¡Con que te lo tenías guardado Harry! - soltó Ron a un lado con una sonrisa - a ver si Sirius no te mata - el chico de anteojos buscó a su padrino en las gradas mas cercanas pero no logró visualizarlo.

Gryffindor celebraba la victoria y habían recibido la copa de las manos de la profesora McGonagall quien se veía henchida de orgullo. Todo el equipo se había dispuesto a celebrar en la sala común, mientras caminaban a los vestidores, al llegar, Sirius se encontraba con una mirada seria y cruzado de brazos, a Harry no le había parecido tan intimidante su padrino como en aquel momento. Parecía sentir como los ojos grisáceos de aquel hombre frente a él le traspasaban.

Juliet estaba tras de él y le puso una mano en el hombro, se sintió reconfortado pero aún asustado. Sabía que Sirius le había aconsejado, pero quizás que lo viese besar a su hija había sido la gota que derramó el vaso.

-Ustedes y yo, hablaremos - les dijo a ambos - los espero en el puente que da hacia el lago - terminó para luego desaparecer con su paso ligero.

-¿Crees que me vaya a matar? - la chica comenzó a reir ante la pregunta de Harry - no se veía muy contento.

-Papá es muy impredecible, menuda forma has tenido para decirle que salíamos ahora - ella le dio un manotazo amistoso en el brazo - y si nos mata será a ambos. Además siempre estaré cuidándote Potter.

Harry le dedicó una sonrisa, sabía que siempre sería así. Lo hacía de niña y quizás esta vez si necesitase que lo salvara. Pero a su propio criterio valdría la pena pasar un buen susto frente a Sirius, desde la noche pasada se había sentido como una persona normal, quizás con los mismos problemas de un adolescente que no hubiese sido marcado por una extraña cicatriz ni estuviese obligado a enfrentarse a un mago sumamente tenebroso. Esa noche había soñado con los labios dulces de Juliet, y su perfume de rosas. Había soñado que le abrazaba y que se besaban en la sala común toda la noche, para luego despertar sobresaltado con el subconsciente traicionero que había logrado que su padrino apareciera con un hacha tras de él.

Ambos habían terminado de cambiarse y habían comenzado a caminar, el chico de anteojos y cabello despeinado respiraba profundo y parecía algo preocupado, Juliet le tomó la mano mientras estaba desprevenido, era la primera vez que lo hacía, él se olvidó por un momento del mundo mientras su mente solo se mantenía ocupada en ese tacto. Cada vez se acercaban mas y podía visualizar a su padrino recostado en el borde observando el panorama, su sentido perruno desarrollado como animago le hizo voltear al sentir alguien acercándose. Harry apretó mas fuerte aún la mano de Juliet quien sonreía con la misma sonrisa retorcida que había heredado de su padre.

-Entonces…

  • comenzó Sirius con una ceja enarcada  - vengo a Hogwarts y me encuentro con esto - el hombre los miraba a ambos seriamente. Para sorpresa de ambos el hombre comenzó a reir.

-¿Qué te pasa papá? ¿estas bien? - preguntó preocupada la chica de cabellera negra.

-¡Vengan acá los dos! - ambos se acercaron con recelo y se vieron envueltos en un abrazo por parte del ojigris - me alegro que estén juntos. Debías ver tu cara mocoso.

-¿No estás enojado Sirius? - inquirió Juliet mirando con recelo a su padre.

-No, además, sé que Harry te cuidará bien, igual lo tendré bajo la mira - agregó con semblante serio mientras ambos chicos se separaban - pero eso del beso Harry…Creo que Canuto te hará una furiosa visita.

-¡Papá! Ni se te ocurra asustar a Harry, ya tengo suficiente con que lo hayas asustado al salir del partido. Ni siquiera con Voldy Lordy se asusta tanto.

-Bueno, bueno. Igual debo cuidar por la integridad de mi niña.

-Yo la cuidaré Sirius - habló por fin el chico - queda prometido.

-¿Lo juras solemnemente pequeño cornamenta? ¿Juras solemnemente cuidar a mi pequeña Juliet de cualquier cosa? - para Sirius quizás era un juego, pero había un toque de apremio en su voz, sabía que en el fondo quería cerciorarse de que su hija estuviese bien.

-Lo juro solemnemente Canuto - Sirius le tendió la mano al chico que la tomó gustoso para luego arrastrarlo a un abrazo.

-Bienvenido entonces a la familia Black mi querido mocoso, o creo que debería llamarte Harry. No lo sé, esto de que seas el novio…no me acostumbro - bromeó - ¡Tengo que ver la cara que pone tu madre la pelirroja. Se va a morir cuando le cuente. Quiero ser el primero en ver su cara…¡Oh, será todo un poema! - dijo divertido mientras ambos jóvenes reían - Cuéntenme, ¿como pasó? O no, no. Ahórrense los detalles, no quiero saber como terminaron de novio mi hija y mi pequeño mocoso de ahijado.

-No es como si hubiésemos hecho algo que tu seguramente piensas - el hombre arrugó su cara y la chica comenzó a reir - mentira papá. Pensé que te molestarías.

-Pfff, igual y me molesta cualquier cosa - él sonrió al ver la imagen de las  dos personas a quienes mas quería - los quiero, aunque suena muy tonto que lo diga. Me agrada verlos juntos.

-Cuando quieres papá, eres todo un acaramelado. De resto eres…Canuto.

-Yo también te quiero Julie - el hombre se acercó y le dio un ultimo abrazo a Harry y se acercó a su oído - cuidala por mi - el chico asintió y le dio una sonrisa.  Sirius se acercó a su hija y le dio un tierno beso en la frente y un abrazo fuerte mientras acariciaba su cabello - te quiero mi pequeña merodeadora. Cuida a Harry de que no se meta en problemas.

-Está difícil

  • respondió con una sonrisa idéntica a la de su padre - pero lo haré.

El ojigris se despidió de ambos mientras lo veían desaparecer tras sus pasos. Ambos se habían quedado en el puente mirándose sorprendidos de la reacción de Sirius Black. 

Espero les guste este nuevo capitulo. ¡Gracias a todos los que leen y comentan! Los quiero. Nos leemos luego.