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Cambiando la Historia: Una nueva Generación — capítulo 49

El peso de las palabras de Lily había recaído sobre los hombros de Harry que lloraba por la muerte de su padrino mientras se abrazaba a Juliet. Ella comenzó a levantarse aun con lágrimas brotando de sus ojos, le dio una mirada a la mujer pelirroja.

-¿Anna ya lo sabe mamá? - preguntó Harry. El chico pareció haber quitado la pregunta de los labios de Juliet.

-Si…está en casa con Remus - la mujer no miraba su hijo sino a la chica que respiró profundo.

-Quiero ir con mi madre - solicitó tajante.

-Se irán tu y Harry con Lily por Red Flu - habló el profesor Dumbledore - es lo mas prudente.

-¿Quién está buscando a James? - inquirió Juliet preocupada.

-Kingsley y Arthur lo buscan, Remus intentó hacerlo…pero…- las lagrimas se apoderaron de nuevo y el miedo se reflejó en su rostro. La chica de cabello negro la abrazó.

-¿Tu lograste escapar mamá? - ella asintió ante el cuestionamiento de Harry.

-Sirius…Sirius estaba luchando con Dolohov, creo que sabían que estaríamos allí, Bellatrix apareció de pronto junto con Lucius y otro que…no pude reconocerlo. James se deshizo de él rápido…y Lucius me atacó. De pronto Bellatrix estaba frente a James y Sirius…Sirus se interpuso entre el imperdonable… - relató entre el llanto - de no ser por el, James… Sirius le salvó la vida a James. Luego desaparecieron, James se volvió como loco…cuando nos dimos cuenta estaba ahí tendido…Juliet lo siento - se disculpaba la pelirroja, la chica solo la abrazaba - luego James desapareció, tuve que aparecer con el cuerpo de Sirius.

Harry no lo podía creer, el relato le parecía mentira y quizás era que quería que todo fuese una pesadilla. Sirius estaba muerto y su padre había desaparecido, sabía seguramente lo que estaría haciendo, perseguiría a Bellatrix hasta su muerte. Sentía el calor de la ira en su rostro y sus manos temblar.

-Debemos irnos profesor - habló Harry - tenemos que irnos a casa - tomó la mano de su madre y la de Juliet.

Cada uno tomó un poco del polvo sobre la chimenea, la primera en desaparecer fue Lily, seguida de Juliet y por último Harry. Cuando apareció, ante el estaba Anna abrazando a su hija, su llanto solo lograba alimentar su furia, y su tristeza. La mujer se aferraba a Juliet como si de ello dependiera su vida. La muchacha trataba de mantenerse fuerte, no lloraba de la forma audible que lo hacía la mujer de cabello dorado, pero pudo ver unas lagrimas correr por su rostro. El pequeño Liam lloraba aferrado a la pierna de su madre.

Remus abrazó a Harry tan pronto lo visualizó. Las lagrimas del licántropo corrian por su rostro lleno de cicatrices. Sintió una punzada de remordimiento, y a su vez de agradecimiento. Sirius había dado su vida por su padre, James. De no ser por Sirius, sería su padre quien estuviese muerto.

-¡No Sirius! No el… - lloraba Annabelle - Todo es mi culpa…No debió ser el…yo tenía que estar ahí.

-Mamá no… - comenzó la chica de ojos grises - no es tu culpa mamá, no lo es.

Ver la escena parecía derrotar a Harry, nunca había visto a Juliet llorar, y verla de esa forma simplemente le desmoronaba. Su madre estaba en igual condiciones, se acercó y tomó su mano. Ella le miró con preocupación. Sabía que sentía, sabía en que estaba pensando, James no había aparecido y temía lo peor. Despues de todo, aunque pareciese que su relación con Sirius fuese detestable, le apreciaba mas allá de lo que podría decir con palabras, y su agradecimiento le era mayor, era como un hermano para James y sabía que sus palabras de dar su vida por el no eran ningún juego de adolescentes. Siempre lo había demostrado, su incondicional afecto por su mejor amigo.

Juliet se despegó de su madre y abrazó a su hermano quien también lloraba y temblaba, lo cargó y lo consoló.

-No llores Li...por favor

-Papá murió - le susurró entre el llanto, al oído de su hermana.

Ella caminó con el hacia las escaleras y lo llevó hasta su habitación. Se acercó a la ventana. El niño de cinco años limpió sus mejillas con sus pequeñas manos y la miró fijamente con un deje de tristeza y nelancolía.

-Papá se fue, pero Sirius está allá, esa estrella que ves, tiene su nombre. Siempre nos va a ciudar Li.

-¿Tu crees que siempre este cuando lo necesite?

-Claro, papá siempre va a estar ahí cuando lo necesitemos. No llores más. Papá pensaría que no somos sus hijos por ser tan lloricas - pese a su tristeza la chica le sonrió al pequeño que también hizo lo mismo - duerme un poco Liam. Estaré si me necesitas. ¿Esta bien? - el niño asintió y se envolvió en las sabanas.

Juliet al salir de la habitación se encontró con el rostro de Harry que la miraba expectante.

-Juliet yo…

-No es tu culpa Harry, y se lo que estás pensando. Papá murió bajo sus condiciones, así lo hubiese querido. Salvó a James, no debes culparte tu también - ella ya no lloraba, y Harry la conocía muy bien para saber que no quería que la viesen vulnerable nuevamente. Tenía que ser fuerte por su madre y por su hermano. Juliet le abrazó y él le correspondió tan fuerte como podía. Sintió su corazón latir fuertemente.

-Anna está destrozada, dice que es su culpa.

-Lo sé, no debería decirlo, no podía saberlo. Le costará superarlo, papá era su mejor amigo.

-Lo extrañaré Juliet - admitió mientras una lagrima corría por su rostro al igual que la chica - esta guerra…todo…Voldemort.

-También lo extrañaré. Pero en todas las guerras Harry, se debe hacer un sacrificio. Papá quería a James como a un hermano, y siempre estuvo dispuesto a dar su vida por el. Todos lo sabíamos.

De pronto la puerta principal se abrió y mostró a un James derrotado y cansado, al ver a Juliet se abrazó a ella y comenzó a llorar fuertemente. Todos se acercaron y vieron la escena con tristeza, Remus lo miraba mientras le tomaba la mano a Tonks quien se había aparecido hacía unos minutos, Lily se debatía entre acercarse al igual que Annabelle.

-Julie…Lo siento, yo… ¡esa maldita iba a matarme y Sirius se interpuso! ¡Canuto se ha ido! - sollozaba mientras ella acariciaba su espalada consolándolo.

-James estas bien. Pensé que te había sucedido algo… - comenzó la chica de cabello negro - ya me quedé sin padre, no quiero quedarme sin padrino también.

-No pude protegerlo…él lo hizo por mi, pero yo no pude…no pude…- su voz se apagaba poco a poco - habría muerto por el, era mi hermano.

-Papá lo entendería, de no quererte como tu a el, no se habría puesto en tu lugar James - él la miró y se vió reflejado en esos ojos idénticos a los de su amigo - la única culpable es Bellatrix y va a pagar por esto.

-¿La encontraste papá? - habló Harry y la mirada del hombre se dirigió a su hijo.

-No Harry, intenté…pero es difícil seguirle el rastro - se acercó a abrazarlo. Pudo sentir el temor de su padre y la resignación de sus sentimientos. No duró mucho pues luego la mirada del hombre castaño se encontró con la de Annabelle. Ella aún lloraba y el la sostuvo entre sus brazos.

Harry sabía cuan culpable se sentía su padre, el mismo se sentiría así si algo le pasase a Hermione, Ron o incluso a Juliet. El pensamiento lo hizo preocupar, debía cumplir ahora mas que nunca su promesa de cuidar a Juliet, se lo habría prometido a Sirius y no podía fallar en su palabra. Tenía una solución. Una solución que esperase pudiese protegerla de un modo u otro.

La mañana transcurrió en silencio, Lily había preparado el desayuno para todos pero nadie tenía apetito, solo Liam comía sentado en las piernas de su hermana. James había dispuesto un lugar para Sirius en el cementerio del Valle de Godric, estaban esperando que se le preparase para el funeral.

James estaba acostado en el sofá pero no dormía realmente. Su mirada estaba perdida en el techo mientras intentaba mantener su mente en blanco. Horas antes, Lily le había obligado a ducharse y cambiarse de ropa a lo que James había accedido autómata. Remus había tratado de reconfortar a la inconsolable Annabelle, que se mantenía en su habitación sin hablar, abrazaba la foto de Sirius y ella el día de su boda anhelante y con lágrimas aun recorriendo silenciosamente sus mejillas. Juliet sin embargo también había hecho intentos fallidos en intentar sacarla de la habitación para que comiera un poco, logrando in silencio cortante en la habitación.

Esa misma mañana habían llegado Ron, Hermione y Ginny a la casa, con el permiso del profesor Dumbledore asistirían al funeral. Hermione conversaba silenciosamente con Juliet y Ginny mientras Ron se había alejado con Harry fuera de la casa.

-Es una lástima…- decía Ron mientras veía en dirección a la cabaña de Buckbeack.

-Me preocupa Juliet - soltó el chico de anteojos aliviando así su preocupación- Anna no parece estar consciente de que tiene dos hijos en este momento, y Juliet ha intentado todo por animarla, pero no ha logrado nada.

-Jul ha sido muy fuerte, no la he visto llorar desde que llegue.

-Debiste verla en el despacho de Dumbledore Ron, se veía…destrozada.

-Es normal, es su padre quien murió. Pero supongo que trata de mantenerse fuerte por su hermano, con Anna así, creo que no podría hacer mucho.

Harry asintió. Miró hacia la casa y se percató de que Juliet ya se había vestido. Llevaba ropas negras y encima una capa del mismo color. Su rostro no llevaba ese rubor habitual en sus mejillas, ahora se veía palido y desanimado, sus ojos estaban hinchados y las ojeras cubrían los surcos debajo de los mismos. Deseaba abrazarla, besarla y no dejarla ir jamás, quería alejar su tristeza pero no podía. El mismo se sentía culpable de todo aquello, en ese momento le parecían lejanos y de antaño aquellas horas que había pasado con Juliet en el sofá de la sala común, abrazándola y riendo con ella.

Habían aparecido todos en el Valle de Godric, Harry nunca había visitado ese lugar pero sabía por qué. Sus padres le habían hablado de el, y conocía que allí habían vivido cuando el era aún un bebe. Seguramente habían aparecido directamente en la entrada del cementerio para no visualizar la antigua casa.

Caminaron lentamente, adentrándose en el lugar. Parecía pulcro y podía ver que había lapidas antiguas en aquel lugar.

-Sirius debe estar aquí - dijo James a Harry - toda mi familia está aquí.

Sabía a lo que se refería. Los padres de James, sus abuelos, estaban enterrados en el Valle de Godric. No sabía donde mas podía terminar su padrino sino fuese en ese lugar. No podía recurrir a los demás integrantes de la familia Black porque ninguno daría su opinión al respecto, y la única tan cercana a Sirius preferiría deslindarse del pasado familiar.

Andrómeda acompañaba a Tonks quien estaba al lado de Remus y su padre Ted. Caminaban con lentitud, para cuando todos se acercaron estaban los demás miembros de la Orden, la familia Weasley, el profesor Dumbledore, la profesora McGonagall y hasta Horace Slughorn.

Harry pudo ver el cuerpo de su padrino sobre una mesa de mármol que flotaba sobre un agujero perfectamente cuadrado. Parecía estar dormido, sin rasgo ni señal de heridas superficiales. Su porte altivo seguía impecable y le hubiese gustado que se levantase y le jugara una broma como solía hacerlo de pequeño.

Entonces, la verdad recayó sobre el y como una lluvia fría le despertó completamente. Sirius no volvería y Canuto no estaría mas para protegerle asi como cuando era un niño. No le daría mas consejos ni sería complice en alguna travesura, jamás lo volvería a escuchar burlarse de su despeinado cabello ni sentiría un abrazo tranquilizante. Se había ido.

-Estamos aquí, para despedir a nuestro querido amigo Sirius - comenzó Dumbledore - quien nos ha enseñado que el amor, sobre todas las cosas es poderoso como ninguno y se deslinda mas allá de la sangre. Que la familia, no solo es aquella que se nos otorga por nacimiento sino también por corazón - Harry se dio cuenta de que Juliet se había ubicado en medio de su madre y de su hermano. Le tomó las manos a ambos y con expresión solemne evitaba derramar una lagrima- que Sirius nos enseñe que nuestras elecciones van mas allá de nuestro pasado, siempre podemos elegir entre lo que creemos correcto y lo que no.

Harry no podía evitar que sus lagrimas se escaparan, vió también a James, Lily y Remus observando a su amigo con profunda tristeza y sus ojos anegados. Su madre le tomó la mano fuertemente.

James se adelantó un paso cuando el profesor Dumbledore hizo silencio. Levantó su varita y de ella salió una luz azulada la cual de pronto cubrió el cuerpo de Sirius completamente. Parecía impenetrable.

-Nunca te olvidaré Canuto, tuvimos el tiempo de nuestras vidas, es difícil decirte adiós pero agradezco que hayas sido mi amigo, en esta vida.

-Nos veremos Canuto - se despidió Remus acercándose a James.

El joven de anteojos vió a Juliet separarse de su madre y tomando una hoja seca, hacía años que no la veía hacer aquello, había transformado aquello en una hermosa rosa roja que dejó caer con Sirius cuando ya la tierra comenzaba a ocultarlo. Se acercó a ella y le tomó de la mano, ella le apretó fuerte.

-Adios Sirius - dijo Harry en un susurro. Soportando su dolor y el de Juliet.

Jamas había llorado tanto escribiendo algo. Creo que he caido en una depresión completa. Espero ver que les pareció aunque se que estáis odiandome. Nos leemos.

Esta es la cancion del capitulo > Time of our lives/ Tyrone Wells  esta basada completamente en la ultima parte de este escrito